Las mejores firmas madridistas del planeta

La lluvia en Sevilla es una pura maravilla, es la frase que Rex Harrison, como profesor de dicción, hacia repetir una y otra vez a la gran Audrey Hepburn en la maravillosa película My Fair Lady, de 1964, dirigida por George Cukor y ganadora de ocho Premios Óscar de Hollywood. Cabe señalar que en la versión original, antes de ser doblada, la frase en inglés era The rain in Spain falls mostly on the plain, frase que en su literalidad nos sirve menos para este texto, por lo que usaremos la versión doblada, con permiso de los puristas.

Efectivamente, la lluvia en Sevilla es una pura maravilla, y ayer cayó un chaparrón de órdago sobre la ciudad hispalense, tanto en el ambiente como en el terreno de juego. Ya tengo yo mala suerte, que cuando viene mi equipo a mi ciudad, caiga la que cayó. El Real Madrid naufragó entre la lluvia sevillana y ante el ímpetu, las ganas, la actitud y los atributos masculinos que le echaron los jugadores del Betis al partido. Todo después del espejismo de los primeros 20 minutos, en los que el Real Madrid se paseó por Heliópolis, marcó un gran gol en jugada combinativa, que se dice ahora, y pudo sentenciar el encuentro si no fuera porque, en ese momento, los blancos de naranja se pusieron a pensar en el martes, en el Bernabéu lleno y en el Atleti, porque otra razón no se me ocurre para tanto desatino.

2-1: Palmando bajo la lluvia

El Betis nos pegó un baño de padre y muy señor mío y los nuestros no eran capaces de dar una a derechas, es más, veíamos a jugadores que controlan el balón como los ángeles a los que se les escapaba la bola en sus narices, cracks del esférico que hacen pases milimétricos que no atinaban a cinco metros e ídolos de masas que destrozan las porterías rivales que ayer, aunque les hubieran puesto delante el arco iris, no hubieran sido capaz de pegarla entre los tres palos. Parece como si las fechas carnavaleras se hubieran adueñado de los futbolistas blancos y se presentaron en el campo disfrazados de jugadores de regional.

El Betis nos ganó y nos ganó bien en el partido oficial nº 300 de Vinicius, que se convierte en el jugador nº 45 de la historia del Real Madrid en alcanzar dicha cifra. Sevilla nos bañó por partida doble y nos ganaron con autoridad, el equipo de Pellegrini, liderado por un Isco estelar, nos hizo comer el barro. Y el árbitro, pues nada, Hernández Hernández hizo algo de las suyas pero no se le puede achacar nada de lo que pasó en el césped. No hizo falta que saliera al rescate porque ya lo hizo solo el Madrid, pero no hay que olvidar, es más, hay que recordar a diario, que el Fútbol Club Barcelona estuvo pagando durante, al menos 17 años, 8,4 millones de euros, al menos, al vicepresidente del CTA para, en palabras propias, obtener "neutralidad" en los arbitrajes, que se compraron el sistema arbitral español y que el asunto esta en los tribunales de justicia, siendo el Real Madrid Club de Fútbol el único club que se ha personado en el procedimiento como acusación particular en calidad de perjudicado. El único. Que nadie se llame a engaño. El Barcelona y Negreira, Negreira y el Barcelona, no sólo perjudicaron al Real Madrid, perjudicaron a todos y cada uno de los clubes de primera y segunda división en aquella época (que se sepa) y todos, a excepción de los blancos, están mirando para otro lado, poniéndose de perfil y coadyuvando para que la corrupción federativa y arbitral subsista manteniendo a aquellos árbitros en la actualidad. Que no se olvide.

Todo lo que siempre quiso saber sobre el Caso Negreira y la prensa deportiva no se molestó en informarle (II)

Lo único positivo de ayer es que los jugadores habrán aprendido la lección y sabrán que si quieren ganar la liga, aunque no nos dejen hacerlo los que ustedes y yo sabemos, hay luchar hasta la extenuación, hay que ir a los duelos como si fueran los últimos, hay que estar concentrados en el partido de turno y no en el que venga después. Ayer, en mi tierra, manda narices lo que voy a tener que aguantar hasta el martes, los jugadores, y solamente los jugadores, se desconectaron del partido, dejaron de competir y el rival les borró del mapa. Desde mi punto de vista, culpar al cuerpo técnico es absurdo, aunque ya sabemos que aquí ganan y pierden todos, que no lo olvido, porque por mucho que quisiera hacer Ancelotti, el equipo se descompuso después de marcar el gol y desapareció del encuentro. No hay excusas para nadie, pero menos para los futbolistas.

