Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Entrevistas
Roberto Santiago: "Zidane era el entrenador soñado"

Roberto Santiago: "Zidane era el entrenador soñado"

Escrito por: Jesús Bengoechea29 marzo, 2019
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Mañana sábado 30 de marzo vuelve al teatro La Latina de Madrid Los Futbolísimos, obra de Roberto Santiago (escritor, director de teatro, cineasta, prolífico y exitoso hombre de cultura, orgulloso madridista) cuya versión escrita va para la décimo quinta entrega.  Roberto lleva una de adelanto a las Champions del Madrid. Precisamente allí, en La Latina, nos recibe para hablar de su obra, de películas de fútbol, de fútbol y niños, de Zidane, de Butragueño y hasta de Leo Beenhakker. Qué gran placer, amigos. 

 

- Si no me equivoco van 14 libros de Futbolísimos, ¿es así?

- Sí, el 4 de abril sale el libro número 15. Esto no para, Jesús, esto no para.

- O sea, tenemos el libro número 15 en pista de despegue, el musical (al que pienso ir con mis hijos cuando estemos en España) y luego está la película también. Es un fenómeno. ¿Cuál es la clave de esta fiebre colectiva?

- ¿Quién lo sabe? No tengo ni idea. Lo bueno cuando haces libros o cuando haces cine es cuando escribes sobre las cosas que a ti te apasionan. Y una cosa tan simple que no se había hecho nunca es juntar fútbol y misterio. Que yo sepa, cuando empecé a escribirlo no se había hecho nunca. Luego se han copiado algunos por ahí, pero fuimos originales. Y después hay otra cosa. Yo voy por España haciendo encuentros en colegios, bibliotecas, librerías, y lo que me dicen sobre todo es... Fíjate, pasó una cosa muy curiosa. Estábamos en uno de estos encuentros, y yo estaba explicando lo importante que es el humor dentro de Futbolísimos, el hecho de que son divertidos... Y me corta un niño que estaba como muy ansioso, y dice "¡Que no son divertidos!¡Es que la vida es así! Es que cuenta cómo es nuestra vida". Te lo juro que me impactó muchísimo porque digo “qué bueno esto”. Esto es lo que les engancha: que se sienten completamente reflejados.

- Es un pequeño milagro desde muchos puntos de vista. Lo primero, por armonizar el fútbol con el misterio, que es un hallazgo como decías. Pero es que además literatura de fútbol no sabemos si hay mucha, parece que hay poca, y desde luego no hay mucha con éxito. Esto lo hablábamos con Garci o Luis Alberto de Cuenca cuando les entrevistamos. 

- Luego hay, escarbas y algo hay, pero no hay mucha con éxito, efectivamente.

- Y ¿a qué lo atribuyes? ¿A lo mejor porque faltaba precisamente ese anclaje con otro género que tú has ensayado con tanto éxito?

- Puede ser. Es que casi podríamos decir que el futbolístico, como género literario, realmente no existe.

- A diferencia del taurino, por ejemplo, que ese sí ha dado mucha (lo comentaba Luis Alberto de Cuenca) literatura, mucha poesía en concreto. Pero de fútbol no hay gran cosa.

- Claro. Y eso que yo hago talleres de escritura con chavales un poquito mayores, y utilizo el fútbol, les digo "los ingredientes que debe tener una buena historia son los mismos que debe tener un buen partido”. Y les hablo, por supuesto, de personajes, de personajes potentes: de Cristiano, de Messi. Todo el mundo odia o ama a Cristiano o a Messi. Son personajes que despiertan sentimientos, y esto es lo que debes conseguir tú cuando escribes una historia. Lo más importante que debe tener una buena historia es que tú, como lector, quieras pasar la siguiente página, que tengas la necesidad de pasar. Y cuando ves un buen partido de fútbol tú estás con la necesidad de saber qué va a ocurrir. Por supuesto que hay novelas horribles que no quieres pasar a la siguiente página y partidos de fútbol horrorosos en los que dices “por favor, que esto se acabe ya”. Lo que has dicho me gusta porque no lo había pensado así pero creo que tienes razón.Yo, que soy un amante del género negro, del misterio vamos a decir en general, he anclado historias de fútbol en el misterio y todo ello en el contexto de la literatura infantil y juvenil, a su vez. Sí, puede que esa sea la clave.

