Las mejores firmas madridistas del planeta

La actualidad ha vuelto a poner sobre la mesa el viejo y manido debate del equipo del régimen. Más allá del amasijo de falsedades reiteradas y de medias verdades —a menudo peor que las mentiras— que poco a poco se consigue desentrañar, lo cierto es que hay mucho desconocimiento acerca de las vicisitudes del club durante esos años, y también durante los inmediatamente anteriores, correspondientes al conflicto previo. La Galerna ha tratado de arrojar luz al respecto en numerosos artículos, si bien aún permanecen algunos interrogantes, sobre todo concernientes al negro trienio de la Guerra Civil. Quizá sea oportuno recordar brevemente varios nombres propios, protagonistas de la gestión del Madrid en aquellos años turbulentos.

 

Rafael Sánchez-Guerra Sainz (1897 – 1964)

 

Rafael Sánchez-Guerra, concejal del Ayuntamiento de Madrid por la coalición republicano-socialista, vicesecretario de Presidencia de la República y correligionario de Niceto Alcalá Zamora, ganó las elecciones a la presidencia del Madrid en mayo de 1935. Sus esfuerzos en la defensa de los intereses del club, cuando salvó la expropiación del campo de Chamartín por parte del ministro de Obras Públicas Indalecio Prieto, fueron recompensados por los socios merengues. Hay cierto consenso acerca de que la máxima de “un socio madridista, un voto” se inició bajo su mandato. El estallido de la Guerra Civil hizo que la Junta directiva fuese sustituida por un Comité el 4 de agosto de 1936, previa negociación entre los socios y la Federación Deportiva Obrera —organismo del Frente Popular dedicado a incautar instituciones deportivas—.

Rafael Sánchez Guerra

Rafael Sánchez-Guerra permaneció en el Madrid asediado durante toda la Guerra Civil y, a pesar de que se le ofreció la huida de la capital en el avión en el que Segismundo Casado partía para Valencia, prefirió quedarse junto a su compañero Julián Besteiro. Ambos acabarían detenidos en los sótanos del ministerio de Hacienda en marzo de 1939. Juzgado por “crimen de auxilio a la rebelión militar”, fue condenado a cadena perpetua, aunque unos años después su pena fue conmutada —probablemente gracias a su amistad con la familia Barroso—. En 1946 pasó a Francia clandestinamente y lo nombraron ministro sin cartera del gobierno en el exilio presidido por José Giral.

Su vida tuvo un desenlace peliculero. Viudo desde finales de los cincuenta, Sánchez-Guerra regresó a España e ingresó, acaso por una promesa, en el convento de los Padres Dominicos de Villava (Navarra). Hasta su fallecimiento se dedicó a la escritura y la reflexión, recibiendo la visita de los jugadores del Real Madrid aprovechando un partido contra Osasuna, lo que supuso una de sus últimas alegrías.

 

Juan José Vallejo González (1912 – 1978)

 

La incautación del club del 4 de agosto de 1936 antes mencionada constituyó un proceso complejo (aquí detallado magistralmente por Juan Francisco Nieva Expósito). La Federación Deportiva Obrera negoció con el Madrid sustituir la junta directiva, ya bastante afín a la República, por un Comité en el que abundaban los socios izquierdistas. El Comité incluía entre otros a Leandro Sechí Andía —socio madridista y representante de Amigos de la Unión Soviética—, Alfonso Reyes —socio madridista y miembro de Izquierda Republicana—, Vicente Veres —socio madridista y de UGT—, Pablo Hernández Coronado —representante de la junta directiva anterior, mantenido en virtud de sus conocimientos técnicos—, y estaba presidido por Juan José Vallejo González. La prensa republicana, como el diario Informaciones, celebró en sus páginas el acuerdo entre el Madrid y el Frente Popular: “Habían corrido rumores alarmantes, ¿no? Pero no había caso. Un club democrático, como el Madrid, con un plantel de socios netamente republicanos de izquierda, no podía temer nada. La Federación Deportiva Obrera, que tiene un gran concepto de los principios deportivos, encontró justos los razonamientos de algunos socios, y juntos concibieron un plan, que ha sido puesto en práctica y aprobado, sin excepción alguna, por todos los sectores deportivos de Madrid. [5 DE AGOSTO DE 1936]

Juan José Vallejo González

En la dirección del Comité, Juan José Vallejo intentó orientar la marcha del club en un sentido popular sin desvirtuar la estructura profesional del mismo, tal y como se había rubricado en el pacto. Así, el campo de Chamartín pasó a convertirse en centro deportivo para los ciudadanos y base de entrenamiento del Batallón Deportivo de Madrid. Además, se celebraron festivales deportivo-militares, y el propio Vallejo, según publicaba El Liberal el 11 de agosto, entregó en nombre del Madrid la cantidad de 5000 pesetas al gobierno de Giral. Hernández Coronado ejercía como asesor omnisciente, y valoró inscribir en octubre al Madrid en el campeonato catalán, algo que, aunque fue acogido entusiásticamente por el Sindicato de Futbolistas profesionales en pro de la buena solidaridad republicana, terminó siendo vetado por el F. C. Barcelona.

