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La tostada cae siempre del mismo lado

Bueno, en realidad hay dos tostadas. La del Barça y la del resto. La del Barça cae siempre por el lado de la mantequilla. Un magnífico lubricante, por cierto. Los que tenemos cierta edad lo aprendimos en ‘El último tango en París’. Marlon Brando y María Schneider. Bien.

Las últimas tostadas culés: penalti al Valencia no pitado con 1-0, gol anulado al Athletic con 0-1, gol anulado a Asensio con 1-1. Todas cayeron del mismo lado. ¿Casualidades? Claro. También fue casual que el tío elegido para enseñar arbitraje en el Camp Nou y alrededores fuera durante 17 años, aquellos, vicepresidente del Comité del pito. El Barça buscaba cobijo, información, amparo sobre todo, eso dicen. Y dio con él. Que de lo suyo sabía un rato. La elección fue impecable.

De Burgos Bengoechea en el Elche - Real Madrid

La tostada del Barça cae así, por donde la mantequilla. Si la agarras con un poco de cuidado no te manchas. Las de sus rivales caen que mejor dejarlo, te pones perdido. Ayer, en cuanto marcó Asensio e intervino el VAR -que agresiones tipo Gavi no ve ni una- alea jacta est. La suerte estaba echada, digo. La tostada.

¿Que las rayas no lo dejaban muy claro? También tiene explicación: la máquina rayista -no confundir con el Rayo Vallecano- las pinta muy gordas. Ah. Yo recelo desde el primer día. Cosa de milímetros, contaron. La gracia hubiese sido mostrarnos que el fuera de juego era de tres metros. Total: ante la duda, para el Barça. Como la falta a Carvajal en el último gol. Sigue donde estaba: jugando con red, el Barça. Por cierto, sin rectificaciones del VAR estarían empatados a 62 puntos. Casualidades, siempre es eso.

Dicho lo cual convengamos que el partidito supuso el punto final a una Liga muy rara del Madrid. Y manifiestamente mejorable. Desde finales de octubre (1-1 con el Girona en el Bernabéu con penalti en contra de verbena, otra casualidad) perdió la regularidad imprescindible para ganar el título. En esta ocasión al Barça, su tostada, sus casualidades. Va a ganar la Liga porque regular ha sido, más que nadie. En juego, puntuación y en cómo le cae la tostada.

¿Que las rayas no lo dejaban muy claro? También tiene explicación: la máquina las pinta muy gordas. Ah. Yo recelo desde el primer día. Cosa de milímetros, contaron. Total: ante la duda, para el Barça. Como la falta a Carvajal en el último gol. Sigue donde estaba: jugando con red, el Barça

Además se ha topado con un Madrid errático que se fue embolicando cosa mala. Varios factores y uno primordial: las lesiones han tenido mucho que ver, luego si no vuelven y jugadores como Alaba, Mendy y Benzema pueden jugar sin cortes, lo de la 15 es posible y la Copa, también.

Un equipo para Benzema

Ayer el Madrid dibujó muy bien lo que ha sido su Liga: jugó 25 minutos finales muy ricos y pudo llevarse el partido. Pero duran 90. Luego le faltaron 65 a un gran nivel. Como el campeonato. Jugó dos meses y medio gloriosos, los que fueron de agosto a octubre. Fue el mejor de largo… y se fue parando. Le sacó cinco puntos al Barcelona tras el clásico del Bernabéu y ahora está doce abajo. Son diecisiete. Miau.

Los campeonatos de por aquí no le permiten al Madrid muchos despistes. Y en esta Liga ha cometido demasiados. El último, quizá, no haber cambiado ayer 10/15 minutos antes. Ancelotti sabrá. Pero tuvo esa pinta.

Buenos días. El FC Negreilona (que como decíamos en el portanálisis de ayer suena muy apropiadamente a sustancia prohibida) ya es virtual campeón de liga (con minúscula) merced a su victoria de ayer sobre el Real Madrid. Fue un partido jugado de manera discutible por los blancos, con un Ancelotti falto de ambición, como si su equipo no necesitara la victoria, que introdujo muy tarde los cambios que llevaron a la mejoría del juego, mejoría a la postre infructuosa. Claro que lo de “infructuosa” habría quedado en nada de no haber mediado la figura de De Burgos Bengoetxea y, más específicamente, de Soto Grado en el VAR.

Soto Grado anuló por presunto fuera de juego un gol de Asensio. Puede serlo o no serlo. La incalificable realización de Óscar Lago aportó (?) las consabidas rayas. Hay que hacer un acto de fe. Ahora reíd con este portanalista. Un acto de fe en esta gente, es decir, los herederos y pupilos de Negreira, el hombre a través del cual el Barça se ha estado comprando la competición durante un mínimo de 17 años. De esos te tienes que creer que la medición del supuesto fuera de juego de Asensio es realmente científica.

Hasta Marca, medio en clara guerra contra el Real Madrid, se siente hoy culpable de haber contribuido a aupar al título a esta cuadrilla de facinerosos, y no tiene más remedio que poner en portada la jugada de  marras.

