Las mejores firmas madridistas del planeta

Buenos días, amigos. Después de 1.300 millones de euros en fichajes, de ser acusado de más de 100 presuntos incumplimientos del Fair Play financiero, de disponer —literalmente— de todo el dinero del mundo con solo regular el precio del gas, el Manchester City ha logrado, por fin, comprarse su primera Champions League. Si la Champions fuese un maratón, el City lo habría completado en bicicleta. También es duro, pero menos que corriendo, como hacen el resto de equipos que no son clubes-estado.

Era cuestión de tiempo que alguno de los estados más ricos del mundo se alzara con la Champions. Tal vez haya sido el City porque Guardiola es mejor entrenador que cualquiera de los que ha dirigido al PSG y tienen una planificación deportiva más acertada. Lo anómalo es que hayan tardado tantos años en ganarla. Deberían llevar ya tres o cuatro.

El Emirato de Abu Dabi se ha presentado en la joyería de la UEFA con un palé repleto de billetes, ha elegido la pieza más codiciada y se la ha comprado sin observar ningún tiempo de regla financiera. De cara a la galería ha orquestado una puesta en escena vistosa, pero más falsa que un barco de azúcar, y los palmeros y antimadridistas se han dejado las manos rojas de aplaudir a rabiar la compra de la joya de la corona del fútbol europeo.

¿Qué más da que los miles de millones de euros en fichajes hayan sido inyectados por falsos patrocinios, hecho prohibido por la Unión Europea? ¿Qué más da que fuesen expulsados por la UEFA y después perdonados por el TAS? ¿Qué más da que hayan sido acusados de incumplir una centena de preceptos del Fair Play Financiero en Inglaterra? ¿Qué más da todo si han impedido que el Real Madrid ganase la Champions? Ahí está el verdadero quid de la cuestión para los mediocres militantes en la secta del antimadridismo.

Y a pesar de todo ello, han logrado la Champions gracias a Lukaku. Manda cuerpos ovalados que producen las hembras de algunas especies animales y que contiene el embrión y las sustancias destinadas a su nutrición durante la incubación, como diría aquel político. Y ya de paso, ¡viva Honduras!

El Real Madrid y otros históricos como el Bayern ejercen de dique de contención, pero es como intentar detener la lava de un volcán que baja por la ladera con una pistola de agua.

Queramos o no, actualmente el dinero se impone en todos los ámbitos de la vida. El Barça invirtió millones de euros en Negreira y el rédito obtenido en forma de títulos nacionales ha sido rentabilísimo para ellos, incluida esta última liga. Catar se empeñó en comprarse un mundial para regalárselo a Messi y lo consiguió, aunque para ello tuviesen que perder la vida miles de esclavos y que el mundo presenciara el mayor desfile de penaltis absurdos de la historia a favor de una selección. Y por último el City se ha comprado todo el escaparate de futbolistas durante 6 años hasta que Pep ha dado con las pilas adecuadas para que funcionaran y ha obtenido la Champions.

Esta temporada hemos asistido, pues, al triplete económico. ¿Qué importan los (presuntos) delitos cuando hay dinero? Además, las instituciones que tienen que velar por un deporte limpio libre de corrupción tienen un historial corrupto mayor que el de los propios corruptos que pretenden mantener a raya.

Los diarios del FC Barcelona están en modo Canaletas, la Champions de Pep cierra el triplete económico anteriormente comentado. Anoche derramaron en tierra las redacciones culés con la victoria de su Pep.

Portada Mundo Deportivo

Mundo Deportivo da muestras una vez más de su paletismo ombliguil y resalta que Guardiola repite con el City el triplete que ya obtuvo con el Barça en 2009. Son como el cuñado que ante cualquier comentario saca a colación alguna historia suya.

Por otro lado, estupendo por Guardiola, a diferencia del incumplimiento sistemático de las normas financieras, la hipocresía no es delito.

Portada Sport

En Sport siguen con el clímax que les provoca que un equipo que no son ellos, pero no es el Madrid, gane la Champions. Ya sabéis de la transversalidad del culerío gracias a nuestro Portanálisis de ayer.

Pero hay tics que nunca se olvidan por mucho tiempo que pase. Tal vez hayáis leído esta frase entonando alguna canción, mas no era nuestra intención, nos referimos al recuadrito del faldón en el que Sport, cual Macario manejado por José Luis Moreno (el Barça) dice que Ansu, Ferran y Kessie deben irse. Lo del FC Barcelona y el mobbing es la historia de un amor como no hay otro igual (tal vez también hayáis leído esto entonando otra canción), con excepción del de la compra del estamento arbitral.

Portada Marca Portada As

Los diarios madrileños se centran en el autor del gol de la final, ese excelente futbolista antes conocido como Rodri y ahora como Rodrigo, o don Rodrigo, según Marca. No confundir con La Puebla de ídem ni con Díaz de Vivar.

También tienen el detalle de dedicar un huequecito a Brahim, que regresa al Madrid. Alberto Cosín ha escrito una magnífica pieza para ponernos al día de la evolución vivida por el jugador en el Milan y pronosticar qué puede aportar al equipo la temporada que viene.

Lo que no vemos por ningún lado en las portadas es la denuncia por los gritos de "asesino" sufridos por Yabusele en Badalona. Seguro que es culpa suya, como en el caso de Vinícius. Si los gritos se hubiesen oído en la cancha del Real Madrid, habría sido un escándalo nacional, no lo dudéis.

Nos despedimos por hoy deseándoos un domingo estupendo.

La segunda incorporación del Real Madrid de cara a la temporada 2023-2024 es otro viejo conocido que estuvo en la disciplina blanca en el pasado: Brahim Díaz.

El malagueño ha militado como cedido las últimas tres temporadas en el AC Milan y el cuadro blanco lo ha recuperado, pese a que en los últimos meses se habló de la opción de que los rossoneri pagasen unos 22 millones de euros para quedárselo en propiedad. Su retorno, además, ha traído consigo una renovación con los merengues hasta 2027.

Su bagaje en el calcio puede evaluarse en general como bueno con trazos grises e irregulares. En algunos momentos estuvo de notable e incluso con detalles sobresalientes, mientras que en otros cayó en el pozo de la inconstancia y la inestabilidad en su juego.

Brahim viene a llenar el espacio dejado por los Asensio y Hazard. Es un futbolista polivalente que puede ocupar distintas posiciones en el ataque, ya sea como enganche o jugando en cualquiera de los dos costados

La última campaña ha sido la mejor, ya asentado en la titularidad y en varios tramos del curso ejerciendo como una de las referencias del AC Milan. Su papel en la Champions 2022-2023 fue destacado, pese al mal sabor de boca que dejó su eliminatoria en semifinales frente al Inter. Anteriormente resultó fundamental para que el conjunto dirigido por Pioli eliminase al Tottenham en octavos y al Nápoles en cuartos. Frente a los ingleses marcó el único gol que dio el pase de los milanistas a la siguiente ronda y contra los partenopeos se inventó una gran acción en mediocampo que terminó segundos después en un gol de Bennacer.

Brahim Milan

Brahim viene a llenar el espacio dejado por los Asensio y Hazard. Es un futbolista polivalente que puede ocupar distintas posiciones en el ataque, ya sea como enganche o jugando en cualquiera de los dos costados. Ser ambidiestro, manejar de forma excelente las dos piernas y poder salir con soltura por los dos perfiles son una carta de presentación excelente para desempeñarse en esos puestos. El malagueño posee una técnica exquisita y una habilidad fuera de toda duda. Tiene desborde, aceleración en los primeros metros y en Italia ha ganado en cuerpo en el tren superior y fuerza. Su centro de gravedad bajo le hace ser difícil de parar por todos los recursos que maneja con la pelota en espacios reducidos. Con visión y claridad para las asistencias, también es un jugador con perspectiva ante el gol, aunque tiene potencial para mejorar sus números. En su trayectoria italiana ha logrado 19 dianas en tres campañas, divididas en siete en la 2020-2021, cinco en la 2021-2022 y otras siete en la 2022-2023.

En una situación parecida a la de Fran García, es un jugador que llega al club blanco para ampliar la rotación de la plantilla, para ser un elemento válido aportando desde el banquillo, para convertirse en un revulsivo por su desparpajo y para seguir creciendo y sacando el potencial que tiene dentro y le confirmaron como una de las grandes promesas del fútbol español. Rodeado de grandes jugadores, con capacidad asociativa y ese desborde, se puede convertir en un futbolista con bastantes minutos la próxima temporada.

Brahim es un jugador que llega al Madrid para ampliar la rotación de la plantilla, para ser un elemento válido aportando desde el banquillo, para convertirse en un revulsivo por su desparpajo y para seguir creciendo y sacando el potencial que tiene dentro y le confirmaron como una de las grandes promesas del fútbol español

Regresa a Madrid ilusionado, con las mismas ganas de triunfar que cuando aterrizó en la capital desde el Manchester City en enero de 2019 y también, en cierto de modo, de reivindicarse de cara a la selección española. Una de sus metas es instalarse en las convocatorias de Luis de la Fuente, que no lo ha tenido en mente desde su llegada pese a que el malagueño se vio con opciones de entrar en alguna de las listas. Al fondo aparece la opción de ir con la selección marroquí que ya le ha confirmado que le gustaría contar con sus servicios si no se asienta con el equipo nacional español.

Se espera en la casa blanca un Brahim más regular que el de Milán y con menos dientes de sierra en su rendimiento. En su primera etapa en la casa blanca, y pese a su escaso protagonismo con Zidane, ya dejó gotas de su tremenda calidad y un ejemplo claro fue aquel gol sensacional que marcó a la Real Sociedad en Anoeta tras dejar sentados a dos defensores donostiarras.

 

Getty Images.

Todos los madridistas tenemos la sospecha, por utilizar un eufemismo, de que nada ha cambiado en el estamento arbitral con la salida de aquel vicepresidente del CTA de cuyo nombre no quiero acordarme y la inclusión del VAR. Los aficionados medios, aquellos que no llevamos cuentas exhaustivas en tablas Excel o en una libreta de anillas con hojas cuadriculadas, tenemos la sensación de que sigue habiendo un equipo que ve recompensados sus (presuntos) delitos con un trato de favor y otro cuyo respeto a la ley se sigue viendo castigado con decisiones arbitrales en contra y la ira de todos los mediocres de este país.

Ruby Arés ha escrito un artículo en As donde saca de la ecuación al VAR y muestra cómo sería una hipotética clasificación de la liga sin esta herramienta o palanca arbitral. Y —¡oh, casualidad!— el ganador de la competición habría sido el Real Madrid.