 

Antonio Ortega Gutiérrez (1888 – 1939)

 

Se desconoce la fecha exacta, pero entre 1937 y 1938 Juan José Vallejo dejó paso al coronel Antonio Ortega Gutiérrez, del PCE, en la presidencia del club. Terminaba así una etapa de dirección de tintes anarcoides para iniciar una composición más jerárquica —no en vano Ortega era Director General de Seguridad del gobierno de Negrín—. Sus declaraciones al semanario Blanco y Negro eran prueba de una mentalidad prácticamente espartana: “La nueva práctica del deporte aplicada a la guerra ha evitado, en primer lugar, el preciosismo y la exhibición, y ha conseguido que los soldados, libres de antaños prejuicios, fortalezcan sus músculos, alimenten sus pulmones y posean una resistencia esencial hoy en cualquier clase de combate (…) El Madrid, y yo estimaré que así sea, debe conseguir el mayor campo deportivo de España, el más importante estadio. La ciudad, que se ha ganado heroicamente su capitalidad, debe tener todo aquello que poseen otras ciudades que han sido más frívolas con relación a la guerra”. Hernández Coronado continuaba con su papel de intendencia en la secretaría técnica, y, siguiendo las órdenes de Ortega, coordinó la gestación del Trofeo del Ejército del Centro. Del mismo modo, permaneció en su labor organizativa cuando Ortega fue relegado de su posición en la Dirección General de Seguridad y se le mandó de nuevo al frente de batalla.

Antonio Gutiérrez

El papel más oscuro de Ortega tuvo que ver con su supuesta implicación en la desaparición de Andreu Nin, auspiciada por la NKVD (policía secreta soviética). Independientemente de si intercedió o no en el asunto, Ortega fue apartado de sus responsabilidades tras triunfar la insurrección de Casado contra el gobierno de Negrín, con la que se intentaba finalizar la Guerra Civil por medio de un enjuague entre militares. Detenido el 13 de abril en Alicante mientras trataba de escapar, se le aplicó un consejo de guerra. Algunas crónicas señalan que el franquismo no le concedió siquiera el honor del fusilamiento y acabó asesinado por garrote vil, como correspondía a los delincuentes, si bien la familia de Ortega nos ha desmentido este extremo y aseguran que murió fusilado.

Estos tres ejemplos constituyen algunos de los puntales que soportaron el peso del club en una época turbulenta, en la que nadie sospechaba que en el futuro la institución alcanzaría la mayor de las excelencias. Resulta de justicia señalar que el mérito de un proyecto no solo pertenece a quien lo desarrolla en tiempos prósperos, sino también a quien permite su supervivencia en los instantes más aciagos. Y acallar, al mismo tiempo, a aquellos que pretenden reducir la realidad a un reparto de roles tan simplón como incierto.

Debemos comenzar reventando en mil pedazos el posible clickbait a base de declarar, como respuesta a la pregunta del título, que Camavinga debe jugar en el Real Madrid. Sí, ya sabemos que no es esa pregunta a la que el eventual lector desea hallar repuesta, pero al fin y el cabo ¿en qué consiste el clickbait sino en suscitar curiosidades que después son decepcionadas?

No está de más en todo caso recalcar, sin perjuicio de que después respondamos a la cuestión cuya respuesta ansía el visitante,  que solo estamos medio en broma. Camavinga puede haber sido el fichaje más estratosférico realizado por el club desde Cristiano Ronaldo, por encima incluso de indiscutibles aciertos (por calidad y por coste) como Rodrygo, Militao o el mismísimo Vinicius. El Real Madrid está condenado a su bendición, es decir, obligado a hacer todo cuanto esté en su mano para que este fenómeno de la naturaleza, este prodigio físico y técnico, cubra vestido de blanco la totalidad de su carrera, ya sea jugando de lateral izquierdo, de medio centro o de portero-delantero.

Camavinga Aspas Celta

Ese otro debate palidece ante lo imperioso de esta necesidad de presente y futuro. Camavinga está destinado a marcar una época, no solamente en el aspecto deportivo, sino también en el de la generación de ingresos. Es buenísimo, y es además profundamente vendible. Su carisma y estilo, una mezcla irresistible de naturalidad y frescura, constituyen una mina de oro para la mercadotecnia que, bien explotada, producirá réditos millonarios para el jugador. Si el club hace valer la importancia de su aportación (el jugador venderá mucho más luciendo la blanca que cualquier otra camiseta del planeta), también hará del futbolista un activo de primer orden.

