Las mejores firmas madridistas del planeta

De la homilía anual del presidente del Real Madrid ante la asamblea de socios compromisarios, las alusiones más esperadas fueron las referentes a la Superliga. Más allá de que, como le ocurriera a Mark Twain, los informes sobre su muerte eran bastante exagerados, esta competición busca un radical cambio de paradigma dentro del fútbol europeo, que pierde fuelle a pasos agigantados frente a otras formas de entretenimiento, y también frente a otros deportes. Florentino Pérez explicó como la NFL, la liga de fútbol americano estadounidense, ha arrasado en cuanto a valor de marca y pujanza económica al viejo fútbol europeo. Los datos están ahí y admiten poca o nula discusión. Como respuesta del inmovilismo imperante en los medios, nuestros queridos ‘rubenesurías’ se apresuraron a señalar todo lo que es de complicada implementación aquí del deporte estadounidense. El draft, los traslados de ciudad de las franquicias, la ausencia de ascensos o descensos o la supuesta falta de pasión fueron los argumentos irrefutables que levantaron y mostraron como la azafata que pasea por el ring de boxeo el cartel con el número del siguiente asalto. Nada se ha destacado de los aciertos de la NFL o la NBA a la hora de expandirse a nivel mundial. No hay problema. Para eso está La Galerna, que trae alguno de los aspectos que han colocado a la NFL en la posición que antes estaba el fútbol europeo, aunque seguro que faltan muchos más.

Dólares

NFL Superbowl

nfl estadio

El presidente Florentino Pérez insistió en varias ocasiones en que algo se estará haciendo muy bien en Estados Unidos. Una vez más, tenía toda la razón.

 

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Dicen que Messi puede volver al Barça, y me pregunto si habrá algún director que no quiera hacer el documental. La historia lo tiene todo: hijo pródigo que partió por el vil metal y vuelve renunciando a él (de otro modo no podrá volver), hombre a las puertas de la madurez que retorna al paisaje de la infancia, último tango argentino (a la vuelta de París, en este caso).

La gente anda tan revuelta comentando las cosas que podrían desencadenarse con esa operación que nadie parece interesado en preguntarse para qué coño quiere el Barça que Messi vuelva. Desde el punto de vista deportivo, la ganancia me parece altamente dudosa. Dicen los que le ven jugar con asiduidad que ha mejorado su rendimiento con respecto al del año pasado, pero las objeciones son inmediatas incluso aunque lo creas. Primero, no es difícil mejorar el patético desempeño de la temporada previa. Segundo, no hay que ser un lince para concluir que Leo se está forzando y poniendo a tono de cara a un Mundial que contempla como su último gran desafío, y que todo hace indicar que volverá a la desidia de la dulce prejubilación no bien vuelva de Catar.

Messi andando

En lo deportivo, por tanto, yo le arriendo poca ganancia a Laporta con un hipotético reverdecer de las correrías —o los andares— del Mejor Jugador de la Historia y de Todo el Porvenir de la Vía Láctea en Su Conjunto. Tampoco creo que este movimiento, de tener lugar, se vaya a llevar a cabo por razones deportivas, sino por aquellas que tienen que ver precisamente con la especialidad del bueno de Jan, a saber, el marketing, la propaganda, el sentimentalismo. Lo del documental. Sería un fichaje para que Álex De la Iglesia volviera a entrar en acción. O mejor Baz Luhrmann.

Marketinianamente, es una jugada que sí veo. Es una historia vendible. Veo el ardid lacrimógeno, creo en la gente haciendo cola a las puertas de la tienda para hacerse con la camiseta, el nuevo diseño y el viejo 10. En pocas semanas o hasta días podría haberse amortizado la contratación. Poco importaría después si el jugador rinde, porque no estás comprando un futbolista sino un mito, una idea, una aspiración vintage. Algo así ha sucedido con el propio Messi en el PSG, adonde ya llegó acabado: agotó las camisetas antes de agotar la paciencia de la afición, cosa esta última que en comparación con la primera tiene una importancia solo relativa. Se dice que el propio Kaká, en el Madrid, fue financieramente rentable pese a no dar la talla sobre el campo.

Poco importaría después si Messi rinde, porque no estás comprando un futbolista sino un mito, una idea, una aspiración vintage. Algo así ha sucedido con el propio Messi en el PSG, adonde ya llegó acabado

Así que daría un poco igual que Messi esté para el arrastre. Se solazarían las arcas y la imagen global del ejército desarmado de Cataluña. Los corazones se ensancharían y los pajarillos emitirían sus trinos en la lengua de Pla desde Butan a la Isla de Pascua. El planeta entero, contagiado por la emotividad del reencuentro, reactivaría su solidaridad con el derecho de autodeterminación de los pueblos sojuzgados. El planeta entero con la posible excepción del propio Messi, que ya andará por entonces más interesado en reactivar su idilio con el choripán mientras deja crecer sin remilgos una muy azulgrana curvita de la felicidad.