La toma que trae Marca es precisamente la ofrecida al espectador en la realización. Nadie sabe a ciencia cierta si es también la que conduce a Soto Grado a tomar su decisión. Hay unas líneas discontinuas verticales que tratan (?) de hacer entender la posición de cada jugador respecto a las líneas horizontales del fuera de juego. Estas últimas podrían muy bien haber sido pintadas por un mocoso de siete años con una regla, dejando a su hermano pequeño el trazo de las líneas verticales discontinuas. Observad cómo la vertical discontinua de Asensio parte del extremo de su hombro, mientras la vertical discontinua de Koundé parte de la axila o sobaco. Es una chapuza de tal calibre que, unida al contexto negreilesco que nos tiene aún traumatizados, mueve irremisiblemente a sospechar que el Madrid ha vuelto a ser esquilmado por las hordas de Arminio, que es básicamente la misma persona que Medina Cantalejo (o Cantadelejos), el hombre que según publicaba ayer El Confidencial ventiló en junio de 2022 una consulta de la justicia con un aberrante “no hay incompatibilidad” entre ser el vicepresidente de los árbitros y cobrar del FC Barcelona, o como se llame esa entidad cuajada de timadores y de farsantes.

A Marca le falta decir explícitamente que este fuera de juego no hay quien se lo crea, así como agregar la foto de la manifiesta agresión pasada por alto de Gavi a Carvajal, o la posible falta de Lewandowski al propio Carvajal en el gol del triunfo culé. “Si se habla de VAR, es de traca”, cuenta Marca que ha dicho Xavi, que es un señor que se parece mucho al sistema en tanto en cuanto nos toma continuamente por imbéciles. Quiere Xavi que consideramos científico, indiscutible, el presunto fuera de juego que nos ha demostrado (¿?) Óscar Lago, y no habla de Negreira porque nunca le preguntan por Negreira, como nunca le preguntan a nadie por Negreira en realidad, y todo ello por la sencilla razón de que todos los medios, Marca también, participan del Mayestático Tinglao de Arminio y Cantalejo, de Negreira y quien le suceda, de Clos Gómez (jefe de este VAR inconfiable) de Villar y Rubiales, de Tebas y Roures.

Y no tenemos ganas de mucho más. No nos merecemos tener que comentar esta astracanada. Otro día, o en otro momento, o en otra sección, hablaremos de las deficiencias de la actuación blanca, que las hubo. Otro día, cuando la náusea apriete menos, hablaremos de un estadio envilecido, masas y masas de gentes que se enorgullecen de haber comprado a Negreira y le cantan “Vinicius, muérete” al brasileño.

Como decía ayer, genialmente, nuestro colaborador Luis Montero Manglano, el Barça acaba de ganar la primera liga a título póstumo. Es un producto muerto por falta de credibilidad, y es una entidad que debería estar muerta también, purgando sus culpas en Segunda División, y que sin embargo va a ganar la máxima competición nacional porque las leyes de la podredumbre así lo han establecido.

Pasad un buen día.

Arbitró Ricardo de Burgos Bengoetxea del Comité vasco. En el VAR estuvo Soto Grado.

Comenzó el partido pidiendo calma a Sergi Roberto por una dura entrada a Nacho y la primera amarilla al Madrid. Porque los informes de Negreira eran ficticios, que si no estaría en el punto uno del texto. El destinatario fue Nacho por entrada a Araujo. La otra de la primera parte, aunque le costó, fue a Raphinha por dar una patada a Kroos por detrás en el 32'.

La segunda parte continuó por la misma tónica. Amarillas perdonadas con el claro ejemplo de Gavi. El niño bonito de la selección, además de que se deja caer que da gusto, se marchó sin tarjeta después de un codazo a Carvajal y de chocar adrede frente a Ceballos en el 86'. El jugador con más bulo del fútbol español. Las tres amarillas del segundo acto fueron por dos por agarrones y otra por zancadilla. El primer agarrón fue de Sergi Roberto a Modric en el 64 y el segundo de Balde sobre Asensio en el 89', mientras que la zancadilla la hizo Modric a Gavi en el 69'.

La jugada polémica del choque fue el gol anulado a Asensio en el 81'. El balear estaba adelantado por medio hombro y desde el VAR trazaron las líneas para auxiliar al colegiado vasco.

De Burgos Bengoetxea, SIBILINO y DEFICIENTE.

 

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Courtois: 7,5. Paró mucho y poco pudo hacer en los goles. 

Carvajal: 4. Muy desatinado en la salida del balón.

Militao: 7. Muy superior en los duelos.

Rüdiger: 6,5. No cometió errores.

Nacho: 5. Condicionado por la tarjeta.

Camavinga: 7. Un partido de gran nivel y sin errores.

Kroos: 4. El partido le superó físicamente.

Modric: 5. Algunos toques de clase, pero con poco peso.

Valverde: 5. Fue de más a menos. Perdió presencia.

Vinicius: 6,5. Estuvo más cómodo que nunca ante Araujo, pero no definió bien.

Benzema: 4. Muy impreciso.

Mendy: 5. Despareció tras mucho tiempo fuera.

Ceballos: 5,5. Con personalidad.

Tchouaméni: 5,5. Presencia física.

Asensio: 6. Muy incisivo en los pocos minutos que jugó.

Rodrygo: 6. Bien en todo lo que no tuvo que ver con el remate.

Ancelotti: 4. Planteamiento inicial equivocado. El equipo mejoró con los cambios.

 

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El Barça ha ganado el clásico y posiblemente la Liga en un partido muy igualado en el que el Madrid no tuvo suerte y vio cómo el VAR le anulaba un gol por milímetros.

Ancelotti optó por repetir la alineación que le dio tan bien resultado contra el Liverpool cuatro días antes. Rodrygo y Tchouaméni, entre otros, esperarían su oportunidad en el banquillo.

