Arbitró Juan Martínez Munuera del colegio valenciano. En el VAR estuvo Hernández Hernández.
Ver para creer, pero excelente arbitraje del colegiado de Benidorm. Dominó el partido desde el primer minuto y lo llevó con eficacia y clarividencia.
Los dos penaltis al Real Madrid fueron claros y no admitían duda. El primero de Sergi Gómez, que se protegió el rostro con la mano en alto, es de manual. El segundo fue de Aramburu a Vini en el 73' y requirió la ayuda de Hernández Hernández desde la sala VOR. El defensa llegó tarde y pisa al brasileño que ya había soltado el cuero, pero no es eximente de pena máxima. Incluso, Martínez Munuera pudo sacar la segunda amarilla al jugador blanquiazul, sin embargo se guardó la cartulina.
En el aspecto disciplinario mostró cuatro tarjetas a los locales y una a los madridistas. Sadiq en el 16' la vio por una entrada temeraria a Carvajal, Aramburu en el 27' por llegar tarde ante Vinícius, Pacheco en el 78' por derribo a Rodrygo y segundos después Barrenetxea por protestar dicha acción. En los merengues el tarjeteado fue Modric con una amarilla por pisar a Aramburu en el 78'.
Martínez Munuera, MUY BIEN.
Getty Images.
Courtois: 6. Le llegaron mucho, pero no necesitó intervenir demasiado.
Carvajal: 6. Estuvo más sólido que sus compañeros de defensa.
Militao: 5. Mostró dudas.
Rüdiger: 4. Anduvo bastante despistado
Mendy: 5,5. Mal con balón, pero contuvo bien al final.
Valverde: 6,5. Es el jugador más fiable en estos momentos.
Modric: 4. Bastante superado.
Güler: 6. Tímido, pero apenas falló y forzó el penalti.
Brahim: 6,5. Fue una pena su lesión. Estaba jugando bien.
Vinícius: 5. Poco acertado, pero forzó un penalti y metió el otro.
Mbappé: 8. Su mejor partido hasta el momento.
Rodrygo: 4. No estuvo acertado.
Lucas: sin tiempo relevante.
Endrick: sin tiempo.
Ancelotti: 5. No contaba con muchos recursos para jugar con los cambios, pero su equipo no estuvo bien en gran parte del partido.
Getty Images.
El Real Madrid ha obtenido una victoria muy importante y sufrida con goles de penalti de Vinícius y Mbappé.
Ancelotti no tenía muchas opciones y optó por lo más natural. Dada la ausencia de cuatro centrocampistas, optó por Güler para acompañar a Valverde y Modric. Brahim entraría por Rodrygo como novedad en el ataque.
La primera parte fue absolutamente trepidante. Tanto el Madrid como la Real especularon muy poco y buscaron la portería contraria. Fue una pena que la lesión de Brahim cortase el buen partido que estaba haciendo. Precisamente el malagueño se hizo daño en una jugada en la que habilitó a Mbappé. Una de las mejores ocasiones del primer tiempo.
En el Madrid entró Rodrygo por Brahim, pero el que estaba realmente fino era Mbappé: cada balón que recibía se convertía en peligro automáticamente. Suyas fueron las mejores ocasiones del equipo de naranja si exceptuamos el remate de cabeza de Rüdiger.
Por parte de la Real, cabe destacar que los jugadores locales toparon dos veces con el palo. Ambas jugadas vinieron precedidas de pérdidas negligentes del Madrid. También tuvo una muy buena la Real al final de la primera parte tras relajación excesiva en lugares peligrosos de Vinícius y Güler.
El Real Madrid ha obtenido una victoria muy importante y sufrida con goles de penalti de Vinícius y Mbappé
Que la primera parte fuera entretenida no quiere decir que la jugase bien el Madrid. Demasiada distancia entre sus líneas, mala salida del balón y también excesivas pérdidas de balón donde no toca.
El comienzo de la segunda parte no fue esperanzador. De nuevo desatención defensiva y palo de Sucic cuando tenía todo a favor frente a Courtois. El Madrid contestó de forma tímida con una cabezazo de Militao que fue fácilmente detenido por Remiro.
En el minuto 57, le cayó un balón en la frontal a Güler y su contundente remate fue parado por la mano de Sergio Gómez. Se trató de un penalti muy claro que aprovechó Vinícius para colocar el 0-1.
La verbena defensiva se volvía a mostrar en el 68, cuando la Real conectó dos veces seguidas con la cabeza obligando a intervenir a Courtois. Poco después Militao se comenzó a mostrar dolorido de la rodilla. Lucas empezó a calentar. Un minuto más tarde, Vinícius dribló por la izquierda y tras centrar recibió un pisotón. El VAR avisó al árbitro, que señaló penalti. Mbappé hizo el 0-2.