Laporta ya apuntó con el rescate de Alves su querencia por montar en el Camp Nou (o en lo que queda de él, con permiso de las ratas que campan por sus respetos) un gran Museo de la Nostalgia, un walk down Memory Lane absolutamente kitsch, sin contención. Lo de Messi afianzaría la tendencia, la sublimaría. Me parece hasta bien. La nostalgia vende. El culebrón vende, y la vuelta de Messi convertiría el mayor serial venezolano en Hacksaw Ridge.

Laporta micrófono

Lo que ya no me parece tan bien es que me tomen por imbécil, en este ni en ningún otro orden de la vida. Lo que pasa es que ahora nos estamos ocupando de este.

El nuevo gurú del barcelonismo youtubero Gerard Romero, a quien ignoro si en la intimidad llamarán Geri, consultó a sus seguidores en twitter si consentirían parar dos años las obras del Camp Nou para poder asistir en dicho recinto a las últimas dos temporadas (ahora sí) de Messi en el Barcelona. Se coló ayer por la tarde la filtración de una hipótesis descuajeringante. Se supone que el Barça quiere remodelar su estadio, lo que le obligaría a abandonarlo temporalmente, pero si vuelve Messi la afición se lo perdería en gran medida, dado que el nuevo escenario de los partidos tendría menor aforo que el Nou Camp. De ahí el tuit del tocayo de Geri.

Tuit obras Camp Nou Gerard Romero

La mera consulta denota tal nivel de desahogo que admira. No está de más señalar que para poder parar las obras del Camp Nou se antoja imprescindible el haberlas iniciado. En segundo lugar, todo el mundo sin excepción sabe que el Barcelona no tiene ni dinero para llevar a cabo esas obras ni nadie que quiera prestárselo. Plantear que la entidad se abstendría voluntariamente de llevar a cabo la obra en honor al argentino, cuando lo cierto es que no podría ejecutarla aunque quisiera, es un intento de hacer de la necesidad virtud de una sinvergonzonería sobrenatural. Nos toman por idiotas, como consignaba antes, y a lo mejor no andan desencaminados si nos atenemos al resultado de la consulta. Casi 40.000 almas la han tomado por pertinente y han votado, con un resultado aún más abracadabrante que el número de participantes: un 54% no solamente piensa que el Barça puede realmente optar entre construir o no construir, sino que preferirían que no lo hiciera de momento para ver jugar al prejubilado sobre las verdes praderas del recuerdo.

 

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1- Sistema de juego y once probable

Una plaza que no trae buenos recuerdos al Real Madrid las dos últimas temporadas en las que no pudo hacerse con el triunfo. Un empate sin goles en la 2020-2021 y una derrota por la mínima en la 2021-2022 es el bagaje. Por tanto, el equipo de Ancelotti está avisado de que no será un partido sencillo. Quique Sánchez Flores seguro que plantea un encuentro muy parecido al del pasado curso en el que con poco en ataque sacó un rédito inmenso y los tres puntos. En el centro del campo cuenta con algunas dudas que lo traen de cabeza y que pueden cambiar el panorama de los azulones en la media si no disponen de ellos. Dos son los jugadores fijos en los esquemas desde que llegó: Arambarri y Maksimovic. El otro es el antiguo inquilino de La Fábrica Jaime Seoane. Con el ya imprescindible sistema de 1-5-3-2, el XI puede ser el siguiente: David Soria en portería; Djené, Duarte y Gastón Álvarez como centrales; Damián Suárez e Iglesias en los carrileros; Algobia, Milla y Aleñá en la media; Enes Ünal y Borja Mayoral en punta.

2- Presión

En algunos tramos muy concretos puede existir una presión del Getafe arriba, pero lo habitual en los planteamientos de Quique es esperar en bloque medio-bajo. Al rival le dan la posesión del balón y campo mientras que ellos repliegan, juntan líneas y se muestran solidarios con muchas ayudas y se desempeñan con agresividad en los duelos en la zona defensiva. Un equipo bastante atrás, acumulando muchos hombres y con la intención de que se juegue poco. Si, además, se ponen por delante, será una tortura de interrupciones y pérdidas de tiempo. Para ello los blancos deben aprender de los duelos que tuvieron así en el pasado e ir a por el partido desde el primer minuto, sin dejar discurrir el tiempo sin que pase nada para que no lleguen el agobio y la ansiedad al final. Las bandas serán fundamentales para abrir la defensa, puesto que en la zona central el Getafe suma muchos efectivos. La circulación merengue debe ser rápida, precisa y continua para así encontrar grietas en el entramado defensivo que preparan los locales. Se antoja vital, como es habitual, el desempeño de Vinicius o Rodrygo, que con su habilidad o regate pueden desestabilizar a la zaga azulona.

Quique Sánchez Flores Getafe

3- Salida de balón

Los getafenses son predecibles en este apartado, y es que no dudan a la hora de sacar el cuero ya sea por bajo o buscando un balón en largo. Lo importante es hacerlo con rapidez y de forma directa. No marean la perdiz. Los medios, con Milla como estilete, se colocan de manera escalonada y los centrales buscan de manera inmediata a los delanteros que bajan a recibir. Por tanto, se saltan la línea del centro del campo salvo que Aleñá baje la posición para recibir y la conexión principal es zaguero-punta. En el caso de recibir una presión intensa de los adversarios utilizan el recurso de los balones largos normalmente con Duarte o Damián desde la banda diestra como ejecutores. El plan es que Enes Ünal o Mayoral, que son futbolistas que trabajan bien de espaldas y poseen un buen juego aéreo, se zafen con los centrales, bajen el cuero y descarguen a los centrocampistas que vienen de cara o realicen aperturas a los hombres de banda. La idea de Quique es no sufrir pérdidas cerca de su área que puedan desembocar en ocasiones de peligro para su marco.