En el primer minuto el Madrid ya había chutado más veces a puerta que en el partido de Copa del Bernabéu. El Barça contestó con disparos de Lewandowski y Sergi Roberto además de un remate de cabeza de Raphinha.

En el minuto 9 una buena combinación entre Nacho y Camavinga permitió que Vinicius recibiera escorado en el área. Su centro fue rematado de manera involuntaria por Araujo suponiendo el 0-1 para el Madrid.

Vinicius gol Barcelona

El Madrid ya tenía el resultado que necesitaba, pero quedaban ochenta minutos por delante. Los blancos no se echaron para atrás y encadenaron varias posesiones largas que evidenciaban que los nervios no afloraban en el equipo madridista. Vinicius aparecía por posiciones interiores y dificultaba la labor a Araujo. Valverde y Modric se descolgaban para darle una salida al Madrid.

Por su parte, el Barça atacaba y encontraba alguna situación de área con cierto peligro.

Parecía que el partido llegaría al descanso con ventaja para el Madrid, pero una jugada con varios rechaces permitió que Sergi Roberto empatara en la última acción antes del descanso. Muy duro esto para el Madrid que ya saboreaba la victoria parcial.

El Barça ha ganado el clásico y posiblemente la Liga en un partido muy igualado en el que el Madrid no tuvo suerte y vio cómo el VAR le anulaba un gol por milímetros

Vinicius comenzó desbordando de nuevo en la segunda parte, pero Valverde no consiguió aprovechar la asistencia de su compañero.

El Madrid había salido algo más incisivo, pero le seguía faltando colmillo para aprovechar sus aproximaciones. En el Barça Raphinha era el elemento más peligroso con sus desmarques al segundo palo.

No obstante, el Barça buscaba más el gol porque el Madrid no conseguía presionar bien arriba y eso le obligaba a recular. No estaba siendo el partido propicio para Kroos y Modric. En el 61’ Nacho y Kroos dejaron sus sitios a Mendy y Rodrygo. Valverde pasaría al centro del campo.

Nada más entrar, Rodrygo estuvo a punto de marcar tras una pérdida de Busquets. Se le fue por mucho un remate que parecía asequible. Los cambios incitaban a pensar que el Madrid buscaría con determinación otro gol.

Rodrygo Barcelona

Al Madrid le costaba mucho salir desde atrás y las pérdidas de balón generaban las mejores ocasiones para el Barça.

Raphinha en el 73’ volvió a poner a prueba a Courtois. Antes, Lewandowski había fallado una chilena en una posición inmejorable. Tendría otra buena ocasión hacia el 75, aunque hubiera sido anulado por fuera de juego.

En el minuto 76 entraron Asensio, Tchouaméni y Ceballos por Modric, Camavinga y Valverde. Ceballos y Tchouaméni harían un doble pivote con cuatro atacantes por delante.

En el 79’ Benzema tuvo una gran ocasión tras un robo del equipo arriba. El disparo del francés fue demasiado manso y lo detuvo Ter Stegen.

En el 80 una gran jugada de Vinicius y Rodrygo provocó un centro peligroso de Carvajal que remató Asensio a gol. El VAR anuló el gol por fuera de juego milimétrico.

El Madrid volvió a generar dos oportunidades a través de un chut de Asensio y un ataque rápido de Rodrygo. El Madrid atacaba y el Barça defendía cómo podía.

En un contraataque, Kessie sentenció el partido y la Liga cuando más merecía ganarlo el Madrid.

 

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“¡No se ha comprado a ningún árbitro…!”. Esta es la frase que más escucho a quienes desean tapar el sol con un dedo. “¡Ningún árbitro ha recibido dinero…!”. Seguramente no, ojalá fuese tan sólo eso, ojalá fuese tan sencillo. No, es bastante probable que el FC Barcelona no haya pagado directamente a un colegiado. Lo que el FC Barcelona ha hecho (presuntamente) es mucho más grave y lesivo, ha corrompido todo el sistema.

Villar y Sánchez Arminio

Reconozco que aún me debato entre el regocijo y la tristeza. Desde principios de los noventa, y siendo aún muy joven, tenía la nítida percepción de que algo no iba bien. Me parecía escandalosamente palpable que había una corriente arbitral favorable a los intereses blaugranas. Intentaba ser racional y pensaba que, seguramente, mi madridismo me cegaba. En el fondo, era lógico que lo pensara. Recuerdo que la llegada de Canal + supuso una revolución en la forma de vivir este deporte. Aparecían programas nuevos en televisión, las retransmisiones pasaron a un nivel de excelencia que no conocíamos, se multiplicaban los programas radiofónicos, más tiempo de noticias, los jugadores se convirtieron en ídolos de masas...

Sin embargo, aquella revolución llegó con un Madrid en horas bajas. Eran los últimos años de la Quinta y, tanto el equipo como el club, emitían claros síntomas de fatiga. Es aquí donde irrumpe un nuevo Barcelona que, de la mano de Cruyff, se convierte en santo y seña de todas las nuevas corrientes mediáticas, futbolísticas, sociales y hasta políticas de nuestro país. De la noche a la mañana, todo lo relacionado con el Real se transmitía como algo casposo, antipático y propio de un país atrasado que convenía dejar atrás. Por contra, el Barça se presentaba como imagen de modernidad, desarrollo y todo lo “cool” que le quieran poner. A partir de ese momento, cualquier acción que favorecía a los culers se exponía como un símbolo de justicia divina, un error inocente que, en cualquier caso, había de ser considerado como una manifestación inequívoca de justicia futbolística. A fin de cuentas, ya se sabe, Dios escribe recto sobre renglones torcidos. No creo que haga falta recordar cómo se han tratado siempre los errores que favorecían al Madrid.