- Claro, es que son tres patas, ¿no? Literatura infantil o juvenil, misterio y fútbol. Se podría hacer con otros géneros. El erótico, se me está ocurriendo.

- No sé, el erótico se lo voy a dejar a otro (risas). Pero cierto, el haber insertado el balompié dentro de otro género que ya tiene una tradición literaria, y cinematográfica, puede que haya contribuido mucho.

- Lo cinematográfico también está ahí, claro. Porque Futbolísimos, además de 15 libros y un musical que vuelve ahora a la cartelera, es también una película. Y lo mismo: no abundan las grandes películas de fútbol. 

- Bueno, sí, la que nos gusta a todos yo creo que es Evasión o victoria, que no solo es una de las mejores sobre fútbol sino también una de mis películas favoritas de todos los tiempos. Pero no hay mucho. Hace poco tuve la suerte de volver a ver Buscando a Eric, la de Ken Loach, no es una película futbolística propiamente dicha, pero tiene relación, y me encanta. Además, me invitaron en RTVE, al programa de Cayetana, para hablar de la película, con lo cual me la empollé y todavía la saboreé más. Me gusta mucho. Y hace poco vi por fin The Damned United, otra que me entusiasmó. 

-Es fantástica pero es otra con mezcla de géneros. Es sobre gente de fútbol pero en realidad es también un biopic y una reflexión sobre valores como la amistad, el  liderazgo; a mi mujer le encanta y eso que odia el fútbol…

-Pero es que una buena película, y por eso no sólo va a gustar a aquellos a quienes guste el fútbol sino a más gente también. Y perdona que vuelva a hablar de mi libro (risas), pero es que te prometo que no te imaginas la cantidad de niños y de niñas que me dicen “Es que ni siquiera me gusta el fútbol, pero ahora leo Los Futbolísimos y me encanta”. Y a mí eso me hace ilusión, claro.

-Habrá niños que llegan al fútbol a través de Los futbolísimos sin ser inicialmente aficionados, ¿eso te consta también?

-Sí, pasan las dos cosas. Niños y niñas que dicen “A mí no me gusta el fútbol, pero me dijeron que en Los Futbolísimos había misterio y empecé a leerlo y ahora me gusta el fútbol".   Y lo contrario ni te cuento, niños a los que gustaba el fútbol pero no leían nada, y ahora sus padres y profesores me dicen “Es que no leía nada, no había manera, y ahora es él o ella el que pide el siguiente libro".

-Eso es un servicio social casi.

-Hace una ilusión eso que no te lo puedes imaginar. ¡Crear lectores! Suena muy fuerte dicho así pero es que es verdad, estamos creando un montón de lectores nuevos.

-Cómo están escritos también contribuye mucho porque tienen esa sencillez tan difícil de conseguir, yo la admiro mucho.

-Hay que llegar a la esencia y a lo más sencillo, que todo el lenguaje esté al servicio de lo que estás contando y no al revés, a mí me parece lo más difícil.

-Pero tú lo consigues con cierta facilidad aparentemente, para sacar 15 libros…

-No sé si lo consigo, te lo agradezco, no sé si lo consigo pero lo intento, y de facilidad nada porque esto de escribir es muy solitario y son muchas muchas horas.

-Bueno, hablemos ya de tu madridismo. Porque tú eres madridista aunque te haya costado un poco salir del armario...

-Yo soy madridista, sí, y no es verdad que me costara salir del armario. Podría pensarse que no hablaba de mi madridismo por razones comerciales, o sea,por no perder lectores de otras adscripciones, pero no es así. La razón era otra. A base de hacer muchos encuentros con niños, me he dado cuenta de que mi filiación distraía. Los niños me preguntaban de qué equipo era y yo siempre respondía “Soy del Sotoalto Fútbol club”, que es el equipo de Los Futbolísimos. Si yo digo que soy del Madrid, ya todo el debate va sobre eso, todo el debate se convierte en que los que son del Madrid tal, los que son del Barca tal, y de repente todo era como “Vamos a ver, chicos, que estamos aquí para hablar de otra cosa, estamos hablando precisamente de Los Futbolísimos. ¿De que de qué hablan, justamente, estos chicos? Pues hablan de todo lo contrario, hablan de que sí, de que hay que querer ganar, de que la rivalidad bien entendida es maravillosa, pero ponderan sobre todo el trabajo en equipo. Los futbolísimos jamás hablan de los grandes fichajes millonarios que no me interesan a mí desde el punto de vista literario ni lo más mínimo, no tratan de eso". Significarme tanto ahí, de repente, me hacía darme cuenta de que desvirtuaba el mensaje que yo quería transmitir a través de los libros y en el debate con los críos. Y por eso digamos que no es que lo ocultara, simplemente no hacía bandera de ello porque además hacerlo potenciaba la competitividad excesiva a que se ven abocados estos chicos.