Finalmente Lucas entró por Arda Güler y ocupó una posición en el centro del campo. Se trataba ya de resistir. En el 88, Mbappé, mejor jugador madridista, dejó su sitio a Endrick.
Getty Images.
Hoy, un seguidor de cuenta en X de La Galerna nos ha informado de la existencia de un Proyecto Fin de Grado que versa sobre la contaminación acústica generada por eventos celebrados en el estadio Metropolitano de Madrid, el campo del Atleti.
La autora es Carlota Monge Cacho, la titulación, Grado en Ingeniería de Sonido e Imagen, y el centro, la Universidad Politécnica de Madrid. Pueden consultarlo en este enlace.
Tras explicar y aplicar toda la normativa pertinente en sus mediciones, el proyecto concluye lo siguiente:
Es decir, por la noche, cuando más necesario es el descanso, los vecinos del Metropolitano reciben un nivel de ruido superior al permitido, por lo que no se cumple la normativa, ya que para hacerlo no tendría que superarse el límite en ningún periodo. Es importante resaltar que el incumplimiento de la normativa se produce sea cual sea la actividad celebrada en el recinto: partido de fútbol, concierto o evento multitudinario como «La Velada del Año 3». La afluencia masiva que personas tiene como consecuencia un mayor tráfico y, por tanto, una mayor emisión de ruido desde las vías de circulación. El ayuntamiento de Madrid, con Almeida a la cabeza, concluyó en 2019 que el Metropolitano no cumplía con el límite de contaminación acústica. Hace un lustro.
¿Va a generar tanto ruido en los medios y en redes sociales este hecho como el asunto del Bernabéu?
Getty Images.
Buenos días, amigos galernautas. Aunque el portanalista medio está curtido cual queso viejo es cierto que, una vez superado este coitus interruptus de septiembre y atravesado el yermo páramo de este parón de selecciones, cabía esperar mayor ingenio de nuestros confeccionadores de primeras planas en los kioscos de la piel de toro.
Vuelve la Liga, el torneo que verán gratis en Guangzhou mientras Manolo, el del bar de abajo, se dejará más de mil lereles al año en poner el furbo a sus parroquianos. P´al forofo. For the fans, ya saben.
Así las cosas, tal y como los cuatro jinetes del apocalipsis deportivo diario han perpetrado las portadas, el regreso del Real Madrid al nido liguero de conde-duques y validos de la corte arbitral de Negreira, esta noche en la Bella Easo, nos resulta algo descafeinado. Lo del Pajarito que se convirtió en Halcón a fuerza de comer merengue del AS, y lo de Mbappé, brazos cruzados en postura a imitar en cualquier foto familiar por los sobrinitos de España, son cosas que representan los manidos lugares comunes que tanto frecuenta la prensa de los goles, los canastos y el balón-volea. Sin embargo, si uno saca su lupa detectivesca de Sherlock Holmes galernauta descubrirá en los bajos fondos del Marca la noticia que verdaderamente les excita y que, si fueran suficientemente gallardos, llevarían con honores a primera página.
“El Madrid suspende los conciertos hasta marzo de 2025 como mínimo tras las quejas por el ruido” .
Mucho, mucho ruido
Ruido de ventanas
Nidos de manzanas
Que se acaban por pudrir
Mucho, mucho ruido
Tanto, tanto ruido
Tanto ruido y al final
Por fin el fin
Ruido, que cantaba Joaquín Sabina, colchonero de pro, igual que presuntamente lo es el célebre “Ruido Bernabéu”, impulsor y activista virtual de estas decibélicas protestas vecinales en los aledaños del estadio, de noche, y presunto director de operaciones y negocio del Atlético de Madrid, otrora mano derecha de Tebas, de día. Eso al menos se dice. A fin de evitar suspicacias, sería bueno que el tal “Ruido Bernabéu” revelara quién se haya detrás de ese nick tuitero. El que la agenda del centro neurálgico de una gran ciudad venga marcada por un personaje sin rostro es más propio del mundo del cómic. Estamos en la realidad, no en V de Vendetta, aunque a vendetta contra la estrategia del Real Madrid suenen todos estos esfuerzos por socavar los ingresos extraordinarios del estadio. Ya hay miles y miles de cuentas tuiteras colchoneras y culés celebrando este mero aplazamiento de conciertos.
Urge que vayan a celebrar a Neptuno y Canaletas, respectivamente.
No negamos que habrá vecinos de la zona genuina y legítimamente preocupados por los efectos secundarios de los conciertos masivos en el estadio. Es una pena que estén siendo manejados por intereses oscuros.