Es bastante probable que el FC Barcelona no haya pagado directamente a un colegiado. Lo que el FC Barcelona ha hecho (presuntamente) es mucho más grave y lesivo, ha corrompido todo el sistema

En mi inocencia siempre pensé que, aquel viento arbitral favorable tenía que ver con el apoyo mediático del que gozaban. Los medios despellejaban sin piedad durante semanas a cualquier trencilla que tuviese el infortunio de errar contra el ejército desarmado de Cataluña (como diría Vázquez Montalbán) y yo, ingenuo de mí, consideraba que los “neverazos” que se les venían encima eran fruto de esa presión. Lendoiro, que ya es zorro viejo, ha dicho recientemente que está convencido que el Negreirato se coció en esta época, aunque Núñez al menos tuvo la inteligencia de no dejar facturas ni intentar desgravarlas.

https://twitter.com/QueThiJugues/status/1636391526115975174?s=20

Parece claro que al fragor de la impunidad de la que ha gozado el Barcelona, el Negreirato se institucionalizó, alcanzando cotas de desvergüenza nunca antes conocidas en el fútbol mundial (recuérdese que estuvieron dos temporadas sin un penalti en contra). En mi cabeza, siempre intenté pensar que todo era fruto de la presión de los medios, aspecto que hoy también sabemos que el Barça amarraba mediante pagos a periodistas, periódicos y emisoras. Hoy ya sabemos que no eran los medios. Se trataba de lo que se ha tratado siempre a lo largo de la historia. Dinero e influencia. Mucho dinero y mucha influencia.

Parece claro que al fragor de la impunidad de la que ha gozado el Barcelona, el Negreirato se institucionalizó, alcanzando cotas de desvergüenza nunca antes conocidas en el fútbol mundial

En el fondo me ha alegrado saber que no estaba loco, que era tan evidente que sólo la mala intención ha podido llevar a los gurús informativos nacionales a mirar para otro lado. Sin embargo, también me reconozco derruido. Del mismo modo que alguien le robó a Sabina el mes de abril, a mí me han robado muchas tardes de domingo, tardes de ilusiones pegado a un televisor o a un transistor. Sí, me lo han robado y ojalá fuese algo tan simple como haber comprado a un árbitro. Eso sería muy fácil de solucionar pero aquí se han podrido las vigas de madera que sostenían el sistema arbitral y lo que muchos pretenden es arreglarlo con una capa de pintura y un “aquí no ha pasado nada”. El CTA sigue siendo el cortijo de unos pocos que siguen actuando con oscurantismo y nocturnidad y eso es tanto como decir que el sistema sigue siendo “corruptible”. ¿Quién puede seguir creyendo? Valdano ha dicho recientemente que “mañana hay un clásico, ¿y a quién le importa si ya no me lo creo?” Firmo cada una de sus palabras. Ojalá hubiese sido sólo un árbitro, ojalá algún día me devuelvan mi mes de abril.

 

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Buenos días. En un artículo que solo puede calificarse como histórico, Jorge Valdano expresaba ayer en El País el estado real del fútbol español a resultas del descubrimiento del BarçaGate. Sin paños calientes. De manera descarnada.

Valdano El País

La conclusión de este texto antológico no puede ser más devastadora. “Ahora hay clásico: ¿y qué, si ya no nos lo creemos?”

Cuando una competición ha perdido toda su credibilidad, también lo ha hecho todo lo que hay dentro de ella, incluyendo su principal activo, ese mal llamado clásico que enfrenta al mejor equipo de la historia de dicha competición con quien ha resultado ser el mayor tramposo de la misma, el más ominoso fraude. El mal llamado clásico ha perdido todo su atractivo cuando la liga carece de marchamo de autenticidad alguno por cuanto el estamento arbitral ha estado (¿está?) comprado, corrupto hasta la médula.

El hecho de que este artículo incendiario provenga del madridista más respetado por el establishment le da una significación especial. Nadie puede quedar de perfil ante estas palabras, que no proceden (con todos los respetos) de Toñín el Torero. Ojalá Vicente del Bosque, otro madridista muy reconocido por no madridistas y por antimadridistas, hubiera hablado en términos similares en lugar de contribuir a la corrupción institucionalizada quitando peso a lo sucedido con aquello de “el Barça habría ganado lo mismo sin Negreira”. Pues no lo sabemos, D. Vicente, como no sabremos nunca si Armstrong habría ganado tantos tours sin doparse, o si Ben Johnson habría batido el récord del mundo de los 100 metros lisos sin recurrir a sustancias ilegales. El FC Barcelona (o Negreilona, que curiosamente suena también a sustancia prohibida) se dopó durante ¿dos décadas? ¿más? con la sustancia ilegal del unte a la cúpula arbitral.

Portada Marca

Marca habla de “Más que una final”. A nosotros en cambio nos parece menos que un partido cualquiera. Ojalá el Madrid, que es nuestro equipo, cometa la imprudencia de auparse a las barbas del sistema y ganarlo. Sería un buen paso de cara a ganar este subproducto para dotarlo de un mínimo de dignidad. Pero no nos traumatizará el que tal cosa no ocurra, porque las cartas están marcadas. Cuando los mismos árbitros que ejecutaban sobre el césped el negreirato están ahora a los mandos del Comité, no hay el menor resquicio por el que se filtre credibilidad.