-Comprendo. Ese padre que está en la banda pegando berridos cuando el niño juega.

-Exacto. Es una locura. ¡Pero si el fútbol tiene que ser todo lo contrario! La filosofía de Los Futbolísimos es querer ganar, porque esta tontería de “da igual ganar o perder”, no, no, hay que querer ganar por supuesto, pero hay que saber perder, y eso forma parte de un aprendizaje vital esencial que es lo que yo intento contar.

-Y el fútbol de élite ¿cómo lo ves ahora en esos parámetros de deportividad, de saber perder y ganar? 

-Bastante mal, la verdad. Eso de Bale quitándose de encima el abrazo de Lucas Vázquez cuando acaba de marcar y va a felicitarle, por ejemplo, me parece una de las actitudes más lamentables que he visto en un jugador profesional, ya no del Real Madrid sino de cualquier equipo en muchos años. ¿Por qué? Si los escritores tenemos una responsabilidad en la formación de nuestra infancia, los futbolistas ni te cuento, son un modelo para la gente joven... Yo creo que por el dinero que ganan deberían hacerse más con esa responsabilidad.

-¿Qué jugador recuerdas, retirado o en activo, del Madrid o de cualquier otro equipo, que a ti te haya parecido ejemplo deportivo y extradeportivo?

-Es una pena lo que le pasó al final de su carrera con Materazzi, porque Zidane para mí era el clarísimo ejemplo. Lo último que vimos antes de su retirada fue el cabezazo y es una lástima. Es como aquella patada de Cantona a un señor del público, que también creo fue totalmente innecesaria, aunque pueda uno empatizar con ella y entenderla, pero lo fue. Zidane siempre me pareció un tipo no sólo  mesurado en sus opiniones, sino también muy deportivo.

-La pregunta es obligada: ¿estás satisfecho con su vuelta?

-Mucho. Era el entrenador soñado para sacar esto adelante. Me parece que es el que todos o casi todos deseábamos.

-¿Te ha sorprendido su retorno?

-Claro. Creo que no lo esperábamos nadie. De ahí que se trate de la mejor sorpresa y la nota más positiva de una temporada desastrosa. Sólo se salvan esta noticia y la irrupción de Vinicius. Ya te digo que soy muy de Zidane, tanto como jugador como entrenador. Al principio se le achacaban sus carencias vamos a decir tácticas, pero lo más importante para un equipo como el Madrid  es saber gestionar bien a la gente, ¿no? Eso es lo más difícil. Creo que en eso es como dirigir cine, por supuesto que tienes que tener muchos conocimientos técnicos y eso es la base, si no los tienes, olvídate. Pero lo que marca la diferencia es cómo gestionas tú a la gente,y en el fútbol es lo mismo. Si ya tienes tu título de entrenador, se te presuponen unos conocimientos tácticos y técnicos bastante potentes, con lo cual lo que puede marcar la diferencia es tu capacidad para que te sigan, para que crean en ti, para que se motiven, para que se dejen no la piel sino la vida en cada partido. Yo esto lo hablo con los actores siempre cuando dirijo teatro, digo “cada función que hacéis tiene que ser como si fuera la primera y la última de vuestra vida". Y esto en el fútbol tiene que ser igual, tienen que salir a jugar cada encuentro como si fuera el primero y el último. Y este tipo de motivación, en jugadores resabiados que lo han ganado todo, como son los del Madrid, sólo la puede dar Zidane. Que además, como te decía, se me antoja un ejemplo de deportividad. Como lo fue también Butragueño.

de la temporada actual sólo salvo la vuelta de zidane y la irrupción de vinicius.

-Me imaginaba esa respuesta. Le estuve entrevistando el otro día.