Clasificación Liga sin VAR

El galernauta Carlos García de Sola ha seguido la estela de grandes como @MaketoLari o @juanpafrutos y ha analizado estos datos en el siguiente hilo de Twitter:

El nuevo VAR tiene un saldo arbitral tan preocupante como en la época de Negreira. Es lo mismo,una serie de aberraciones estadísticas de difícil explicación. Excepto para los trompeteros.Como antaño hicieran @MaketoLari y otros míticosva. El saldo arbitral según el VAR. HILO

— Cgs (@qvivaeldeporte) June 7, 2023

Lo primero que salta a la vista es lo más obvio, el Madrid habría sido campeón. Pero hay anomalías estadísticas que, como poco, llaman la atención de cualquiera que no tenga como aficiones principales ser un palmero o comulgar con ruedas de molino.

Uno, en su ingenuidad, piensa que de media los árbitros deberían de acudir a consultar el VAR un número similar de veces, con independencia del equipo. Alguien puede decir: es que los equipos grandes pisan más el área rival y provocan más jugadas susceptibles de ser revisadas. Bien, aceptamos pulpo como animal de compañía, fijémonos pues en Madrid y Barça. Carlos lo ha calculado por nosotros: los colegiados han caminado hacia el VAR 25 veces cuando se trata de los blancos y 13 cuando lo es de los azulgrana. Casi el doble. ¿Es una anomalía estadística matemáticamente aceptable?

Si responden que sí a esta pregunta retórica, vayamos al siguiente dato extraído por Carlos García de Sola en su análisis. De las acciones en las cuales interviene el VAR y las modifica, el VAR rectifica a favor del FC Barcelona el 54 % de las veces, a favor del Atleti el 59 % —estamos esperando un comunicado de Gil Marín en la portada de Marca poniendo el grito en el cielo porque ese 59 % no sea un 100 %—, y con el Madrid rectifica a favor en un 28 % de las situaciones, el menor dato de todos los equipos de la liga.

Estadísticas VAR Carlos García de Sola

Le damos la vuelta a la tortilla, sea esta con o sin cebolla, incluso francesa, y nos centramos en los lances en los que el VAR ha hecho acto de presencia para perjudicar a un equipo. Carlos ha echado la cuenta, tal vez con una hoja de cálculo o quizá con una calculadora científica Casio, y el resultado es el siguiente: el VAR perjudica al Madrid en un 68 % de las situaciones en las que media. También en esta estadística el equipo de Ancelotti es el que peor sale parado de toda la liga corrupta. ¡Qué casualidad! Atleti y Barça ni se acercan a este grado de perjuicio, sus porcentajes quedan en un 32 % y un 46 % respectivamente.

Estamos, pues, ante unas estadísticas que van en contra de la propia estadística como rama de la matemática, que van en contra de la lógica, a favor de la putrefacción, de la corrupción y que, en un futuro, es muy probable que se demuestre con pruebas que están inclinadas a favor de fulanito o en contra de menganito, al igual que quedó patente que el saldo arbitral sacado a la luz pública por @MaketoLari o @juanpafrutos, entre otros, obedecía a que un club, el Barça, había estado pagando al vicepresidente de los árbitros.

Cuando esto ocurra, no duden que el culpable será el Real Madrid, Florentino Pérez, la esquina del Bernabéu y hasta las mismísima Concha Espina, que en paz descanse.

Aunque, realmente, vuelvo a pecar de ingenuo, ¿cómo que en un futuro es probable que se demuestre que estas estadísticas obedecen a (presuntos) delitos? Es un hecho que Roures, avalista del FC Barcelona, provee —o deja de proveer a su antojo— de imágenes al VAR, o que Clos Gómez está al frente del mismo, entre otras cosas.

Al acabar de escribir este artículo, no dejan de retumbarme en la cabeza aquellas palabras de alguien de cuyo nombre no quiero acordarme: «Puedo ayudaros con el VAR».

 

Getty Images.

Buenos días, amigos. Considerando nuestro madridismo galernauta, y aun a riesgo de adentrarnos en traicionero terreno pantanoso, hemos de reconocer lo evidente:  a la hora de ser culé todo son ventajas. Fijarze bien, que diría Don Manuel Ruiz de Lopera. No hace falta ir muy lejos, basta con echar un vistazo a las portadas deportivas de por allí arriba a la derecha, tierra de Peras y Rufianes.

Portada Sport

Es que no se cortan un pelo. A calzón quitao que se dice vulgarmente. ¡Força Pep! Con dos collons. O tres. Como tetas tenía aquella marciana de Desafío Total que casi deja bizco al bueno de Arnold. Es el culerío transversal, una suerte de “Sumar” de soçis, aficionats, Messilievers, panenkoides y demás exégetas, estetas y papanatas. En el culerío transversal para todos y todas y todes vale tot per tothom.

El culé medio de hoy puede celebrar una Liga cocida a fuego lento en los fogones en la forja de la ignominia del CTA. El aliño vicepresidencial no importa en absoluto. Tampoco que un señor bilbaíno del furgol pasara por allí antes de que lo llevara la Benemérita esposado. Ni que decir tiene que los que mandan ahora sean un luchador de Motril sin piernas o su amigo Javi, el tuitero compulsivo que cosecha sentencias desfavorables.

Pero el culerío transversal es mucho más. Te permite ganar hasta Eurocopas y Mundiales. El último, catarí que te vi, causó furor en la Ciudad Condal de la mano de un Messi, cuyo papá ha dejado ingentes muestras de cariño y trolas al més que un club en su penúltima visita Barcelona y en su última reunión con el tahúr de Laporta.

Culerío transversal, amics, la primera plana del diario Sport así lo demuestra.

Este fenómeno aglutinador permite al culé medio que lleva unos añitos cosechando bochornosas humillaciones en el Viejo Continente —de Manolas al bizcOCHO muniqués, pasando por sendas primeras fases al carrer— ganar esta noche nada menos que una Copa de Europa. Lo hace vía Pep (¡Força!), sumo pontífice de la libertad de los pobles oprimits del món y profeta de todo lo blaugrana, todo un filósofo como se refería a él con sarcasmo el bueno de Ibrahimovic.

Portada As

Fíjense en la azotea de esta primera plana donde Pep, El Humilde, asegura que su mérito es haber tenido a Messi o Haaland en sus filas (y a unos cuantos más). Efectivamente, aquí razón no le falta. Estaría bueno ver a Guardiola manejando la receta Deco-Maniche-Carvalho para ganar una Champions League como la que ganó D. José Mourinho Félix. Pero como diría Conan Rey, esa es otra historia.

El caso es que hoy se disputa la final de la Champions tal y así lo refleja prácticamente unánime la prensa deportiva. La excepción —para comer cerillas— la dejamos para el postre. Dice el diario As que hoy se enfrentan TRADICIÓN (Inter de Milán) y RENOVACIÓN (Manchester City) y bueno, podríamos decir, que es una manera un poco hippy de ver el mundo, en tanto que el tradicional Inter es propiedad de un joven chino aspirante a Madoff y el dueño del City es todo un emirato teocrático que sólo tiene que abrir el grifo del gas en las arenas del desierto para llevarse el fichaje multimillonario del verano.

El balompié mundial ha cambiado, mecido por vientos de corrupción, panoja y fondos de inversión, pero el chou debe continuar, prensa mediante. No dejes que Negreira te chafe una buena noticia.

Portada Mundo Deportivo

Y si se la hemos colado al culerío transversal con el retonno de Messi, cómo no les vamos a colar que la Farsa está a punto de fichar a Kimmich como hizo con Lewy —añaden— pero con 150 años menos. Claro que se la van a colar. Recordad que está gente va a Canaletas a celebrar mundiales argentinos y Champions ajenas.

Portada Marca

El colofón es para Marca que pasa de la final, pero no así del culerío transversal. Como siempre, a su rollo, pero, claro, es que su rollo de hoy es particularmente espantoso. “Les habla el capitán” dicen, oiga, suélteme el brazo, será el suyo, a nosotros déjenos en paz. El culerío transversal todo lo cubre, todo lo alcanza. También a la selección española, por supuesto, piedra angular de todo el movimiento. Así nos va que nos habla el capitán Fantastic de la Roja, el mismo al que toreó hasta el escarnio absoluto Chiellini delante del orbe entero en una tanda de penaltis. En fin…

Así son las cosas y así se las hemos contado, que decía ufano Buruaga en el Ente como si hubiera pronunciado una frase digna de Todos Los Hombres del Presidente.

PD: Mucho madridismo ayer en la pista Philippe-Chatrier de París. Fuerza, Carlitos.

El Real Madrid confirmó en la tarde del viernes 9 de junio lo que era un secreto a voces desde el mes de enero: la vuelta al club de Fran García.

El lateral izquierdo, canterano de La Fábrica, entró en el cadete B con 14 años y llegó hasta el Castilla. En la temporada 2018-2019 tuvo, además, la oportunidad de debutar con el primer equipo en un choque copero frente al Melilla al salir tras el descanso. En el verano de 2019 lo firmó el Rayo Vallecano que militaba en Segunda división, pero el equipo blanco siempre se guardó opciones para poder repescarlo. En este caso, abonará alrededor de 5 millones de euros a la entidad presidida por Martín Presa.

En los tres cursos que permaneció en Vallecas fue progresando notablemente hasta convertirse en uno de los mejores laterales de la Liga española. Su sociedad ilimitada con Álvaro García por la banda siniestra figura ya en la historia del club vallecano por todo lo que aportaron y generaron de forma continua cada semana los dos últimos años.

Fran García es una verdadera locomotora por su carril. Un jugador con gran proyección ofensiva, mucho recorrido, ida y vuelta y despliegue. A lo largo de los 90 minutos es un no parar de subir y bajar por la banda, y su enorme resistencia y físico le permiten mantener el nivel cuando a muchos jugadores les pesa el cansancio. Con el paso de los partidos también ganó en experiencia, sabiendo elegir los momentos en los que doblar a su compañero y proyectarse hasta línea de fondo. Es un jugador que apura todo lo largo del campo, que se pega bien a la cal para hacerlo ancho y que busca principalmente el centro. Dispone de un buen toque y realiza envíos envenenados entre el portero y la zaga o a media altura, buscando la cabeza de los delanteros. También ha ido mejorando en el aspecto de poder entrar por dentro a base de combinaciones o paredes.

En el apartado defensivo fue ganando enteros gracias a Iraola. No es su fuerte y tiene bastante margen de mejora, pero hay diferencia entre el Fran García que llegó a Primera y el que se ficha ahora el Real Madrid. Soluciona los apuros frente a los rivales por su velocidad, su aceleración en los primeros metros y su magnífica capacidad de reacción, pero puede evolucionar en la disputa, los choques y la agresividad.