Celebramos en cualquier caso la iniciativa del club, el Real Madrid, jamás impuesta por ninguna instancia superior o divina, de enfocar todos sus esfuerzos en corregir este problema, que no sabemos si podría haberse previsto mejor. También el FC Barcelona, en la remodelación de su estadio, podía haber previsto mejor que la esclavitud está erradicada de la faz de la tierra antes de enrolar a obreros en condiciones de semiesclavitud, asunto este que, en cambio, no ha llamado la atención más que de dos medios: El Periódico de Catalunya y, tras él, La Galerna. Eso no ha hecho tanto ruido como los ruidos de Concha Espina, por lo que sea.
El nuevo Bernabéu es un game changer, que apuntaba Jorgeneo en el chat de La Galerna, y eso no pueden soportarlo. Especialmente si eres colchonero. Resulta curioso que, así como corren ríos de tinta en la prensa “seria” por los asuntos vecinales de Concha Espina, los atascazos derivados de las riadas humanas del Wanda, cante Bruce Springsteen o trote Koke Resurrección, no merecen mayor comentario. Ni siquiera de nuestro locuaz alcalde.
Ahora será el ruido, luego el tráfico, después la gente, más tarde los gorgoritos de Luis Miguel y finalmente las palmaditas en el culo de Aitana. No cejarán en su empeño. Mucho está en juego y a veces olvidamos cuán formidable enemigo es el antimadridismo.
Antimadridismo que tan bien encarnan nuestros amics, que andan últimamente relajados, absueltos mediáticamente por sus tropelías y corruptelas, ufanos, paseando por la rambla con bastón y bombín, vestidos un sábado con la camiseta de los domingos. Han ganado cuatro partidos. No descarten que se paseen por Canaletas si ganan en Girona, donde de un tiempo a esta parte se les discute, Puigdemont mediante, la supremacía del fútbol catalán. Por si fuera poco, ahí tienen el Plan Pedri, que no sabemos si incluye Luz de Gas, la disco de Barcelona, donde —qué tiempos aquellos— Laporta se desparramara champán encima cual adolescente en su primer botellón en las fiestas del pueblo.
Nos encanta el Plan Pedri, dicho sea de paso. Se resume en que hay que entrenar.
Bromas al margen, celebramos el regreso al verde del bueno de Ansu Fati, llamado a ser el nuevo Vinícius por los cantamañanas de por allí que frecuentan las tertulias de por aquí, y que lo elevaron al enésimo pedestal de la Masía antes de tiempo. Flaco favor le hicieron. Es bueno en todo caso verle de vuelta.
Resulta curioso cuanto menos que el bueno de Ansu vaya a protagonizar una portada del diario Sport el día después de que Vitor Roque —otro nuevo Vinícius— mojara con la camiseta del Betis. La broma les costó 60 palancazos, recuerden.
Tigrinho ha rugido.
Y eso hace ruido.
Pasad un buen día.
Quinta jornada de Liga a la vuelta del parón por los compromisos internacionales. Una dura piedra de toque para el Real Madrid en su visita a Anoeta. Los donostiarras han sufrido dos bajas importantes este verano, Le Normand y Merino, mientras que han llegado jugadores de futuro como el islandés Oskarsson, el capitán olímpico Sergi Gómez, el defensa Javi López, el marroquí Aguerd y el croata Sucic. Para el choque ante los blancos se ha recuperado milagrosamente Oyarzabal de su esguince de tobillo, pero sí contarán con las bajas de Traoré, Brais y Zakharyan.
Imanol no variará su esquema habitual de 1-4-3-3, aunque tiene alguna duda en su once, como por ejemplo en el lateral derecho. Un XI probable sería el formado con Remiro en portería; Aramburu de lateral derecho, Javi López por el izquierdo y Zubeldía y Pacheco como centrales; en la media, Zubimendi en la sala de máquinas, con Sergi Gómez y Turrientes en los interiores; y arriba Becker en el costado izquierdo, Kubo en el derecho y Sadiq en punta.
La principal idea es mantener un equilibrio en todas sus líneas. A partir de ahí la Real activa la presión alta en campo contrario, prácticamente situando a sus atacantes en la frontal del área rival. Con ello quiere recuperar pronto el balón para generar peligro o molestar lo suficiente la salida del cuero del adversario para que se vea abocado a rifar el balón y arriesgar mucho en los pases. Si la presión surte efecto, la Real se vuelve muy peligrosa porque tiene jugadores talentosos arriba, con buen pie para filtrar balones y rematadores letales. Si por el contrario la presión no sale como se espera y el contrario sale de ella con el balón controlado, el conjunto vasco se rearma rápidamente para formar en bloque medio y desde ahí defender.
