Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
Un Bayern de Múnich arrogante

Un Bayern de Múnich arrogante

Escrito por: Mario De Las Heras20 agosto, 2020
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Toni Kroos habló de las bromas madridistas tras la histórica derrota culé

Yo creo que en el Bayern de Múnich el buen estado de forma produce naturalmente la arrogancia. Un muniquista fuerte es un muniquista chulo. No puede haber un muniquista entrenado y humilde, o entrenado y discreto. No. El muniquista necesita decirlo. No le vale con estar pletórico, tiene que contarlo, provocar, reírse del adversario. Quizá haya un poco de bárbaro ahí levantándose las faldas. Es toda una entidad brindando con cerveza y levantándose las faldas.

Tweet del Bayern de Múnich.

Veo a Matthäus y Rummenigge riendo y trasegándose jarra tras jarra en una sala iluminada con antorchas y con las paredes llenas de pieles la noche del 14 de agosto. Toni Kroos tiene alma de muniquista y corazón madridista, por eso ha disfrutado tanto, (y lo ha tenido que decir, claro), viendo como Lewandowski y compañía les gritaban desde la loma a Messi y compañía y estos salían corriendo. Probablemente Kroos sea un ejemplar único de madridista y muniquista, por ese orden, como para no contar, como para no disfrutar con la sacudida de los bávaros a los culés, que volvieron a casa morados (el azul mezclado con el grana es morado).

Toni Kroos.

Ir de fanfarrón tiene algunos riesgos. Unas veces sale mal (que le pregunten a Herr Pep) y otras requetebién como en Lisboa. El Bayern va lanzado en juego y en chulería, a pesar (o a propósito) de que los culés no tenían ni media, ejem…, jugada. Yo no creo que haya un equipo ahora mismo que pueda pararles y ellos lo saben, por eso se les dispara el orgullo que les hace distintos. La altanería atávica e irresistible a la que sólo ha dado respuesta inolvidable el Real Madrid, que esta vez no está para templarles el desdén. Aún veo a Ramos con las manos en las orejas recorriendo esos prados verdes del Allianz Arena que iban a arder.

Sergio Ramos celebra un gol.

Esa cabeza de Camas les cogió el engreimiento y se lo metió en la red. Pero eso no va a acabar con ellos. La buena forma siempre les devuelve la soberbia. Un muniquista en forma es un muniquista chulo. Y no hay otras posibles combinaciones. El muniquista en cuanto se ve fuerte se vuelve gallito. Esto hace más apetecible la victoria para el rival, aunque una cosa es que te apetezca (al Barsa de tocador esas cosas vulgares no le gustan) y otra poder disfrutarla. No parece que el PSG vaya a poder con esta máquina petulante, pero a lo mejor el exmadridista Di María, el soldado de fortuna Neymar y Mbappé, el madridista del futuro, le dan una lección de vida para que más adelante, por supuesto, se les olvide por completo.

 

Fotografías Getty Images.