Otra de sus cualidades destacadas es su regularidad y tolerancia a las lesiones. Es un futbolista que, pese a su tren inferior, no ha sufrido apenas problemas físicos, y un dato bastante revelador es que en la campaña recién terminada fue titular en todos los partidos ligueros del Rayo. Terminó como el cuarto jugador con más minutos (3408) de la Liga pero el primer futbolista de campo, puesto que los tres primeros fueron guardametas (David Soria, Alex Remiro y Mamardashvili).

En el apartado estadístico concluyó con tres asistencias y dos goles ante Atlético de Madrid y Barça en Vallecas. El logrado ante los colchoneros fue un disparo desde lejos, aspecto que se atreve a probar con frecuencia por su buen chut, y el anotado contra el Barça se dio tras robar en la media y presentarse como un rayo en el área de Ter Stegen, al que batió en su salida.

En esta segunda estancia en la casa blanca se reencontrará con Valverde o Ceballos, con los que coincidió aquella noche ante el Melilla, y con Vinicius y Rodrygo, con los que compartió vestuario en el Castilla. Con el primero jugó por la banda izquierda durante 20 minutos en un partido de la extinta 2ªB contra el Unionistas en el curso 2018-2019, y con el segundo en tres partidos del filial blanco en la división de bronce frente al Langreo, el Rayo Majadahonda y el San Sebastián de los Reyes en la campaña 2019-2020.

En resumen, una buena incorporación para el Real Madrid. Joven, ambicioso, de la casa, con capacidad de mejora y que viene repleto de confianza por sus buenas campañas en el equipo de la franja. Una opción de rotación para el lateral izquierd,o que era una de las posiciones que el equipo madridista tenía menos cubierta.

 

 

Buenos días. Anteayer, como habéis leído en todas partes, incluida esta misma sección que se desvive por vosotros, se confirmó que Leo Messi no vuelve a fichar por el Barça. Descomunal sorpresa, por cuanto la gente tiene por costumbre ir a trabajar allá donde no pueden pagarle, como todo el mundo sabe.

Si a ello añadimos que el argentino se siente humillado por Laporta, que ha jugado con él en dos ocasiones distintas, pues verde y con asas. Por cierto, que el dicho completo es “verde y con asas, alcarraza”, siendo la alcarraza un tipo de botijo que solía pintarse de dicho color, lo cual explica el aparente sinsentido derivado del hecho de que los botijos, en principio, pueden pintarse del color que cada uno estime oportuno y sin embargo la frase se use para designar una obviedad. Pero dejemos para otro día estas interesantes disquisiciones lingüísticas.

Decimos que Laporta ha jugado con Messi porque nadie podía creerse que fuera en serio lo de poder, dadas las actuales circunstancias, traerlo a Can Barça. Ni siquiera Laporta lo creía, aunque interesadamente filtrara ese desatino a sus periodistas y streamers de cámara. La única realidad es que puso a circular el farol de Messi para distraer la atención sobre el asunto que sigue en boca de todos, lo quiera o no el presidente blaugrana. Nos referimos al hecho de que el FC Barcelona pagara durante dos décadas al vicepresidente de los árbitros, Enríquez Negreira, para obtener un trato de favor en los arbitrajes.

-Oiga, eso habrá que demostrarlo.

-Sï a usted le pillan con un alijo de una tonelada de farlopa en casa, la carga de la prueba se invierte: es usted quien debe aportar pruebas de una hipótesis distinta a la del delito de tráfico de drogas, que es lo que se deriva inmediatamente del hallazgo. Aquí el alijo son casi veinte años de pagos al número dos de los colegiados, pero es lo mismo. Si esos pagos no eran para proveerse un favoritismo arbitral, es el Barça quien debe aclarar convincentemente para qué coño eran. Si fracasa, como fracasó Laporta en aquella dantesca aparición ante la prensa, es culpable.

La prensa cataculé lleva semanas y semanas con lo de la vuelta de Messi, a sabiendas de que todo era una engañifa para que no se hablara del negreirato. ¿Se lo ha creído el barcelonismo? Pues algún periódico han vendido, lo que da una medida de que en algún porcentaje sí.

He aquí una muestra de las portadas cataculés del último mes, aproximadamente.

Collage Messi portadas

Hoy la prensa de aquella región, tras el varapalo presuntamente imprevisto de la negativa del rosarino a volver al nido, busca otros argumentos con los que excitar a la parroquia para que siga hablando de cosas diferentes al BarçaGate. Como Xavi siempre está dispuesto a hablar con los medios paraoficiales de su institución, y Gündogan no va a pronunciarse sobre su condición de enésimo intento de sofronización fichajil, pues la solución es una entrevista con Xavi y un invento sobre el futbolista del City.

Por cierto, que ya se están conociendo extractos de otra entrevista a Xavi, la que conducida por Valdano emitirá pronto en su totalidad Movistar+. Ha salido a la luz un momento de la charla en el cual el argentino pregunta al Jardiner por Negreira. Sin que le tiemble una ceja, o una aletilla de la nariz, Xavi responde que “el tiempo lo cura todo” y que de esa manera lo de Negreira “se olvidará” y “va a quedar en nada porque no hay nada”.

“El Barça nunca ha comprado árbitros”, suelta el de Terrassa, sabedor como es de que nadie dice que el Barça fuera árbitro a árbitro dándoles sobrecitos con pasta. No es eso lo que ocurría (y seguramente sigue ocurriendo), y no es eso lo que nadie dice que ocurriese. No. Era un procedimiento mucho más seguro, simple y efectivo a todos los niveles: se compró el sistema a base de comprar la cúpula arbitral. No hacía falta pagar a los árbitros de manera individual, sino que a través de las órdenes de su untado vicepresidente (y muy probablemente de su untado presidente también, pues Negreira sacaba grandes sumas del cajero) controlaba que las decisiones arbitrales le fueran favorables. Lo dijo el propio Negreira en su declaración a Hacienda, y aquel burofax a los mandamases culés (“puedo ayudaros con el VAR”) sugiere que el procedimiento sigue en vigor de otra forma y/o a través de otros. Pronto hablaremos de lo que ha sido el VAR en la recién extinta 22/23.

Qué monumental desfachatez la de Xavi Hernández, amigos. Él sabe. Sabe que sabemos. Y sin embargo, con hipocresía que insulta nuestra inteligencia (también la de tantos culés cuya inteligencia es, digamos, sumisa al insulto), teje una red de protección sobre un falso sobrentendido. En una cosa, lamentablemente, tiene razón: todo va a quedar en nada. A menos que la UEFA, en pocos días, revoque la invitación a participar en la Champions para la entidad blaugrana el curso que viene, esto quedará circunscrito al ámbito de la justicia ordinaria, arenas movedizas donde podemos hundirnos sine die. Estamos tristísimamente de acuerdo con Xavi en la primera parte de su frase (“va a quedar en nada”), aunque furiosamente en desacuerdo con la segunda (“porque no hay nada”).

Nos vais a permitir, en este desolador páramo de corrupción impune, que nos demos el alivio de repetir lo de antes: qué descomunal desfachatez, Xavi.

Por lo demás, llega la fascinante Nations League. ¿Qué es la Nations League? Nadie lo sabe. ¿Incluidos nosotros? Incluidos nosotros.

As aprovecha la llegada de eso que nadie sabe lo que es para entrevistar a un jugador que todo el mundo sabe quién es (Rodri, el excelente mediocentro del Manchester City) a cuenta de algo que todo el mundo sabe qué fue. “Ante el Madrid fuimos un vendaval”, nos recuerda gentilmente el centrocampista. Gracias, estimado Rodri, por recordárnoslo. Gracias, estimado As, exponente indudable de la ominosa Central Lechera, por meter el dedo en la llaga con esta entrevista.

Y poco más, amigos, salvo desear todo lo mejor a Carlos Alcaraz en Roland Garros (ver Marca al final), y recordad: si alguna vez tenéis la percepción clara de que el fútbol español os toma el pelo descaradamente; si ocasionalmente os parece que se ríen de vosotros de manera grosera; si de pronto os asalta la sospecha de que esto es un subproducto repugnantemente amañado en el que jamás se hará justicia…

Si os parece que todo eso puede estar sucediendo, no tenemos una sola palabra de consuelo para vosotros, porque es exactamente así.

Pasad un buen día.

La regulación de las gradas de animación, fase actual de la lucha contra la violencia en el fútbol. Una aproximación crítica a la normativa en proyecto. (Tercera parte)

 

B. El proyecto de regulación en trámite

 

En lo que afecta a la regulación de las Gradas de Animación, que es el objeto de este trabajo, la Liga ha integrado la misma en un «Reglamento de ventas de abonos y entradas» que se incorporará como Libro XI al Reglamento General de la Liga. La naturaleza jurídica de los reglamentos de las ligas profesionales no es pacífica en la doctrina. Se debate, como ha sintetizado el profesor Millán Garrido, si «son fuente de obligaciones por la aceptación de los obligados, esto es, son normas convencionales, vinculantes tan sólo en tanto son asumidas por los propios clubes y sociedades anónimas deportivas integrantes de las ligas (25)» o si, solo en el caso de que la regulación afecte «al marco general en que han de desarrollarse las competiciones (26)», se trataría de «genuinas normas jurídicas (27)».

Aunque, desde el punto de vista teleológico, una disposición orientada a impedir la violencia en el deporte debería entenderse, por postulado, como integrante de ese «marco general en que han de desarrollarse las competiciones», es discutible que el «Reglamento de ventas de abonos y entradas» participe del concepto restrictivo del artículo 3.1. a) del Real Decreto 1835/1991, de 20 de diciembre, por más que dado que, como veremos, pretende regular características concretas de ámbitos específicos de los estadios, limitaciones en el acceso de aficionados a los mismos, e incluso prestaciones personales de datos biométricos de su identidad por parte de estos, a nuestro modo de ver, fuera conveniente dotar a alguna de las medidas contempladas, e incluso a otras que ha olvidado o no se ha atrevido a contemplar, de una eficacia normativa que, como hemos visto (28), excede la propia de los reglamentos de las ligas profesionales.

Hinchas Liverpool

 

Sea, pues, con la naturaleza de convención, que obliga a los clubes y sociedades anónimas asociados a la Liga por causa de su pertenencia misma, o con la de norma de «ínfimo» rango (29) integrante del orden jurídico deportivo, más acorde a nuestro criterio y a su procedimiento de aprobación por la Comisión Directiva del Consejo Superior de Deportes, el reglamento proyectado tiene carácter básico, de modo que sus disposiciones deberán ser objeto de transposición a la reglamentación interna de los clubes, que no podrán vulnerarlas. No obstante, contiene normas de cuya propia formulación se deduce que son de directa aplicación. Haya sido o no utilizada como precedente la experiencia de la grada del estadio Santiago Bernabéu, lo cierto es que algunas de las instituciones definidas y aplicadas por el Real Madrid para el control del elemento subjetivo de su grada de animación, se incorporan como elementos esenciales de la estructura del proyecto de regulación de la Liga.