-Pues yo siempre lo he defendido mucho en todos los sentidos, como ejemplo de caballerosidad, de deportividad, del tipo de fútbol que por lo menos a mí siempre me ha gustado. Butragueño cambió el fútbol español de arriba a abajo. Se convirtió en un fenómeno futbolístico, sociológico y de todo tipo. El primer partido al que asistí en el Bernabéu fue la famosa final Real Madrid- Castilla.

-¡Estuviste en esa final!

-Sí,y antes en la semifinal del Castilla, con el Gijón. Butragueño tenía esa manera de entender este deporte como una cosa luminosa, bonita, de compartir, de disfrutar, no sólo de esa competitividad desaforada que entienden muchos. Butragueño cambia completamente la manera de entender el fútbol en este país.

-Cambiando de tercio, ¿a quién te gustaría que ficháramos?

-A Mbappé (Risas).

-Hablabas antes de Vinicius.

-Me encanta Vinicius. Cuando te cuentan que hemos fichado a un chaval de 17-18 años del fútbol brasileño, dices “bueno, sí, a ver”, ¿no? Le he visto este año en el Bernabéu, y sí, es un jugador con un talento descomunal. Todavía está un poquito desbocado como es normal, pero para mí representa este tipo de jugadores que debemos tener. No parece que tenga un entorno muy tóxico tampoco. Pero ojalá pudiéramos fichar otra vez a aquel Butragueño, porque ya no era una cosa de talento sino de entendimiento del juego, como lo que supuso Cruyff en los 70. No quiero ponerme aquí como que cualquier tiempo pasado fue mejor ni mucho menos. Hay mucho talento en el fútbol actual, muchísimo, creo que la suma de talento hoy en día es mayor que la de hace 30 años.Sin embargo, lo que supusieron estos movimientos, digo estos dos como ejemplo (Cruyff y los holandeses, la quinta del buitre en los 80) me parece incomparable.

butragueño hizo del fútbol algo luminoso y nuevo.

-Parece ya un tópico, pero qué pena que la quinta no ganara la Copa de Europa.

-Bueno, es una de las grandes deudas del fútbol. Mira, acabo de citar dos ejemplos buenísimos de deudas: Cruyff y Holanda debieron ganar un Mundial sin duda, y la quinta del Buitre una Copa de Europa, sin duda también. El fútbol se lo debe. Vale que tuvieron la mala suerte de toparse con ese Milán, ese PSV, pero aun así…

-Pero el PSV no era… Al PSV se le debió haber ganado. Esa es la crueldad de aquello, porque aquel Milán era superior a todos, incluido el Madrid. Era una barbaridad. Lo podemos meter como otro de los grandes equipos de la historia. Pero lo del PSV, que ganó la Copa de Europa sin ganar ningún partido porque lo que hacían era empatar a cero en casa y a 1 fuera, y después ganar la Final por penaltis...

-Sin duda. Que luego es verdad que cuando el Madrid ganó la Séptima pues había ahí una generación de jugadores (empezando por Raúl y continuando por Mijatovic, etc.) buenísimos, pero la Séptima debió ser de la Quinta del Buitre sin duda. Y moralmente creo que lo es, de hecho.

-¿Qué te parece la firme apuesta por los jóvenes que lleva a cabo ahora el Madrid?

-Tengo sentimientos encontrados. Es verdad que a mí, como espectador que va al Bernabéu, me gustaría que fichen a los mejores del mundo. Porque lo que he disfrutado yo viendo a Cristiano, o lo que he gozado viendo a Zidane… Oye, pues me gustaría que eso siguiera ocurriendo, pues sí, por qué no lo voy a decir. Desde que trajimos a Di Stefano, el Madrid se ha caracterizado por fichar a grandísimos jugadores ya hechos.

-La cuestión es si a día de hoy es posible, ¿no?

-Cierto, porque el fútbol ha cambiado muchísimo, y competir a golpe de talonario con los jeques se ha convertido casi en una quimera ¿no? 100 millones, 200 millones, 300, ¿dónde está el límite?

-Parece que no hay límite porque esta gente tiene básicamente el dinero que quiera, y nadie le impide invertir cuanto desee en jugadores.

-Así es. Y mi sensación es que para ellos es a fondo perdido, no buscan rentabilizarlo. Son clubes propiedad de algunos de los estados más ricos del planeta, que los usan no en busca de un beneficio económico sino que es una cuestión de imagen de sus países. Con lo cual pueden poner todo el dinero que les dé la gana. Así parece ser. Y nadie les para.