Uno de los puntos fuertes de los easonenses. Una salida limpia, clarividente y muy académica es la que propone la Real ante todos los equipos. Su idea es comenzar jugando desde atrás en cualquier partido y circunstancia. Para ello, los centrales se abren y Remiro les entrega el cuero para que comiencen la transición defensa-ataque con el objetivo de encontrar al jugador libre, el llamado concepto del tercer hombre, que permite a uno de los interiores recibir y combinar con los pivotes o futbolistas de banda. La inclusión definitiva ya desde hace dos temporadas de Zubeldia en esa parcela supone un argumento positivo más para la los vascos, puesto que es un medio reconvertido con visión de juego y calidad en el pase para asegurar una buena salida. Pacheco también tiene buen pie con la zurda y ambos serán los encargados de conectar de forma rápida y eficaz con el mediocampo.
Otra opción muy interesante y atractiva que este año da muy buenos réditos es que Remiro es el eje para sacar el esférico. El portero posee un sensacional desplazamiento en largo y puede realizar aperturas a cualquiera de las bandas o a Oyarzábal si hacen un movimiento de arrastre retrocediendo al mediocampo para recibir el cuero.
La Real no ha empezado tan fino como otros años a la hora de encajar tantos y en cuatro encuentros ha recibido cuatro dianas, uno por choque. Imanol construyó un equipo que se parapeta atrás de forma eficiente, firme y sólida. También hay que tener en cuenta que suelen mostrar contundencia y agresividad para parar mucho el juego y cortar el ritmo a los adversarios. La defensa es prácticamente nueva respecto a otros cursos, con tres novedades, los dos laterales y Pacheco sustituyendo a Le Normand después de su marcha al Atleti.
El pivote también garantiza trabajo y recuperación de balón con Zubimendi, que aporta mucho a la fase defensiva. A su lado recibe cuantioso apoyo de Turrientes y en gran medida de Sergi Gómez, que ocupa la posición anterior que ostentaba. En general, todo el equipo echa una mano incluyendo a los hombres de ataque. A balón parado tienen estatura y buenos cabeceadores en los centrales, Mikel Sadiq y Oyarzabal, que pese a no ser demasiado alto ejecuta bien el remate. En los centros laterales, siempre trabajan bien desde ambos costados y poseen futbolistas con buena capacidad de centro. Si existe un punto débil para atacar sería que Mbappé se moviese por la zona de Zubeldia, al que ya volvió loco en la pasada eliminatoria de Champions entre los txuri-urdin y el PSG.
La Real tiene piezas importantes en ataque y en el nueve han sumado a un prometedor Oskarsson y a Sadiq, que empieza a tener continuidad después de su grave lesión hace dos temporadas. Además, Kubo ha dado un paso en las últimas jornadas tras chupar banquillo al inicio de la Liga. Barrenetxea parece más maduro y dispuesto a sumar de cara a puerta. De todas formas, no han tenido un comienzo prolífico, con tres tantos en cuatro encuentros. Sin embargo, la Real es un equipo con calidad, talento e imaginación en ataque. En cualquier jugada, puede surgir una genialidad en forma de pase de Kubo, la presencia en el área o el disparo de Sergi, el olfato de Oyarzábal, el desborde de Barrenetxea o la enorme velocidad de Becker.
Por las bandas serán un cuadro peligroso a la contra con espacios o en los desmarques inteligentes y dañinos de Oyarzábal, que no está para ser titular, pero sí para ayudar como confirmó en rueda de prensa Imanol. Rüdiger y Militao tendrán que estar atentos al delantero vasco cuando salga desde el banquillo porque se mueve bien, baja a recibir y participar del juego, abre huecos para la subida de los interiores y en las inmediaciones del área saca su disparo con la zurda con rapidez y potencia.
El juego de posición es el estilo y la propuesta de esta Real de Imanol que enamora con su idea en los últimos tiempos. El balón es el protagonista y quieren que sea suyo. Lo mantienen de media un 57% cada partido liguero (3º del ranking actual en Liga) y con él quieren crecer, combinar, asociarse y llevar el tempo del encuentro. La Real es un equipo alegre, ofensivo, que no busca encerrarse ni ser rácano. Tampoco pretenden tener el esférico por tenerlo, sino que lo hacen para generar superioridades, buscar el marco rival e ir a por el gol. Por eso, también poseen verticalidad en los últimos metros, donde tratan de acelerar la jugada y encontrar fisuras que aprovechar en las zagas rivales.
Otros aspectos a tener en cuenta, porque figuran en el top3 de estadísticas de la Liga, es que es el tercer equipo que más faltas comete, el primero que más recibe, el segundo que más balones disputa y también el segundo en número de duelos aéreos.