Las normas que contiene el artículo 2 del proyectado reglamento, que regulan la venta de abonos para las gradas de animación, se articulan en seis apartados. El apartado 1 define la grada de animación. El número 2 establece la obligación del club de recoger junto a los datos de identificación del titular de un abono de temporada sus datos biométricos, y la correspondiente obligación de prestarlos por parte del titular. El apartado 3 establece el carácter personal e intransferible de los abonos a estas gradas, junto a la carga, derivada para su titular, de someterse a controles adicionales de verificación de la identidad que resulten necesarios. El apartado 4 establece la prohibición de acceso a las gradas de animación de todo aquél aficionado que no sea titular de un abono de temporada. En el apartado 5 se enuncian una serie de obligaciones, en realidad cargas, que el titular de un abono en esta zona específica del estadio debe aceptar, y entre las mismas, con discutible sistemática, la de que los materiales de animación que se exhiban deberán ser previamente aprobados por el club o SAD y que en el caso de que identifiquen a una peña esta deberá estar previamente inscrita en el Libro registro. El apartado 6, finalmente, establece una excepción posible a la norma de identificación en el acceso mediante control biométrico y determina que tendrá carácter «puntual» y sólo podrá utilizarse si el club dispone un procedimiento alternativo para verificar la identidad de quien pretenda acceder a la Grada.

También contienen mandatos que afectan a las gradas de animación, el artículo 3.1 (prohibición de la venta de entradas en taquillas para gradas de animación), el artículo 5.2.b) (prohibición de venta de entradas por internet para las gradas de animación, salvo la excepción que contempla) y el artículo 6.1 (prohibición de distribución de entradas de cortesía e invitaciones para la zona de grada de animación, «por norma general», luego salvo excepciones) del proyecto.

Fans Real Madrid

Una vez aprobado inicialmente por la Asamblea General Extraordinaria de la Liga, de acuerdo con lo previsto para esta clase de normas en el artículo 11. b) de sus Estatutos, el Reglamento deberá ser aprobado aún por la Comisión Directiva del Consejo Superior de Deportes. Sus disposiciones adicionales y transitorias definen un régimen de entrada en vigor diferido hasta la temporada 2016-2017 para algunos de sus mandatos. No así para los contenidos en el artículo 2.

 

C. Una aproximación crítica al proyecto de regulación

 

El entusiasmo que suscita la iniciativa de la Liga no tarda en traducirse en escepticismo a la vista del texto del proyecto, que adolece de defectos que deberían subsanarse para que sus objetivos sean viables. No negamos la potencial eficacia de cada una de las concretas medidas dispuestas por el proyectado reglamento en orden a la satisfacción de su declarada finalidad de combatir la violencia y mejorar la seguridad. Resultaría difícil poner en cuestión la idoneidad de la mayoría de ellas. Nuestra preocupación es que corren el riesgo de quedarse en agua de borrajas, y el reglamento de desperdiciar una ocasión singular para abordar con eficacia este aspecto clave en la lucha contra la violencia.

Nuestra primera reflexión se refiere al ámbito material de la norma. Genera bastantes dudas que la mera regulación de la venta de entradas y abonos sea suficiente para conseguir la regulación, ordenada a la finalidad general de combatir la violencia, de la realidad fáctica de las gradas de animación. Introduce, como hemos dicho, aspectos básicos, cuya eficacia se ha venido contrastado desde enero de 2014 en la Grada de Animación del Estadio Bernabéu, como son el de la no transferibilidad del abono y el control biométrico al acceso, pero a cambio genera lagunas de regulación (30) que hacen difícil que se lleve a la práctica con la misma eficacia que la del ejemplo del que, probablemente, las toma.

Si la Liga dispone de títulos competenciales bastantes para definir las características de los estadios en orden a combatir la violencia y garantizar la seguridad, como reconoce el propio preámbulo del proyecto, no se entiende la debilidad conceptual, la falta de sustancia significante de que adolece definición de grada de animación contenida en el apartado 1 de su artículo 2, del siguiente tenor: «Se entiende por grada de animación (o cualquier otra denominación que pudiera darse), aquel sector, zona o graderío del recinto deportivo definido como tal por el propio Club/SAD o de oficio por LaLiga, destinado exclusivamente a aficionados locales, que esté sectorizado y diferenciado del resto del aforo, con accesos exclusivos al sector, zona o graderío, y, a los efectos de este Reglamento, cuando se tenga instalado en esa zona concreta el sistema de acceso mediante reconocimiento biométrico»

Al margen de lo farragoso de la redacción, la consecuencia de la discutible técnica normativa empleada es que, aun reservándose la Liga la potestad de definir «de oficio» esta clase de ámbitos en los estadios, si el club no instala el sistema de identificación biométrica en su control de acceso no será «grada de animación» a los efectos del reglamento. Sorprende —o quizá no debería sorprender, habida cuenta de que la aprobación inicial del reglamento corresponde a los propios clubes, que tantos motivos han dado para que se ponga en cuestión su compromiso incondicional en esta materia— que el proyecto de Reglamento no contenga, sin embargo, disposición alguna que obligue a la implantación de dicho sistema de control de acceso.

Metropolitano

Aun con la previsión de definición de los ámbitos de animación «de oficio» por la Liga, bastará alegar que uno no tiene grada de animación en su estadio para que la norma sea inaplicable. La pregunta surge de inmediato. ¿Qué obligaciones tienen, entonces, los clubes que no instalen el control biométrico de acceso a la grada? En relación con las gradas de animación, el proyecto no define ninguna.

No es, naturalmente, la pretensión de este trabajo proponer un texto alternativo, pero la finalidad del reglamento exigía que la norma del apartado 1 del artículo 2, que tiene carácter nuclear porque de ella depende la viabilidad del conjunto de sus restantes previsiones, exigía la definición obligatoria en todos los estadios de ámbitos con características arquitectónicas propias, idóneas tanto para acoger su función específica, como para el control de sus usuarios, fuera de los cuales no estaría permitido a los organizadores dispensar a sus seguidores cualquiera de las facilidades asociadas a las mismas, comenzando por los precios reducidos del abono en relación con localidades de similares características y localización en el estadio.

No se alcanza a comprender cuál pueda haber sido el motivo de no utilizar esos otros títulos competenciales, salvo el que apunto aquí, a título de inferencia, del temor o la completa certeza, una vez realizadas las oportunas consultas, de la no consecución del apoyo estatutario preciso por parte de los clubes para conseguir su aprobación. Si así ha ocurrido, la opinión pública debería conocerlo, porque no es de recibo que un negocio que consume la gran cantidad de recursos públicos que se le destinan en materia de seguridad, regatee a los ciudadanos que los destinan, participen o no del espectáculo, la asunción por parte de sus gestores de las cargas tendentes a reducir esos costes.

 

D. Sugerencias para una futura regulación

 

Primera.- La elogiable iniciativa expuesta y el decepcionante resultado en que se plasma demuestran la necesidad de que los poderes públicos colmen la laguna de sus propias normas jurídicas respecto a este ámbito específico de los estadios, para que la regulación resultante presente una coherencia sistémica, desde la legislación, pasando por los reglamentos de los organizadores de la competición y de los partidos, a los de las entidades que articulan la participación de los seguidores, cualquiera sea la naturaleza jurídica y el rango normativo de sus disposiciones.

Segunda.-  Las gradas de animación existen, ya se quiera reconocer expresamente por los clubes esa realidad, o se camufle con cualquier subterfugio. Como, precisamente, lo que se trata es de evitar el subterfugio, que pone en cuestión la eficacia del ordenamiento contra la violencia, la medida normativa proporcionada es establecer su obligatoria existencia en todos los estadios, identificando sus caracteres esenciales, para, a partir de ese presupuesto, someterlas a un régimen normativo de mínimos indisponible para los clubes.

Tercera.- Una regulación efectiva de las gradas de animación exige adecuación a la realidad. Es preciso modificar las disposiciones de la legislación en vigor, y estatutarias y reglamentarias de la Liga, orientadas a la seguridad del ámbito general de los estadios, que obligan a que todas las localidades sean de asiento. La praxis consolidada de tolerancia sobre la no aplicación de esta norma a la actividad de las gradas de animación evidencia que una legislación que se opone a usos sociales consolidados, derivados del funcionamiento normal de los sistemas de relación social, está abocada a la inaplicación. Sólo se anima de pie. En otras competiciones nacionales (Bundesliga) no existe esta obligación, y no por ello el índice de sucesos violentos dentro de sus estadios es mayor. La instalación de asientos en las gradas de animación no constituye un elemento de seguridad, sino de riesgo, y sin embargo, la finalidad de seguridad que inspira esa norma dictada con carácter general para la totalidad del estadio, se puede conseguir perfectamente con las normas de definición de aforo y gestión de entradas que se proponen en el proyecto de regulación de la Liga, añadiendo la instalación, en lugar de asientos, de otros elementos de seguridad, como barras anti-avalanchas y similares. Así se tendría una de las notas esenciales de diferenciación de las gradas de animación que integrarían su definición: Ámbitos o sectores de los estadios exclusivamente reservados a la afición local compuestos por localidades numeradas y sin asiento y sometidos a restricciones especiales para su acceso.

Cuarta.- En la regulación de su elemento subjetivo, también ayudará partir de la realidad. Se trata de establecer consecuencias normativas orientadas a la estrategia de combate a la violencia precisamente a partir de ella. Para que una animación funcione son necesarios sistemas de organización interna de alguna complejidad. La solución de esa necesidad en las reglamentaciones internas de los organizadores de los partidos permite reservar el acceso a sujetos que pertenezcan a una peña, o colectivo de aficionados, previamente reconocidos por el club e inscritos en su libro registro, a los que puede calificar un previo compromiso de responsabilidad frente al club. Esos mismos reglamentos internos deberían contemplar la declaración de no idoneidad para participar en la grada de animación a los colectivos de aficionados que no apliquen los mecanismos de proposición de candidatos o la disciplina social de forma efectiva.

Quinta.- El sistema de prevención de la infracción tiene que fortalecerse. Tanto desde el punto de vista del refuerzo del elemento disuasorio que ofrecen los sistemas de sanción, como del establecimiento de estímulos positivos (31). En el primer aspecto, mediante la creación de modalidades agravadas de los tipos de infracción, justificadas por la especial relevancia en los estadios de las eventuales vulneraciones que se producen desde las gradas de animación. En el segundo aspecto, estableciendo por la Liga un sistema que valore el correcto funcionamiento de las gradas de animación, en cuanto a la ausencia de manifestaciones de violencia en su propio ámbito y en los desplazamientos a estadios contrarios, en cuanto al respeto a los valores de convivencia y constitucionales, a la integración en sus comunidades, y en cuanto a la ayuda y soporte a las aficiones rivales visitantes. Los clubes pueden reforzar decisivamente ese sistema de estímulos positivos (32) con la regulación de un sistema de administración de las ayudas que les sea posible prestar a sus respectivas gradas de animación, vinculado a la consecución de esta clase de objetivos. Ello constituiría un elemento de refuerzo notorio para el autocontrol de las gradas de animación.

