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Roberto Santiago: "Zidane era el entrenador soñado"

Roberto Santiago: "Zidane era el entrenador soñado"

Escrito por: Jesús Bengoechea29 marzo, 2019
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Mañana sábado 30 de marzo vuelve al teatro La Latina de Madrid Los Futbolísimos, obra de Roberto Santiago (escritor, director de teatro, cineasta, prolífico y exitoso hombre de cultura, orgulloso madridista) cuya versión escrita va para la décimo quinta entrega.  Roberto lleva una de adelanto a las Champions del Madrid. Precisamente allí, en La Latina, nos recibe para hablar de su obra, de películas de fútbol, de fútbol y niños, de Zidane, de Butragueño y hasta de Leo Beenhakker. Qué gran placer, amigos. 

 

- Si no me equivoco van 14 libros de Futbolísimos, ¿es así?

- Sí, el 4 de abril sale el libro número 15. Esto no para, Jesús, esto no para.

- O sea, tenemos el libro número 15 en pista de despegue, el musical (al que pienso ir con mis hijos cuando estemos en España) y luego está la película también. Es un fenómeno. ¿Cuál es la clave de esta fiebre colectiva?

- ¿Quién lo sabe? No tengo ni idea. Lo bueno cuando haces libros o cuando haces cine es cuando escribes sobre las cosas que a ti te apasionan. Y una cosa tan simple que no se había hecho nunca es juntar fútbol y misterio. Que yo sepa, cuando empecé a escribirlo no se había hecho nunca. Luego se han copiado algunos por ahí, pero fuimos originales. Y después hay otra cosa. Yo voy por España haciendo encuentros en colegios, bibliotecas, librerías, y lo que me dicen sobre todo es... Fíjate, pasó una cosa muy curiosa. Estábamos en uno de estos encuentros, y yo estaba explicando lo importante que es el humor dentro de Futbolísimos, el hecho de que son divertidos... Y me corta un niño que estaba como muy ansioso, y dice "¡Que no son divertidos!¡Es que la vida es así! Es que cuenta cómo es nuestra vida". Te lo juro que me impactó muchísimo porque digo “qué bueno esto”. Esto es lo que les engancha: que se sienten completamente reflejados.

- Es un pequeño milagro desde muchos puntos de vista. Lo primero, por armonizar el fútbol con el misterio, que es un hallazgo como decías. Pero es que además literatura de fútbol no sabemos si hay mucha, parece que hay poca, y desde luego no hay mucha con éxito. Esto lo hablábamos con Garci o Luis Alberto de Cuenca cuando les entrevistamos. 

- Luego hay, escarbas y algo hay, pero no hay mucha con éxito, efectivamente.

- Y ¿a qué lo atribuyes? ¿A lo mejor porque faltaba precisamente ese anclaje con otro género que tú has ensayado con tanto éxito?

- Puede ser. Es que casi podríamos decir que el futbolístico, como género literario, realmente no existe.

- A diferencia del taurino, por ejemplo, que ese sí ha dado mucha (lo comentaba Luis Alberto de Cuenca) literatura, mucha poesía en concreto. Pero de fútbol no hay gran cosa.

- Claro. Y eso que yo hago talleres de escritura con chavales un poquito mayores, y utilizo el fútbol, les digo "los ingredientes que debe tener una buena historia son los mismos que debe tener un buen partido”. Y les hablo, por supuesto, de personajes, de personajes potentes: de Cristiano, de Messi. Todo el mundo odia o ama a Cristiano o a Messi. Son personajes que despiertan sentimientos, y esto es lo que debes conseguir tú cuando escribes una historia. Lo más importante que debe tener una buena historia es que tú, como lector, quieras pasar la siguiente página, que tengas la necesidad de pasar. Y cuando ves un buen partido de fútbol tú estás con la necesidad de saber qué va a ocurrir. Por supuesto que hay novelas horribles que no quieres pasar a la siguiente página y partidos de fútbol horrorosos en los que dices “por favor, que esto se acabe ya”. Lo que has dicho me gusta porque no lo había pensado así pero creo que tienes razón.Yo, que soy un amante del género negro, del misterio vamos a decir en general, he anclado historias de fútbol en el misterio y todo ello en el contexto de la literatura infantil y juvenil, a su vez. Sí, puede que esa sea la clave.