El japonés Take Kubo no tuvo el comienzo de curso soñado con alguna suplencia que no entendió. Pero en la segunda jornada fue el jugador fundamental para la Real en su visita al RCD Espanyol. Con su gol en la segunda parte se reivindicó y dio el único triunfo hasta ahora en Liga para los donostiarras. Además, viene de dos buenas actuaciones con Japón en el parón de selecciones en encuentros de clasificación para el Mundial de 2026. El nipón sigue jugando escorado a la derecha, pero con libertad para moverse entre líneas o bajar a recibir. Su juego ha madurado, elige bien, juega fácil y lo hace todo con sentido y buscando ser dañino. Rápido con el cuero controlado, habilidoso en espacios reducidos, técnico y con visión de juego, le sigue faltando ver puerta con mayor facilidad para dar un salto cualitativo en su carrera.
Getty Images.
Se consumió el verano, volvió a la acción el Real Madrid femenino arrancando con una sonrisa su quinta temporada de existencia, y lo hizo con una plantilla renovada tras un verano repleto de salidas e incorporaciones. Los objetivos siguen siendo los mismos: reducir la distancia con el FC Barcelona, superar la segunda ronda previa de la Champions para ofrecer una buena imagen en la fase de grupos y, finalmente, no dejar escapar la oportunidad si la Copa de la Reina o la Supercopa de España vuelven a ponerse a tiro.
Para lograrlo y evitar el estancamiento del año pasado, el club ha renovado más de un tercio de su plantilla, dado salida a siete jugadoras —incluidas dos capitanas— y fichado a ocho futbolistas. El Levante UD, del que proceden tres mujeres, vuelve a ser el caladero favorito del Madrid, del Atlético cruzan la ciudad dos piezas y del mercado internacional aterrizan las tres restantes. En cuanto a impacto, a las caras nuevas pueden sumarse tanto Caroline Weir como Carla Camacho, casi inéditas en la 2024/25 por culpa de sus lesiones graves de rodilla. ¿Quiénes se enfundan la camiseta blanca para contrarrestar las bajas de Ivana Andrés, Kenti Robles, Sofie Svava, Kathellen Sousa, Claudia Zornoza, Hayley Raso y Freja Olofsson?
Mientras que los roles en la portería se mantienen claros y sin cambios (Misa Rodríguez como titular con Myléne Chavas como su suplente), la dirección deportiva ha llevado a cabo la revolución que se pedía a gritos en la línea defensiva, siendo la parcela más renovada. Una central pura (María Méndez), una carrilera (Sheila García) y dos futbolistas que pueden actuar como centrales y laterales (Mäelle Lakrar y Antônia Silva) son las llamadas a cortar de raíz la sensación de fragilidad transmitida hasta ahora.
Con María Méndez (Asturias, 2001) el Real vuelve a incidir en la política de fichar talento joven y español con grandes probabilidades de terminar de explotar en el futuro próximo, ya formando parte de la disciplina blanca. La ovetense de 23 años viene de liderar la defensa del Levante, hasta el punto de convertirse en capitana, y su templanza debe ser fundamental a la hora de iniciar el juego desde atrás. Si confirma su progresión, apunta a ser una de las centrales titular de aquí en adelante. Por lo pronto, su debut en Liga F fue intachable: portería a cero y gol anotado.
Tanto Antônia Silva (Brasil, 1994) como Mäelle Lakrar (Francia, 2000) llegan a Madrid directas desde los Juegos Olímpicos y asentadas en sus respectivas selecciones absolutas. Aun siendo la de central su demarcación predilecta, ambas acumulan un gran bagaje actuando desde el lateral derecho. Está por ver si Alberto Toril insistirá en sus planteamientos con defensa de tres ahora que la posición está bien cubierta. A sus 30 años, a la brasileña se le pedirá sacar a relucir su veteranía y su intensidad en cuanto se recupere de la lesión sufrida en Francia, mientras que, en circunstancias normales, Lakrar debería tener un amplio margen de crecimiento, pues tiene la planta física para alcanzar las cotas que se proponga.
Sheila García (Guadalajara, 1997) sigue avanzando en su carrera profesional sin abandonar la capital. Tras destacar en el Rayo Vallecano y pasar por el Atlético de Madrid, llega a Valdebebas en su momento de madurez y confiando en dejar atrás las lesiones. Su polivalencia le permite jugar en ambas bandas y adoptar un perfil tanto ofensivo como defensivo, por lo que quizás sea en el lateral izquierdo como complemento para Olga Carmona donde encuentre más minutos tras la marcha de Svava.
El centro del campo del Real Madrid empieza a sonar al de un equipo europeo de garantías. La necesaria salida de Olofsson es cubierta por su compatriota Filippa Angeldahl (Suecia, 1997), más ágil, más experimentada y más templada a la hora de aportar seguridad en la zona ancha, como ya demostró en el primer partido de la temporada ante el Espanyol. No viene de ser titular indiscutible en el Manchester City, pero bien puede ser el tipo de jugadora fiable que alarga cualquier plantilla para afrontar una carga alta de partidos.
La sorpresa del mercado de fichajes, quizás necesaria tras la despedida de Claudia Zornoza, es la incorporación de Melanie Leupolz (Alemania, 1994). La alemana, una de las mejores centrocampistas de Europa, llega procedente de un Chelsea empeñado en amasar plantillas de cuarenta futbolistas. Leupolz ha entrado en su etapa de jugadora veterana y se instala en España un año después de ser madre pero, por suerte para el Madrid, su caso es diametralmente opuesto a otro bien conocido. La profesionalidad de la teutona está fuera de toda duda y es uno de los casos de éxito de vuelta al máximo nivel tras dar a luz, por lo que podrá ser una socia de lujo para Sandie Toletti, Teresa Abelleira, Maite Oroz, la propia Angeldhal y, por supuesto, Caroline Weir.
La escocesa, por méritos propios, no necesita presentación y no debería aparecer en este repaso de incorporaciones. No obstante, su vuelta tras un año en la enfermería la convierten en el principal refuerzo con respecto a la temporada pasada. El Real es otro con Weir en el campo porque es diferencial por sí misma y porque hace mejor a quien juega a su alrededor. Sobre los hombros de la afición recae la responsabilidad de rezar sin cesar para que su lesión se convierta en un simple mal recuerdo del pasado.
Por último, la producción ofensiva. Dada su influencia, bien podría entrar en este apartado Caroline Weir, pero la cuota de recuperaciones la ocupa Carla Camacho. La canterana se ganó su ficha con el primer equipo hace un año, pero la epidemia de roturas de ligamento cruzado anterior cortó su progresión precisamente cuando más minutos para demostrar su valía podría haber tenido. Esta temporada tendrá mucha competencia en la posición de delantera centro, por lo que la paciencia será fundamental para ella.
A Signe Bruun, Caroline Møller y Naomie Feller se suma Alba Redondo (Albacete, 1996). La atacante manchega se enfunda la camiseta blanca tras siete años curtiéndose como la referencia ofensiva de sus equipos (primero el Fundación Albacete y, desde hace cinco años, el Levante). Sin ser la superestrella internacional que una parte de la afición demanda, Redondo se ha convertido en la delantera española más constante a la hora de ver portería. Su rango de influencia es mayor que el de Bruun, por lo que con su movilidad y clarividencia debería convertirse en un recurso fundamental para el ataque madridista.
La relación de atacantes e incorporaciones la completa Eva Navarro (Murcia, 2001), un anhelo del club que se remonta a la creación de la sección. Desde su irrupción en la liga se la ha considerado como uno de los diamantes del fútbol femenino español, pero dos lesiones de ligamento cruzado anterior lastraron su desarrollo. Con 23 años, la de Yecla parece haber superado esa etapa y debe estar lista para sacar rendimiento de forma constante a sus habilidades innatas: potencia, desborde y gran disparo. Junto a Athenea del Castillo y Linda Caicedo, el perfil de extremo en la plantilla queda bien cubierto.
¿Será suficiente este zarandeo dado a la plantilla para alcanzar los objetivos marcados? Para bien o para mal, no tardaremos en comenzar a desvelar la incógnita: con la liga recién iniciada, el próximo jueves se disputará el partido de ida de la eliminatoria de acceso a la Liga de Campeones frente al Sporting Clube de Portugal. Antes de que acabe septiembre sabremos si el Real Madrid femenino aprueba su primer gran examen.
Getty Images.
Buenos días, amigos. Más Central Lechera que nunca, el diario As trae en portada una entrevista con Deco, director deportivo del club cliente de Negreira. La Caverna es lo que tiene. El día que Sport o Mundo Deportivo traigan una entrevista exclusiva con José Ángel Sánchez o Juni Calafat nos avisáis, por favor. Ese día el sol, jubiloso, relampagueará en el cielo, el vuelo de las golondrinas se acompasará con el latir de nuestros corazones y las mocitas barcelonesas irán mustias y cariacontecidas porque juega Cubarsí.
Deco es un genio. Agente de futbolistas metido a director deportivo del club cliente de Negreira. Nosotros, cuando seamos mayores, también queremos ser nuestro propio cliente. No le vemos más que ventajas. Contrataremos nuestros servicios continuamente.
-Buenos días, ¿es usted yo?
-Al aparato.
-Haga el favor de ponerme cuarto y mitad de centrocampista defensivo.
-Eso está hecho. Los tengo buenos, bonitos y baratos. Mejor dicho, los tiene usted, que soy yo.
-Pero ¿no lo hará usted por mi comisión? Tenga en cuenta que tenemos un departamento de compliance muy severo.
-Tranquilo, no lo hago por su comisión. Lo hago por la mía.