En general, como la experiencia concreta que hemos comentado ha demostrado, la regulación debe favorecer que la expulsión de las gradas de los grupos organizados que promueven la violencia venga sucedida, sin solución de continuidad, por la incorporación de aficionados con vocación de seguidores activos de su club, que están a la espera de que un ambiente inclusivo, ajeno al lenguaje del odio y exento de manifestaciones violentas, racistas e intolerantes, les permita expresar pacíficamente su pasión.

Si las regulaciones públicas, las del organizador de la competición en su desarrollo, y las de los clubes en su aplicación a cada realidad concreta, no se alinean en la consecución de este objetivo de remplazo, la mera expulsión de los elementos caracterizados como más violentos de los grupos organizados tampoco tendrá buen pronóstico. Para la escala de valores que rige esta clase de colectivos, en los que el apoyo al club es un pretexto argumental, de carácter absolutamente instrumental, para el ejercicio de su violencia contra el sistema, la identificación con el grupo está muy por encima de la identificación con el club, y no digamos con el fútbol (33). Los que continúen en las gradas reproducirán los valores del grupo y ejecutarán como soldados las acciones que fuera del estadio decidirán los expulsados. Y la violencia seguirá latiendo a la espera de la siguiente desgracia.

 

(25) Cfr. A. Millán Garrido, Ligas Profesionales: Estatutos y Reglamentos, cit., p. 3.

(26) Términos en que el artículo 3.1. a) del Real Decreto 1835/1991, de 20 de diciembre, define la, en principio más amplia, competencia de «organizar su propias competiciones», atribuida a las ligas por el artículo 41.4. a) de la Ley del Deporte, restricción que califica de muy cuestionable Millán Garrido. Vid. A. Millán Garrido, Ligas Profesionales: Estatutos y Reglamentos, cit., p. 10.

(27) Cfr. A. Millán Garrido, Ligas Profesionales: Estatutos y Reglamentos, cit., p. 10.

(28) Vid. Subapartado B, apartado IV, supra.

(29) Cfr. A. Millán Garrido, Ligas Profesionales: Estatutos y Reglamentos, cit., p. 3.

(30) Defectos, quizá, tributarios de la falta en su proceso de elaboración de información precisa sobre la cultura, la naturaleza de las relaciones internas y la mecánica de funcionamiento de las gradas de animación. En ese sentido, un reproche al proceso de formación del criterio de la Liga es la completa ausencia de consultas a las organizaciones que participando de la animación activa en los estadios defienden no menos activamente que ésta sea pacífica y respetuosa con los valores constitucionales, en muchas ocasiones a costa de soportar sus miembros la violencia de los grupos ultras. El preámbulo del proyecto de reglamento de la Liga manifiesta que se ha consultado con «Aficiones Unidas». Eso, permítasenos la licencia del lenguaje coloquial, y dicho sea sin merma del respeto que nos merece la orientación a la convivencia pacífica de esta federación de federaciones de peñas, es como consultar a los «coros y danzas de la Sección Femenina» sobre la organización del Festival de Woodstock.

(31) Estímulos positivos que deberían afectar también a la graduación de la intensidad de las medidas de prevención y control de las fuerzas de orden público sobre los desplazamientos, accesos y desalojos de los estadios.

(32) En este terreno, como en el de la promoción de la integración de las gradas en sus comunidades locales, o en el de la integración en las mismas de otras culturas y poblaciones de distintos orígenes raciales, podría desempeñar un papel decisivo la cooperación de las fundaciones de los clubes. Cfr. A. Millán Garrido, «Apunte sobre las fundaciones en el fútbol profesional», en A. Millán Garrido (Coord.), Estudios jurídicos sobre el fútbol profesional, Madrid, 2013, p. 366. El autor se refiere a la calidad de las fundaciones de instrumento de primer orden «para cooperar en el cumplimiento de -o, incluso, asumir- los fines de interés general de los clubes». Este de la erradicación de la violencia y las conductas intolerantes del fútbol es desde luego un fin de interés general, exigible en buena política de responsabilidad social, que en el caso de las gradas de animación coincide además con el interés particular de los clubes.

(33) Consustancialmente enemigos de la «tribu del fútbol» —expresión del periodista John Carlin adaptada por Ríos Corbacho— a la que tratan de someter mediante la coacción para ponerla al servicio de sus objetivos sociopolíticos. Cfr. J.M. Ríos Corbacho, ‘Palabra de fútbol’ y Derecho penal, Madrid, 2015, p.14.

 

 

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Entregas anteriores:

Primera parte

Segunda parte

Mi nombre es Daniel y me apellido Vila García. Soy escritor y madridista. Estoy casado, en buenos términos, con la literatura y soy amante de la poesía. Me gusta el arte en general y la música en particular. Y además, principalmente, soy lector. Por ello, es un placer ser leído por usted.

Es un placer para mí enrolarme en La Galerna, la web madridista donde la sintaxis tiene cabida porque una palabra siempre vale más que mil imágenes.  Y me embarco en este gran transatlántico en calidad de grumete.

Fui lector de esta web desde el minuto de la existencia de La Galerna. Considero a La Galerna como una web galáctica donde lo deportivo se da la mano con lo literario.

Como cualquiera de vosotros,  soy un madridista más. Como cualquiera de vosotros, soy uno más que ve los partidos por televisión y anhela ir al Bernabéu. Yo, como vosotros, también me emocioné acudiendo al Bernabéu en ocasiones especiales.

¿Y cuál será mi función en esta nuestra web? Sencillamente, escribir y devolver escribiendo todo lo que el Real Madrid me ha regalado. Mi compromiso es firme: os brindaré cada semana lo mejor de mí pues el Madrid me lo ha dado todo y más. Quiero dejar escrito en negro sobre blanco cada columna semanal. Quiero poner mi granito de arena en La Galerna pues el madridismo unido jamás será vencido. En buena lid se llamará esta columna pues vivo el deporte y el madridismo con honesta deportividad.

Y ahora, toca bajar la pelota al suelo.

Bellingham

Junio es el mes propicio para la especulación. Con el verano llega la temporada del rumor y los fichajes. Nuestros amigos de la prensa sueltan nombres sin ton ni son. Alguno de estos caerá y, luego, podrán cacarear su teórico acierto. Los aficionados sabemos que no hay que hacer mucho caso. A estas alturas de la película, hasta que el ave no esté en la cazuela no hay nada que llevarse a la boca. Personalmente, tras el caso Mbappé quedé bastante desencantado de los dimes y diretes. No obstante, ayer el Dortmund comunicó a la Bolsa de Fráncfort que vendía a Jude Bellingham por 103 millones de euros más variables. Inevitablemente fue saltar la noticia y que un cosquilleo infantil me recorriera el estómago. ¡Ya está aquí el mercado de fichajes y Florentino es el maestro absoluto del asunto!

La inmediata incorporación de Bellingham reafirma la política de fichaje del club: todos los jóvenes sobradamente preparados acaban jugando en el Real Madrid. En estos tiempos de los clubes-estado, el Real Madrid permanece erguido. En días en los que el nefasto petrodólar lo compra todo, el prestigio merengue sigue intacto. En esta vida no todo se puede comprar con dinero. De hecho, el Real Madrid representa en el mundo del fútbol el último arquetipo del balompié: el orgullo sin mancha que proclama la nobleza de su empresa.

el Real Madrid representa en el mundo del fútbol el último arquetipo del balompié: el orgullo sin mancha que proclama la nobleza de su empresa

En lo estrictamente deportivo, Jude Bellingham viene a sumar todo su talento a un centro del campo poblado de estrellas: Modrić, Kroos, Valverde, Ceballos, Camavinga y Tchouaméni. El joven británico tendrá complicado abrirse paso hacia la titularidad pero calidad y voluntad tiene de sobra. Y carácter. El carácter lo es todo en la vida; en el fútbol, también. No en vano, con apenas 17 años decidió dar un salto en su carrera y fichar por el Borussia Dortmund. Dicha decisión no es moco de pavo pues desprende decisión. El joven Bellingham sabe que ha nacido con el don del fútbol y va a por todas. No se anda con tonterías.

Bellingham

En mi opinión, la política deportiva de Florentino Pérez y José Ángel Sánchez es bastante sabia. Los resultados y los títulos la avalan. De hecho, es una proeza titánica todo lo logrado la temporada pasada: en plena transición del Madrid de los jerarcas te marcas una de las mejores campañas de tu historia. Con salidas dolorosas como la de Cristiano, Bale, Ramos, Varane, Marcelo o Casemiro nos hemos estado preparando para la última, la de Karim Benzema. Monsieur Benzema se despidió de toda la afición como lo que es, un señor.

Así pues, unos se van y otros llegan. Como Bellingham, en el futuro se incorporarán todos esos jóvenes talentos que vieron al Madrid ganar la Champions con una voracidad desconocida. Y al final, como cantaba ese gran madridista que es Julio Iglesias, la vida seguirá igual. Igual de merengona. Porque el Real Madrid es eterno: permanece y permanecerá siempre en la cresta de la ola.

 

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En la Galerna hemos querido realizar el ejercicio de ponerle una banda sonora a la temporada de nuestro equipo. Este Madrid 2022-23, con chispazos de alegría y metal y a la postre ahogado en la orilla de una semifinal, nos deja el habitual final abierto de siempre, pero esta vez con un cariz más agridulce que la felicidad sin contrapartidas que suelen destilar sus desenlaces. El declive de algunos futbolistas ha sido evidente, y además se ha acabado confirmando alguna marcha realmente dolorosa. Este poso de melancolía, sumado a la nostalgia inevitable por los últimos coletazos de varios queridos veteranos de la plantilla, nos ha convencido para adornar a los jugadores con temas de Sir Elton John. Esperamos les guste.

 

COURTOIS – Someone saved my life tonight

 

“And someone saved my life tonight, sugar bear”

 

Existen diversas teorías acerca de si la letra de la canción se refiere a un intento de suicidio o a la ruptura del compromiso de Elton con Linda Woodrow. ¿Acaso el supuesto salvador aludido se trataba de Long John Baldry? Sea como fuere, al asociar el tema a Thibaut, la lectura del título no puede ser otra que la literal. En incontables ocasiones, y no solo esta temporada, la figura que en la noche crucial salvó nuestras vidas fue la del arquero belga. Hasta tal punto que estoy dispuesto a defender donde se quiera que es ya el mejor portero de la historia del Madrid. Ahí me las den todas.