4- Parcela defensiva

La solidez y los mecanismos defensivos son fundamentales en este Getafe de Quique para la búsqueda de su principal objetivo: mantener la categoría. Sin embargo, no han empezado bien en este apartado con 15 dianas encajadas (penúltimos solo por delante del Elche) en los siete partidos que se llevan de campeonato. Eso hace una media de más de dos goles encajados con encuentro, una cifra imposible de sostener para aguantar en Primera en cuanto descienda su ritmo anotador. En el Alfonso Pérez han visto como Atlético de Madrid o Real Valladolid marcaban tres goles, la Real Sociedad uno y solo el Villarreal se quedó a cero. El único triunfo fue ante los txuri-urdin. Djené es el cacique atrás en esta defensa pero Gastón Álvarez ha mostrado alguna duda. El Getafe sufre por velocidad en las bandas y con el juego combinativo entre líneas. Además, en las transiciones no repliegan con tanta rapidez y dejan espacios interesantes para los rivales. Esas son dos vías que el Real Madrid debe marcarse como planes para hacer daño. Por arriba, los azulones tienen a jugadores muy sólidos como Duarte y el recurso de meter centros y buscar la cabeza de Benzema o Rodrygo (si se confirma la baja del francés) se antoja poco eficaz entre tanto valladar del juego aéreo.

Modric Getafe

5- Aspecto ofensivo

El acierto de cara a gol que fue un déficit de este Getafe el año pasado y estaba centrado en Unal ha subido un punto con la incorporación de Mayoral. La pareja se complementa y se entiende muy bien y es el arma azulona para sumar puntos. El equipo basará buena parte de sus argumentos en ataque frente al Real Madrid en los contragolpes, aunque tampoco se vuelven locos en cantidad de efectivos y son de tres a cuatro los futbolistas que se despliegan arriba. La otra idea básica es atacar por las bandas, con los carrileros largos que buscan bastantes centros al área por el poderío aéreo que tienen sus delanteros o jugadores que se incorporan como Algobia. También prueban en disparos desde la larga distancia con hombres con interesantes chuts como son Aleñá y Milla. Otro aspecto a tener en cuenta serán las jugadas de estrategia, desde donde han llegado algunos goles, con especial atención a los centrales o el dúo atacante.

6- Estilo de juego

El estilo de Quique en el Getafe tiene marcada como prioridad la firmeza y contundencia atrás, las salidas rápidas al contraataque, el ser intenso y agresivo en los duelos aéreos y a ras de suelo y las constantes coberturas y ayudas en la zaga. El Getafe es un equipo que interrumpe mucho el juego, corta el ritmo y realiza muchas faltas, es el tercer equipo de la Liga en este ranking solo por detrás de Real Sociedad y Mallorca (también el segundo con más rojas con un total de tres en siete encuentros). Los azulones no tienen ningún ánimo de tener el balón, lo cede al rival y plantean su encuentro en función a una idea colectiva y defensiva. Es uno de los conjuntos de las grandes Ligas europeas cuyos partidos disponen de menos minutos de juego real.

Ünal

7- Hombre clave

El turco Ünal continúa siendo el jugador clave y fundamental esta temporada del Getafe después de ser el baluarte para la salvación en el curso 2021-2022. Sus goles suman puntos y es el máximo realizador con dos dianas en siete partidos. Muy joven lo fichó el Manchester City que lo cedió a varios clubes europeos hasta que el Villarreal se hizo con sus servicios en 2017. Tras no cuajar en los castellonenses ni tampoco brillar en varias cesiones por equipos del fútbol español como Levante o Real Valladolid, los azulones lo firmaron en el verano de 2020. La pasada campaña explotó y en verano hubo fuertes rumores de su salida pero su alto precio fue un revés para sus pretendientes. El otomano es un jugador de complexión fuerte, físicamente potente y con un gran juego aéreo. Sus remates de cabeza son formidables y también posee un magnífico golpeo con la pierna derecha. Es capaz de ejecutar tiros libres y también los penaltis. En los últimos tiempos, además, está demostrando oportunismo e intuición en el área para rematar de primeras los balones que le llegan. Con 24 años aún tiene margen de mejora y por su rendimiento pasan principalmente las esperanzas azulonas de seguir en la élite del fútbol nacional un año más.

 

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Buenos días, queridos amigos.

No es habitual que un deporte distinto al fútbol cope alguna de las portadas de los medios aquí portanalizados, y resulta mucho menos normal si además ese día juega nuestro Real Madrid, pero hay ocasiones que lo merecen, deportistas cuyas hazañas pretéritas los hacen acreedores de esa portada completa.

