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El Madrid debe consolidar su hegemonía en la Liga

El Madrid debe consolidar su hegemonía en la Liga

Escrito por: Athos Dumas12 septiembre, 2020
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Los blancos buscan recuperar su dominio en el campeonato nacional

Estamos ante una nueva temporada que pinta aún más extraña que la que terminó en julio pasado. Todo hace indicar que, por lo menos, hasta la segunda vuelta (allá por enero o febrero), como poco, los partidos seguirán jugándose sin público. Quién sabe si la temporada entera.

Como ya se reflejó en muchas ocasiones en nuestro blog, la ausencia de público, sobre todo cuando nuestro Real Madrid juega de local, no nos ha venido mal. Bien al contrario. No hay murmullos ni runrunes en la grada, ni silbidos, ni protestas. Veremos si sigue esta tendencia a partir de la semana que viene. Pese a lo poco estético (además de la sensación de Playstation, con cánticos enlatados) de contemplar graderíos vacíos, jugar sin público como visitante evita el empuje de las aficiones rivales a la hora de motivar a su propio equipo o de tratar de presionar las decisiones arbitrales. Desde luego, no es el escenario que todos quisiéramos (como abonado madridista echo mucho de menos no poder acudir puntualmente a mi localidad), pero lo que es cierto es que, dada la situación, nuestro club debe de sacar partido de ella.

Real Madrid campeón de Liga.

Tras tres años, desde la liga del Equipo A/Equipo B, la número 34 cayó en nuestra sala de trofeos el día de la Virgen del Carmen de 2020. No puede ser una excepción, una anomalía, un verso suelto. Ganar tres de las últimas nueve ligas, cinco de las últimas catorce, siete de las últimas veinte y tan solo nueve (!!!) de las últimas treinta es una tendencia que tenemos que derribar esta temporada 2020-2021 y, a ser posible, las siguientes.

Cuando acabó la serie triunfal de cinco campeonatos seguidos (1986-1990) con la gloriosa Quinta del Buitre (+ la Quinta de los Machos, con Hugo, Chendo y compañía), el Real Madrid llevaba 25 ligas conquistadas de 59 disputadas (un 42,4% del total). En estos últimos 30 años, al haber logrado 9 de 30 (un 30%), el porcentaje total de victorias está en un 38,2%. Esperemos que por fin se haya puesto fin a la hemorragia azulgrana, que en las tres décadas anteriores se alzó con 16 de dichas conquistas (53,3%), poniéndose con 26 en la actualidad. 34 a 26, cuando en 1990 el abismo entre ambos clubs era de 25 a 10, nada menos.

Es una total anomalía que desde 2008 el Real Madrid no haya repetido victoria en el campeonato nacional

Cuando yo era niño, lo habitual es que el Madrid ganase al menos una de cada dos campeonatos. Y revalidar el título era algo muy normal. Dos seguidos en 1975 y 1976, tres entre 1978 y 1980, las cinco ya mencionadas de la Quinta… Desde entonces, nuestro equipo del alma tan solo revalidó laureles en una ocasión, precisamente en la extraña época con Ramón Calderón de presidente, con la liga agónica de Capello y los últimos galácticos (Beckham, Ronaldo Nazario), y con la de Schuster en 2008, en la que con los Casillas, Raúl, Van Nistelrooy, Sneijder o Pepe, más los jovencísimos Ramos, Marcelo e Higuaín, el equipo fue capaz de arrasar y sacar casi veinte puntos al FC Barcelona (85 a 67), con el Villarreal de Pellegrini de por medio.

Es una total anomalía que, desde entonces, 2008, repito, el club no haya repetido victorias en el campeonato nacional: un equipo que arrasó en Europa entre 2014 y 2018, con cuatro entorchados en la madre de todas las competiciones, en la que además logró entre 2011 y 2018 el enorme hito de llegar ocho veces consecutivas a las semifinales de la Copa de Europa, y no pudo en cambio hacer lo mismo en su competición doméstica.

Real Madrid campeón de Liga.

Esto significa, por ejemplo, que todo un Cristiano Ronaldo, en sus nueve años en el club, tan solo se fuera a Turín con dos ligas bajo el brazo. O un Karim Benzema, que ya va a abordar su duodécima temporada, acabe hace dos meses de lograr únicamente su tercera conquista liguera. Hasta hace nada, un Balón de Oro como Modric, que lleva 8 años en Madrid, apenas tenía en su palmarés la liga de 2017.

No vamos a entrar en este artículo en todos los obstáculos externos con los que se ha encontrado el club en la principal competición doméstica, con la pleitesía arbitral decantada hacia las Ramblas y que, por ejemplo, impidió que la increíble remontada de 2016 se culminara en título tras un balance de diecinueve penaltis a favor por uno en contra para el equipo culé frente a nueve penaltis a favor y cuatro en contra para los nuestros.

Un Madrid fuerte, emocional y físicamente, debe de ser claro favorito para, esta vez sí, poder revalidar corona trece años después

Parece que, tras el confinamiento, como ya escribí en julio, algo cambió en cuanto al criterio arbitral sobre todo por lo que respecta al uso y decisiones tomadas por el VAR. Olvidando pues, esperemos, toda la turbia etapa del Villarato y de los coletazos que aún persisten – en forma de Hernández al cuadrado y De Burgos Bengoetxea, el primo no primo de nuestro editor - , a este modesto escribidor le gustaría volver a revivir su infancia, adolescencia y primeros años de adulto, y poder presumir de un equipo que viva una cierta hegemonía – qué menos de dos o tres años más – en la competición liguera. Que nuestra distancia respecto a los títulos culés sea de nuevo de más de 10, como siempre fue desde que mis adorados Di Stéfano, Gento, Santamaría, Amancio y Pirri le dieron la vuelta a la tortilla en los 60 (década prodigiosa con ocho ligas de diez, y cinco de una tacada entre 1961 y 1965) e impusieron una superioridad insultante dentro de nuestras fronteras.

Santamaría, Di Stéfano y Gento.

Como otras veces, recordar la importancia de un buen inicio liguero (no como en 2012-13 ni como en 2017-18), ya que, si seguimos demostrando solidez defensiva y eficacia de cara al gol, y teniendo en cuenta la tormenta perfecta del Barça, que puede culminar en total descomposición, deportiva e institucional, un Madrid fuerte, emocional y físicamente, debe de ser claro favori