Las notas del Chelsea, 0 - Real Madrid, 2

LUNIN – Too low for zero

 

“I’m too low for zero. I wind up counting sheeps. Nothing seems to make much sense. It’s all just Greek to me”

 

La vida del portero suplente es complicada y siempre propicia para el existencialismo. Evitar la desidia y mantener la ilusión pueden convertirse en objetivos realmente difíciles de cumplir. Especialmente si, en las escasas oportunidades que el destino te reserva, no consigues demostrar todo lo que llevas dentro. Lunin es un excelente proyecto de 24 años que de momento parece conservar la ambición por permanecer en el Madrid, pese a la espigada sombra de Courtois. No obstante, quién sabe si en una de sus experiencias solipsistas no acaba por concluir que no sabe bien qué hace aquí.

 

CARVAJAL – Daniel

 

“They say Spain is pretty, though I’ve never been. And Daniel says it’s the best place he’s ever seen”

 

Sin duda España y la selección española deben de ser muy bonitas, pero Carvajal debe evitar ponerlas por encima de la camiseta blanca. Así como mejorar esa dinámica irregular, tan de torneo internacional, de rendir excepcionalmente un par de meses y flojear el resto del año. Y, por favor, Daniel, my brother, you are older than me, de modo que trata, por el amor de Dios, de corregir esos puntuales arrebatos de ira que te llevan a regalar penaltis o tarjetas absurdas.

 

MILITAO – The bitch is back

 

“I entertein by picking brains. Sell my soul by dropping names”.

 

A pesar de sus puntuales faltas de concentración por verse tan superior físicamente a sus pares, este año de nuevo ha resultado un espectáculo sobrecogedor ver cómo devoraba a la mayoría de sus rivales, sin despeinarse.

Militao Celta

ALABA – Friends

 

“With a friend at hand you will see the light. If your friends are there, then everything’s alright”

 

El año en que ciertas lesiones nos privaron de él en alguna racha nos ha hecho valorarlo más. Se trata de un jugador cuyas características lo hacen heterodoxo en cualquiera de las demarcaciones en las que podría ser alineado: central, lateral o mediocentro. Hay quien no soporta su manía de dejar botar los balones en el área, pero incluso estos coincidirán en que, cuando el equipo juega bien y hacia delante —disculpen el pleonasmo—, sus virtudes lo convierten en un catalizador. O, dicho de otra manera, en un amigo.

 

NACHO – Sacrifice

 

“It’s a human sign when things go wrong...”

 

Tras los escasos minutos jugados esta temporada, no me extrañaría que a Nacho se le haya pasado por la cabeza la letra de esta canción. Porque, en efecto, es un rasgo humano que la tentación de marcharse aparezca cuando las cosas van mal. Confiemos en que la seductora oferta de la capitanía le haga replantearse dónde va a estar mejor que aquí y, en consecuencia, no estropee su impoluta carrera de one club man.

 

RÜDIGER – Live like horses

 

“I can’t control this flesh and blood. That’s wrapped around my bones”

 

Resulta difícil controlar ese torrente de energía. Para bien y para mal. Tras una temporada de menos a más, en el último tramo Antonio ha sabido encauzar su potencia, con un duelo con Haaland en la ida de las semifinales que nos da esperanzas acerca de su futuro rendimiento. Puede que no estemos condenados, finalmente, a vivir como caballos silvestres.

Las notas del Real Madrid, 1 - Manchester City, 1

MENDY – Runaway train

 

“Love is lost like a runaway train. Oh, I’m out of control and out of my hands”

 

Otras temporadas se podría haber recurrido al verso de “correr por delante de mis días”. Al fin y al cabo, cualquier alusión a la anarquía cuadraría con las carreras caóticas tan características de Mendy. Pero la elección de esta parte de la letra no es baladí: “el amor se pierde como un tren fuera de control”. La relación de Ferland con el club no parece pasar por el mejor momento, e incluso su nombre ha aparecido en la quiniela de las salidas. El futuro dirá si vuelve a subirse al expreso blanco.

 

TCHOUAMÉNI – Levon

 

“And he shall be Levon, and he shall be a good man, in tradition with the family plan”

 

Este tema gira en torno a las expectativas familiares: Levon tiene un plan para su hijo, quien no parece estar dispuesto a seguirlo. De inmediato uno piensa en la última figura paternal que abandonó el vestuario, Casemiro, y en su supuesto heredero, Tchouaméni, que ha protagonizado una temporada bastante discreta. Aunque sea pronto para realizar pronósticos y nuestra confianza en él continúe incólume, su gris debut impide adjudicarle una canción más optimista.

 

CAMAVINGA – Rocket Man

 

“And I think it's gonna be a long, long time till touchdown brings me around again to find I'm not the man they think I am at home. Oh, no, no, no, I'm a rocket man”

 

En La Galerna ya consagramos a otro madridista como “el hombre cohete”, si bien es cierto que la mejor —atrévanse a negarlo— canción de Elton John encaja perfectamente en nuestro ojito derecho Edu. Joven, prudente, obediente, aplicado a la hora de echar una mano en un puesto que no le corresponde —and all this science I don't understand, it's just my job five days a Week—... Seguro que alguna vez se ha sentido solo en medio de la inmensidad del espacio que le mandaban cubrir.

Camavinga Chelsea

KROOS – Don't let the sun go down on me

 

“Don't let the sun go down on me. Although I search myself, it's always someone else I see”

 

Habrá un día en que miraremos al centro del campo del Bernabéu y no estará Toni Kroos. Mientras llega ese traumático instante en que nos diga que no puede iluminar más nuestra oscuridad, nosotros seguimos implorándole que continúe ordenando nuestro caos e impidiendo que el sol se oculte.

 

MODRIC – Crocodile rock

 

“Well, Crocodile Rocking is something shocking, when your feet just can't keep still”

 

Tras la histórica temporada 2021-22, este año Luka ha dejado ver por primera vez algunos signos de desfallecimiento. De inmediato, la reacción natural es la de refugiarse en la nostalgia de esta letra: “oh, aquellas noches en las que nunca lo conocimos mejor, ni nos conocimos mejor”. Es humano, si bien al mismo tiempo injusto. Desde luego Luka ha jugado ya sus mejores partidos, pero eso no lo convierte en un tótem al que rendir pleitesía sin esperar nada. Modric se ha ganado seguir no solo por sus méritos pretéritos: bien gestionado, aún hoy puede dejar algunas gotas decisivas de calidad. Un último baile repartido en pequeñas dosis.

Modric Chelsea

VALVERDE – Don't go breaking my heart

 

“Oh, honey, if I get restless...Baby, you're not that kind”

 

Algún malintencionado no querrá renunciar al chiste de que, visto lo visto, cualquier día nos encontramos en las redes sociales a Fede y a Mina interpretando el dueto entre Elton y Kiki Dee. Más allá de la broma, la irregularidad en la temporada de Valverde nos empuja a tararear el estribillo. Su primera mitad del año nos hizo soñar con alguien capaz de superar a Steven Gerrard, para posteriormente permanecer en un discreto segundo plano después del Mundial. Le rogamos que no nos rompa el corazón y que las —para mí fundadas— expectativas que tenemos en su potencial acaben consolidándose. Personalmente, confío mucho en ello.

 

CEBALLOS – Can you feel the love tonight?

 

“And can you feel the love tonight? It is where we are. It's enough for this wide-eyed wanderer”

 

Elegir para Ceballos la banda sonora del Rey León puede servir para subrayar la condición de sueño infantil que debió de tener para él su llegada al Real Madrid. Ignoro a estas horas si esa ilusión va a hacer que decida continuar con la elástica blanca, aún en un rol secundario, en lugar de aceptar otras ofertas más tentadoras. En cualquier caso, y siguiendo con la letra, si se queda debe aprender que el caleidoscopio retorcido nos mueve a todos a la vez, también en el Bernabéu, así que tendrá que hacer un esfuerzo por asentar su juego sin que se pierda en inconcreciones.

 

LUCAS VÁZQUEZ – Your song

 

“I know it's not much, but it's the best I can do”

 

Un vestuario necesita de este tipo de perfiles. Futbolistas entregados al colectivo que, con mayor o menor acierto, siempre están dispuestos a echar una mano. Si Elton John pedía disculpas a la destinataria —o destinatario— de esta canción porque no podía recordar si sus ojos eran azules o verdes, nosotros hacemos lo propio con Vázquez, pues ya no sabemos si es extremo, volante o lateral derecho. Puede que Lucas nunca sea escultor, hacedor de pócimas o Balón de Oro, pero, sin ápice de ironía ni de condescendencia, también ha sido pieza clave en muchos momentos para engrasar la marcha del equipo. Y seguro que lo seguirá siendo el tiempo que le quede de blanco.

Lucas Vázquez

HAZARD – Sorry seems to be the hardest word

 

“What have I got to do to make you love me? What have I got to do to make you care?”

 

Parafraseando a Gil de Biedma, de todas las historias de la historia del madridismo, la más triste es la de Eden, porque termina mal. Nos duele a nosotros más que a él, porque lo consideramos un buen chico. La realidad es que una serie de infortunios y de errores nos ha impedido disfrutar del que fuera por unos meses mejor jugador de la liga inglesa. Tristemente, lo mejor que se ha podido hacer es ponerle fin al esperpento —it's a sad, sad situation, and it's getting more and more absurd—. Que tenga mucha suerte.

 

ASENSIO – A step too far

 

“Always half a step behind”

 

La carrera de Asensio en el Madrid nos deja un sabor agridulce. Un debut tan fulgurante nos hizo soñar con el más alto de los techos, pero fue él mismo quien le echó agua al vino, con aquella condenada entrevista y con una irritante actitud excesivamente contenida en demasiados partidos. Como dice la canción, se mostró casi formal, demasiado respetuoso, never takes romantic leads. Cuando pudo, no quiso del todo; y al final, cuando ha querido, no ha podido hacerse con esa titularidad, tan disputada que ni siquiera con el cañón de su zurda ha logrado conquistar. Se va con la incómoda sensación de haber estado siempre un paso por detrás de lo que podía.

 

RODRYGO – Tiny dancer

 

“Hold me closer, tiny dancer”

 

Empezó la temporada un punto ansioso, sabedor de que este año estaba llamado a ser el de su consolidación. Verse negado de cara al gol durante muchas jornadas de liga lo afectó. Sin embargo, como ha hecho desde que aterrizó en Madrid, en los momentos calientes de las competiciones del K.O. dio el do de pecho. Se ha ganado por sus propios méritos ser el ojito derecho de muchos. Su capacidad para bailar en una baldosa, excepcional en el regate corto, constituye una cualidad muy valiosa para tantos encuentros en los que el rival coloca el autobús. El día en que desarrolle un poco más su físico y consiga aguantar mejor el cuerpeo con el defensa, nuestro tiny dancer terminará por convertirse en el gigante que promete.