As cae también en la trampa de la patada hacia delante, es decir, sigue hablando del clásico como si fuese un clásico, como si fuera viable albergar la dosis de ingenuidad precisa para enfrentarse a este partido (a cualquier partido) con ilusión. La ilusión ha muerto. The dream is over, como cantaba John Lennon en aquel epitafio de la década prodigiosa que llamó conmovedoramente God. Ni “última bala” ni gaitas. El nihilismo nos posee, y no habrá quien nos saque de él hasta que no veamos desfilar al Barça por la senda italiana y a todos los actuales árbitros de primera, con el CTA al frente, puestos en la frontera.

Mundo Deportivo confecciona un collage de primero de la ESO con el careto de Lewandowski, que en sus fantasías febriles es veinte veces más grande que Benzema entero. Lo que es veinte veces más grande que cualquier otra cosa conocida es vuestro cuajo, amics. “Los blancos no tendrán a Florentino en el palco”, subrayan los del conde de Godó, grande de España. Bravo por Florentino por no ir allí. No conviene ir a donde te roban y encima se indignan como sepulcros blanqueados cuando te personas, inevitablemente, en la causa judicial contra ellos.

Hemos dejado para el final la dosis más desvergonzada de morro (“Mucho morro”, como nunca dijo aquel) de la mañana. “El caso Negreira ha distorsionado la previa del clásico con ataques constantes a la honorabilidad del club”. Hay que tenerlos de hormigón armado, amics. Vamos a decirlo un poco más claro, a ver si lo entendéis: la honorabilidad de vuestro club es inexistente mientras no purgue institucionalmente por el pecado cometido durante lustros y lustros (no sabemos a ciencia cierta cuántos) de adquirir la competición comprando a la cúpula de sus jueces a fin de obtener lo que en vuestras mentes cínicas y/o enfermas llamáis “neutralidad”, o sea, arbitrajes favorables.

A Segunda y a callar.

Pasad un buen día.

La cueva de Alí Babá era donde, según el cuento del mismo nombre, los cuarenta (¿cuarenta?) ladrones guardaban sus tesoros. En la cueva donde el Real Madrid va a jugar el día del Padre, los tesoros que se guardan allí son los muchos trofeos que el FC Negreilona ha conseguido durante los últimos 30 años a base de comprar las voluntades de los trencillas de turno a través de su vicepresidente, o sea, los trofeos que presuntamente han robado, usurpado, privado o birlado al resto de clubes que los disputaban en buena lid con la ingenuidad del que piensa que compite en igualdad de condiciones.

Estos días estamos asistiendo a los avances de la investigación policial sobre el asunto y cada vez uno se sorprende, si cabe, un poco más. Ahora se sabe que dos empleados de Negreira sacaban la pasta en efectivo de las cuentas del jefe y se la pasaban, como el que manda al chico al banco a por 50 euros, solo que en este caso eran miles de machacantes los que le entregaban.

Negreira: un florero de 7 millones de euros

En el mundo de las tarjetas y del casi menos imperante efectivo en nuestra transacciones, esa ingente cantidad de cash es cuando menos sospechoso. ¿Para qué quería el ínclito toda esa pasta gansa? ¿Compraba todos los días cientos de barras de pan en la tahona de la esquina? ¿Tenía un hipopótamo en el patio de su casa al que había que alimentar con cientos de kilos de patatas comprados en la verdulería del barrio? Uno no se explica, al menos, no quiere afirmar, pero la pista nos la dio el querido y ya casi entrañable Geri el otro día en una entrevista: “Si quieres comprar un árbitro, sacas el dinero y se lo das en un sobre, en negro”.

La cueva de Alí Babá era donde los cuarenta ladrones guardaban sus tesoros. En la cueva donde el Madrid va a jugar el día del Padre, los tesoros que se guardan allí son los muchos trofeos que el FC Negreilona ha conseguido durante los últimos 30 años a base de comprar las voluntades de los trencillas de turno a través de su vicepresidente

Analicemos, “sacar el dinero”. Hecho. “Meterlo en un sobre”. En algún sitio habrá que guardarlo, digo yo. “Dárselo al árbitro en negro”… Blanco y en botella, amigos míos, todo indica que algo de eso había (o sigue habiendo) en la trama negreilil. En una palabra, que los títulos obtenidos aquí y allá (ya hablaremos de la conexión Negreilona-UEFA-UNICEF coincidente con cuatro Copas de Europa ganadas un tanto “así”) son títulos fraudulentos, usurpados y manchados de porquería. En una palabra, pocas veces es tan acertado el aserto de que vamos a jugar en la Cueva de Alí-Babá. A la espera de más luces en la investigación y de las ya imprescindibles sanciones deportivas al FC Negreilona, os paso unos datos del partido y, como siempre, ¡hala Madrid!

 

El trencilla… ¡Ay! El trencilla

 

No se ponen colorados, no. Con la que está cayendo les da igual todo. Es la táctica de la patada hacia adelante y que salga el sol por Antequera. Es de traca que De Burgos Bengoetxea (sí, Jesús, con tx), el árbitro apadrinado y ascendido de la manita del no menos ínclito Iturralde González y buen amigo de Alí Babá (véase el principio de este artículo) sea el designado para dirigir el encuentro.