Claro que Deco no hace nada diferente de lo que hace Laporta. Laporta también es mercachifle de jugadores y a la vez presidente del club cliente de Negreira, funcionario arbitral al cual cuadriplicó el sueldo, como buen cliente de un servicio estratégico que es. Estas dualidades (ser a la vez agente y director deportivo, presidente y a la vez agente) no deben llamar la atención en un sistema en el cual el proveedor de imágenes para el videoarbitraje es al mismo tiempo miembro del consejo de administración de una filial del club cliente de Negreira.
Los titulares de la entrevista de Deco en As están completamente desprovistos de interés. Imaginad cómo será el texto de la propia entrevista. Deco es un agente de jugadores que se ha mostrado encantado del ruinoso mercado de verano protagonizado por su club (cliente de Negreira) y que ha llegado a decir, en otra entrevista diferente, que Nico Williams no está en el club cliente de Negreira porque el club cliente de Negreira no ha querido. Sí, sí, sí, es un verdadero genio. También lo es Laporta, claro. Estamos a tres portadas de Sport (o de As, ya puestos) de que la culpa de que Nico Williams no esté en el Barça sea de Florentino Pérez. O del caudillo.
El siguiente diario culé de nuestro repaso del día es Mundo Deportivo, que en este caso celebra la entrevista que Lamine Yamal concedió a Pablo Motos en El Hormiguero. El chico nos cae bien, no podemos evitarlo. Es además un jugador con potencial de auténtica estrella, no como la mercancía averiada que suelen vender por esos lares. Lamine merecería jugar en un grande, pero dice en el titular extraído por Mundo Deportivo que prefiere ser una leyenda del Barça. Cada uno es dueño de su destino, pero la cúspide de las leyendas del Barça está ahora mismo copada por Enríquez Negreira. Hay poco sitio ahí.
En sus bajos, con perdón, el diario de Godó, grande de España, informa de la condena por abuso sexual a Hugo Mallo, noticia que ilustra, sorprendentemente, con una foto de Hugo Mallo y no con una de Vinícius (el diario Público hizo algo parecido el otro día). En su frontispicio, se celebra el retorno de Gavi y se lamenta el fallecimiento de la coma del vocativo. El Señor la tenga en su gloria. Cuidado, que a lo mejor en catalán no hay que ponerla y se trata de un bonito guiño supremacista, qué sabremos nosotros.
Quien sí trae una foto (en pequeñito) de Vinícius es Sport, a quien en su faldón nombra solemnemente Sport “problema” de Florentino. Como problema para el Madrid que indudablemente es Vinicius, manifiesta una desconcertante tendencia a trepanar la retaguardia del principal adversario nacional (¿?) del Madrid. No queremos pensar en los sofocos que se van a producir en la redacción de Sport cuando, en pocas semanas, ese gran problema que tiene Florentino sea proclamado Balón de Oro, como todo apunta a que debe suceder.
Para finalizar tenemos a Marca, que contra todo pronóstico dedica su primera plana a cierto club que es vigente campeón de liga y Champions pero que habitualmente solo sirve para malmeter en su contra. Pedid un deseo, porque hoy Marca se hace eco de algo positivo: el bonito gesto del club blanco, renovando su fe en un futbolista joven y talentoso en el comienzo de su recuperación de una grave lesión. Bien por el Madrid y ánimo al chico, Joan Martínez, que tiene unas condiciones bárbaras. Suerte también a Gavi, en el otro lado del puente aéreo, en su reincorporación a los terrenos de juego.
Pasad un buen día.
El Balón de Oro es otro asunto más con el cual atacar al Real Madrid. La relación entre el club blanco y el galardón se remonta a los inicios del premio.
Los amigos de fcQuiz inician nueva temporada poniendo a prueba vuestros conocimientos sobre el Madrid y el trofeo entregado por France Football.
¿Puedes acertar todas las preguntas?
Getty Images.
Buenos días, amigos. Apenas restan un par de días para que vuelva el Madrid. Aunque sea en la liga putrefacta de Tebas, siempre es más apetecible ver a nuestro equipo que a combinados de futbolistas en competiciones creadas para el enriquecimiento de ciertos prebostes y la proliferación de lesiones.
Además, durante este parón hemos tenido que lidiar con diversos casos de racismo en el fútbol español y con el enésimo episodio de caza y captura de Vinícius. Se da la curiosidad de que en los casos de racismo citados ninguna de las víctimas fue el siete del Madrid. Algo raro debe de haber ocurrido, porque este portanalista había leído a gente muy lista y con mucho predicamento que había más negros en el fútbol español y sin embargo solo se proferían insultos racistas contra Vinícius. Algo falla en el argumento de quienes defienden que no hay racismo aquí.
