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Valors en esquimal

Valors en esquimal

Escrito por: Mario De Las Heras3 junio, 2016
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Ayer fue día grande en Barcelona. Volvía Messi a los juzgados. La calle de la Audiencia como la Croisette de Cannes y Lionel llegando al festival en lancha motora. ¡Oh, Venecia! Le veo saliendo del vaporetto acompañado de una starlette con escote y melena al hombro. Él contempla la alfombra roja y se abrocha el botón de su chaqueta de lentejuelas. Entrecierra los ojos debido al brillo de los flashes. Las lentejuelas deslumbran a su vez a los fotógrafos, ¡juega al contraataque!: es como el efecto culograsa en el concurso de comedores de tartas de 'Cuenta conmigo', esa venganza de vómito en cadena. Y Leo sonríe. O es algo parecido a una sonrisa. Algo que podría interpretarse, quizá, como una sonrisa. Aunque también como un dolor de muelas. Algunos, incluso, con ese gesto podrían traducir novelas al idioma esquimal, el inuktitut, lengua que debe de dominar el astro argentino casi tanto como la del balón. Yo nunca supe qué dialecto empleaba Messi hasta que oí hablar del inuktitut y entonces lo imaginé entrando y saliendo por la pequeña abertura de un iglú con una pelota siempre en los pies mientras Jorge Horacio, su padre, regresaba a casa a bordo del trineo con el pescado. Esta es una auténtica historia de destino como la de Natalia Vodianova, la supermodelo a la que descubrieron detrás de un puesto en un mercado ambulante de Siberia. En Cataluña las peores noticias son la ocasión para hallar grandes argumentos. Si el Barsa pierde por un marcador de uno a cero, por ejemplo, y con una inercia negativa siempre se le puede dar la vuelta con el mango, como a una tortilla. Sólo hace falta poner en marcha la maquinaria, una tan pesada, tan gigantesca como la del Titanic, capaz de poner rumbo al iceberg y después continuar como si nada hacia Nueva York para hacer la pretemporada. Pero la entrada de Messi en la Audiencia no ha sido como yo lo imaginaba. ¿Dónde estarían todos esos alcaldes con sus bastones? ¿Y el puño victorioso del héroe, el mártir, de la patria? ¿La sonrisa, el dolor de muelas o el gesto de traducir novelas al inuktitut de otras ocasiones? Nada de Croisette ni de atraque en el Lido. Apenas unas señoras en bata  gritando: "¡Isabel, guapa, te queremos!" Más bien ha sucedido como la llegada a un funeral, con toda la comitiva vestida de oscuro y el rostro de la estrella cruzado en un fruncido que es el fruncido habitual en los últimos tiempos del símbolo culé, como si no se sintiera de puta madre con esa camiseta. "Alguien va a tener que pagar por esto", parece decir ese fruncido de la cara que no lee lo que firma (¿porque no viene en esquimal?), quizá en forma de renovación archimillonaria.

iglu

Ha trabajado en Marca y colaborado en revistas como Jot Down o Leer, entre otras. Escribe columnas de actualidad en Frontera D. Sobre el Real Madrid ha publicado sus artículos en El Minuto 7, Madrid Sports, Meritocracia Blanca y ahora en La Galerna.

7 comentarios en: Valors en esquimal

  1. Os imagináis, si en vez de Messi, el que hace el paseíllo es un jugador del Real Madrid, por ejemplo, Ronaldo, os imagináis, abriríamos los telediarios durante una semana, en los periódicos, radios, tv, no se hablaría de otra cosa, Ronaldo no podría salir de su casa, estando en su pueta 200 periodistas, etc, etc,, la doble vara de medir en este país, cuando hablamos del Barca y del Madrid es una vergüenza.