Camavinga puede haber sido el fichaje más estratosférico realizado por el club desde Cristiano Ronaldo, por encima incluso de indiscutibles aciertos (por calidad y por coste) como Rodrygo, Militao o el mismísimo Vinicius

Tranquilo, lector. Llegamos con paso lento pero firme a la respuesta ansiada. Habiendo sido establecida como prioridad la pertinencia de que Eduardo complete toda su carrera en el club de Concha Espina, habrá que concluir que no puede pretenderse que desarrolle dicha carrera en una posición que no sea de su agrado. Si no es feliz en lo deportivo, no faltará el jeque que busque compensarle por el lado financiero llevándolo a su territorio. Así pues, a medio y largo plazo, Camavinga debe asentarse como centrocampista, que es según su propio testimonio la posición que le gusta. Y debe hacerlo, además, flanqueado por Tchouaméni en un 4-2-3-1 al que el Real Madrid está destinado por confección de plantilla, tarde o temprano.

Tan cierto es lo que aducimos como que no corre prisa alguna el ponerlo en práctica. Camavinga tiene tanta calidad que se ha adaptado muy bien a las necesidades del equipo, asentándose como lateral izquierdo con unas prestaciones inalcanzables para cualquier otro, como volvió a verse ante el Celta. Está redefiniendo el concepto mismo de lateral izquierdo. Nadie sabía, hasta la fecha, que el fútbol de un equipo pudiera construirse desde esa posición, que la manija pudiera llevarse partiendo desde ahí. Por muy revolucionaria que esté siendo su aportación al puesto, no obstante, no debe consolidarse ahí más allá de la presente temporada. Al fin y al cabo, los grandes genios vanguardistas se distinguen por abrir caminos que luego abandonan, desentendiéndose de autopistas creativas que ellos mismos asfaltaron para buscar, incansables, senderos que satisfagan sus ansias personales.

 

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Buenos días, galernautas. ¿Recordáis los megapifostios recientemente montados por el Atlético de Madrid a cuenta de una expulsión clarísima de Savic y del presunto escamoteo de una discutibilísima expulsión de Ceballos, correspondiendo ambas jugadas a sendos derbis contra el Real Madrid? Resulta que ayer, frente al Barça, se le birló un penalti como la catedral de Colonia (o sea, como Bodo Illgner) y, cuando nadie esperaba que emitiera un iracundo comunicado como el de aquellos dos días, nadie tuvo toda la razón.

Mano Busquets Atleti

Ayer no hubo comunicado ni nada similar, amigos. Se conoce que al bueno de Gil Marín se le acabó la tinta de la impresora y, visto que la letra salía difuminada, casi ilegible, optaron por abortar la misión, sustituyendo todo por unas moderadísimas quejas sobre el césped (si llega a pasarles eso contra el Madrid, se comen al árbitro) y unas declaraciones versallescas del Cholo Simeone alabando al Barça y pseudodisculpándose por haber reclamado en caliente el correspondiente penalti. Penalti, por cierto, idéntico al que sí se pitó a Militao en la 20/21 contra el Sevilla que terminaría dando la liga a los colchoneros (a Felipe, por lo que sea, esa misma campaña no se lo señalaron en el derbi); mano exactamente igual a la que hace pocas jornadas le costó la anulación de un gol contra el Barça al Athletic de Bilbao. El negreirato está vivo, amigos, vivérrimo, pero el Atleti solo saca los cañones gordos cuando se siente perjudicado por el Madrid, que es lo que reporta a su cúpula réditos sociológicos en una masa social ampliamente conocida por su aborrecimiento a lo blanco como primer rasgo distintivo.

Así que ayer ni comunicado ni nada. ¿Cómo quejarnos de lo que nos hace la némesis del verdadero enemigo, que lo seguirá siendo por mucho que el Barça se compre las ligas al por mayor pagando a la cúpula del estamento arbitral?

Se ve que a la prensa se le quedó también sin tinta el cartucho del color con el que se resaltan las barrabasadas arbitrales, porque la jugada no aparece en ninguna (repetimos: en ninguna) de las cuatro primeras planas de los cuatro jinetes del Apocalipsis. Comencemos por el máximo exponente de la Central Lechera, el diario madridista por antonomasia.