El asunto de los racistas que no saben que lo son es un problema serio del cual dimos buena cuenta en el portanálisis de ayer. Si no tuvisteis ocasión de leerlo, os recomendamos que lo hagáis ahora. Eso sí, tomad la precaución de hacerlo sin comida en el estómago, por si sufrís nauseas al leer a Pedro Simón.
Lo lógico sería pensar que esta lacra preocupa a la prensa deportiva. Pero las inquietudes de los medios andan lejos de algo con tan poca importancia como el racismo (?). Porque, además, aquí no hay, ¿verdad?
Al diario As lo que le preocupa es el rendimiento de Vinícius con la selección de Brasil. Titulan «Preocupa Vinícius», aunque realmente lo que hace Vini es molestar, concretamente a racistas, cafres, vinagres, antimadridistas y gran parte de la prensa. «Vinícius molesta» habría sido un título más acertado. Aunque sinceramente ese titular casa más con la filosofía focal (no confundir con fecal) de Marca.
En Marca hoy no tocaba acosar a Vinícius ni pergeñar portadas eméticas y han preferido centrarse en la gran Carolina Marín, que afronta su tercera larga recuperación tras la última lesión de gravedad. Desde La Galerna nos sumamos al apoyo a esta gran campeona.
Mundo Deportivo centra su atención es la necesaria renovación de buena parte de la plantilla culé. Ya sabemos lo creativo de los contratos firmados tanto por la directiva de Bartomeu como por la de Laporta, con soluciones tan lógicas como pagar cada año mucho más dinero a futbolistas veteranos, los cuales alcanzarán su máximo sueldo cuando lleguen a la edad de Jordi Hurtado.
Cuando el club afronte la renovación de los contratos se hallará, entre otros, con dos problemas: que no hay dinero y que incumplen la normativa económica. Ninguno de los dos es preocupante. La ausencia de recursos se soluciona por «arte de magia» y el encaje normativo corre a cargo de Javier Tebas, con la inestimable ayuda de otros actores del fútbol como, por ejemplo, la empresa encargada del VAR, que si es necesario avala lo que tenga que avalar al FC Barcelona, sin que ninguna de las dos cosas suponga tipo alguno de ilegalidad ni conflicto de intereses. Hasta ahí podíamos llegar.
En la parte superior de Mundo Deportivo y en la inferior de Sport se habla de la presencia de Flick en la Diada catalana.
Quien llega al FC Barcelona sabe que ficha por algo más que una entidad deportiva. Más que un club, el Barça es una secta, y como tal celebra liturgias en las cuales sus miembros deben participar.
El sacramento de la Diada es uno más y Flick, que tonto no parece, sabe que le irá mejor sumándose al acto. Laporta afirma que fue él «quien dijo que quería estar en un día tan especial».
El Barça también comparte con las sectas los procesos de captación e integración:
Primero está la fase de persuasión: Laporta, Deco o cualquier otro comisionista del club se acerca al objetivo y le promete grandes riquezas deportivas y económicas. No se escatiman esfuerzos para convencer a la víctima, perdón, al profesional en cuestión de que fiche por el FC Barcelona.
Después viene la fase de conversión: el club convierte al nuevo miembro en uno de los suyos. Aunque el jugador o entrenador provenga de Trinidad y Tobago, sin duda nació con los valores culés, el ADN Barça, en su casa se cocinaba con aceite de La Masía y desde que nacieron comulgan con el independentismo catalán, desfilando si es menester en primera fila el día de la Diada.
En tercer lugar tiene lugar la fase de adoctrinamiento: todo lo culé es lo mejor, no existe otra opción y ojo no vaya a reconocer el individuo en rueda de prensa alguna debilidad —que se lo digan a Xavi— o mostrar algún tipo de discrepancia con el dogma oficial de la secta. Solo son válidas las doctrinas del club.
Por último tenemos la fase de desconversión, es decir cómo se abandona la secta o club. Existen varias vías, aunque la principal es que la entidad quiera sustituir al miembro por otro, ya sea porque no quiere respetar su contrato al haber encontrado otro acólito más barato o porque otro fichaje genere más ilusión, que al fin y al cabo es la gasolina que mantiene el engaño en funcionamiento. Entonces comienza una campaña de acoso y descrédito en la cual no se desdeña ningún medio para obtener el fin. Lo de medio nunca mejor dicho.
Toda secta es una organización jerarquizada cuyo principal objetivo es el ánimo de lucro. En el Barça, Laporta se mantiene en la cima vendiendo ilusión. Para ello, desde su vuelta ha realizado numerosos fichajes, de los cuales apenas un puñado siguen en la plantilla, moviendo mucho dinero: ha comprado por 310 millones y ha vendido por 214.
Pero al final todas las sectas acaban igual, como vimos en los Simpson.
Pasad un buen día.