 

MARIANO – Return to paradise

 

“It's paradise here where the sun meets the sea. There's nothing to fear and much to be”

 

¿Alguien podría catalogar como algo distinto a un paraíso la vida de Mariano en el Bernabéu? Un sueldo cuantioso y una vida en Madrid a todo confort, manteniendo a su familia. Y la alternativa que se le ha ofrecido ha sido mandarlo a Hamburgo o a Lyon. Qué quieren que les diga, yo entiendo al muchacho. Hasta siempre.

 

VINICIUS JR – I'm still standing

 

“And did you think this fool could never win? Well, look at me. And don't you know I'm still standing better than I ever did? Looking like a true survivor, feeling like a little kid”

 

La elección de canción más sencilla de todas. Cuando Vinicius llegó a España se originó una desproporcionada corriente de burlas, a veces condescendientes y a veces chocarreras pero siempre crueles, reforzada por ese amplificador de mentiras y maldades que son las redes sociales. Al mismo tiempo, multitud de listillos, catedráticos en ese “otro fútbol” que tan buena prensa tiene, trataron de combatir su desborde con intimidaciones antideportivas. Y, como si de un relato de Stephen King sobre el acoso escolar se tratase, los desprecios y maltratos —dejo aparte ahora el racismo— lo han reforzado en lugar de achicarlo. El antimadridismo que quiso destruirlo ha creado un monstruo destinado a devolvérselas todas juntas. Porque, pese a todo, Vinicius sigue ahí, de pie, dispuesto para una pelea cuyos decibelios no le asustan.

Vini, Modric y Alaba

BENZEMA – Candle in the wind

 

“And it seems to me you lived your life like a candle in the wind // Your candle burned out long before your legend ever did”

 

Se marcha el jugador y nace la leyenda. Incluso los que creíamos —o deseábamos— un último vuelo del fénix antes de la despedida hemos de reconocer que no es mal momento para el final. Con el recuerdo aún fresco de la mejor temporada de nuestras vidas, liderada por el que tantos años había aceptado un papel de escudero de lujo. El jugador que, como dijo alguien, nos quitó la venda de los ojos y se la puso en la mano con la que nos señaló de nuevo el camino de la gloria. La soledad fue el papel más difícil que muchas veces tuvo que interpretar. Pero los que lo vimos jugar nos encargaremos que la vela de su recuerdo jamás se apague.

Elton John en el nuevo Bernabéu

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La regulación de las gradas de animación, fase actual de la lucha contra la violencia en el fútbol. Una aproximación crítica a la normativa en proyecto. (Segunda parte)

 

B. Génesis de las gradas de animación

 

Sin conocer bien la realidad que se pretende regular es difícil que el régimen jurídico resultante sea eficaz a los fines pretendidos. Resulta, pues, obligado dedicar un breve espacio a la descripción de la génesis y operativa de las gradas de animación.

En todos los estadios termina por existir un ámbito en el que se van reuniendo los aficionados que disfrutan de una participación más activa que la de mero espectador en los partidos de fútbol, para prestar su apoyo decidido al equipo de su club o al club mismo, lo que constituye su nexo de socialización. Es frecuente que pertenezcan a peñas y grupos más o menos organizados de apoyo a su club, pero también que se sumen de forma individual. Ese ámbito suele ubicarse en localidades baratas y próximas al campo. Tradicionalmente en uno de los fondos de la entrada general de pie. Esta es la primera fase de la cristalización de un núcleo de animación.

En una fase posterior, elementos de perfil violento toman el control del núcleo mediante la coacción. Progresivamente van desapareciendo parte de sus pobladores iniciales, sea porque se sienten incómodos con el ambiente coactivo o las manifestaciones de violencia y desprecio del sistema de valores de convivencia social, pues generalmente los elementos que se hacen con el control del núcleo militan en ideologías contrarias al sistema democrático, o sea simplemente porque se sienten marginados por la nueva disciplina del colectivo; ya no pueden colocarse donde gustaban, exhibir sus emblemas y  cantar sus canciones.

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Coincidentemente se activan procesos de cooptación de dirigentes del núcleo y de reclutamiento de aficionados que se identifican, ya sea con la ideología, ya sea con el sistema de valores de sus dirigentes, que de esta forma se va reproduciendo, colonizando la grada y consolidando una cultura propia de la misma. En paralelo, la grada adopta formas de organización jerárquica más o menos complejas y sistemas de financiación, generalmente elementales, de sus actividades. La inmensa mayoría de los aficionados se sienten ajenos al núcleo. Unos, los más, por relacionarse con el fútbol como meros espectadores con escasa vocación de socializar, y otros, los menos, por razón de la expulsión forzosa operada. Pero ni están en capacidad de articular un relato alternativo, ni desean articularlo; su relación con la grada es de mera ajenidad. En consecuencia, esa cultura del núcleo de animación, a través de los mensajes en que se expresa, terminará, en la mayoría de los casos, definiendo la identidad misma del estadio.

Un núcleo espontáneo de animación ha cristalizado así en un grupo organizado, con su propia jerarquía, sus cuadros intermedios, sus recursos económicos elementales y con una línea ideológica propia, habitualmente excluyente. Aunque sus dirigentes son perfectamente conocidos por los responsables del club, esta clase de grupos organizados comparten la característica común de no tener ninguna forma de publicidad ni de elección transparente y por procedimientos democráticos de sus dirigentes. El grupo ya organizado se pondrá en contacto con el club para obtener apoyo a sus actividades (18) a cambio de su manifiesta disposición a apoyar al equipo de forma incondicional, es decir sea cual sea su desempeño, y de esta forma se consolidará una forma de administración de hecho por el propio grupo del espacio que ocupa en el estadio.

Prácticamente todas las gradas de animación, y las hay en casi todos los estadios, porque satisfacen al mismo tiempo una necesidad de competitividad, de soporte moral al equipo y presión al rival, y una necesidad del espectáculo que se alimenta de la emulación de los rivales, que se hizo más notable cuando la mayoría de los aforos pasaron a ser de asiento, nacieron a través de un proceso similar al descrito. Esa doble componente finalista de las gradas de animación incorpora un elemento de carácter material o infraestructural, constituido esencialmente por el propio ámbito o sector del estadio dedicado por el organizador del espectáculo a tal fin, junto a un elemento de carácter subjetivo, compuesto por las asociaciones o grupos de aficionados que ocupan, e incluso administran delegadamente, como hemos dicho, ese ámbito, y las personas físicas que los integran.

 

IV.- Crítica del régimen legal en vigor

A.- Régimen jurídico de las asociaciones y grupos de aficionados: El libro registro. Exposición crítica

 

La legislación ha ignorado completamente el elemento material de las gradas de animación, pretendiendo la prevención de la violencia en los núcleos de seguidores activos exclusivamente a través de su elemento subjetivo. En relación con éste, la Ley define un mínimo régimen jurídico para «las peñas, asociaciones, agrupaciones o grupos de aficionados, que presten su adhesión o apoyo» al club o entidad organizadora de las competiciones y espectáculos deportivos.

Dicho régimen jurídico deriva de la obligación de ciertos clubes o personas organizadoras de los espectáculos de disponer y mantener un libro de registro «que contenga información genérica e identificativa sobre la actividad» de dichas peñas, asociaciones, agrupaciones o grupos de aficionados, que establece el número 1 del artículo 9 de la Ley 19/2007, de 11 de julio, contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte

La propia norma citada establece que los sujetos obligados a la llevanza de dicho libro serán exclusivamente los «que establezca» la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte. El inciso b) del número 1 del artículo 3 R.D. 748/2008, de 9 de mayo, que regula dicho órgano colegiado, establece como la segunda de sus funciones ésta de determinar los sujetos obligados a la llevanza —insiste en utilizar, a nuestro juicio impropiamente, el término «disponer»— del libro registro (19).

Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte

Aunque la regulación del libro de registro se difiere por la Ley a su posterior desarrollo reglamentario, a efectos de la obligación de inscripción en el mismo sólo se consideran «aquellas entidades formalizadas asociativamente conforme a la legislación asociativa vigente», que es forzoso entender se refiere a las constituidas al amparo del régimen general de asociaciones regulado por la Ley Orgánica 1/2002, y además, aquellos «grupos de aficionados» no formalizados desde el punto de vista asociativo que cumplan con unos «requisitos de identificación y responsabilidad» cuya concreción también refiere la Ley a su futuro desarrollo reglamentario.

La trascendencia de este régimen de inscripción, obligatorio para el club, se alcanza en la inadecuación para ser beneficiario de cualquier clase de apoyo o soporte por parte del club de cualquier colectivo no inscrito, al establecer el número 4 del artículo 9 de la Ley 19/2007 una prohibición expresa de «cualquier tipo de apoyo, cobertura, dotación de infraestructura o cualquier tipo de recursos a grupo o colectivo de seguidores de un club, si no figura el grupo, sus actividades y sus responsables en el Libro de Registro» ello con independencia de que tenga personalidad jurídica y esté formalizado como peña o asociación. Es decir, en el régimen jurídico definido por la Ley, es el reconocimiento por el club, mediante la obligatoria inscripción en el libro registro, y no la forma jurídica del colectivo, el elemento que legitima la prestación de ayudas a un concreto colectivo de aficionados por el club al que presta su adhesión o apoyo.

A esa nota de idoneidad para la percepción de cualquier clase de ayuda por el club al que prestan apoyo, se opone (20) en el régimen jurídico establecido por la Ley 19/2007, una causa de exclusión del régimen de ayudas de todo aquel colectivo de aficionados que en alguna ocasión hubiere «cometido infracciones tipificadas en esta Ley». Por cometer debe entenderse, porque el artículo 24.1 de la Constitución Española no nos permite interpretarlo de otro modo, el haber sido sancionado en resolución firme por ese motivo.

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Este mínimo régimen jurídico apuntado en la Ley quedó desfigurado por la publicación del Reglamento de prevención de la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte, aprobado por R.D. 203/2010, de 26 de febrero. En efecto, la sección 3ª del Capítulo II del Reglamento regula las características del «Libro de Registro de Seguidores» y establece un régimen de inscripción de todas aquellas personas que «formalmente colaboren o reciban apoyo del club».

En fin, nos queda saber que los únicos requisitos de identificación y responsabilidad de los grupos de seguidores carentes de personalidad jurídica que, desatendiendo en su praxis el mandato legal, establece el reglamento, son «los datos» de la persona que represente al colectivo en sus relaciones con el club. Nada acerca de la relación de los miembros con el colectivo ni con su representante por lo que, en la práctica, la vinculación del colectivo con los actos de sus miembros a efectos sancionadores queda en agua de borrajas, y los requisitos de responsabilidad a que se refiere la Ley no se han definido (21).