Portada Marca

Ferran Torres, el yernísimo, ocupa la primera plana de un diario para el que el negreirato ha caído ya en el olvido, por más que esté haya sido capaz de sobrevivir a Negreira, como indican todas las evidencias. Si Marca da su portada a Ferran cuando por su churrigol de ayer, no queremos ni pensar cuántas portadas laudatorias le dará al campeón de la Negreileague cuando el campeonato se certifique matemáticamente. España tiene un próximo campeón que está en serio riesgo de no poder jugar en Europa por haber adquirido pagando el favor de los colegiados, y al parecer esto le parece fenomenal al primer diario deportivo del país. Algún día hablaremos de lo fascinante que resulta ver cómo el mismo grupo que edita un diario generalista que encabeza la guerra contra el negreirato tiene también un diario deportivo que básicamente celebra los triunfos de los Negreira boys como si aquí no hubiera pasado nada. Deben de pensar que el que lee sobre deportes no tiene los dos dedos de frente que en cambio sí le sobran a los que buscan información general.

El hecho es que el club que ha urdido la trampa más escandalosa y duradera de la historia del deporte va a ganar una liga que no debería ni estarse jugando, y que puede contar con el universo Marca dentro de su corte de palmeros para celebrar cuando el alirón sea definitivo.

Si Marca celebra pasando por alto la jugada referida, imaginad la algarabía de la prensa cataculé. En Sport aparece Ferran Torres con una indescriptible mueca de euforia cuasiobscena, mientras Mundo Deportivo divide su primera plana entre la victoria culé por 1-0 (hace poco decía Xavi que un buen catalán no se conforma con ganar con ese guarismo, mientras que ayer entonó la oda más pasional al unocerismo) y el Conde de Godó, torneo marca de la casa como el propio diario, que se adjudicó el grandioso Alcaraz, a la sazón gran madridista. Vayan a él nuestros parabienes.

Portada Sport Portada Mundo Deportivo

Y solo nos queda As en este aciago recorrido. El diario de Prisa es hoy el único que se ofrece al lector en clave madridista. Camavinga es el jugador de moda, el nuevo ídolo, como reza As, y nos unimos sin cortapisas al amor que el Bernabéu le profesa. Hoy, en esta vuestra página madridista predilecta, encontraréis también un texto de Genaro Desailly que de una vez por todas, por fin, aclara dónde debe jugar Camavinga.

Pasad un buen día.

Portada As

Nueva exhibición de los jóvenes del Real Madrid, entrenados con maestría por Álvaro Arbeloa. Virtualmente son ya campeones de liga, al derrotar al Atlético de Madrid del “Niño” Fernando Torres.

Ambos equipos partían como imbatidos antes del partido de hoy, jugado en el campo 7 de la Ciudad Deportiva del Real Madrid. En el partido de ida, disputado en el Centro Deportivo Wanda Alcalá, hubo un empate a cero bastante injusto, ya que el Madrid había dominado todo el encuentro y hubo un gol anulado más que dudoso a los de Arbeloa.

Con la victoria de hoy por 5 tantos a cero, el Madrid ya ha logrado 103 goles en tan solo 28 partidos, con un total de 25 victorias y 3 empates.

Manuel Ángel juvenil

El Madrid hizo un primer tiempo primoroso, pese a la pésima actuación del árbitro “aneigreirado” de turno, que se comió 3 penaltis de libro, precisamente en la festividad del Día del Libro, sobre el lateral Yusi, el centrocampista Mesonero y el delantero David Jiménez. Pese a la falta de vista del árbitro y de sus asistentes, los blancos se fueron al descanso con un primoroso gol del líder del equipo, Manuel Ángel, que ya tiene sitio asegurado en el Castilla el año que viene, si es que no llega aún más lejos. La pillería de César Palacios también fue clave para el adelanto en el marcador.

Destacó en el equipo, como muy bien narró nuestro amigo Paul Tenorio, una sensacional salida de balón desde la defensa a un solo toque, y desde ahí empezaron a buscar grietas en la nutrida defensa colchonera, que prácticamente no pasó de medio campo hasta los minutos finales del primer período.

Nico Paz Juvenil

Tras el descanso, el Madrid empezó a congelar el partido, pese a los 25 grados que ya hacían mella en los jugadores, y hubo menos ocasiones. Arbeloa aprovechó para dar entrada a Chema y a Nico Paz, una de las perlas blancas, que ya juega asiduamente en el Castilla de Raúl González. Hubo, no obstante, buenas ocasiones de Manuel Ángel, a pase de David Jiménez, y una clarísima de Yusi, toda una bala por el carril izquierdo.

Nuestro guardameta Ferrán Quetglas pasó prácticamente inadvertido durante todo el partido. La diferencia entre ambos equipos era patente, en cuanto a calidad, intensidad y dominio del balón. Sin duda, los colchoneros echaron de menos la ausencia de Adrián Niño, pichichi de la categoría con 24 goles y un jugador excepcional.