De Burgos es árbitro internacional (en sustitución de… adivinen… sí. ¡Clos Gómez!) y no ha dirigido ningún partido en Copa de Europa… ¡ninguno! Bueno, sí, dirigió un Neftçi-Olimpiakos del Pireo de la segunda ronda previa de la Copa de Europa, partidazo. Amén de un Montenegro-Azerbayán y un Islas Feroe-Moldavia, míticos encuentros de fútbol. Pues este colegiado es el designado para el partido. Todos recordamos la kafkiana expulsión de Cristiano Ronaldo en la cueva de aquella Supercopa de España que prácticamente mandó al limbo las aspiraciones blancas en la liga… en agosto.

 

Buena racha en la liga

 

Como diría Laporta, “Al loro, que no estamos tan mal”. Efectivamente, aunque los últimos partidos han sido algo decepcionantes, el Real Madrid ha ganado 5 de los últimos 6 partidos de liga jugados contra el… bueno, contra esos.

 

Y en Barcelona, mejor

 

Aunque parezca mentira por el relato que nos han metido en el cuerpo, el Real Madrid no ha perdido en el Camp Nou en los últimos 6 enfrentamientos ligueros contra el Negreilona en la liga. Tres victorias y tres empates nos contemplan.

 

Saldo de expulsiones negativo

 

Como no podía ser de otra manera, el saldo de expulsiones entre el Real Madrid y el Barcelona es negativo para los blancos, puesto que nuestros jugadores han tenido que abandonar el campo antes de tiempo por decisiones arbitrales en 22 ocasiones, frente. A las 18 que lo han tenido que hacer los contrarios.

 

De al actual plantilla, Benzema es la bestia negra culé

 

Sí, porque el francés, en partido oficial, le ha endosado nada más y nada menos que 13 goles al Barcelona. El resto de goleadores son Fede Valverde (3), Marco Asensio, Lucas Vázquez y Vinicius (2), Rodrygo, Alaba, Mariano, Modric y Kroos (1).

 

Lucas, tricentenario

 

Quién lo iba a decir. Quién iba a imaginar que el chico aquel que cogió la pelota y empezó a hacer malabares mientras se dirigía al punto de penalti en la Final de Milan poniéndonos a todos de los nervios fuera a cumplir nada más y nada menos que 300 partidos oficiales con la elástica limpia y blanca que no empaña del Real Madrid. Pues sí, si juega el de Curtis, llegará a esa mítica cifra de partidos oficiales, convirtiéndose en el 44º futbolista de la historia del Real Madrid que llega a tal número de participaciones.

Lucas Vázquez icono

 

Datos del rival

 

1.- El Fútbol Club Barcelona fue uno de los 10 equipos que disputaron la primera edición de la Liga de Primera División. Actualmente es el 2º en la clasificación histórica del campeonato con 4739 puntos.

2.- El Barcelona es el líder en la clasificación actual de la Liga con 65 puntos, con 9 puntos de ventaja frente al Real Madrid.

3.- El Barcelona quedó 2º de la Liga la temporada pasada.

4.- Sus últimos 5 partidos de liga los ha saldado con 4 victorias y 1 derrota

5.- El Barcelona, en sus últimos 5 partidos como local en liga, ha ganado 4 y ha empatado 1.

6.- En las últimas 5 temporadas en Primera División, Luis Suárez (5), Messi, Aubameyang y Ferran Torres (2), Aleix Vidal, Coutinho, Arturo Vidal, Rakitic, Ansu Fati, Mingueza, Kun Agüero y Araújo (1) son los goleadores del Barcelona al Real Madrid en liga.

7.- Jugadores del Barcelona que hayan jugado en el R. Madrid y le ha marcado gol en partido oficial: Samitier (7), Evaristo (6), Luis Enrique (5), Eto’o (4), Tejada y Figo (3), Laudrup y Ronaldo Nazario (2), Canal y Chus Pereda (1).

8.- Xavi Hernández se ha enfrentado como entrenador en 5 partidos oficiales al Real Madrid (todos con el Barcelona), con un balance de 3 victorias y 2 derrotas ante los blancos.

9.- Los goleadores del Barcelona esta temporada en liga son: Lewandowski (24), Raphinha (9), Dembelé (8), Pedri (7), Ansu Fati (6), Ferran Torres (5), Sergi Roberto y Marcos Alonso (3), Kessié, De Jong y Gavi (2), Eric García, Depay, Pablo Torre, Araújo, Jordi Alba (1).

 

10 Últimos partidos contra el Barcelona en liga

 

5 victorias, 2 empates y 3 derrotas, 15 goles a favor (1,5 goles por partido) y 16 en  contra.

Goleadores: Benzema y Fede Valverde (2), Sergio Ramos, Cristiano Ronaldo, Bale, Marcelo, Vinicius, Mariano, Rodrygo, Modric, Kroos, Alaba y Lucas Vázquez (1).

Asistentes: Benzema y Rodrygo (2), Kroos, Marco Asensio, Isco, Carvajal, Lucas Vázquez y Mendy (1).

Tarjetas: Casemiro y Nacho (4), Sergio Ramos, Carvajal y Bale (3), Modric (2), Marcelo, Varane, Marco Asensio, Vinicius, Mendy, Camavinga, Lucas Vázquez, Kroos y Vinicius (1).

Expulsados: Casemiro.