-¿Te animarías a hacer el once histórico del Real Madrid que solemos pedir a nuestros entrevistados? 

-Vamos allá. Pero permíteme dejar claro que sólo voy a poner a jugadores a los que he visto jugar.

-Como quieras.

-Por esta razón voy a dejar fuera a Di Stefano, voy a dejar fuera a Puskas, voy a dejar fuera a Gento, voy a dejar fuera a Amancio… Gente que seguramente estaría en el 11 si les hubiera visto jugar, pero… Me ciño a los últimos 40 años.

-Nosotros lo hacemos constar así, que te centras en los que has visto jugar.

-Venga, pues empezamos. Un 11. Empezamos en la portería, y yo pongo por supuesto al mejor portero de cuantos he admirado que es Casillas, sin duda. Tampoco la hay en el centro de la defensa, donde pongo a Stielike, que también lo podría poner más adelantado, pero bueno, lo voy a situar en la zaga porque como más arriba hay tanto talento y tal, pues lo pongo ahí de central, y le coloco al lado a Pirri, claro. Y tengo estos dos centrales que son los dos más 4 que 5, pero da igual. Los dos se desempeñaron también ahí. En el lateral izquierdo pongo a Roberto Carlos, aunque también creo que Roberto estaría aunque no habláramos solo de los últimos 40 años sino más allá.

-¿Marcelo le puede discutir esa posición en el once histórico?

-Yo creo que ni de lejos, vamos.

-¿Ni de lejos?

-Ni de lejos, es mi opinión. De nuevo, esto es subjetivo. Marcelo ha tenido grandes temporadas, grandes partidos… Pero claro, Roberto Carlos ha marcado una época…

-El lateral derecho tiene su cosa, ¿eh?

-El lateral derecho para mi es lo más difícil de todo.Y también aquí voy a hacer una trampa, pero porque quiero poner a algunos de la plantilla actual, así que me decido por Ramos, que empezó de lateral derecho aunque hace tiempo que no juegue en esa demarcación. Le hago ahí el hueco. Hago un pequeño empujón ahí, meto un arabesco. Y voy a poner a otro de la plantilla actual, también. Sólo pongo dos de la plantilla actual. El otro es Modric.

-Balón de Oro…

-Sí, pero vamos, no por el Balón de Oro, sino porque realmente me parece que ponerlo aquí es impepinable, y el medio centro es su sitio, aunque también por esto tendré que desplazar a otros de sus lugares naturales, como se verá.

-De acuerdo. Conste. 

-Voy a poner a Zidane, por supuesto. Fíjate que Zidane, Stielike y Butragueño son los tres primeros en los que he pensado cuando me has propuesto este juego.

-La Santísima Trinidad.

-Sí, sí. Stielike, Zidane y Butragueño. Te lo prometo. Son los 3 que me vinieron. No creo que sea muy original, pero como…

-Bueno, no te creas, que no todo el mundo pone a Butragueño, ni a Stielike tampoco. La gente aquí te pone a Hierro y a Raúl.

-Sí, Hierro sería una buena opción también sin duda, pero vamos, Stielike, el que le ha visto jugar… Es que Stielike además desde atrás, porque jugaba de 4, movía a todo el equipo.

Raúl representa los valores del Madrid, que a veces consisten en no ser el más talentoso pero sí creértelo, y jugar como si lo fueras.

-Su personalidad, el carácter, que me fichen ese del bigote con esa mala leche, la frase con la que le fichó Bernabéu, lo sabes, ¿no? Fue a ver a otro, y dijo “No, no. Yo quiero que me fiches a ese del bigote que tiene tanta mala leche”.

-Sí, sí. Pues nada, sigo. Claro, pongo a Michel, por supuesto, aquí. Mínimo que haya 2 de la quinta, son los 2 que tenían más talento. Pongo en el medio a Cristiano, por supuesto, que es otro de esos jugadores que cuando le ves en el campo sabes que va a pasar algo. Y aquí pongo a uno por el cual yo tengo debilidad particular personal, que es Raúl. Si te das cuenta, en verdad los 3 delanteros que he puesto son 7 los 3. Son los 3 sietes.

-Junto a Juanito y Amancio, los sietes por excelencia.