- Claro, es que son tres patas, ¿no? Literatura infantil o juvenil, misterio y fútbol. Se podría hacer con otros géneros. El erótico, se me está ocurriendo.

- No sé, el erótico se lo voy a dejar a otro (risas). Pero cierto, el haber insertado el balompié dentro de otro género que ya tiene una tradición literaria, y cinematográfica, puede que haya contribuido mucho.

- Lo cinematográfico también está ahí, claro. Porque Futbolísimos, además de 15 libros y un musical que vuelve ahora a la cartelera, es también una película. Y lo mismo: no abundan las grandes películas de fútbol. 

- Bueno, sí, la que nos gusta a todos yo creo que es Evasión o victoria, que no solo es una de las mejores sobre fútbol sino también una de mis películas favoritas de todos los tiempos. Pero no hay mucho. Hace poco tuve la suerte de volver a ver Buscando a Eric, la de Ken Loach, no es una película futbolística propiamente dicha, pero tiene relación, y me encanta. Además, me invitaron en RTVE, al programa de Cayetana, para hablar de la película, con lo cual me la empollé y todavía la saboreé más. Me gusta mucho. Y hace poco vi por fin The Damned United, otra que me entusiasmó. 

-Es fantástica pero es otra con mezcla de géneros. Es sobre gente de fútbol pero en realidad es también un biopic y una reflexión sobre valores como la amistad, el  liderazgo; a mi mujer le encanta y eso que odia el fútbol…

-Pero es que una buena película, y por eso no sólo va a gustar a aquellos a quienes guste el fútbol sino a más gente también. Y perdona que vuelva a hablar de mi libro (risas), pero es que te prometo que no te imaginas la cantidad de niños y de niñas que me dicen “Es que ni siquiera me gusta el fútbol, pero ahora leo Los Futbolísimos y me encanta”. Y a mí eso me hace ilusión, claro.

-Habrá niños que llegan al fútbol a través de Los futbolísimos sin ser inicialmente aficionados, ¿eso te consta también?

-Sí, pasan las dos cosas. Niños y niñas que dicen “A mí no me gusta el fútbol, pero me dijeron que en Los Futbolísimos había misterio y empecé a leerlo y ahora me gusta el fútbol".   Y lo contrario ni te cuento, niños a los que gustaba el fútbol pero no leían nada, y ahora sus padres y profesores me dicen “Es que no leía nada, no había manera, y ahora es él o ella el que pide el siguiente libro".

-Eso es un servicio social casi.

-Hace una ilusión eso que no te lo puedes imaginar. ¡Crear lectores! Suena muy fuerte dicho así pero es que es verdad, estamos creando un montón de lectores nuevos.

-Cómo están escritos también contribuye mucho porque tienen esa sencillez tan difícil de conseguir, yo la admiro mucho.

-Hay que llegar a la esencia y a lo más sencillo, que todo el lenguaje esté al servicio de lo que estás contando y no al revés, a mí me parece lo más difícil.

-Pero tú lo consigues con cierta facilidad aparentemente, para sacar 15 libros…

-No sé si lo consigo, te lo agradezco, no sé si lo consigo pero lo intento, y de facilidad nada porque esto de escribir es muy solitario y son muchas muchas horas.

-Bueno, hablemos ya de tu madridismo. Porque tú eres madridista aunque te haya costado un poco salir del armario...

-Yo soy madridista, sí, y no es verdad que me costara salir del armario. Podría pensarse que no hablaba de mi madridismo por razones comerciales, o sea,por no perder lectores de otras adscripciones, pero no es así. La razón era otra. A base de hacer muchos encuentros con niños, me he dado cuenta de que mi filiación distraía. Los niños me preguntaban de qué equipo era y yo siempre respondía “Soy del Sotoalto Fútbol club”, que es el equipo de Los Futbolísimos. Si yo digo que soy del Madrid, ya todo el debate va sobre eso, todo el debate se convierte en que los que son del Madrid tal, los que son del Barca tal, y de repente todo era como “Vamos a ver, chicos, que estamos aquí para hablar de otra cosa, estamos hablando precisamente de Los Futbolísimos. ¿De que de qué hablan, justamente, estos chicos? Pues hablan de todo lo contrario, hablan de que sí, de que hay que querer ganar, de que la rivalidad bien entendida es maravillosa, pero ponderan sobre todo el trabajo en equipo. Los futbolísimos jamás hablan de los grandes fichajes millonarios que no me interesan a mí desde el punto de vista literario ni lo más mínimo, no tratan de eso". Significarme tanto ahí, de repente, me hacía darme cuenta de que desvirtuaba el mensaje que yo quería transmitir a través de los libros y en el debate con los críos. Y por eso digamos que no es que lo ocultara, simplemente no hacía bandera de ello porque además hacerlo potenciaba la competitividad excesiva a que se ven abocados estos chicos.