1º tiempo: 7 goles; 2º tiempo: 8 goles.

Gol más tempranero: Fede Valverde (minuto 5).

Gol postrero: Lucas Vázquez (minuto 93).

El R. Madrid no ha remontado para ganar el partido y le remontaron una vez.

Mayores goleadas: a) 1 de Marzo de 2020, Bernabéu, 2-0, goles de Vinicius y Mariano; b) 24 de octubre de 2020, 1-3, goles de Fede Valverde, Sergio Ramos y Modric; c) 16 de octubre de 2022, R. Madrid-Barcelona, 3-1, goles de Benzema, Fede Valverde y Rodrygo.

2 goles de penalti marcado y ninguno recibido.

Partido con más goles: (6) 28 de octubre de 2018, Nou Camp, 5-1, gol de Marcelo.

El R. Madrid ha marcado en 7 de los últimos 10 partidos de liga jugados contra el Barcelona.

 

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Tengo un amigo enamorado de Nacho Fernández. Yo también lo estoy, claro —y quién no, cabría preguntarse—, pero él lo expresa con fervor de púber, en superlativo. Las loas suelen ser por escrito, vía WhatsApp, el canal más inmediato en el que confesar sin miedo pasiones y fantasmas, y siempre en foro favorable: el grupo de los colegas del fútbol, que no de los colegas que jugamos a fútbol, nótese la diferencia —en la vida todo llega, y en ese todo cabe el momento en el que el cuerpo dice basta—. El embelesamiento nachista de mi amigo se edifica sobre el carácter multiusos del canterano a lo largo y ancho de la línea defensiva, una espléndida anomalía en el actual prosaísmo futbolístico. Nada que ya no se sepa, pero no por ello es susceptible de dejar de repetirse hasta la saciedad. Hay que repetirlo hasta la saciedad, de hecho, que, si no, se nos olvida cuando, en la próxima ventana de fichajes, la prensa nos maree al prodigarse en titulares con extravagantes y cautivadores apellidos de defensas de dudosa calidad o, al menos, de calidad aún no contrastada.

El carácter multiusos de Nacho a lo largo y ancho de la línea defensiva es una espléndida anomalía en el actual prosaísmo futbolístico

Los argumentos de mi amigo, por tanto, son compartidos de manera casi unánime por el resto. Lo que le diferencia es, ya digo, el uso continuado del tono esdrújulo. Hace unas semanas nos comunicó que se casaba y yo con estos pelos. Cuando el grupo se convirtió en fecundo nido de mensajes de felicitación, el muy impresentable nos dejó planchados con una respuesta perentoria: “Gracias”, se limitó a escribir. Pero con Nacho sí, con Nacho el tío agota el diccionario y derrama el corazón y el alma.

En la mañana postvictoria frente al Liverpool para sellar el pase a cuartos de final de la Champions tocaba, claro, un nuevo episodio de exaltación del talento de quien ocupó el ala izquierda de la zaga madridista ante los reds. Nacho volvió a salir victorioso del enfrentamiento contra un miura como Salah, su enésima muestra de oficio, solvencia, arrojo y sabiduría defensiva sobre el césped, y mi amigo innominado inundó el chat con un torbellino de elogios que ni en una elegía a su difunto abuelo. “Es el puto amo, es como las pinzas de la ropa, q me sirven pa tender y pa cerrar los paquetes de cafe [sic]”, afirmó en un alarde de dominio común de la metáfora. Algo así debe de pensar De la Fuente, como muestra el hecho de que lo haya rescatado para la selección tras el incomprensible ostracismo al que se vio relegado durante la era Luis Enrique.

Nacho Salah

Pese a la alabanza, me dio por preguntarme si mi amigo hubiera hecho la misma comparación en el caso de que Nacho, en lugar de llamarse Nacho, tuviera uno de esos apellidos exóticos que abundan en el panorama balompédico. Lo más probable es que hubiese pensado en un sofisticado destornillador eléctrico con ocho puntas del Leroy Merlin en lugar de en las pinzas de plástico que venden en los bazares chinos por cuatro duros. Ya lo dijo Javier Marías en ‘Salvajes y sentimentales’: “Hay jugadores literariamente obligados a resumirse en un apellido de cuatro o más sílabas para estar a la altura de su leyenda, como si lo hubieran elegido a la manera de las antiguas estrellas de cine, luchando contra el olvido”. Pobre del que, pese a contar con argumentos de sobra para erigirse en mito, cojee de poética en el libro de familia. Luego está el caso contrario, ya apuntado: el futbolista que no vive de su juego, sino de un patronímico con hechizo, cosa del todo azarosa.

En Nacho confluyen la fachada y el servicio, las deliciosas hechuras de un galán hollywoodiense y la querencia al duelo y al envite, acaso santo y seña del alma madridista

Poder venderse o no poder venderse, he ahí la cuestión. Como escribió Borges en ‘El Aleph’, “el trabajo del poeta no estaba en la poesía; estaba en la invención de razones para que la poesía fuera admirable”. Pero es que, para ser útil, el arte, como todo, no debe convertirse en cosa elitista, alejada de la gente y sus circunstancias. “Poesía-herramienta a la vez que latido de lo unánime y ciego”, que diría Celaya, y en esas anda Nacho, no sólo rara avis en este fútbol de táctica estéril, sino también prodigio de lo mundano: en él confluyen la fachada y el servicio, las deliciosas hechuras de un galán hollywoodiense y la querencia al duelo y al envite, acaso santo y seña del alma madridista. Ya se sabe, aquello de “noble y bélico adalid, caballero del honor”. Y todo eso sin rimbombancia en el apellido. Lidero desde este momento una moción para acuñar un nombre común sinónimo de funcionalidad y, por ende, de hermosura, de seducción. Porque si lo bello reside en lo perfecto y la perfección es el grado máximo de cualquier cosa, no hay manera más certera de referirnos a la excelencia de lo sencillo, de lo pragmático, de lo veraz y de lo sincero que diciendo nachofernández.