 

B. Aspectos problemáticos de la regulación en vigor

 

            Si de la completa omisión por la Ley de cualquier referencia al elemento material de las gradas de animación (22) se deduce sin dificultad toda la problemática que surge de la

falta de definición de un ámbito que, por su especialidad y por su particular relación con la génesis de las manifestaciones de la violencia en los estadios, debería haber sido objeto como mínimo de identificación, para el posterior establecimiento de un régimen jurídico de deberes específicos del organizador del espectáculo futbolístico en relación con el mismo, la desarticulación del mínimo régimen jurídico de su elemento subjetivo establecido en la Ley por el reglamento que debería haberlo desarrollado y concretado, completa el panorama normativo desolador que al respecto tenemos en la actualidad.

Ignorar la realidad, o someter la solución de los problemas, lo que se puede legítimamente inferir que ha podido suceder, a los intereses particulares de los clubes, que tienden a confiar la misma al efecto taumatúrgico de las prácticas de apaciguamiento, en un acto de voluntarismo que coincide con la mera conveniencia de identificar esta clase de prácticas como las menos perjudiciales para su visión a corto plazo de su propio interés, no sólo no resuelve los problemas, sino que los larva y facilita su crecimiento en forma de cáncer. La realidad es que las gradas de animación, que existen y van a seguir existiendo, constituyen el sustrato normal de agregación y organización de los elementos más violentos de los estadios, y desconocer a efectos normativos ese dato de la realidad nos parece una conducta socialmente irresponsable y una decisión legislativa incongruente con la propia finalidad preventiva de la violencia que inspira la legislación.

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V. El proyecto de regulación de la Liga. La transformación posible de las gradas de animación. La frustración de esa finalidad

 

A. Antecedentes fácticos. Un caso de éxito: La transformación radical de la grada de animación del estadio Santiago Bernabéu

 

Si los luctuosos sucesos ocurridos en la inmediaciones del Estadio Vicente Calderón el 30 de noviembre de 2014 constituyen el principio motor de la actuación de la Liga, lo cierto es que desde hacía casi un año se contaba en España con una experiencia pionera en la transformación de una de las gradas de animación más características por

su conexión con las expresiones violentas, racistas e intolerantes, dentro, pero, sobre todo, fuera del Estadio Bernabéu (23).

Ante la toma de control del grupo «Ultras Sur» que dirigía la grada por un núcleo neonazi organizado, el Real Madrid C.F. disolvió la hasta entonces denominada «Grada Joven» poniendo en marcha en enero de 2014 una «Grada de Animación» basada en un nuevo sistema de selección de sus miembros, propuestos por peñas reconocidas por el Club, el establecimiento de un abono intransferible a terceros, y un control de acceso basado en la lectura de la huella dactilar para asegurar su efectividad. Dado el éxito de la nueva grada, en el verano de 2014 el Real Madrid cambió su ubicación tradicional en el estadio para ampliarla en unas 500 localidades nuevas. A las dos peñas que inicialmente se habían integrado, a pesar del ambiente coactivo creado por los nuevos dirigentes del grupo «Ultras Sur» para impedirlo, se unieron entonces otras dos grandes peñas, una de ellas integrada por elementos anteriormente vinculados al citado grupo que habían decidido aceptar los principios y las normas de funcionamiento de la nueva grada de animación.

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El concepto de esta grada se sustenta en el presupuesto de la recuperación por el club de la gestión exclusiva de abonos y entradas, mediante la supresión de cualquier tipo de abono o entrada que no sea nominativa, y su funcionamiento se basa en un alto nivel de autogobierno, a través de un comité de grada integrado por representantes elegidos por las peñas y aceptados por el club y en el que también participa el club con dos representantes de máximo nivel (directores de peñas y del área social). El comité decide sobre todas las cuestiones relativas a animación, pancartas, tifos, planifica las actividades de la Grada, administra sus recursos económicos, y resuelve sobre los eventuales conflictos de disciplina que se puedan producir. En la actualidad, la grada de animación del Estadio Bernabéu tiene aproximadamente 2200 miembros. 1400 de ellos son abonados de temporada y otros 800 asisten ocasionalmente a los partidos en las localidades que dejan libres los abonados. Todos pertenecen a listas propuestas por las peñas (unas 40 peñas tienen esta temporada miembros integrados en la Grada) y aprobadas por el club. Todos han suscrito previamente un compromiso (24) con su respectiva peña, en el momento de presentar su candidatura, por el que se comprometen a respetar los principios de funcionamiento de la grada. Al formalizar el abono, que no es renovable salvo que lo decida el club, suscriben un contrato con el club adquiriendo esas mismas obligaciones, junto a otras relacionadas con el uso del abono y la operativa de la grada.

 

CONTINUARÁ...

 

 

(18) En forma habitualmente de pequeños locales para guardar el material o atender la organización administrativa, cupos de entradas gratuitas o a precios simbólicos para venderlas y financiar sus actividades, rebaja de los precios de las localidades en salidas del equipo, subvenciones a los transportes y otro tipo de ayudas que los clubes tradicionalmente prestan a las peñas de aficionados.

(19) El Reglamento de prevención de la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte, aprobado por R.D. 203/2010, de 26 de febrero, modificó en su artículo 21.3 la previsión legal, al establecer como sujetos destinatarios de la obligación de llevar el libro registro a todos «los clubes, entes de promoción deportiva, sociedades anónimas deportivas, y las personas organizadoras de competiciones y espectáculos deportivos» que realizaran actividades incluidas en el ámbito de aplicación del propio reglamento, es decir, a tenor de su art. 2.1., a todos los que participaran en «competiciones deportivas oficiales de ámbito estatal», así como a los que participaran en competiciones «organizadas o autorizadas por las federaciones deportivas españolas», además de todos aquellas personas organizadoras que adicionalmente establezca la Comisión Estatal. La Disposición adicional segunda del R.D. 203/2010 estableció para los clubes y sociedades anónimas deportivas la obligación te tenerlo elaborado en el plazo de dos meses que, a tenor de su Disposición final cuarta, se cumplió el 1 de septiembre de 2010. Es tan deficiente la técnica normativa que esa pretendida acotación temporal se convertía en una prórroga del plazo de cumplimiento de una obligación exigible desde el día 1 de julio de 2010 a todas las demás personas.

(20) Además de por la criticable imprecisión del régimen jurídico resultante, que no atiende a la gravedad de la infracción, ni delimita el periodo de exclusión consecuente, la técnica normativa es deficiente por causa de la propia sintaxis. La redacción del apartado 4 del artículo 9 L 19/2007 es tan confusa que reclama buena voluntad del lector.

(21) En el Protocolo de Actuaciones de 18.03.2005, poderes públicos y organizadores se comprometieron a «avanzar en el proceso de regularización asociativa de las hinchadas». Este Reglamento, cinco años después, significa un retroceso.

(22) Sin perjuicio de no dejar sin punición la infracción del deber de cuidado del organizador, resulta muy cuestionable la sanción de clausura parcial del estadio por acciones de naturaleza netamente individual. No así, sin embargo, cuando se castiguen manifestaciones colectivas de racismo, xenofobia o intolerancia, o que inciten a la violencia (v.gr. cánticos que apologizan la violencia de género de la grada de animación del Estadio Benito Villamarín). Merece, por ello, prestar atención a la praxis de aplicación de la nueva previsión del artículo 51 del Código Disciplinario de la RFEF. En todo caso, si a efectos sancionadores se identifican, por razón de que en ellos se producen las manifestaciones violentas, ámbitos o sectores específicos de los estadios (v.gr.:  Clausura de los sectores 120 y 122 del estadio Bernabéu por la Comisión de Control y Disciplina de la UEFA, por exhibición de banderas filonazis —Real Madrid - Bayern Munich de 23 de abril de 2014—, y diversas clausuras de la zona central de la grada baja Gol Norte del estadio Sánchez Pizjuán por el Comité de Competición de la RFEF, algunas revocadas por su Comité de Apelación) parece lógico tener definidos, a efectos preventivos, los ámbitos que, por razón de su vinculación funcional a la expresión colectiva —la animación—, deben ser objeto de un deber de especial diligencia.

(23) Sin ser uno de los grupos ultras más violentos de España, aunque su mala fama superara sus malas acciones, «Ultras Sur» no dejaba de tener un largo historial de sanciones derivadas de comportamientos violentos, y era probablemente el mayor grupo de España, con secciones organizadas prácticamente en todo el territorio nacional. Desde 1983, este grupo venía detentando la «Grada Joven» del estadio Santiago Bernabéu en cuyos aledaños regentaba el bar «Drakkar». En noviembre de 2013 su dirección histórica fue expulsada del grupo mediante una acción violenta dirigida por ex miembros del grupo neonazi «Hammerskin», disuelto por la Audiencia Provincial de Madrid. Los neonazis, ahora miembros de  «Outlaw Madriz», con conexiones con elementos del «Frente Atlético», pasaron a controlar el grupo, con la pretensión de controlar la grada, y quizá las dos mayores gradas de Madrid, como pareció indicar el casi inmediato ataque a miembros del «Frente Atlético» en el bar «Duratón», su sede oficiosa, ocurrido el 31 de diciembre de 2013.

(24) Cfr. www.fansrmcf.es sobre organización, actividades y formas de expresión de esta grada de animación.

Cfr. www.primaverablanca.es sobre compromiso de los candidatos a abonados de la grada de animación con la peña de la que son socios, en el que se contemplan aspectos como los reproducidos a continuación: «Defiendo activamente un estilo de animación exclusivamente madridista, ajeno por completo a cualquier intento de expresión política, explícita o implícita. Soy radicalmente contrario a la utilización de la violencia en cualquiera de sus formas, incluida la verbal, contra los equipos o aficiones contrarias, lo que no excluye en forma alguna la expresión no violenta de la antipatía que me pueden producir las actitudes de otros clubes y aficiones que es innecesario enunciar. Soy firme partidario del respeto a la dignidad de la persona en todas las expresiones de la Grada, y me opongo a que en la Grada se usen expresiones de desprecio o exclusión contra colectivos humanos por razón de raza, creencias, origen étnico, geográfico, social o cultural, o contra cualquier persona integrante de esa clase de colectivos por razón de su pertenencia a ellos.  Todas mis acciones reflejarán mi respeto y solidaridad con todos los demás miembros de la Grada y todas las entidades que la integran. Conozco que en razón de las manifestaciones que aquí hago, Primavera Blanca se hace responsable frente al Real Madrid de mi comportamiento en la Grada, y admito que en caso de vulneración de los compromisos que por mi propia voluntad libremente adquiero me sea retirado el aval de la Asociación».

 

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