los jugadores habrán aprendido la lección, y sabrán que si quieren ganar la liga, aunque no nos dejen hacerlo los que ustedes y yo sabemos, hay luchar hasta la extenuación, hay que ir a los duelos como si fueran los últimos, hay que estar concentrados en el partido de turno y no en el que venga después

Nos queda el consuelo de que desde hoy al martes no queda nada, que las chanzas en la oficina, las fábricas y los colegios durarán un suspiro (el lunes no hay clase, menos mal para los chavales) y que hay que pensar en el partido importante, en el que nos va a dar la medida de la capacidad de este grupo para luchar por todo lo que queda este curso. Yo confío en ellos, porque soy madridista y no quiero pensar otra cosa. Lo de ayer no se debe repetir, hay que salir a morder el césped en Chamartín para doblegar a los vecinos de Canillejas. El martes de carnaval es la Copa de Europa y es otro cantar, estoy seguro de que los nuestros se disfrazarán de jugadores del Real Madrid y que el equipo se desfondará para darnos una alegría y encarrilar la eliminatoria, no me cabe duda alguna.

Y ahora les dejo con el cabreo por lo visto ayer a escasos kilómetros de mi casa y con la frase de mi amigo Javi, que anoche no estaba para gaitas del globo que cogió… Ser del Real Madrid es lo mejor que una persona puede ser en esta vida… ¡Hala Madrid!

 

 

 

Buenos días, amigos. No se puede decir ni mucho menos que esté perdida, porque en esta liga pasan continuamente cosas extrañas y se dan resultados inesperados, pero no cabe duda de que el campeonato local se ha puesto muy difícil tras la derrota de ayer en el Villamarín, consecuencia de un pésimo juego por parte del equipo de Ancelotti.

El Madrid arrancó jugando espléndidamente, fruto de lo cual marcó por medio de Brahim tras una excelente jugada colectiva. Nos gustaría decir que la excelencia se fue luego evaporando lentamente, pero lo cierto es que dejamos de verla de manera súbita. De pronto, el Betis dominó, de pronto el Betis marcó y de pronto el Betis no dejó de dominar en ningún momento. Fue doloroso, y esta vez no hay posibilidad de culpar a ningún agente exógeno, como no sea el propio Betis con su gran desempeño. También se hace difícil negar que esta vez hay verdad en los que suelen proclamar falta de actitud. O el equipo está físicamente derrengado (cosa que no creemos) o sencillamente no dio todo lo que tenía que dar. Eso es grave, y debe analizarse con severidad.

Como es grave también el siguiente dato. De los partidos fuera de casa, el Madrid NO ha ganado en Mallorca, Las Palmas, Metropolitano, Vallecas, Bilbao, Cornellá, Pamplona ni Villamarín. Eso, para el Madrid, es mucho NO ganar. Son datos irremisiblemente graves.

Hay un atenuante que todos conocemos, y es igualmente grave: las abyectas actuaciones arbitrales sufridas. Es un patrón que conocemos. Es recurrente en la historia de la liga. El Madrid se destaca, pero de pronto es hundido con una o varias actuaciones arbitrales manifiestamente contrarias a nuestros intereses (este año son Cornellá, el derbi del Bernabéu y Pamplona), y a partir de ahí el equipo se hunde, no se sabe hasta qué punto impulsado hacia abajo por la idea de que, por mucho que haga, el CTA no le va a dejar hacerse con el título. Si es el caso, eso no es el Real Madrid. A veces será difícil luchar contra los elementos (que en este caso son los colegiados), pero eso no puede justificar partidos impresentables como el de ayer.

El CTA lo mató y él solito se murió. Muchos, muchos deméritos ayer. Leedlo en la crónica de Ramón Álvarez de Mon y en las dolorosas calificaciones de Genaro Desailly.