 

Getty Images.

Buenos días, amigos. El Fútbol Club Barcelona es igual de agradable que esa visita de amigos del trabajo gorrones que llegan sin avisar y luego no se van nunca, que vienen con niños mimados que incomodan y abren lo cajones en casa ajena, amigos que sabes que perpetran maniobras orquestales en la oscuridad de la empresa para perjudicarte a mayor gloria suya, pero amigos que tragas porque son los amigos del jefe.

El fútbol de selecciones es como ese amigo del pueblo a quien ves cada varios meses y con quien no tienes nada en común, pero es el único amigo de tu edad y juegas con él porque la otra opción es ver cómo se reproducen las piedras, aunque es tan divertido como ver germinar en tiempo real ese garbanzo acunado entre algodones húmedos en un yogur vacío de aquel proyecto tan guay (a los 7 años) que tu profesora Magdalena de 2º de EGB te mandó en clase de Ciencias Naturales. Y la selección española pertenece al fútbol de selecciones, como su propio nombre indica.

Al menos, el señor De la Fuente ha seleccionado a un puñado de buenos futbolistas que lo merecían. Nos alegramos especialmente por Nacho Fernández, jugador como la copa de un pino. También ha convocado a Carvajal y también nos alegramos por él.

Mas hay otra amiga que te ilumina la cara solo al pensar en ella, te sube el ánimo cuando te escribe por WhatsApp, aunque por desgracia la ves menos que a los amigos del trabajo. A veces te armas de valor y le confiesas me pongo a pintarte y no lo consigo, después de estudiarte lentamente termino pensando que faltan sobre mi paleta colores intensos que reflejen tu rara belleza. No puedo captar tu sonrisa, plasmar tu mirada, pero poco a poco, solo pienso en ti.

Por mucho que tengas buena relación con ella, nunca sabes si te va a decir sí o no, porque es muy exigente, ahí radica buena parte de su encanto. Esa amiga es la Champions, y ayer nos escribió para decirnos que nos vemos el 12 de abril con la excusa de la eliminatoria de cuartos contra el Chelsea.

Los madridistas, a estas alturas y visto lo visto, solo pensamos en la Champions.

Pero la prensa, que también se lleva bien con el jefe de los amigos del trabajo, le da menos bola a la amiga Champions y da más valor a una visita de cortesía que tenemos que hacer a esos amigos del trabajo el domingo a las 21 horas. A excepción hecha del diario As, quien tiene a bien ponderar la Champions como merece.

Portada Marca

Marca llama clásico a esa visita a los victimistas pelotas del jefe. Nosotros nos comportaremos, como es costumbre, solo esperamos salir ilesos —con Gavi campando a sus anchas no es fácil— y sin insultos racistas.

Marca dedica (en tamaño, no en posición) un espacio similar a la convocatoria de la selección para no sé qué partido que al sorteo de Champions. Cada uno tiene sus prioridades.

También leemos que Enríquez Negreira se persona en su propia causa, que no casa. No nos cuesta mucho imaginándonos a Negreira en una escena de Amanece que no es poco presentándose en el cuartel de la Guardia Civil y diciéndole a Saza: “Soy Negreira y vengo a personarme en mí mismo”. Después, Manuel Aleixandre pregonaría: “Por orden del señor cura, se hace saber que Dios es Uno y Trino. Y también que Negreira se persona en sí mismo”.

 

Portada Mundo Deportivo Portada Sport

Sport abre con un titular “confidencial” tremendo, cambiará el mundo, lo nunca visto: “Si ganamos, ¡campeones!”. Son las palabras destacadas de Araújo que el propio Araújo nunca dijo, si nos atenemos al entrecomillado del faldón: “Lo daremos todo; un triunfo nos daría una ventaja para ganar la liga”.

Tanto Mundo Deportivo como Sport dan bola al discurso victimista de los amigos del trabajo, ya sabéis que salió Laporta lloriqueando con que quieren quitarle el juguete. Y sobre ello escribe (por llamarlo de alguna manera) Toni Frieros, quien bien podría haber aprovechado su apellido para dedicarse a la gastronomía y no torturarnos. El periodista de Sport se pregunta “¿Quién quiere apoderarse del FC Barcelona?”.

¿Quién se apodera del Barça, dime quién era? ¿Quién se apodera del Barça por primavera?, habría cantado Cecilia y nos habríamos ahorrado la tortura de leer semejante sarta de sandeces. No hemos podido terminar el artículo porque nos ha sobrevenido una arcada.

Nos recomponemos para desearos que paséis un buen día. Ahora perdonadnos, que vamos a escribir a nuestra amiga la Champions.

Querida Champions, nos vemos el 12 de abril. Tú sigues viniendo, y sigues posando con mucha paciencia porque siempre mi lienzo está en blanco. Sospecho que no tienes prisa y que te complace ver que poco a poco solo pienso en ti.

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