Es el caso del protagonista de la portada del As de hoy, Valverde. No, no hablamos de Ernesto, el que da famosos OK a Bellerín. Tampoco de ese Pajarito convertido en halcón resolutivo de nombre Fede. Ni siquiera de Loreto. Hay que ser muy viejuno para recordar que Loreto Valverde presentó en su día Estudio Estadio cuando Estudio Estadio era Estudio Estadio, un programa de referencia y no un muladar. Loreto era maja, aplicada y voluntariosa, pero sabía de fútbol lo mismo que demuestra Maldini cada vez que hace pronósticos. Qué cosas hemos visto en el periodismo deportivo de este país, a Loreto Valverde diciendo “Real Gijón 2 – Osuna 1” y a Manolo Escobar presentando Goles son amores. Los programas eran penosos, alcanzaban grados de patetismo bochornosos. Casi tanto como cualquiera de GolTV, para que se hagan una idea.

Pero ya nos hemos ido del protagonista, D. Alejandro Valverde Belmonte, que con ese nombre no podía haberse dedicado a otra cosa que el ciclismo profesional, pues lo mismo va al verde de las praderas que al monte.

Portada As

Alejandro Valverde se retira hoy del ciclismo profesional en el Giro de Lombardía tras 21 temporadas en activo. 21 años dando guerra sobre una bicicleta, planteando batalla en cada repecho, descenso o escaramuza. 133 victorias como profesional, entre las que se incluyen una Vuelta a España, un Mundial en ruta y decenas de clásicas de prestigio. Se retira uno de esos Madridistas icónicos, como en su día nos recordó Athos Dumas.

Cierto es que puestos a dedicarle una portada podían haberse esmerado en la foto escogida. Parece una vieja del visillo versión persiana de lamas (no Manolo).

—¿Qué haces, Bala?

—Nada, aquí, viendo a los chavales salir con la bici y mordiéndome las uñas de envidia.

Se retira “el Bala”, “Balaverde” y no serán pocos los que respiren en el pelotón internacional. El mismísimo Tadej Pogacar tuvo que esforzarse al máximo para quitarle la victoria al Bala en la clásica de los Tres Valles Varesinos hace apenas tres días. Al murciano le queda una última bala en la recámara, como a Harry el Sucio, y le deseamos lo mejor (a Harry también), tanto en la carrera de Lombardía como en su vida a partir de hoy.

La vida de todo deportista llega a su fin y toca dejar paso a los jóvenes. Como Rodrygo, a quien Marca dedica hoy su portada, que nos lo muestra en acrobática postura, a medio camino entre el remate imposible y la patada de kárate.

Portada Marca

Rodrygo mejora a cada partido que disputa, y su idilio con la Champions se prolonga una jornada más, como se vio el pasado miércoles, razones más que suficientes para que esta noche lidere el ataque de los blancos en la visita a los vecinos de Getafe. No será un partido fácil, como no lo ha sido en los últimos años en el Coliseo.

Las portadas recogen también el acuerdo entre el Barcelona y el Atleti por Griezmann: 20 millones de euros. Curioso. De afirmar vehemente que comía en la mesa de Cristiano y Messi a presenciar una disputa por ver quién no se lo quedaba. Como reza el titular, ahora ya podrá “desde el minuto 1” lanzar penaltis al larguero.

Sorprende que apenas haya hueco en las portadas para el meritorio empate de la selección femenina de Jorge Vilda ante las suecas, ante el tercer mejor equipo del mundo. El fútbol femenino solo fue noticia con la polémica y no con el buen juego. En Marca ni aparece y para As se trata de “La otra España”. Claro, porque hay una España oficial, culé, y luego está “la otra”. Igual que algunos tipos tenían a su mujer y luego a la querida, “la otra”. El titular no puede ser más desafortunado.

Como siempre, lo más hilarante suele venir de la prensa cataculé.

Portada Mundo Deportivo

Mundo Deportivo nos cuenta que “Xavi corrige errores” mientras revisa una lista escrita en papel. Mas, si uno revisa sus ruedas de prensa, el Barça de Xavi nunca se confunde ni merece la derrota, así que creemos que esa lista contiene más bien el ideario de excusas a las que acudir:

O bien podría tener la lista de la compra:

Para Mundo Deportivo, la selección de Vilda, con su once titular repleto de madridistas, es solo “el plan B”.

Les dejamos con la portada de Sport sobre Diogo Dalot, un lateral derecho en la agenda del Barça.

Portada Sport

Lo cual no podemos entender, dado que Valverde (no Alejandro, ni Loreto) dio el OK a Bellerín y hoy forma parte de la plantilla.

Pasad un buen día.

Buenos días. El barcelonismo tiene un problema casi freudiano con el concepto de remontada. Su problema consiste en que admiran la idea, pero su historia parece indicar inequívocamente cierta incapacidad genética para llevarla a la práctica. El barcelonista ochentero sufrió los partidos de vuelta de las UEFAS de la Quinta, con Santillana y Juanito en el paroxismo de la épica, mordiéndose los puños. Los sufrió en silencio, como las hemorroides en el anuncio, en el convencimiento de que no solo su historia carecía de estos episodios, sino que carecería de ellos en el futuro por venir también. Hay algo en el alma culé que constituye puro bromuro, una pusilanimidad intrínseca a su condición que impide que las cosas salgan bien salvo cuando van bien desde el principio.