-Hombre, Juanito, Santillana, que también les vi jugar, también tendrían cabida, pero hay que mojarse, hay que… Y para mí Raúl representa los valores del Madrid, que a veces consisten en no ser el más talentoso pero sí creértelo, y jugar como si lo fueras, y entregarte. Lo que he dicho antes, jugar cada partido como si fuera el primero y el último, y un talento nada apretado sino un talento de verdad de muchísima libertad y de mucho disfrute. Valdano lo dijo cuando fue su entrenador, “A mi lo que me sorprendió es que con 17 años le dije que iba a jugar su primer partido, y el cabrón en el autobús iba dormido”.

-Y de entrenador, ¿a quién ponemos? ¿A Mourinho?

-No soy nada anti-mourinhista. Porque tiene tantísima personalidad para lo bueno y para lo malo... Esa rivalidad Mourinho- Guardiola, que por otro lado a veces era muy excesiva y muy teatrera, daba mucho espectáculo.

-¿Tú le reconoces a él algún mérito deportivo en su paso por el Madrid? Porque hay gente que no, que dice que fue todo un desastre.

-No, todo un desastre no, lo que pasa es que hablábamos antes de la importancia de ser capaz de motivar a los jugadores, de ganártelos. ¡Mourinho no se los ganaba, Mourinho les pasaba por encima! Y a los que le no le seguían a muerte los defenestraba, como pasó con Casillas. Pero insisto: yo me alegré de que se fuera del Madrid, pero también aportó espectáculo, aunque fuera más en las ruedas de prensa que en los partidos. Pero déjame pensar a ver qué entrenador ponemos.

-Heynckes, Ancelotti, Toshack, Molowny, Leo Beenhakker…

-Beenhakker me encantaba. Tuvo una influencia brutal en el sistema de juego y en cómo entender el fútbol. Mira, fíjate, Benhakker sí que me quedo a gusto. Ancelotti no sería una mala opción. Pero pongo a Beenhakker.

-Te ha quedado un equipazo. ¿Algo que añadir, aparte de recomendar a los galernautas que vengan a partir de mañana sábado 30 de marzo a ver Los Futbolísimos en el teatro La Latina de Madrid?

-(Risas).Eso mismo. Lo pasarán en grande.

 

Entrevista: Jesús Bengoechea, Nacho Faerna 

Fotos: Baldesca Samper 

Editor de La Galerna (@lagalerna_). @jesusbengoechea

2 comentarios en: Roberto Santiago: "Zidane era el entrenador soñado"

  1. Qué mejunje de recuerdos: mi recuerdo de aquella semifinal de copa tras la que el Castilla se metió en la final fue que tuvo lugar contra la Real Sociedad. Y no jugaba Butragueño, que es de una generación inmediatamente posterior.

    De aquel Castilla finalista de copa, de hecho, sólo se consolidó en la primera plantilla Gallego aunque Agustín estuvo también un par de años de portero.

    Saludos.

    1. Yo también estuve en esa final, que es algo histórico, y también en las eliminatorias previas, que se jugaron en el Bernabéu, dada la demanda de entradas, y que fueron tremendas. También recuerdo la eliminatoria de Recopa con el West Ham en la temporada siguiente. Efectivamente, aún no estaba la Quinta.
      Hablando de ésta, siempre se menciona que no conquistó la Copa de Europa, lo que no es del todo cierto, porque Sanchis aún estaba en la 7ª y la 8ª.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tweets La Galerna

"Que no llego a rematar, pues finjo penalti. Que me quitan el balón, puñetazo al canto. Que una pierna me impide alcanzar la pelota, la siego".

@delasherasmario tiene el honor de presentarnos a Luis Suárez. https://t.co/j9rRcbgczk

En el #Portanálisis os hablamos del rumor que sitúa a Isco en la agenda de Pep Guardiola.

👉👉👉 https://t.co/imMd1GRRc0

2

Juanpa Frutos: "El Barça tendría 2 ó 3 ligas menos sin su saldo arbitral" https://t.co/egPdWQTlk2… vía @lagalerna_

Una forma ideal de descubrir el magnífico trabajo que vienen haciendo @juanpfrutos y @MaketoLari al poner la estadística al servicio de la salud de la competición.

homelistpencilcommentstwitterangle-rightspotify linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram