Las mejores firmas madridistas del planeta

De un tiempo a esta parte, da gusto recibir a un club amigo en el Bernabéu. Será que, antimadridismo de provincias mediante, cada vez nos quedan menos, será también que en las filas del Espanyol no apreciamos Alejos ni Maffeos de turno. Malas noticias para el bueno de Vini en este regreso liguero, hoy velando armas en el banquillo al principio, héroe de la noche al final, pensando lo a gusto que podría descansar en cualquier campo de España. No será en el Metropolitano la próxima semana, no caerá esa breva. No fue el único titular habitual fuera del verde en esta noche de septiembre; junto a Vini, Mendy y Rüdiger aposentaron sus posaderas; en su lugar, sobre el verde, Fran García en el lateral izquierdo y Tchouameni como central. Aladino Güler, dicho sea de paso, con el encargo de frotar la lámpara maravillosa de Vinicius Junior. Poco tardaría en hacerlo.

Comentaba Carletto en la previa acerca del gusto del Bernabéu por el rock&roll. y resulta que el Madrid nos deleitaba con un fútbol asociativo de violines y excelsas partituras

Melancólico, cual si se hubiera contagiado del emotivo minuto de silencio del coliseo merengue a Salvatore “Toto” Schilacci, héroe azzurro en el Mundial de Italia 90 -descanse en paz-, el Espanyol no opuso ninguna resistencia en estos primeros compases que tanto se le indigestan al Madrid últimamente. El único susto entonces, el revolcón de Bellingham sobre su hombro sufriente. Duró poco. Lo que tardó el inglés en deleitar a la parroquia con un taconazo de altura para sacar el balón jugado en defensa. Antes, Güler ya había dejado un par de requiebros taurinos en el área y Goes, de nuevo bajo los focos, alguno de sus malintencionados caracoleos. Del Espanyol, res; el mismo protagonismo del que acostumbran detentar los pericos en las páginas de la prensa deportiva catalana.

El Madrid acumulaba ocasiones, frecuentemente a partir de las botas de Mbappé previo paso por el fútbol de seda de Arda, primero lo hizo tras un buen centro de un incisivo García, que Güler depositó con inteligencia de cabeza en el área para remate de Kylian que desbarató otro García, Joan, el buen portero blanquiazul. Poco después atraparía con firmeza un disparo seco y duro desde la frontal de nuestra Tortuga Ninja, pendiente aún de ajustar el antifaz de su punto de mira. Entre medias, aventuras locas de Militao, testarazo en un córner incluido, y un manotazo en la jeta de Fran, penal potencial, con el VAR haciendo mutis merengue por el foro. Comentaba Carletto en la previa acerca del gusto del Bernabéu por el rock&roll. y resulta que hasta el momento el Madrid nos deleitaba con un fútbol asociativo de violines y excelsas partituras. Se puede, claro, si consideramos que nuestro halcón charrúa, corrector impenitente, ya acumulaba seis recuperaciones en menos de media hora.

Todo pintaba bien.

Pero poco a poco, tras recibir Mbappé su primera amarilla incomprensible del Far West de la Liga por un aspaviento a 40 metros del árbitro -ni mi señora, oigan- el Madrid se fue espesando hasta caer en su atonía habitual. Al menos, ante la incapacidad del Espanyol en provocarnos algún sobresalto, llegamos a los vestuarios sin sofocones. Hasta el descanso, no obstante, lo único reseñable un audaz intento de gol desde el centro del campo de Javi Puado que estuvo relativamente cerca. Nada más del Espanyol y cada vez menos del Real. Tocaba remar de nuevo, nada nuevo bajo el sol, la luna madrileña en este caso.

No tardó ni un minuto el Madrid en volver a disparar sobre la meta blanquiazul, de nuevo, Mbappé, de nuevo Joan García. Esta vez el Espanyol si contestó, lo hizo desde la Avinguda del Baix Llobregat, pero contestó. Fueron dos obuses lejanos, el segundo especialmente que, pasaron, ambos, muy cerca del larguero. El partido, sorprendentemente, en el alambre.

Oh shit here we go again del que se lamentaba CJ al regresar a Los Santos tras salir de la cárcel en Grand Theft Auto San Andreas, la misma sensación de este inicio de temporada. Vinicius, entre aplausos, salía a calentar en banda. En el minuto 52 podíamos corroborar que la ansiedad se apoderaba del coliseo blanco: contra todo pronóstico -y lógica- el Espanyol se adelantaba en el Bernabéu. Un fenomenal pase en largo de Joan García -otro portero al que hacemos leyenda por un día- permitió a Jofre centrar raso ante el carajal de Carvajal. También contra todo pronóstico -y lógica- Courtois se le metió p´adentro con su propio talón. 0-1 y a remar más todavía. Vinicius, al campo, Güler, fuera.

Qué cosas tiene el fútbol. Tras 52 minutos de agonía, el Madrid sólo precisó seis, y algo de fortuna, para empatar el partido. Valverde lanzaba un misil tierra-aire al que respondía, otra vez, eficaz, Joan García. Sin embargo, Bellingham, cual carterista navideño en Preciados, birló el balón al defensor periquito que había recogido el rechace; templó y centró; raso, firme, duro, tanto que por una vez se le escurrió la pelota al portero. Carvajal, atento, remachaba el balón en la línea. 120 segundo después, aparentemente tocado, era sustituido por Lucas Vázquez.

1-1, más de media hora por delante, los deberes sin hacer y las prisas del mal estudiante.

Esas que parece tener siempre Mbappé que, tras fenomenal eslalon, dejo a Rodrygo de tacón para un disparo franco desde la frontal que se marchó fuera. Endrick ya calentaba, el Madrid iniciaba el sitio a lomos de la frescura de Vini y la aristocrática excelencia de Jude. El Espanyol, con oficio, se afanaba en rebajar el ritmo de un partido abocado, una vez más, al enésimo atasco vikingo digno de la M30 los viernes de sobremesa. No sería para tanto.

Nueva oleada blanca. Vinicius, con un excelso centro de exterior digno de Lukita, sirvió un auténtico pase de la muerte para que Goes remontara el partido a poco más de un cuarto de hora para el final.

2-1 a los 74 minutos… y 3-1 a los 76 cuando Vini robó en la medular, y corrió a la contra con Mbappé que, en el momento preciso, devolvió al carioca para cruzar el tercero ante ya un más transparente Joan García. Con el partido sentenciado regresamos de nuevo al salvaje Oeste arbitral donde Munuera Muntero volvió a desenfundar dos amarillas por protestar a Vinicius y Bellingham. Precisamente, Jude, agotado, dejaba su sitio a Endrick. Gracias, Carlo, porque lo de este chaval es impresionante le des uno, dos o tres ratitos para jugar.

Nada más ingresar en el campo, guerrero Endrick rebañó un balón imposible ¡junto al banderín de córner! para lanzarse cual Mihura al área. Tanto, que lo tuvieron que sujetar, si bien el enganchón comenzó fuera del área, la fuerza de la naturaleza de este mozalbete fue tal que acabó por arrastrar al defensa allá donde se pitan los penaltis. Mbappé desde los once metros hacia el cuarto en el noventa.

Fiel a la temporada 2024-2025 el Madrid volvió a deleitarnos con más de una hora de angustias ante un recién ascendido. La buena noticia es que acumulamos una Liga entera sin que nadie nos haya obligado a doblar la rodilla.

Justo hace un año, en el Metropolitano, donde jugamos el próximo domingo. Hala Madrid.

 

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1- Sistema de juego y once probable

 

Sexta jornada de Liga del Campeonato y visita el Santiago Bernabéu un RCD Espanyol recién ascendido que camina por mitad de la tabla. Los periquitos viajan con poco que perder y con un plantel con varios conocidos de la casa blanca como Tejero, Pacheco y Cabrera, que militaron en el Castilla. Su única baja confirmada es Edu Expósito, por lo que Manolo González podrá alinear prácticamente su once de gala. El once esperado en su habitual formación de 1-4-4-2 estaría integrado por Joan García en portería; El Hilali como lateral derecho; Romero en el izquierdo, Cabrera y Kumbulla centrales; el doble pivote, formado por Kral y Gragera; Jofre a la izquierda; Tejero a la derecha; en punta, la pareja Puado y el argentino Véliz.

 

2- Presión

 

No se espera una presión intensa ni agobiante de los blanquiazules y menos fuera de casa y en un coliseo como el madridista. Se intuye un equipo replegado, bien armado, junto, con poco espacio entre líneas y muchas ayudas. Tampoco buscarán meterse en un bloque bajo, aunque si el Real Madrid aprieta se verán obligados a defender cerca de su portería. La intención de Manolo González es un bloque medio que pueda aguantar las acometidas blancas y solo lanzarse arriba cuando se vea abajo en el marcador y si quedan pocos minutos para la finalización del partido.

Manolo González

3- Salida de balón

 

La duda de Calero afecta en este apartado, porque es el jugador con mejor pie de la plantilla perica para sacar el cuero. Cabrera tampoco desentona, pero es mejor su golpeo para jugar en largo o realizar cambios de orientación. En la media, sin Edu Expósito que es el encargado de la transición defensa-ataque, sufrirán y para solventarlo se deberán turnar Gragera y Kral, aunque el checo es un jugador más de corte y robo con recorrido y un gran campo de acción. Otra alternativa muy válida y eficiente será enviar balones largos a Véliz, que se desenvuelve bien por arriba, lucha y pelea con los centrales, los fijas y, además, libera a Puado, que puede estar atento a sus dejadas y prolongaciones.

 

4- Aspecto defensivo

 

Para ser un equipo ascendido, está limitando los goles recibidos en este comienzo de campaña, comparado a otros equipos cuya meta también es la salvación. En total tiene una media de un gol por choque al haber recibido cinco en estas primeras cinco jornadas de Liga. Ha tenido momentos de poca solidez y errores individuales, pero en general se ha visto una defensa con mejor tono del esperado. Los dos centrales son rocosos y expeditivos y por las bandas también están cumpliendo a la hora de cerrar. Se espera a Tejero, que es lateral, como centrocampista por la derecha para ayudar en la banda de Vinícius, que puede ser la que más quebraderos de cabeza cree en los visitantes. El checo Kral, uno de los fichajes veraniegos destacados de los periquitos, garantiza fuerza, quite, trabajo defensivo y contención. Un jugador que es una bendición para los centrales por sus ayudas y coberturas. También a destacar que son un conjunto fiable por arriba con varios jugadores que en el juego aéreo son magníficos.

5- Aspecto ofensivo

 

Un equipo rápido, vertical y directo es lo que se va a encontrar el Real Madrid. Robar y salir en transiciones defensa-ataque muy dinámicas, ágiles y de pocos toques es el plan. Velocidad por las bandas y pocos toques arriba para exprimir los espacios que pueda dejar el Real Madrid a la espalda del pivote y los centrales. Jofre y Gragera serán los lanzadores tanto en corto como en largo para que Puado y Véliz peleen arriba con la zaga blanca. Los laterales también pueden desdoblar con velocidad, aunque en muchos momentos guardarán la posición y no se espera tanta valentía para evitar que el Real Madrid a la contra con su potencia devastadora pueda decidir el partido en pocas acciones. Los periquitos acumulan cinco goles, aunque lo cierto es que tres de ellos fueron en la última jornada cuando lograron la victoria ante el Alavés.

 

6- Estilo de juego

 

Manolo González tiene al equipo trabajado tácticamente, con mucho rigor y disciplina durante los 90 minutos. Se muestran solidarios, compacto y junta mucho las líneas para achicar los espacios. Dispone de una gran capacidad de adaptación a cada circunstancia para optimizar sus recursos al máximo. González se adapta a lo que propone el rival y les intenta incomodar lo máximo posible. El Real Madrid está avisado del partido que el RCD Espanyol realizó hace unas semanas en el Metropolitano, donde consiguió sacar un sorprendente empate a cero, y también con oportunidades importantes para haber marcado algún tanto. En lo que se refiere a las estadísticas ligueras, los blanquiazules tienen en su debe ser el tercer equipo que más disparos ha recibido hasta ahora. No es un equipo que corte demasiado el juego ni lo interrumpa con faltas, ocupando el 11º puesto del ranking, y tampoco avasallan con su posesión de balón, siendo el peor tercer conjunto en este apartado con apenas un 42% por encuentro.

Puado

7- Hombre clave

 

El canterano Javi Puado fue uno de los referentes del ascenso y también lo está siendo en este inicio de curso. Llega motivado y en buen estado de forma, como demuestra el hat-trick que anotó contra el Alavés la pasada jornada. Es un delantero dinámico, móvil, rápido, intuitivo y que se piensa poco el disparar a puerta. Se mueve bien en las inmediaciones del área y también dispone de calidad para filtrar pases, combinar y tirar paredes. Chuta muy bien con la derecha y se coloca con astucia en el área. Puede formar una interesante pareja con Véliz y si ambos funcionan el objetivo de mantenerse para los periquitos estará mucho más cerca.

 

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Buenos días, bienvenidos, hijos del rock and roll,

os saludan los aliados de La Galerna.

Bienvenidos al Portanálisis,

gracias por estar aquí,

vuestro impulso nos hará seres sarcásticos.

Como habréis podido apreciar, nos hemos levantado rocanroleros, con ganas de ritmo, marcha y caña, todo sea por dar la razón a nuestro Carletto: “La afición del Real Madrid está acostumbrada a ver un fútbol rock and roll”. Carlo Ancelotti, de profesión domador de periodistas en ruedas de prensa, no dijo exactamente I can’t get no satisfaction si el Madrid no gana, pero vino a decir lo mismo ante las (normalmente) ridículas preguntas de los periodistas: “Hacer con nuestras características feliz a la afición del Madrid, que creo le gusta mucho más ganar que jugar bien”.

No son esas palabras las que recogen los medios madrileños, acostumbrados a recortar o manipular las palabras, cuando no a tergiversar directamente, como se vio recientemente durante el terrible parón de selecciones. En esta ocasión no se aprecia mala fe, sino la simpleza propia de las redacciones:

 

Carlo Ancelotti dejó tres acordes de guitarra a lo Jimi Hendrix para explicar el ritmo que desea para el equipo: “entretenido, vertical, con intensidad”. Justo lo que los aficionados echamos en falta en este arranque de temporada: un Born to run que no llega, o no llega a todos los jugadores a estas alturas del calendario, un Hurricane (que no Harry Kane) que todos anhelamos ver, en definitiva, convertir el Bernabéu en un Highway to hell para los visitantes. El visitante de esta noche no es otro que el Real Club Deportivo Espanyol de Barcelona, que llegará a un estadio en el que, paradójicamente, desaparecerán el rock, el pop y el reguetón (¡gracias!) durante una temporada, por obra y gracia de una normativa que no cumple prácticamente ningún recinto de la capital.

El diario Marca también simplifica el titular escogido hasta la mínima expresión, pero lo lleva por otros derroteros:

Lo cual nos lleva a preguntarnos: si Ancelotti no dijo lo que As y Marca titulan, cada uno en lo suyo y a su bola, ¿es lícito entrecomillar unas palabras que no son las pronunciadas? ¿La ética periodística lo permite, siempre y cuando se entienda la idea general? Porque se comienza cambiando algo inofensivo y se termina recortando lo que no interesa para generar polémica, como vimos recientemente con el corta-pega de Rodrygo y Vinícius.

I can’t get no

When I’m drivin’ in my car

and that man comes on the radio

He’s tellin’ me more and more

about some useless information.

Ahora caemos en que los Rolling Stones hablaban en su canción de esos tipos de la radio que nos sueltan información absurda e inútil para que la escuchemos en el coche de vuelta a casa. O los tipos de la tele, que tampoco se libran de la voz de Mick Jagger:

When I’m watching my TV and that man comes on to tell me how white my shirts can be.

Tipos que se limitan a soltar sus chorradas solo por el repelús que les causa el color blanco de las camisetas del Real Madrid. Mas no nos desviemos del asunto, que esta noche hay partido en el Bernabéu y, esperemos, rock and roll del bueno, “no ver un fútbol de muchos toques”, “sin perder demasiado tiempo en llegar a la portería rival”.  De un plumazo, de un golpe seco a la batería, Carletto desdeñó el tikitaka en el que se ha convertido el fútbol moderno. A buen seguro que a algún panenkita se le saltaron los empastes con la frase.

Las portadas dejan un hueco menor para el primer Real Madrid-Barça de la temporada de baloncesto, una semifinal de la Supercopa en la que los azulgranas no deberían haber estado, dada su clasificación en la Liga y la Copa pasadas, pero, oh, amigos, casualmente se designó Murcia como sede de la competición y el finalista de la pasada ACB pasó milagrosamente a ser también el anfitrión y permitió liberar una plaza para que los culés pudieran entrar. En cualquier caso, será un partido muy entretenido en el que nos costará ver a un Real Madrid renovado, pero sin Rudy ni el Chacho, frente a un Barcelona que ha vuelto a tirar la casa por la ventana para reforzar el equipo. El Real Madrid ha ganado las últimas seis Supercopas de España y la que hoy comienza será una magnífica piedra de toque para comprobar el encaje de los nuevos fichajes, Feliz, Rathan-Mayes, y el retorno de Ibaka y Garuba. Stairway to heaven una temporada más.

Os dejamos con la prensa cataculé, que sigue a lo suyo, tratando de desentrañar los misterios de su nueva derrota en Champions.

Era el mes de julio de 2020. Loquillo se arriesgaba y ofrecía un primer concierto en el Wizink después de la pandemia. Público sentado y mascarillas obligatorias. Quedaba aún mucho camino por recorrer, pero Jose María Sanz “El loco” abría su actuación anunciando que, tras 4 meses durísimos, “… ha muerto el silencio en las Calles de Madrid”. No podía hacerlo con otra canción que no fuera esa: En las calles de Madrid.

Sin embargo, el pasado fin de semana, ese silencio se volvió a apoderar un poco de la ciudad. El Real Madrid anunciaba que se suspendían temporalmente los conciertos del Bernabéu. Importantes citas como la de Aitana o Lola Índigo deberán esperar al menos seis meses. Y mucha gente lo celebró.

Es curioso, justo unos días antes me crucé con una chica que llevaba la camiseta de un grupo de música internacional que lleva en la carretera ya muchos años. No diré cuál para no alimentar las filias y las fobias de los lectores. El caso es que en su espalda aparecían todas las ciudades por la que ese grupo paró durante el año 2017. Roma, Milán, París, Londres, Edimburgo, Zurich, Budapest… No estaba Madrid. Ni siquiera Barcelona. En ese momento pensé que por fin Madrid tenía un recinto que pusiera el nombre de la ciudad en las camisetas de las grandes giras. Simplemente el recinto que Madrid se merece. A las pocas horas, como quien dice, me topé con la noticia de que los conciertos en el Santiago Bernabéu debían suspenderse.

Wizink Center

Vivo relativamente cerca del Wizink Center. Un pabellón espectacular al que antes se le conocía como “Palacio de los Deportes”; aunque hoy alberga más conciertos que eventos deportivos. Está situado frente a la Avenida de Felipe II o Plaza de Dalí. Porque, a pesar de una cuestionable reforma acometida hace años, sigue conservando una estructura artística diseñada por el propio genio del surrealismo nacido en Figueras. Es muy amplia y tiene zonas infantiles, además de albergar el mencionado dolmen con su bonita estatua. Sin embargo, muy a menudo se llena de jóvenes haciendo fila para acceder a los eventos que en el Wizink Center se celebran, incluso algunos acampan en las proximidades. El pequeño comercio cercano solo consiste ya en locales de hostelería. Hasta el vecino barrio de Fuente del Berro ha visto desaparecer casi todos sus bajos comerciales para dar cabida a viviendas de alquiler vacacional, orientadas sobre todo a la gente que viene a los conciertos. En las horas previas a los eventos hay cortes de calle y caos de tráfico generalizado en el eje de Doctor Esquerdo y O’Donnell. En definitiva, hay trastorno para los vecinos. Aun así, pocos dudan de que es una instalación buena para la ciudad y para el barrio.

Entiendo las molestias que pueden originar los conciertos en el Bernabéu. Aparentemente el problema principal es el ruido, si bien, en las redes sociales de las cuentas que más oposición presentan a dichos conciertos, parece que celebran más las pérdidas económicas que sufrirá el Real Madrid que una eventual mejora en la calidad de vida de los vecinos

No muy lejos está también la Plaza de Toros de Las Ventas. Un edificio casi centenario que durante el mes de mayo y junio celebra la feria taurina más importante del mundo. Ni que decir tiene el bullicio que congrega en esa zona desde las seis de la tarde. Son calles a evitar si circulas en coche. Olvídate de aparcar si eres residente del barrio y no dispones de plaza privada. A un kilómetro a la redonda no suelen escucharse los “olés”, salvo tardes muy especiales. Pero sí se oye la música de las noches de discoteca post corrida y sus conciertos (míticos) cuando allí se celebran. Una vez un político sugirió la abolición de los festejos taurinos en esa plaza y la reacción de los hosteleros y empresarios de la zona no se hizo esperar. En ese mes de feria de San Isidro, se factura lo mismo que durante el resto del año. Son muchas familias las que dependen de esa plaza, no es solo cuestión de que te gusten los toros más o menos.

Plaza de toros de Las Ventas

En definitiva, entiendo las molestias que pueden originar los conciertos en el Bernabéu. Aparentemente el problema principal es el ruido, si bien, en las redes sociales de las cuentas que más oposición presentan a dichos conciertos, parece que celebran más las pérdidas económicas que sufrirá el Real Madrid que una eventual mejora en la calidad de vida de los vecinos. Algo muy significativo y que indica que quizá el problema no esté en la música alta que se produce de nueve a once de la noche. El tema es más profundo. Es imposible no pensar que se trata del antimadridismo, decidido a atacar por todos los flancos, harto ya de ver al Real Madrid levantar trofeos del máximo prestigio y coronarse ahora, encima, centro neurálgico de la ciudad a través de su fabuloso recinto.

Quizá el problema no esté en la música alta que se produce de nueve a once de la noche. Es imposible no pensar que se trata del antimadridismo, decidido a atacar por todos los flancos, harto ya de ver al Real Madrid levantar trofeos del máximo prestigio y coronarse ahora, encima, centro neurálgico de la ciudad a través de su fabuloso recinto

Les da igual que Madrid pueda convertirse en la capital europea de la música. Aunque no me encante, pienso sobre todo en la música latina, para la que sería la puerta de entrada perfecta a Europa para todas las bandas y cantantes que ya brillan a nivel mundial. Por eso no entiendo el silencio del alcalde, Jose Luis Martínez-Almeida. Al igual que se apresuró a reclamar a Vinícius que se desdijera de lo que en realidad no había dicho, me habría gustado escuchar al ilustrísimo, poco después del anuncio del club, decir que era una mala noticia, que estaba seguro de que todo se arreglaría y que el Ayuntamiento quedaba a disposición del club para ayudarle a subsanar los problemas técnicos que hoy pudieran existir, porque Madrid necesita una instalación como este moderno Bernabéu. Así hubiera demostrado que realmente es el alcalde de todos los madrileños y busca lo mejor para la ciudad, y que no condiciona sus decisiones a lo que un grupo minoritario pueda opinar sobre sus actuaciones.  Un grupo que, por cierto, tuvo durante muchos años un estadio con una grada construida sobre la principal circunvalación de la ciudad y a la que obligaba a cortar una de sus salidas cuando se celebraba un partido. O un concierto, que también hubo muchos y muy buenos.

Deseo firmemente que este parón en las actividades no futbolísticas del Bernabéu sean solamente seis meses. Que en este tiempo el club lleve a cabo todas las medidas necesarias para poner fin a esta polémica. Entre otras cosas porque el Real Madrid tiene la extraña costumbre de tratar de cumplir siempre con lo que dice la ley. Y que, de una vez por todas, todos los ámbitos sociales y políticos de la ciudad valoren lo que significa tener un estadio como el que tienen en el mismísimo Paseo de la Castellana, más allá de los colores futbolísticos.

 

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El mal de la envidia es universal, no entiende de circunstancias objetivas. Es paradójica esa tendencia a anhelar lo que tiene el de enfrente, aunque su condición o posesiones sean peores que las propias. Como el bebé que repentinamente desea el juguete que ha ignorado durante horas, justo cuando otro niño ha empezado a divertirse con él. Solo desde esa perspectiva puedo entender la amargura de parte del madridismo cuando se alude a la gestión de la cantera. La primera pulsión de muchos es mirar al otro lado de la trinchera, celosos de la abundancia de jugadores formados en las categorías inferiores en el Barcelona. Mucho me temo que si intercambiáramos las plantillas, lloverían amargas quejas desde los mismos remitentes, pero en este caso clamando por la excesiva juventud de los nuestros y la extraordinaria calidad de los rivales.

La envidia no es  objetiva. Es paradójica esa tendencia a anhelar lo que tiene el de enfrente, aunque sea peor que lo propio. Solo desde esa perspectiva puedo entender la amargura de parte del madridismo cuando se alude a la gestión de la cantera

La realidad es que en el fútbol de la élite más exclusiva el uso de la cantera es residual. Se promociona a jugadores de forma puntual, bien para que acaben como titulares (algo poco frecuente), bien para completar la plantilla en su segunda unidad, pero no es habitual que se use a muchos jóvenes del fútbol base como estructura principal de los grandes equipos. Y menos aún que su ascenso se produzca de forma masiva en una temporada. Este fenómeno atiende más a la necesidad que a una convicción filosófica. El gran equipo que dispone de dinero para fichar jugadores siempre acaba invirtiendo en reforzarse, buscando elevar el nivel medio de su plantilla. Y en este proceso, clubes como el Real Madrid, el City o el Bayern han ido agrandando el abismo entre sus jugadores y los que crecen en sus viveros, haciendo muy complicado el salto directo, sin pasos intermedios en forma de cesiones o ventas con recompra. Nada tiene que ver la exigencia que hay en la División de Honor Juvenil o en la Primera RFEF, con la de la Champions League o el Mundial de Clubes.

Haaland y Vinícius

Además, contar con muchos jóvenes implica tener que asumir su fase de crecimiento y adaptación a los rigores de competir contra los mejores. Cocinar a tus propias estrellas puede acabar saliendo bien, pero durante su proceso de aprendizaje hay un peaje a pagar en cuanto a rendimiento colectivo. Solo hace falta echar un vistazo al palmarés de las grandes competiciones en los últimos años. Abundan los equipos bien construidos con dinero, y apenas aparecen escuadras formadas mayoritariamente con canteranos propios. El mismo Barça, al que cierto sector del madridismo envidia por su juventud, lleva tres títulos en el último lustro, siendo realmente importante entre ellos una Liga. Una situación difícilmente asumible para el Madrid, el equipo más victorioso de la era futbolística actual. Es un simplismo exagerado, pero la disyuntiva es entre tener más posibilidades de ganar ahora o apostar por tus chavales. Y nadie elige voluntariamente la segunda opción.

En la élite más exclusiva, el uso de la cantera es residual. Se promociona a jugadores de forma puntual, bien para que acaben como titulares (algo poco frecuente), bien para completar la plantilla en su segunda unidad. Este fenómeno atiende más a la necesidad que a una convicción filosófica

El Madrid ha convertido su cantera en un generador de recursos más que en una vía de dotar de jugadores al primer equipo, al que llegan futbolistas formados en la base muy excepcionalmente. En cambio, las ventas de activos procedentes de las categorías inferiores han supuesto una importante fuente de ingresos en los últimos años, especialmente cuando se sufrían los efectos de la pandemia. Hay un indiscutible talento en la fábrica, pero la mayoría de él eclosiona lejos del Bernabéu. De hecho, no hay ningún equipo en Europa con tantos canteranos en las principales ligas europeas. Lejos de ser un consuelo para quienes claman por más presencia de las categorías inferiores en el primer equipo, esto es uno de sus principales argumentos para exigir un cambio de rumbo del club en su política de cantera.

Nico Paz

Creo firmemente que ha habido y hay jugadores capacitados para llegar a lo más alto en las inferiores del Madrid, y que algunos de ellos solo tienen una diferencia con respecto a Endrick o Güler; que ambos saltaron al profesionalismo siendo unos niños, y ya han podido mostrar su potencial en escenarios de primer nivel antes de ser detectados y fichados. En cambio, nuestros Miguel Gutiérrez o Nico Paz tuvieron que atravesar un camino más lento y sinuoso, por el que muchos se pierden; desde el Juvenil al Castilla y después a una venta con recompra donde puedan exhibir sus condiciones. Tampoco es el escenario ideal, porque si triunfan lejos del Bernabéu y lo juegan todo, será más complicado que regresen al fondo de una rotación para arañar minutos a superestrellas. Ahí tenemos el caso de Ødegaard. Peor situación aún es una cesión en un equipo que sabe que no podrá contar con ese jugador en un futuro, y que tampoco tiene grandes razones para sufrir esa fase de maduración. No hay una solución sencilla para incentivar la aparición de promesas de la Fábrica, menos aún cuando cuentas con un entrenador que ha demostrado por activa y por pasiva ignorar los recursos de los que dispone en los filiales.

Por un lado, el palmarés es inapelable y hace complicado discutir que el libreto de Carlo te acerca normalmente a la victoria, pero por el otro, apena que inconmensurables talentos como Nico Paz no dispongan de oportunidades reales de exhibir en su casa lo que pueden llegar a ser

Carlo Ancelotti tiene un método que ha desarrollado durante décadas y que se ha demostrado ganador. Entre todas sus variables, la cantera no suele aparecer. De hecho, el italiano prefiere inventar soluciones tácticas con el capital futbolístico del primer equipo cuando tiene necesidad, antes que mirar abajo, hacia la base. Si no se ha contado con los más jóvenes cuando se han sufrido dramáticas plagas de lesiones en posiciones muy concretas, es de esperar que no vaya a ocurrir nunca. Por un lado, el palmarés es inapelable y hace complicado discutir que el libreto de Carlo te acerca normalmente a la victoria, pero por el otro, apena que inconmensurables talentos como Nico Paz no dispongan de oportunidades reales de exhibir en su casa lo que pueden llegar a ser.

No, la cantera no va a ser protagonista en el Madrid a corto plazo, y probablemente si llegara a serlo en algún momento significará que el club está pasando por hondas dificultades económicas, como ocurriera varias veces en el pasado. Es una realidad que hay que asumir sin dramas, porque el nivel de la plantilla es extraordinario, y se generan los recursos financieros para seguir renovando o incluso mejorándola. Hay un equipo capacitado para seguir compitiendo por todo, lo único verdaderamente importante. En realidad, todos los demás codician las 6 champions en una década y aquellos que sufren por no contar con gente de la casa padecen el síndrome del envidioso; quieren lo que tiene su vecino, aunque sea peor.

 

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Buenos días, amigos. ¿Habéis dormido bien? Para descansar adecuadamente es importante un buen colchón. Se nos viene a la cabeza aquel que anunciaba el añorado Constantino Romero: Lo Mónaco. Es especialmente recomendable para las noches posteriores a un gran esfuerzo físico, como el realizado ayer por el Barça, por ejemplo. Porque si además de cansarte y perder duermes mal es demasiado castigo.

Portada Sport

Sport considera que la derrota en Champions de los pupilos de Flick por 2-1 frente al Mónaco fue precisamente eso: «Demasiado castigo». Crimen y castigo. Que quería yo a hablarle de Dostoyevski. El crimen lo cometió Eric García y el castigo fue la expulsión justa en el minuto 10.

Nos apenamos por Eric García, porque se trata de un muchacho con valores sólidos, recordad cómo se mofó de Vinícius a cuenta de la posibilidad de que el brasileño ganara alguna vez el Balón de Oro. Ay, criaturita. Lástima que su juego defensivo no sea tan sólido como esos valores tan propios del ADN Barça que vertebra su club.

Portada Mundo Deportivo

Mundo Deportivo ahonda en el asunto, pero se centra en el error en lugar de en el crimen: «Error fatal». El desacierto inicial fue de Ter Stegen, quien realizó un mal pase a Eric en la frontal del área propia. El delantero rival se anticipó y el Beckenbauer de Martorell no tuvo más remedio que derribarlo en falta. Roja.

En cuanto el FC Barcelona abandona la liga de Tebas, cómoda para ellos como colchón de viscolástica y látex que se amolda perfectamente al contorno de sus infracciones y necesidades, sufre una barbaridad, y las derrotas en Champions son la tónica general de las últimas temporadas. También es cierto que no deberían ni estar jugando la competición. Ya sabéis por qué. (Sería irónico que al final le expulsase la UEFA de la Champions pero el club de Laporta se salvase del naufragio porque comenzase ese año la Superliga).

Porque para el Barça no todo crimen tiene castigo. Aunque la atrocidad Barça-Negreira sigue presente (no vamos a dejar que caiga en el olvido que muchos buscan), ayer cobró especial notoriedad debido a la entrevista concedida por Javier Tebas a Jordi Wild.

Il capo oscense siempre se muestra con fuerza nueva e ímpetu cuando de soltar su discurso se trata. Lo que ocurre es que este presidente de una liga que se deprecia a la misma velocidad que él se sube el sueldo suele incurrir en incongruencias y mentiras evidentes.

Sigue tratando de proteger al club cliente de Negreira, y lo hace con argumentos que demuestran precisamente que a quien quiere defender cometió el crimen, aunque no pida para él un castigo. O quizá, pero poco.

Tebas Jordi Wild

Lo primero que se empeña en dejar claro —también fue su primera reacción al conocerse el caso— es que a nivel deportivo el delito está prescrito. Las prescripciones son una de las especialidades de la justicia y del fútbol patrio, que se lo pregunten al ruidoso y atlético exmagistrado Pallín.

Tebas afirma, literalmente, que lo que hacía (no «hizo», porque fue prolongado en el tiempo) el Barça es corrupción deportiva, ya que Negreira, quien recibía los millones de euros del club, influía en los ascensos y descensos. Este hecho ya es constitutivo de delito y merecedor de sanción deportiva, al menos, descenso de más de una categoría.

Pero, a la vez, Javier afirma que no se ha acreditado pago alguno a los árbitros. Ni se va a demostrar. ¿Cómo es posible tal contradicción en alguien que precisamente tonto no es, acaso lo que pretende es tomarnos por tontos a todos? Es probable, porque lo ha hecho en repetidas ocasiones y le funciona.

Si existía influencia de Negreira en ascensos y descensos y este cambio de estatus laboral suponía y sigue suponiendo para los colegiados percibir o dejar de percibir cientos de miles de euros al año, ¿cómo no va a estar acreditada la relación árbitros-dinero? No es necesario entregar un maletín lleno de billetes para adulterar la competición, aunque tuviesen ocasión de hacerlo, por ejemplo en La Torrada o mientras Javier Enríquez conducía a los colegiados a los partidos o se los llevaba de karaoke.

Tebas reconoce la corrupción deportiva, pero según él se exagera desde Madrid y, atención, acusa de instaurar un relato a los blancos, precisamente las víctimas del relato por antonomasia establecido en España: el culé, con sus múltiples derivadas.

Todo esto lo resumió Kollins, con su habitual clarividencia, ayer en un un par de publicaciones en X:

👉Lo de que los árbitros no cobraron es mentira y @Tebasjavier se contradice. Si admite que Negreira podía influir en los árbitros con ascensos y descensos, AHÍ TIENES LOS PAGOS. Te basta con mantener a un árbitro en Primera, para hacer que gane 200 mil euros más cada año.

— Kollins (@PepeKollins) September 19, 2024

Tebas afirma que el BARÇA pagaba para influir en ascensos y descensos y que eso es corrupción deportiva PERO "no tanto como construyen desde MADRID"

Pues nada, 30 años comprando el sistema arbitral... pero que tampoco es para poner así

FÚTBOL ESPAÑOL 💩

— Kollins (@PepeKollins) September 19, 2024

Lo que viene a decir Tebas es que sí, que vale, que el asesino disparó al ahora finado, pero que no es para tanto, señor juez, que the show must go on y si nos da todos por algo tan ridículo como cumplir la ley se me viene abajo el chiringuito. A ver si ahora todo crimen va a conllevar un castigo. No, es una idea absurda, señoría.

Tebas también se metió con Florentino y mintió sobre las palancas falsas, actitudes todas ellas repetitivas como el ciclo lunar, las crisis existenciales y, sobre todo, las Champions del Real Madrid, que, ante la inacción de quienes deberían velar por la limpieza en el fútbol, son el único castigo recibido por quienes cometen crímenes.

Portada Marca Portada As

La Central Lechera habla del Atleti, pero no tenemos cuerpo hoy de hablar de equipos que albergan neonazis asesinos en su estadio. Cuando rechacen, condenen y no amparen ideas propias de regímenes totalitarios de la primera mitad del siglo pasado, tendrá sentido tratar asuntos deportivos.

Pasad un buen día.

Los números del Real Madrid en este inicio de temporada del que llevamos algo más de un mes son excepcionales. En apenas 40 días, se ha ganado la Supercopa de Europa, empezado con victoria en la remozada Copa de Europa y, además, se ha prolongado la racha de imbatibilidad en la Liga, donde el conjunto de Carlo Ancelotti no pierde desde el pasado mes de septiembre, hace ya un año.

En siete partidos, el equipo ha marcado 14 goles y solamente ha recibido 3. Unos datos más que positivos que, sin embargo, no nos deben impedir ver el bosque.

El Madrid gana al trantrán. Muchas veces, las victorias parece que se le caen por la calidad que tienen sus futbolistas.

Gol de Mbappé frente al Stuttgart

¿Cuántas veces hemos visto en el Bernabéu un partido que responde al guion de un equipo que sale algo dormido, el contrario tiene ocasiones suficientes para ir con una ventaja importante en el marcador, Courtois salva dos o tres jugadas valor gol, empieza el runrún en las gradas y, cuando todo parece abocado a un empate o derrota, aparece el Madrid de toda la vida y se lleva el partido con un par de latigazos dejando al rival con la sensación de que no tendrá otra ocasión igual de ganar en el coliseo blanco?

Ancelotti tiene que tomar decisiones y la principal debe ser la de reforzar o no el centro del campo, la zona donde se ganan y se pierden los partidos

Esa dinámica entraña sus riesgos y denota la falta de una estructura sólida que en este inicio de temporada parece más evidente que nunca.

La marcha de Kroos ha dejado huérfano al plantel de un futbolista capaz de marcar el tiempo del partido, decidir el momento de acelerar y el de frenar y con la capacidad de decisión y visión de juego suficiente para elegir, como dijo Ancelotti en la rueda de prensa postduelo ante el Stuttgart, entre control o verticalidad según el momento.

Ceballos podría haber instalado pausa en la medular; Modric no está para partidos de tranco largo y Valverde es top mundial en lo suyo, no en lo de Kroos. Sin embargo, un Arda Güler bien llevado, podría desempeñar el rol del alemán si se le dan tiempo, minutos y confianza. Güler puede ser ese futbolista que maneje el ‘tempo’ del centro del campo y la visión suficiente para dar el último pase.

Güler

Mientras llega ese momento, Ancelotti tiene que tomar decisiones y la principal debe ser la de reforzar o no el centro del campo, la zona donde se ganan y se pierden los partidos.

El italiano es partidario del 1-4-3-3, un sistema que prima el vértigo y que obliga a trabajar a los delanteros para no desvestir más un centro del campo donde tiene sitio fijo Jude Bellingham, que mira más adelante que hacía atrás a pesar de su compromiso defensivo.

En ese sentido, la opción de jugar con un 1-4-4-2 gana enteros. El Madrid es un equipo con un potencial físico impresionante. No tiene un organizador nato en el plantel, pero sí futbolistas que pueden imponer un ritmo demoledor a un partido. Si en tu vestuario tienes jugadores con la fuerza de Valverde, Camavinga y Tchouaméni, se te abra la posibilidad de montar un centro del campo con ellos tres, más la aportación de Bellingham. Un muro sólido con capacidad de correr, de poner un ritmo de ida y vuelta y nutrir de balones a galgos como Mbappé, Vinícius, Rodrygo, Brahim e incluso Endrick.

Ancelotti tiene la última palabra, pero estoy seguro de que, en la pizarra del técnico italiano, la opción de los cuatro medios en cuanto recupere a Camavinga está muy presente

Con los tres puntas, el equipo está muy desnudo, expuesto y en inferioridad en la zona donde se cuece el fútbol. Con los cuatro medios, sin embargo, la alineación es mucho más fuerte y no pierde potencia de fuego.

Ancelotti tiene la última palabra, pero estoy seguro de que, en la pizarra del técnico italiano, la opción de los cuatro medios en cuanto recupere a Camavinga está muy presente. ¿Por qué si no mantuvo en el medio a Tchouaméni en el debut de Champions y no lo retraso al eje de la defensa? El italiano ya piensa en un centro del campo de hierro y acero. Por ahí van los tiros.

 

Getty Images.

El Real Madrid femenino derrotó (1-2) al Sporting Clube de Portugal en el partido de ida de la eliminatoria de acceso a la fase de grupos de la Liga de Campeones. Los goles de Athenea del Castillo y Melanie Leupolz permiten a las blancas volver a Madrid con ventaja de cara a cerrar uno de los principales objetivos de la temporada.

 

Apenas saliendo de la pretemporada, en un terreno de juego que haría enloquecer a don Xavi Hernández, al silbato una colegiada albana impredecible y con media temporada sobre el alambre en una eliminatoria a vida o muerte. Ese es el método que hasta ahora la UEFA ha considerado adecuado para definir la forma en la que el subcampeón de liga debe acceder a la Champions y, en toda lógica, el resultado no puede ser otro: partidos a cara de perro, con jugadoras engarrotadas y ahogadas… y donde apenas se captan destellos de fútbol.

Melanie Leupolz frente al Sporting de Portugal

El Real Madrid femenino comienza a estar acostumbrado a iniciar así el curso, pues ya son cuatro los años consecutivos sufriendo el despropósito, pero a ver este tipo de partidos no hay quien se aclimate. Esta vez aguardaba un Sporting de Portugal confiado en sus posibilidades tras dejar en la estacada al Eintracht de Frankfurt y pronto quedó claro que la emboscada era más que posible. Alberto Toril optó de inicio por poblar el centro del campo reuniendo a Sandie Toletti, Melanie Leupolz, Filippa Angeldahl y Caroline Weir. Las dos primeras más retrasadas para iniciar el juego, mientras sueca y escocesa volaban por delante.

No dio tiempo a romper a sudar cuando las portuguesas tuvieron una ocasión clarísima para poner el 1-0. Falló Toletti en un pase horizontal, galopó en solitario la imponente Brittany Raphino y en el uno contra uno con Misa Rodríguez mandó el balón fuera. Fue la primera acción determinante del partido, de esas que siempre ocurren en las fases críticas (comienzo y final de cada mitad), y aún veríamos dos más antes del pitido final. Por suerte para el Madrid, el susto espabiló al equipo y le permitió enhebrar sus mejores minutos de fútbol.

Aunque todo sigue abierto, ahora será sobre el césped del estadio Alfredo di Stéfano donde se decida si el Real Madrid femenino vuelve a ser equipo de Champions

Las centrales Maëlle Lakrar y María Méndez movieron el balón con precisión para hacer recular a las rivales mientras que Leupolz y Weir agarraron el timón como si llevasen años compartiendo vestuario. Se resistían las ocasiones claras de peligro, pero bastó un balón alto y en profundidad de la medio alemana desde el centro del campo para cambiarlo todo. Athenea del Castillo corrió a por la bola y la guardameta Hannah Seabert, fuera del área, falló en el control de pies dejando a la ’22’ libre para marcar a placer.

Athenea del Castillo celebra el primer gol

El Madrid podría y debería haber seguido apretando.  Sin embargo, la parsimonia del Sporting fue progresivamente contagiando a las visitantes, algo oxidadas todavía teniendo en cuenta las fechas. Cuando llegó el siguiente momento clave, al filo del descanso, las madridistas tenían todas las papeletas para salir escaldadas. Contemporizaron en exceso las centrales —excelentes por otra parte en el resto de acciones— buscando a Misa y la falta de tensión hizo que el cuero quedase corto en el pase atrás. La canaria tampoco estuvo fina ante la zancada larga de Raphino, y cometió un penalti claro que permitió a Andreia Bravo poner el empate.

Los segundos 45 minutos se convirtieron en una demostración perfecta del sinsentido de este tipo de eliminatorias, pues el riesgo a caer por el abismo encorsetó a las futbolistas. Tampoco ayudó el festival de imprecisiones en el pase, en el regate y en la definición de unas otras; el duelo ya era un evento a olvidar cuanto antes. Lo poco rescatable, eso sí, pasó siempre por las botas de Leupolz, que fue al mismo tiempo el metrónomo del Real en ataque y el pulmón a la hora de intentar recuperar la posesión. Quizás por eso el fútbol le tenía guardado un premio.

La ida de la eliminatoria estaba finiquitada con el 1-1 en el que ambos equipos seguían vivos, pero el Madrid decidió apretar el acelerador por última vez sabedor de la importancia de los descuentos. Quedaba la tercera y última bala: una había caído del lado lisboeta, la otra del madridista… y eran las blancas quienes atacaban. Olga Carmona amagó por su costado, centró al área y en la disputa aérea volvió a errar la portera. El balón podría haber caído a cualquiera y fue a parar a los pies de Leupolz para que, sin perder la sonrisa, diese a su equipo la victoria. Aunque todo sigue abierto, ahora será sobre el césped del estadio Alfredo di Stéfano donde se decida si el Real Madrid femenino vuelve a ser equipo de Champions.

segundo gol de Melanie Leupolz

Getty Images.

Buenos días, amigos. Si habéis salido a pasear al perro, a comprar el pan o simplemente a que os dé un poco el aire y a la vuelta habéis recogido del buzón un panfleto publicitario de reformas Manolo y Benito Corporeison, hallaréis más entretenimiento leyéndolo que ojeando las portadas de los cuatro principales diarios deportivos patrios.

No obstante, y habida cuenta de que la función principal, que no la única, de esta sección de La Galerna es comentarlas, nos ponemos manos a la obra.