Juvenil derbi

Esquivel evitó el tercero tras gran jugada de César Palacios, un par de minutos antes de que el propio Palacios anotara el 3-0 tras una gran asistencia de Hugo de Llanos y, por tanto, lograra un doblete y acabase definitivamente con la resistencia del equipo de Fernando Torres. A los 77 minutos, Nico Paz hizo una maravillosa jugada individual por la derecha y cruzó el balón por el palo contrario del meta Esquivel. Era el 4-0.

Pero el Madrid quería más, Nico Paz seguía cabalgando por la banda derecha y le regaló el 5-0 a su compañero Hugo de Llanos, que fusiló a placer la “manita”. Recordemos que hasta el partido de hoy, el Atleti tan solo había encajado 13 tantos en 27 partidos.

Arbeloa juvenil

A falta de dos jornadas, el Madrid es virtual campeón; tan solo le hacen falta conseguir 3 puntos en los dos partidos que quedan, ante Amistad y Fuenlabrada, ya que, a igualdad de puntos con el Atlético, el empate favorecería al Real Madrid.

Arbeloa, tras lograr hace unas semanas el título de Copa del Rey ante el Almería, logra, si todo transcurre con normalidad, su segundo título de la temporada, y aún queda por jugarse la Copa de Campeones, en la que sus muchachos y él parten nuevamente como favoritos, y como el gran rival a batir.

 

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En junio de 2013, en una entrevista concedida al diario Sport, un mes después de que el Barcelona perdiese una eliminatoria de Champions contra el Bayern de Múnich por un global de ¡siete a cero!, Xavi, el entonces centrocampista de Pep Guardiola, afirmó lo siguiente:

"Si miramos solo el resultado nos quedamos en lo superficial. El balón fue nuestro; no pudieron dominarnos".

En aquella época, la posesión, como termómetro del fútbol Champagne, marcaba la frontera entre los equipos que “proponían” juego y los que proponían (como el propio Xavi se encargó de recordarnos en esa misma entrevista) “racanearía y resultadismo". Perder por siete goles era, mientras no se traicionase esta regla, un mal menor. Daba igual que ese Champagne, a fuerza de agitarlo de aquí para allá todo el partido, sin criterio, sin sentido, perdiese gas y produjera modorra, la posesión era incuestionable. Había que entrar al campo para “ser protagonista”, como un atractivo actor del método. Los atletas, más físicos y toscos, estaban, independientemente del resultado, de la belleza de su juego o de sus títulos, destinados a papeles secundarios.

Xavi explica

Más que un estilo de juego era un dogma. Desde Guardiola al Tata, pasando por Luis Enrique, Koeman o la Selección Española. Daba igual que cada uno jugase de una manera diferente, un halo de mística los envolvía e igualaba en santidad. Setién, rizando el rizo, batió, jaleado hasta por sus (mis) vacas, un récord de pases en uno de los partidos más plúmbeos de la historia. Su hazaña consiguió ser portada de los diarios catalanes: 700, 800, 900, 1.000, 1.100, 7.000, un millón de pases…

No valía ganar de cualquier manera, había que hacerlo jugando bien y teniendo la pelota, aunque nadie tuviese muy claro qué hacer con ella.

“El Barcelona es el único que ha querido jugar al fútbol, el resultado es un impostor”.

El contraataque era un anatema y ser un equipo defensivo (o lo que ellos consideraban un equipo defensivo) acarreaba una condena moral. Daba igual que batieses el récord de goles de la Liga. No había grises, no había fútbol, solo preceptos de obligado cumplimiento.

Guardiola Xavi

Esta temporada, bajo las órdenes de Guardiola y Xabi, se están reajustando los mandamientos, adaptándolos a los nuevos tiempos que estamos viviendo. La racanearía de Xavi, ganar por un solitario gol y poner el autobús para defenderlo, ya no está tan mal vista, es un mal menor. El resultadismo, al menos en el fútbol profesional, siempre ha ido por delante del estilo. Antes y ahora. Con sol, con lluvia y con barro. Y sobre todo con Negreira.

Guardiola le ha metido, cambiando su estilo y perdiendo la posesión, cuatro al Bayern. Haaland, ese atleta que antes no entraba en su paraíso, es ahora (después de una década de fracasos europeos y más de mil millones gastados) el clavo al que se agarra para volver a levantar la Champions.

Guardiola Haaland

Perder la posesión o el número de pases ya no tiene importancia. Ahora, como el mismo Guardiola comentó hace años, hay que prestar atención a “la intención, a lo que se busca en cada momento". No descarto, pues conozco el percal y sé la enorme capacidad que tienen sus acólitos para vestir de nuevo al emperador, que a partir de ahora empecemos a valorar el tanto por ciento de intención en un partido.

Estoy convencido de que algunos equipos (especialmente el Barcelona, el que entrene Guardiola, el de Paco Jémez y el del equipo de moda) van a ganar en intención al resto. El equipo de moda (siempre hay un equipo de moda dirigido por un entrenador al que no conoce ni su madre) lo hará durante poco tiempo, ya que suele desaparecer del radar en cuanto emerge un nuevo iluminado al que ensalzar. La intención va a ser el paradigma del buen juego. Ellos, los elegidos, van a mover la pelota con una intención y el resto no, el resto va a mover la pelota para pasar la tarde, al tuntún. Solo unos pocos, como garantes del buen juego, tendrán acceso a ese privilegio. Me temo, mejor dicho, estoy convencido de que el Real Madrid, independientemente de sus éxitos, no entrará en ese selecto grupo. Malos tiempos, una vez más, para la lírica.

Barcelona posesión

—El Barcelona ha perdido la posesión, le han metido cuatro, pero ha tenido un 67% de intención. Ha hecho un partido completísimo.

Lástima que todos sus defensores no tuviesen esto claro durante la última década. Más vale tarde que nunca.

Bienvenidos al nuevo fútbol.

 

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La calle Fernando Poo pertenece al distrito de Arganzuela, situado en la zona sur de la ciudad de Madrid. Si bien está cerca del hoy demolido estadio Vicente Calderón, si uno nace en esta capital y los primeros años de su vida los disfruta en ese barrio, como es mi caso, no es extraño que uno profese amor madridista ya antes de echar los dientes.

Si además de guardar cobijo en la ciudad del Rey, te gusta el fútbol y tu padre te educa desde muy temprano en el sentimiento madridista, siendo que tus primeros recuerdos vienen acompañados de fotografías donde uno sale siempre ataviado con enseres en los que brilla ese escudo regordito, no es meritorio promulgar tu amor al club durante el resto de tu vida.

No parece sin embargo tan sencillo que para gentes nacidas más allá de la M-30 y que no han sentido la llamada madridista hasta bien entrados en años, el flechazo les vaya a acompañar con la misma intensidad que a los merengues de cuna, por siempre, como les sucede a los homenajeados en este texto.

Mou Xabi

La unión de José Mourinho y Xabi Alonso tuvo lugar en Madrid y en el Madrid, y desde que el vasco colgó las botas, todo parece indicar que serán recurrentes competidores, por aterrizar Xabi en el olimpo de técnicos de lujo, junto a nuestros queridos Zizou o Carletto, además de The Special One.

Ambos recalaron en el Real Madrid, uno como técnico y otro como jugador, con una avanzada y reconocida carrera profesional.

El primero arribó al Real después de conseguir triunfos memorables en clubes como Oporto e Inter, los dos ganadores, bajo su dirección, de una Champions League.

No solo llegó precedido de brillantes victorias, sino con un misterio que pronto quedaría resuelto: ¿por qué los aficionados de los equipos que dejaba le profesaban una admiración inusual entre los técnicos? Rozaba incluso el amor incondicional, pese a salir del club. “Uno di noi”, decían los tifosi interistas.

Sus tres temporadas en el Madrid tuvieron un efecto solo apreciado en toda dimensión precisamente tras su salida.

Mou Guardiola

Plantó cara al mejor Barcelona hasta desesperarlo -además de ganarlo- provocando la huida de Guardiola; ganó la Liga 2011-2012 con el mayor número de goles de cualquier edición, y consiguió dejar atrás la ristra de eliminaciones del club en octavos de final de Champions (5 seguidas) para alcanzar tres semifinales consecutivas, y ya desde entonces no apearse de ahí.

Soy de los que afirman sin titubear que los éxitos europeos reiniciados en 2014, tuvieron su semilla en la labor de Mou como técnico del Madrid.

Pero sobre todo, de él brillaba su honestidad en defensa sin ambages del club. Daba igual si el enemigo estaba fuera (prensa, Federación, calendarios o arbitrajes) o dentro (algún jugador despistado por amores veraniegos con lengua larga). El Madrid no era lo primero; era lo único. El club por encima de todo y de todos. Entendió a la perfección el legado de don Santiago con una absorción inmediata.

Contribuyó en el ensanche de nuestra historia y, sabedor de la misma, la sigue recitando sin pudor a día de hoy desde Roma.

Xabi Champions

En la batalla de esos años contó con la lealtad indisimulada de Xabi, adalid de la reconquista madridista, acompañado de otros insignes guerreros, como Arbeloa, Sergio Ramos o el propio Cristiano Ronaldo.

Alonso tenía una mente privilegiada que su juego demostraba en la posición clave del campo, donde todo cobra sentido. Fue capaz de conducir al equipo en la cancha, pero también de mostrar una ejemplaridad en todos sus actos fuera de la misma, que le hicieron ser muy pronto muy querido por los aficionados madridistas.

Tras ganar la Champions de 2014, su salida fue una pesadilla veraniega, que solo la llegada del joven Kroos pudo empañar. Pero nunca se fue del todo. Siempre sigue dando muestras del amor por el Real, habiendo iniciado su carrera de entrenador en nuestra Fábrica.

Xabi entrenador Fábrica

Los dos son madridistas no de origen, pero sí sin retorno. Y los dos son embajadores de nuestro club, agradecidos y orgullosos de sus etapas en el Madrid.

Ahora maestro y alumno se enfrentan en semifinales de la Europa League, dirigiendo a Roma y Bayer Leverkusen, respectivamente. Es un nuevo motivo de alegría para el fútbol y sus correligionarios lo celebraremos. Mucha suerte y que ganen los dos.

 

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Buenos días, amigos.

Cantaba Sinatra -y también Liza Minelli, y tras ellos muchos otros- lo que nosotros, madridistas, ya sabíamos, incluso sin necesidad de haber estado nunca en Nueva York. Son las portadas deportivas madrileñas las que esta mañana nos traen ecos de esa legendaria canción, que ya no podremos dejar de tararear, por ventura, hasta que acabe este domingo, hasta que llegue el próximo partido y luego el siguiente. Porque queremos despertarnos y nos despertamos en un equipo que nunca duerme, pese a que tanto Marca como As afirmen que el Real Madrid duerme a ocho puntos del Barça.

Portada Marca 23-04-23Portada As 23-04-23

Sigamos difundiendo la noticia. El Real Madrid está siempre en un nuevo comienzo. Sus zapatos viajeros han alcanzado la cima y lo van a seguir haciendo en cualquier lugar, and find that I'm number one, top of the list, head of the heap, king of the hill. Así que no, estimados redactores de As y Marca, el Madrid no duerme, ni a ocho, ni a treinta y cinco puntos del Barça, porque el Madrid es el equipo that doesn't sleep, pese a que el dinosuario Negreira siga allí cuando muchos de los que debieran estar muy despiertos para verlo sigan retozando remolones, tapándose ojos y oídos con vayan ustedes a saber qué mantas, como por ejemplo el mismísimo Ministro de Cultura y Deporte, el Excelentísmo Señor Miquel Octavi Iceta i Llorens, a quien nuestro editor, Jesús Bengoechea, ha dedicado una carta abierta que les invitamos a leer y difundir.

Este no dormir del Madrid, este brand new start que actualiza a cada paso implica que no se rinde, faltaría más, y así lo lleva a titular la portada de As, ilustrada con la unión de Vini y Asensio tras gol del balear contra el Celta. Lean, por cierto, la crónica de Ramón Álvarez de Mon. Casi repite el gesto el diario Marca, aunque su foto de portada recoja la celebración del segundo gol (cabezazo canónico de Militão, sí, el mejor central del mundo) y ya no del primero, y aunque añada a su frase un "ojo" inicial que podría parecer de entrada dos cosas: bien un aviso al Barcelona, una señal lanzada desde la misma meseta para que no se relajen los de Xavi, hijo de la noche; o bien una señal de sorpresa, como si en Marca asombrara la no rendición del Madrid, como si pensaran que lo propio, lo normal, lo que la situación pide fuera precisamente rendirse.

Qué poco nos conocen si esto segundo es lo que Marca quiere expresar con su "ojo". ¿Cuánto más necesitan presenciar para que ese "ojo" vea, mire y comprenda? ¿Qué sol les ciega, qué brizna de césped se les ha metido en dicho "ojo"? Llega la primavera, here comes the sun, estimado Xavi, estimado Marca, y con el sol y la primavera las mocitas y mocitos se engalanan porque puede volver a pasar lo que viene pasando desde antiguo, aquello que ustedes y yo sabemos sin que quieran mirar para saberlo tantos que jamás han estado right through the very heart of it.

Portada Mundo Deportivo 23-04-23Portada Sport 23-04-23

Las portadas culés se refieren a su partido de hoy contra el Atleti, y parece que esa referencia es casi una exigencia temerosa si nos fijamos en los signos de exclamación que decide poner Sport en su titular. Es como si, tras haber comprobado de nuevo ayer que el Madrid no se rinde y que el Madrid nunca duerme, tras haber visto digamos por ejemplo y como ejemplo a Camavinga contra el Celta estuvieran hoy pidiendo por favor ganar la liga, apremiando a los suyos para que lo hagan de una maldita vez, que por detrás hay un equipo que cómo es posible que no duerma y no se rinda.

