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Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Ansu, Fati

Escrito por: La Galerna4 septiembre, 2020
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Buenos días. Mundo Deportivo saca en portada una foto de Ansu Fati encaramando a lo alto de una piña humana, la de la celebración del gol de Gayá que permitió a España empatar in extremis su duelo semiamistoso contra Alemania. “Debut y milagro”, titulan los del Conde de Godó, grande de España, a propósito del debut del canterano culé y del referido resultado en el descuento. Arriba, enmascarados como si hubieran intentado perpetrar el atraco a un banco, están los Messi, que por lo visto, inopinadamente, ahora se están pensando la opción de que Leo siga en Barcelona.

mundo deportivo debut ansu

Nos parece muy bien, pero la gente no habla de la portada de MD de hoy. La gente habla (sigue hablando) de la portada de MD de ayer, aquella a través de la cual puso a huevo (o cigoto) la posibilidad de ser reprendidos por el portanálisis, como así tuvimos que hacer. 

Y esta vez no les regañamos por su tendenciosidad, ni por ese forofismo de parvulario con el que de manera habitual se carcajean de la inteligencia de sus lectores, sino por su patente desconocimiento de las más elementales reglas de la escritura, en concreto del uso de los signos de puntuación. 

Recordemos...

rakitic gracias barca

Sí, amics. Lo de la coma del vocativo lo llevan regular por esos lares. “Gracias Barça” en lugar de “Gracias, Barça”, como es preceptivo escribir de manera ineludible, y más si se usa en el titular principal de la portada de un periódico, cada vez que te diriges a alguien. “Gracias, Barça”. “Hola, Ricardo”. “Todo OK, José Luis”. Esa coma hay que usarla absolutamente siempre, con independencia del lugar de la frase en que aparezca el interpelado. Hemos usado ejemplos en los que aparece al final de la frase. Pero puede haber otros en los que aparezca en medio o al principio, y su utilización continúa siendo inexcusable. Véase si no el ejemplo “Sandro, ¿qué más quieres que te dé?” 

No se habla de otra cosa en los mentideros periodísticos deportivos de la madre patria (o de la otra madre patria) que del pescozón propinado ayer por esta sección de La Galerna al Consejo de Redacción de Mundo Deportivo en pleno, a ninguno de cuyos componentes le chocó lo más mínimo ese chirriante “Gracias Barça”, sin coma en medio y en todo lo alto. Se comieron la coma. Como usted comas, caballero, si es que quiere a una mujer. 

Parece, haciendo historia, que el problema es endémico en la prensa cataculé. Se llevan endiabladamente mal con la coma en general y con la coma del vocativo en particular. Ved esta portada de Sport de julio de 2017, que motivó un portanálisis a partir del cual estuvimos un tiempo llamando a Neymar Siney en lugar de Ney, dado que la ausencia de la coma del vocativo hacía intuir que ese y no otro era el nombre del brasileño.

Veamos...

asi si ney

“Así, Sí Ney”. O bien “Así, Siney”. Una cosa de locos. Los de Sport se justificaron en aquel momento aduciendo que el cambio de color hacía las veces de coma del vocativo. No nos consta que la Real Academia de la Lengua contemple las variantes cromáticas como sustitutos de la coma, pero la portada de ayer no entra en todo caso en esa pintoresca excepción porque ambas palabras (“gracias” y “Barça”) aparecen del mismo color. 

No es, con todo, exclusiva de la prensa cataculé está fobia a la coma del vocativo. Ved cómo el propio Marca, acogiéndose también (dirán) a las susodichas cuestiones cromáticas, ha cometido en alguna ocasión el mismo pecado. 

marca ninos sed buenosPor los demás, las portadas del día son tan sosas que vienen resumidas en la de Mundo Deportivo con la que abríamos este texto. Los Messi se lo piensan y España empata. En esto se resume todo.

La coma del vocativo tiene su importancia. Véase si no la diferencia entre “Vamos a comer, niños” y “Vamos a comer niños”. Si el escribiente de a pie debe cuidar estas cosas, cuánto más deben hacerlo los responsables de rotativos con miles y miles de lectores. 

Hasta aquí el portanálisis más repipi (y seguro que, a decir de alguno, facha) de la historia de La Galerna.

Pasad un buen día, queridos. O, como diría la prensa que disfrutamos y padecemos, “pasad un buen día queridos”. 

Que también.