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El momento es ahora, Odegaard

El momento es ahora, Odegaard

Escrito por: Emil Sorel30 julio, 2020
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Estábamos en otoño de 2014, éramos jóvenes y felices, y las redes sociales se llenaron de vídeos de un preadolescente noruego llamado Martin Odegaard que jugaba con los mayores y que parecía un fenómeno inaudito: controles, regates, pases al hueco... Esos mismos clips empezaron a circular por las secretarías técnicas de toda Europa, desatando una carrera entre los grandes por hacerse con los servicios del chaval.

El Real Madrid se adelantó a todos los demás. Por entonces no lo sabíamos, pero esa inclinación por adquirir talento joven a precio irrisorio (poco más de dos millones de euros) se transformaría en la estrategia deportiva de la institución. En cierto sentido, Martin fue el modelo a seguir: la inversión se ha multiplicado exponencialmente, sin que ni siquiera haya tenido que hacer acto de presencia en el primer equipo. Fueron años, conviene no olvidarlo, de burlas, risas y cachondeos varios con Martin. Daba igual que fuera un menor de edad y que necesitara un desarrollo personal y deportivo: todo vale con intención de hacer daño a la entidad. Si hay que llevarse por delante a un menor de edad, se hace. Faltaría más.

Cristiano Ronaldo y Martin Odegaard

Martin Odegaard es sustituido por Cristiano Ronaldo en un partido de LaLiga disputado en el Santiago Bernabéu.

Claro, las risas se quedaron heladas de inmediato cuando el centrocampista ofensivo se convirtió en el auténtico MVP de la primera mitad de la liga. Lo que antes eran coñas ahora eran sonrisas nerviosas. Los artículos que hablaban de fiasco y fracaso envejecieron de pronto muy mal. En San Sebastián, me consta, quedaron prendados de Odegaard de inmediato. Por su talento, claro, pero también por su madurez, ética de trabajo y autoexigencia personal, algo que se transmitía casi por osmosis a lo que le rodea. Martin es un chico serio, inteligente, estudioso del juego y que está estupendamente rodeado.

Tras unos años de Castilla y de cesiones, en la temporada 19/20 Martin por fin ha roto la puerta definitiva: una primera vuelta celestial -hasta que las lesiones, primero, y el confinamiento, después, le frenaran un tanto- en la que demostró estar para cualquier cosa. Es verdad que el plan acordado era dos años en la Real Sociedad y es igualmente cierto que eso tenía sentido. Serviría para tener estabilidad (muy necesaria) y para completar su madurez deportiva. Pensar en llegar a Madrid coincidiendo con la retirada de Modric también cuadraba.

Odegaard Real Sociedad

Odegaard disputando un partido de Copa del Rey con la camiseta de la Real Sociedad.

Pero la vida nunca es perfecta. Ha llegado el Covid y, con él, una lógica contención en gastos por parte del Madrid. La reducción de ingresos es un hecho y, tal y como admitió el propio Florentino Pérez, pensar en grandes fichajes quizá sea utópico. Total, que el Madrid necesita al menos un centrocampista y resulta que lo tiene en nómina. James Rodríguez se irá y parece bastante arriesgado encarar una temporada con cinco medios, máxime cuando Zinedine Zidane llega a alinear a esos cinco a la vez con cierta asiduidad.

Martin Odegaard pensaba estar un par de campañas en la Real. Al club blanco le cuadraba. Pero se ha creado la tormenta perfecta para que lo más razonable sea adelantar ese regreso. Hay trenes que quizá no pasan tantas veces como uno piensa. Quién sabe si el año que viene la dinámica positiva en la que estaba instalado el equipo donostiarra se mantendrá. Quién sabe si esa rodilla dará problemas o quién sabe si el Madrid se decanta por fichar a otro centrocampista este verano y otro más el que viene. A veces hay que dejarse llevar por el sentido común y este indica que lo mejor para todos es que el noruego vuelva a casa ya. La vida da muchas vueltas, pero el Real Madrid no tantas.

 

Fotografías Getty Images.