El FC Barcelona ha hecho algunas cosas estimables en su historia, qué duda cabe, pero para ello ha necesitado siempre que todo marchase sobre ruedas todo el rato, desde el comienzo. Ha precisado que los acontecimientos tendieran puentes hacia el objetivo en lugar de derribarlos. Las cosas les han salido bien solo en contextos de balsas de aceite. Su tolerancia a la dificultad, al obstáculo imprevisto, es cero o tiende a cero. Cuando algo empieza a fastidiarse para el Barça, puede ponerse el sello al fracaso sin miedo a fallar en la rúbrica. Si algo sugiere que van a fracasar, fracasarán. La temporada pasada, el barcelonismo admiró y envidió tanto las remontadas europeas del Madrid de Ancelotti que ya no pudo disimularlo más, y escuchamos confesiones estremecedoras en ese sentido. Esta gente ha practicado toda la vida un fútbol de laboratorio en el cual la caída al suelo y ruptura accidental de cualquier probeta significaba el término inmediato del experimento, mientras en su fuero interno rabiaban ante el coraje y la capacidad de reacción de los de blanco, capaces de ignorar un marcador temporalmente adverso y/o su propio mal juego para lanzarse cabeza abajo al objetivo de remontar, como un orate con trazas de kamikaze que se cisca en la ciencia y en la lógica con idéntica vehemencia.

El Barça casi nunca ha remontado un partido o una eliminatoria, y cuando lo ha hecho pocas veces ha sido de manera legítima y admirable. Tan solo Jesús Bengoechea, Athos Dumas y dos o tres venerables ancianos más recuerdan un 3-0 al Goteborg, con hat trick de Pichi Alonso, en el año que culminaría con la traumática Final de Copa de Europa perdida en Sevilla, en los penaltis, ante el Steaua (85/86). Porque esa es otra. Las pocas veces que han logrado sobreponerse a los acontecimientos, para conseguir algo remotamente parecido a una hazaña testosterónica, ha sido para morir después en la orilla.

Véase si no el 6-1 al PSG en la Champions en la 17/18, cuando solo a través del arbitraje más vergonzoso de la historia del fútbol de élite (Aytekin) lograron eliminar al PSG... para a continuación caer ante la Juve. Esa es otra de las diferencias. El Madrid no remonta para dejar luego las cosas en un casi. El Madrid remonta (con frecuencia demoledoramente mayor al Barça) para acabar ganado los títulos.

El caso es que por allí sienten una envidia sarracena de la capacidad del Madrid para remontar, y tratan de atribuirse remontadas donde no las hay. En ausencia casi absoluta de remontadas sobre el terreno de juego (recordad: cuando algo empieza a irles mal, acaba mal), han tratado de aferrarse a la entelequia en otros ámbitos de la entidad.

La portada de Sport, hoy, es como mínimo paradigmática.

Remontada, sí, pero económica, y fijaos cómo retuercen el concepto para darle un barniz de épica o al menos de mérito. Venden sus activos, descapitalizándose así, y a continuación presumen de los beneficios obtenidos a través de un ingreso extraordinario (dicha venta) como si ese beneficio viniera dado por la actividad normal del club. Nada más lejos de la realidad porque su estructura de ingresos y costes ordinarios no puede ser más deficitaria, sin que en el futuro previsible vayan a generar ingresos como los que el Real Madrid ya otea en el horizonte de su nuevo estadio. El nuevo estadio del Barça, como sabéis, ni está ni se le espera.

Y en eso andan, amics. En fabricarse remontadas artificiales (en el campo, en la economía, en la papiroflexia o donde corresponda) para tratar de parecerse a quien sueñan parecerse desde el comienzo de los tiempos. La cosa ha dejado ya de ser freudiana o subliminal. La cosa es patente, y desde hace mucho.

Os dejamos con el resto de portadas del día porque querréis verlas.

Feliz fin de semana.

Después de la exhibición, vuelve la liga

 El miércoles asistimos a un juego coral, de ataque, de abrasamiento del rival, de lujos (esa jugada de Vinicius) de presión y contraataque, un juego, en definitiva made in Real Madrid que no se tradujo en una goleada histórica porque la puntería no estuvo fina y porque el portero ucraniano parecía una mezcla de Yashin, Zamora, Buffon, Casillas y Zoff. Un juego que encandiló a toda Europa y con el que el Real Madrid volvió a demostrar quién es el Campeón. Efectivamente, ni palancas, ni colgates ni palanganas, el Real Madrid es el único equipo que salva el honor y la bandera del fútbol español en la competición más prestigiosa, aunque el jardinero de Barcelona diga que no siempre la gana el mejor (evidentemente, si la ganara el mejor no hubiéramos obtenido 14 entorchados, sino los de todas las ediciones).

Bien, después de esto volvemos a la liga con la necesidad de ganar en Getafe para no perder comba en la cabeza del campeonato y, como os digo siempre, seguir cosechando ese colchón de puntos que nos permita afrontar la vuelta del Mundial (que a saber cómo vuelven los chicos) con confianza y firmeza. El Coliseo Alfonso Pérez Muñoz es un campo en el que, históricamente, el Real Madrid obtiene buenos resultados pero en el que perdimos la temporada pasada. El Getafe empezó mal pero se está recuperando, por lo que no hay que tomar el partido con displicencia, sino con intensidad. Ahora, como siempre, os doy unos datos del partido y… ¡¡HALA MADRID!!

Real Madrid y Getafe sólo se han enfrentado en liga

Es curioso, pero estos dos equipos nunca han disputado un partido oficial fuera de la competición liguera. 34 partidos entre ellos, con un balance de 24 partidos ganados, 4 empatados y 6 perdidos, con 75 goles a favor y 38 en contra, pero todos en liga.

17 años desde que todo comenzó

La vida de los Getafe-Real Madrid no es muy larga, sólo 17 años, concretamente, desde el 13 de marzo de 2005, que acabó con el resultado de 2-1 a favor de los getafenses, con gol de Solari para el Real Madrid.

Últimamente encajamos pocos goles

Frente al Getafe, quiero decir, porque el Real Madrid ha mantenido su portería a cero en 7 de los últimos 8 partidos de liga jugados contra el Getafe.

Y Vinicius a lo suyo

 Porque nuestro brasileño bailón ha participado (marcando o asistiendo) en 9 goles en los 9 últimos partidos jugados, cosa seria. Ya es costumbre que Vinicius marque o asista en los partidos del Real Madrid.

Mateu al silbato

 Me vais a llamar loco, pero a mí Mateu Lahoz me gusta y me gusta cómo pita al Real Madrid. Ya es un veterano que se ha ido moderando con el tiempo y que, salvo que le entre la vena show, suele hacer buenos partidos. En el VAR, Medié Jiménez, con el que nuestro equipo no ha perdido en los 14 partidos en los que ha estado al frente de las máquinas.

10 ÚLTIMOS PARTIDOS DE LIGA FRENTE AL GETAFE

7 victorias, 2 empates y 1 derrota, 15 goles a favor (1,5 goles por partido) y 5 en contra.

Goleadores: Benzema, Varane (2) Cristiano Ronaldo, Bale, Modric, Özil, Carvajal, Sergio Ramos , Mendy, Casemiro, Lucas Vázquez (1)

Asistentes: Marcelo, Isco, Vinicius (2) Benzema, Kroos, Marco Asensio, Mendy, Fede Valverde, Rodrygo (1)

Tarjetas: Nacho (3) Mendy, Fede Valverde, Casemiro (2) Marcelo, Kroos, Isco, Jovic, Carvajal, Sergio Ramos, Militao, Mariano, Modric, Rodrygo, Ancelotti (1)

Expulsados: Ninguno.

Primer tiempo: 6 goles; Segundo tiempo: 9 goles.

Gol más tempranero: Carvajal (minuto 20).

Gol postrero: Modric (minuto 96).

El R. Madrid no ha remontado un gol para ganar el partido y no le remontaron.

Mayor goleada: 4 de enero de 2020, Getafe-R. Madrid, 0-3, goles de David Soria (p.p.), Varane y Modric.

1 gol de penalti marcado y 1 recibido.

1 doblete o más  (Cristiano Ronaldo).

Partido con más goles (4): 3 de marzo de 2018, R. Madrid-Getafe, 3-1, goles de Cristiano Ronaldo (2) Bale.

El R. Madrid ha marcado en 7 de los 10 últimos partidos jugados frente a Getafe en liga

Empezó la Euroliga como empiezan estas competiciones cuya decisión final se encuentra a meses de distancia. El Real Madrid ganó sencillamente porque es mejor equipo, con cierta irregularidad y buenos momentos, con la exploración hacia su futuro como nota dominante. El conjunto asombra, aun con cierta descoordinación palpable por la carencia de mecanismos definidos. Llegarán con el paso del tiempo, con el ajuste de capacidades y mentes, incluidas las de Chus Mateo.

Se vieron lugares comunes como la explotación de la superioridad de Deck en el poste bajo; la omnipresencia de Tavares en defensa, el hombre de las ayudas sinnúmero, y la querencia de Llull por el bloqueo directo y continuación, que dio sus frutos al final del partido.  Por cierto, que en estos momentos parece ser el base preferido del entrenador, por encima del Chacho, que va mejorando con la pausa propia de su juego.

No sólo él, el resto de los nuevos tendrían que ganarse la recompensa de los minutos, a excepción de Musa. A despecho de algún malentendido con Llull que trajo alguna pérdida, el hombre que lleva el baloncesto en su cabeza ha encajado como traje a la medida del pensamiento de Mateo. Justo es reconocer los buenos momentos de Hezonja, que se perfila como el sucesor de Carroll, con menos regularidad, pero con juego al poste y más rebote. Por su parte, la precipitación ofensiva está marcando el rendimiento de Cornelie, que muestra movilidad reseñable en defensa.

El partido comenzó bañado en la tendencia del baloncesto de estos días. Juego rápido y lanzamiento a la primera ocasión, a veces sin que ésta se presente. Jugado en estos términos, el primer cuarto resultó muy atractivo, aunque los errores se fueron sucediendo con el paso de los minutos, por mor de la adaptación en curso de los conjuntos y hallarse los jugadores a unos pasos de su mejor forma física.

Hezonja se perfila como el sucesor de Carroll, con menos regularidad, pero con juego al poste y más rebote

El Panathinaikos mostró físico y arrojo, empujado por el guerrillero Derrick Williams. Remontó así los embates madridistas y su empeño en abrir distancia en el marcador. Así se llegó a un final con suspense, en el que los madridistas exhibieron su experiencia. Llull, que tantas veces se presenta en la escena final, no rehuyó su papel, porque nunca lo rehúye.

En definitiva, un buen partido teniendo en cuenta que el torneo acaba de empezar y que el rival y la cancha no son de los fáciles. Los de siempre podrían jugar con los ojos cerrados, mientras los nuevos están en el difícil aprendizaje que es conocer al Real Madrid. No olvidemos tampoco que tenemos lesionados que aún pueden robustecer el juego, todavía hoy carente de la solidez y el norte precisos para la consecución de los títulos mayores. Si bien las perspectivas, hoy por hoy, son inmejorables.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si uno se deja guiar por la fluidez del juego y la generación de ocasiones, el Madrid facturó ante el Shakhtar un partido excepcional. Si mete en la ecuación la efectividad ante el marco contrario, la nota baja inevitablemente, pero el festival fue tan fulgurante que no puede bajarla mucho. Lo haría si dicha falta de efectividad hubiera finalmente costado una victoria cuya consecución deja a los de Ancelotti al borde de los Octavos. No fue el caso, aunque tanto disparate (que viene de mal disparo a gol) hiciese temer un final infeliz.

La mejor noticia del partido es la vuelta de Benzema a los estándares de excelencia previos a su lesión. Se mostró peleado con el gol, pero todos lo estuvieron -el tiro al palo de Asensio en las postrimerías con toda la portería para él encapsuló la frustración rematadora del choque-, incluidos los que en alguna jugada sí vieron puerta (Rodrygo y Vinicius). El francés desató un vórtice de controles, paredes y pases filtrados que recordó al mejor Benzema de siempre. Emociona el modo en que se entiende con sus escuderos imberbes, y la manera en que estos se compenetran también entre sí. Cada día más. Cada día más amenazantes, rezumando peligro y arte en cada maniobra.

Ningún expreso ha estado nunca más cerca de descarrilar que Valverde, y a la vez ninguno se ha sentido más seguro sobre sus raíles. Es Russell Crowe en LA Confidential, pero con el IQ de Guy Pearce. Kroos ha encontrado en su lugarteniente el complemento de energía que demandaba el mediocampo, sin perjuicio de que otro día prevalezca la pericia sobre el denuedo y salga Modric, sin desmedro de que un día sea Toni quien descanse y Camavinga imparta su magisterio ancestral. El que parece tener el sitio más (relativamente) asegurado en la zona ancha es Tchouaméni, y no es de extrañar habida cuenta de las superiores condiciones de Aurelien. Parece algo apocado últimamente. Juega bien, pero juega a asegurar, no sabemos si por consejo de Ancelotti o por un amago de miedo escénico en Concha Espina. Tchou es mucho más que eso, aunque no quepa descartar que hacer esto sea ahora mismo lo que más le convenga de cara a asentarse. Los que caímos cautivados por sus pases largos, sus avances majestuosos o sus asistencias en los primeros partidos tenemos derecho, pensamos, a querer ver eso de nuevo. Dije en twitter que lleva un partido luismilleando y se me ofendieron los fans de Luis Milla, que los hay, claro, y me parece bien porque fue un buen futbolista al que nunca he querido faltar. Solo odiaría ver que Tchou se encasilla en la respetable disciplina del pase de cinco metros. Ahora bien, si se me convence de que Tchou limitándose a dar pases en baldosas es lo que más le conviene al equipo, en ese caso me callaré.

La mejor noticia del partido es la vuelta de Benzema a los estándares de excelencia previos a su lesión. desató un vórtice de controles, paredes y pases filtrados que recordó al mejor Benzema de siempre

Mendy, por otro lado, es un tipo que ha reinventado el juego de lateral. Nadie que se haya desenvuelto en esa posición ha jugado nunca tan alejado de la banda. Se la cede a Vinicius para no estorbar y se viene al centro, donde confunde al rival y lo anonada por número y presencia. Juega casi siempre con acierto el balón, a veces como ayer batiendo líneas como un pterodáctilo, y siempre, absolutamente siempre, apaga el fuego cuando se requiere un bombero. Abarca tanto que ningún rival quiere atacar por su banda aunque él no esté allí: es la mera amenaza de que lo esté lo que aturulla, y eso que es uno de los defensas más limpios que se han conocido.

Tremendo equipo el que tenemos, aunque muchos prefieran pensar en los que podrían estar y no. Como cantan los Eagles en su espeluznante Desperado, "It seems to me some fine things / have been laid upon your table / But you only want the ones you can´t have".