"El Barça busca cambiar su dinámica" -Sport dixit- "ganando a un rival en un estado de forma espléndido" -Mundo Deportivo dixit-. Ojo, decimos ahora nosotros, pues en estas dos frases, o mejor, en esta frase que proviene de otras dos, que proviene de dos periódicos nocturnos y tal vez noctámbulos, creemos detectar cierto temblor, un leve toque de zozobra y hasta un asomo de excusa si es que la primavera, diurna de toda claridad, se impone a la noche y los ocho puntos de ventaja se confirman al final de la jornada, cuando ya caiga el sol y Xavi por fin descanse de tanta enojosa claridad, cuando el Real Madrid vuelva a saber que su no dormir es nuestro sueño hecho mil veces realidad.

Que así sea, amigos. Feliz domingo.

 

 

Courtois: 6. Sólo tuvo que intervenir una vez, pero fue una gran actuación.

Nacho: 6. Bien en la derecha y la izquierda.

Militão: 6,5. Sin complicaciones y añadió su séptimo gol a su actuación.

Rüdiger: 6. Poco trabajo, pero bien realizado.

Camavinga: 7,5. De lateral va sobrado, pero los minutos en el medio demuestran cuál es su verdadera posición.

Tchouameni: 5,5. Bien en la recuperación del balón, peor con él.

Ceballos: 6. Gran pase en el primer gol.

Valverde: 5,5. Partido sin mucha incidencia.

Asensio: 7. Gol y asistencia. Está realmente bien.

Vinicius: 7. No se toma ningún partido de vacaciones. Su asistencia abrió el marcador.

Benzema: 4. Partido muy flojo.

Lucas: 5,5. Se incorporó varias veces al ataque.

Modric. Sin tiempo relevante.

Rodrygo: 5,5. Lo intento varias veces sin suerte.

Ancelotti: 6. Quizás yo hubiera realizado más cambios.

 

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Arbitró Antonio Mateu Lahoz, del comité valenciano. En el VAR estuvo Jaime Latre.

Empezó prometedor en lo disciplinario pero pronto se paró. En el 18' amonestó a Kevin por llevarse por delante a Ceballos cerca de la banda. Sin embargo, no sacó amarilla ni a Solari por un pisotón a Vinicius en el 23', ni a Tapia por empujar al brasileño en la frontal del área en el 30'. Antes de irse todos a la caseta, Ceballos vio tarjeta por cortar un ataque prometedor a Veiga en el 45'.

En la segunda mitad apenas hubo incidencias y lo único destacable fue la amonestación a Galán en el 69' al agarrar por detrás a Valverde. El resto del choque fue cuesta abajo y sin nada más reseñable.

Mateu Lahoz, DISCRETO.

 

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El Real Madrid ha ganado un partido bastante aburrido en el que consiguió minimizar a un triste Celta.

Ancelotti planteó rotaciones bastante lógicas: descanso para Modric y Kroos; también para Carvajal y Rodrygo, con el objetivo de darle minutos merecidos a Nacho y Asensio. Camavinga continuaría como lateral y Tchouaméni con una nueva oportunidad de ser importante en este final de temporada.

La primera parte del Madrid fue de menos a más. Muy anodina al principio y con un Celta tocando por momentos de manera cómoda. Sin embargo, mediado el primer acto, el Madrid comenzó a recuperar el balón con suma facilidad y, por tanto, el partido tomó una sola dirección.

Asensio Celta

A pesar del control, el ritmo era algo mortecino y a los blancos les costaba mucho generar ocasiones, apenas algunos disparos desde fuera del área desviados. No apuntaba a nada prometedor, hasta que Camavinga recuperó el enésimo balón en el minuto 41. Le llegó la pelota a Ceballos, que puso un magnífico pase en profundidad a Vinicius. El brasileño vio la llegada de Asensio y le puso el balón con la izquierda para que el mallorquín colocase el esférico cerca de la escuadra: 1-0 y al vestuario.

La segunda parte comenzó de manera inmejorable. En un córner botado por Asensio, Militão se impuso con mucha energía y remató de cabeza haciendo imposible la parada del portero.

Militao Celta

El mal estado del césped malogró una gran ocasión para Asensio cuando se disponía a chutar desde la frontal. En el 60', Vinicius hizo otra gran jugada por la izquierda y puso un centro de lujo a Benzema. El remate de cabeza fue bueno, pero Iván Villar se lució para pararlo.

En el 75', Asensio dejó el campo para que Lucas ocupase su lugar. Camavinga pasaría al medio con Tchouaméni. Justo después, Courtois salvó un mano a mano ante Aspas.

Camavinga Celta

En el 80' entraron Rodrygo y Modric por Ceballos y Vinicius. Los últimos minutos dejaron la exhibición de Camavinga como centrocampista. Lució atributos físicos y técnicos.

Así terminó un partido sin mayores incidencias.

 

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