-Comprendo. Ese padre que está en la banda pegando berridos cuando el niño juega.

-Exacto. Es una locura. ¡Pero si el fútbol tiene que ser todo lo contrario! La filosofía de Los Futbolísimos es querer ganar, porque esta tontería de “da igual ganar o perder”, no, no, hay que querer ganar por supuesto, pero hay que saber perder, y eso forma parte de un aprendizaje vital esencial que es lo que yo intento contar.

-Y el fútbol de élite ¿cómo lo ves ahora en esos parámetros de deportividad, de saber perder y ganar? 

-Bastante mal, la verdad. Eso de Bale quitándose de encima el abrazo de Lucas Vázquez cuando acaba de marcar y va a felicitarle, por ejemplo, me parece una de las actitudes más lamentables que he visto en un jugador profesional, ya no del Real Madrid sino de cualquier equipo en muchos años. ¿Por qué? Si los escritores tenemos una responsabilidad en la formación de nuestra infancia, los futbolistas ni te cuento, son un modelo para la gente joven... Yo creo que por el dinero que ganan deberían hacerse más con esa responsabilidad.

-¿Qué jugador recuerdas, retirado o en activo, del Madrid o de cualquier otro equipo, que a ti te haya parecido ejemplo deportivo y extradeportivo?

-Es una pena lo que le pasó al final de su carrera con Materazzi, porque Zidane para mí era el clarísimo ejemplo. Lo último que vimos antes de su retirada fue el cabezazo y es una lástima. Es como aquella patada de Cantona a un señor del público, que también creo fue totalmente innecesaria, aunque pueda uno empatizar con ella y entenderla, pero lo fue. Zidane siempre me pareció un tipo no sólo  mesurado en sus opiniones, sino también muy deportivo.

-La pregunta es obligada: ¿estás satisfecho con su vuelta?

-Mucho. Era el entrenador soñado para sacar esto adelante. Me parece que es el que todos o casi todos deseábamos.

-¿Te ha sorprendido su retorno?

-Claro. Creo que no lo esperábamos nadie. De ahí que se trate de la mejor sorpresa y la nota más positiva de una temporada desastrosa. Sólo se salvan esta noticia y la irrupción de Vinicius. Ya te digo que soy muy de Zidane, tanto como jugador como entrenador. Al principio se le achacaban sus carencias vamos a decir tácticas, pero lo más importante para un equipo como el Madrid  es saber gestionar bien a la gente, ¿no? Eso es lo más difícil. Creo que en eso es como dirigir cine, por supuesto que tienes que tener muchos conocimientos técnicos y eso es la base, si no los tienes, olvídate. Pero lo que marca la diferencia es cómo gestionas tú a la gente,y en el fútbol es lo mismo. Si ya tienes tu título de entrenador, se te presuponen unos conocimientos tácticos y técnicos bastante potentes, con lo cual lo que puede marcar la diferencia es tu capacidad para que te sigan, para que crean en ti, para que se motiven, para que se dejen no la piel sino la vida en cada partido. Yo esto lo hablo con los actores siempre cuando dirijo teatro, digo “cada función que hacéis tiene que ser como si fuera la primera y la última de vuestra vida". Y esto en el fútbol tiene que ser igual, tienen que salir a jugar cada encuentro como si fuera el primero y el último. Y este tipo de motivación, en jugadores resabiados que lo han ganado todo, como son los del Madrid, sólo la puede dar Zidane. Que además, como te decía, se me antoja un ejemplo de deportividad. Como lo fue también Butragueño.

de la temporada actual sólo salvo la vuelta de zidane y la irrupción de vinicius.