Portada Marca

De la portada de Marca, lo más interesante es el contacto facilitado para alquilar una furgoneta. Aparecen el teléfono y la web en la parte central baja. Si la publicidad de la empresa de reformas que habéis recogido os ha dado la idea de meteros en obras, es probable que necesitéis un vehículo industrial. Y luego criticamos al diario de Gallardo, con lo útil que resulta.

Portada As

En As la foto principal es para Gallagher —no sabemos si en un Oasis— que posa con las manos cual Carlos Jesús de la vida, quizá implorando para pedir por la ansiada Champions soñada por el Atleti. Como veis, más Central Lechera.

La prensa culé no mejora la cosa, de modo que podéis volver a dedicar vuestra atención al tema de la obra. Pero ojo, es importante que os aseguréis que la emprensa que vais a contratar es la idónea. Lo principal es que sean profesionales, y para detectar a uno bueno es conveniente que os fijéis cuando vayan a vuestra casa a daros presupuesto en si emplean alguna de las siguientes expresiones: «¿pero quién le ha hecho esto?», «es necesario sacar un punto de luz donde no lo hay» o, sobre todo, «hay que sanear». Si es así, son buenos.

Es imprescindible que cada uno desempeñe el papel para el cual está preparado. Si necesitáis que os fabriquen una coqueta, lo ideal es un ebanista experimentado y mañoso. Para reparar la junta de la trócola de vuestro vehículo, lo mejor es un mecánico experto y actualizado. Para una intervención de fimosis, lo idóneo es un cirujano diestro de pulso firme. Etcétera.

Las portadas, como era de esperar, no se hacen eco del relevo producido en la cúpula de la RFEF. Hasta que se celebren elecciones (y ya sabemos cómo son las elecciones en la Federación), quien toma las riendas es Joan Soteras.

La nueva cabeza visible de la Española era el presidente de la Federación Catalana cuando esta acogió a Negreira tras quedarse en paro al dejar de recibir dinero directamente del FC Barcelona.

Soteras está investigado por corrupción en la FCF, el juzgado tiene causa abierta por delitos de falsedad documental, falsedad en documento privado y administración desleal tras denunciarse irregularidades en las elecciones del organismo. Varios clubes denunciaron ante la policía catalana presuntas falsificaciones de las actas notariales del voto delegado. Relativo a este asunto, también se han querellado contra Soteras por injurias y calumnias.

Le acusan de haber hecho lo posible por presidir la Federación Catalana porque su objetivo era tapar todo lo que le implica en el caso Soule, la operación judicial que investiga —con nulos resultados— las tramas de corrupción federativa de la etapa de Villar.

La Generalitat llamó al orden a Soteras cuando, tras el escándalo protagonizado por Rubiales —presidente imputado entre los también imputados presidentes Villar y Rocha— dijo que intentarían «apoyarle».

Cuando uno necesita una persona para llevar a cabo un trabajo, busca al profesional más preparado para realizarlo. No tenemos duda de que para dirigir la corrupta RFEF Soteras es el personaje idóneo.

Pasad un buen día.

Entre campaña y campaña —ora contra Vinicius, ora el estadio y los conciertos— siempre hay una rendija por la que suelen colarse los infundios de relacionar al Real Madrid con Franco. Si hace unos días repasamos el caso de las recalificaciones, a continuación hablaremos del auténtico equipo del régimen: el Atlético Aviación. O el Atlético de Madrid. Como gusten.

Cuando aflojaron las balas de la contienda civil, el equipo de Chamartín quedó al borde de la desaparición. Sólo cuatro jugadores permanecían en plantilla de los disponibles en 1936. Eran Quincoces, Sauto, Bonet y Lecue, además del recién incorporado Ipiña. Respecto al estadio, estaba inservible. Las sillas y las maderas de las vallas y asientos habían sido quemadas; los ladrillos de la general, arrancados para hacer pequeñas chabolas, y el césped, en condiciones desastrosas.

Si el club quería volver algún día a la exitosa senda que había iniciado en los años 30 (período recogido con profusión de detalles y anécdotas en el libro La pelota sí se mancha), los directivos supervivientes (Parages, Meléndez, Santos Peralba, el marqués de Bolarque, Coppel, Ortiz de Zárate y el inmortal Hernández Coronado), que formaron un Comité de Salvación, tenían tarea: hallar un sustento económico, rehacer el estadio y buscar futbolistas para formar algo parecido a un equipo decente.

En esas, sonaron las campanillas del recién estrenado régimen franquista. Deseoso de exterminar cualquier resquicio republicano de España, pero sobre todo de la capital, el dictador no olvidó la potencia creciente del fútbol y lanzó la conocida como Operación Aviación Nacional. Se trataba de integrar a este estamento militar, que había dispuesto de un equipo durante la contienda, con uno madrileño y que perdurara así su legado.

Lo más reseñable del movimiento que unió el destino del Atlético de Madrid con un estamento franquista es que sirvió de indiscutible salvavidas para que el equipo atravesara la posguerra y pudiera llegar hasta donde está hoy

Desde las instancias franquistas se habló con el Madrid, pero el acuerdo fue del todo imposible, pues los requerimientos de las autoridades eran inasumibles para los blancos. Ni se planteaban modificar el nombre del club, mucho menos el escudo, y tampoco pasaban por la imposición de jugadores.

Así que lo intentaron con el rival rojiblanco, cuya situación económica y estructural era semejante a la madridista, con el añadido de que el Atlético había descendido en la última temporada antes de la guerra. Para el Atleti, la música del régimen sí era bailable, por lo que cerraron un acuerdo a finales de septiembre de 1939 (rubricado el 5 de octubre de ese mismo año) y el nuevo equipo pasó a llamarse Atlético Aviación.

Cada club aportó cantidad igual de jugadores a la plantilla, y su primer entrenador fue Ricardo Zamora. Además, el 26 de noviembre del 39 pudo recuperar la categoría gracias a un partido contra el otro descendido en el 36, Osasuna, que se resolvió por 3-1.

El Atlético Aviación fue un equipo puntero, ganó las dos primeras Ligas después de la guerra, logró un subcampeonato e incluso llegó a lograr un récord de victorias consecutivas, 12, que no fue superado hasta los años 2012 y 2014, con 14.

Terminó sus días en diciembre de 1946, en atención a una solicitud del propio Ejército del Aire. Pero lo más reseñable del movimiento que unió el destino del Atlético de Madrid con un estamento franquista es que sirvió de indiscutible salvavidas para que el equipo atravesara la posguerra y pudiera llegar hasta donde está hoy.

El Madrid, por su parte, ni contó con el respaldo de las autoridades ni consiguió ganar una Liga hasta la campaña 1953/1954, quince años después de terminada la contienda. Así que si Franco ayudó a los blancos, parece ser que se distrajo demasiado.

 

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