 

Buenos días. El Real Madrid ganó al Shakhtar 2-1, y tiene el pase a Octavos de la Champions prácticamente encarrilado mientras el resto de equipos españoles involucrados en la competición están en el mejor de los casos pendiendo de un hilo. El partido, magníficamente contado aquí por Andrés Torres, fue una extraña conjunción de juego espectacular y remates fallidos. Hacía tiempo que no asistíamos a uno de esos partidos que desmienten inequívocamente la famosa pegada del Madrid, y que te sitúan en el alambre de la incertidumbre no porque estés jugando mal, sino porque la pelota no quiere refrendar tus méritos entrando en la maldita portería.

"Mucho fútbol y pocos goles", titula As, y nos parece un buen resumen de lo sucedido. Benzema estuvo negado para el gol, pero volvió a destapar el tarro de las esencias de los controles, los regates, las combinaciones, el fútbol. Armó la jugada del 2-0, uno de los mejores goles que hemos pergeñado en mucho tiempo, en una jugada colectiva que incluyó a Rodrygo, Valverde y el propio Karim para que Vinicius marcara. Como esa (combinaciones de orfebrería centelleante) hubo varias. El espectáculo fue de primer nivel aunque el marcador fuese ramplón, y pensamos honestamente que con eso hay que quedarse. La goleada habría sido antológica de haber obedecido el balón los diseños de los de Carlo.

La recuperación de Benzema tras la vuelta de su lesión es tal vez la mejor noticia del partido. Por lo demás, parece que nos hemos acostumbrado a que dos pipiolos que hace cuatro años nadie conocía (Rodrygo y Vini) ahora goleen en la mejor competición del mundo y con la camiseta del Madrid. Poco se ha loado la labor de scouting del club y el enorme éxito de Florentino Pérez (y con él JAS, y con el Juni Calafat y resto de colaboradores) en la estrategia de traer a Concha Espina el mejor talento joven del planeta. Están explotando, y de qué manera. De momento ya son campeones de Europa, y con el apoyo de monstruos como Valverde, Militao, Alaba, Mendy, Camavinga, Tchouméni o veteranos como Karim. Luka y Toni, no se adivina el techo de esta deslumbrante generación de madridistas.

Decimos "deslumbrante generación de madridistas" y decimos perfectamente. Como sintetizó Florentino Pérez en la última Asamblea de socios compromisarios, lo que distingue esta añada de jugadores es la combinación de enorme calidad y amor a los colores. El amor a los colores no es algo exigible. Lo exigible es la profesionalidad: que lo den todo por la empresa que les paga. Ahora bien, ese amor es un bonus, y de qué magnitud. Esta gente (Karim y Toni y Luka, pero también Vini y Rodrygo y Fede y Ferland y Eduardo y Aurelien) juega al fútbol como quiere, pero además forma con la afición un solo alma, porque les parece tan inaceptable que el Madrid (su Madrid) pierda como nos lo parece a cualquiera de nosotros.

Por lo demás, tanto As como Marca reflejan la aparatosa derrota del Sevilla de Lopetegui ante el Dortmund, así como el despido del técnico vasco. Le deseamos lo mejor.

¿Valoramos lo suficiente el hecho de que el Madrid esté donde está mientras el Barça está en esto? El culerío sigue enfrascado en una conspiranoia graciosísima a cuenta de una jugada discutible si se quiere, pero que en ningún caso puede catalogarse de escándalo mayúsculo. El "clamor" del que habla Mundo Deportivo, rotativo del Conde de Godó, grande de España, no existe sino en su propia imaginación, tan calenturienta como perdedora.

Como recoge Sport en su portada de hoy, y con ella concluimos, el culebrón Griezmann toca a su fin. El Atleti lo compra por 20 millones, y así ya no tiene que calcular el Cholo si lo pone 30 ó 40 minutos. Como veis, la despedida que hace Sport al delantero francés está preñada de un cariño y un agradecimiento tan intenso que emociona hasta las lágrimas. No habíamos presenciado un adiós tan sentido desde aquel "Manolo, estás despedido" que Marca dedicó a Pellegrini en los tiempos de Inda. El sentimiento y el respeto no son valores por los que destaque la prensa deportiva patria, pero al menos tampoco informa bien.

Pasad un buen día.

Arbitró el eslovaco Ivan Kruzliak. En el VAR estuvieron el italiano Massimiliano Irrati y el rumano Ovidiu Hategan.

Faena de aliño para el eslovaco en un partido bastante cómodo y sencillo. Apenas hubo interrupciones ni jugadas demasiado reseñables. Sacó dos amarillas a los visitantes, ambas en la segunda parte.

Los destinatarios fueron Bondar en el 54' por detener a Vinicius en carrera cuando se marchaba y Mudryk en el 91' por raspar con los tacos buena parte de la pierna de Carvajal. Una entrada muy dura y de naranja. Por lo demás, un córner claro que no señaló en una falta de Mudryk que tocó la barrera madridista y poco más.

Kruzliak, BIEN.

 

Getty Images.

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