El Atleti, por su parte, no desaprovechó la ocasión y nos adelantó en la tabla gracias a una pírrica victoria contra el Athletic Club, que mereció mucha mejor suerte y estrelló ¡3! balones en la madera. Julián Álvarez, conocido como La Araña, marcó el único gol, de ahí el juego de palabras de la portada. Precisamente (lo juro) este portanalista ha soñado esta noche con una araña enorme a la que no podía matar por estar descalzo y no encontrar zapato alguno a la vista. A ver si el zapato perdido va a ser Asencio, que ayer desapareció de la alineación de Ancelotti por causas que solo él conoce. ¿Descanso? ¿Miedo a que vuelva a sufrir insultos? ¿Le convence más el renqueante Alaba?

Marca dice en su altillo que “Isco borra del mapa al Madrid”. Es algo hiperbólico pero no enteramente falto de verdad. El malagueño fue el mejor jugador del partido y recordó su mejor época de blanco. No se le puede reprochar nada en términos de caballerosidad, pues al final comentó públicamente que sigue llevando al Madrid en el corazón y que incluso se había acercado a aficionados del Madrid en la grada para pedirles un simbólico perdón. La ley del ex se cumple siempre. No es culpa de Isco, que marcó de penalti el gol de la victoria bética. Es un sino que está escrito en las estrellas.

A resultas de todo esto, indica As que “el prederbi lo ganó el Atleti”. Tan cierto como que, a efectos de Champions, el prederbi no sirve para nada. Lo que cuenta es el derbi, es decir, lo del martes, cita a la que el equipo de Carletto se presenta en cuadro, sin Bellingham por sanción y sin Ceballos por lesión. Llegamos a este trascendental encuentro deportivo contra el cholismo con malas sensaciones. Es inevitable. Las bajas son decisivas, pero hay calidad en la plantilla para afrontarlas con inteligencia y esperanza. Basta con que Camavinga se sacuda el atolondramiento extraño que le domina y Modric luzca como aún sabe hacerlo. Ahora toca olvidar este desastre liguero, pasar página y concentrarse en nuestra competición, la nuestra por excelencia (nunca mejor dicho).

Lógicamente, en el país de la esquinita (Guardiola dixit) se frotan las manos tras la derrota blanca -o naranja- de ayer, y se aprestan a obtener frente a la Real tres puntos más que les afiancen en el liderato. Admitamos que son esperanzas bien fundadas. Las posibilidades de que la Real Sociedad abandone esta noche Montjuic con algo distinto a una derrota se nos antojan muy limitadas.

En fin, amigos. Son horas de amargura y cierta cólera tras una derrota bastante indigna de nuestro equipo. Pero la inminencia de lo que viene sugiere un pronto rearme moral y un recordatorio de que, dentro de esta temporada de insufrible irregularidad, hemos demostrado (junto a lo contrario) ser capaces de jugar muy bien.

Eso y solo eso es lo que debe suceder el martes.

Pasad un buen día.

El Madrid perdió un partido que a partir del minuto 20 fue lamentable.

Era previsible que Ancelotti siguiese haciendo cambios en el equipo. La proximidad de la Champions ante el Atleti obligaba. Por este motivo, Lucas volvió a ser titular en el lateral derecho y Alaba entró por Asencio. Mendy volvió a la izquierda para medirse al indultado Antony. En el centro del campo Modric ocuparía la posición de Ceballos y Brahim la de Bellingham.

El Madrid comenzó de forma ideal el partido. Superaba la presión del Betis tocando con tranquilidad y Mbappé, que flotaba a lo Benzema, ofrecía siempre una línea de pase. El partido estaba siendo un monólogo y el gol no tardó en llegar. Kylian hizo una gran jugada y encontró a Mendy en la izquierda. El lateral estuvo inteligente y cedió el balón para que Brahim lo empujase a placer.

Los siguientes minutos siguieron la misma tónica. Había solidaridad y precisión. No hubo ocasiones claras, pero el Madrid llegaba con peligro.

Sin embargo, llegado más o menos el minuto 25, el Madrid se desconectó. Todo empezó con algunos pases fáciles fallados. Eran un síntoma de cierta relajación que después se empezó a notar en el esfuerzo defensivo. El empate de córner por parte del Betis fue el castigo. Me extrañó que Courtois ni saliese, dado lo cercano que fue el remate de Jony, aunque el error en el marcaje fue grotesco.

Lejos de despertar por el empate y la lluvia torrencial, el final de la primera parte dejó un nuevo remate peligroso de córner del Betis que salvó milagrosamente Courtois. Mucho había que mejorar para sacar algo positivo de Sevilla.

La segunda parte comenzó con nuevos errores incomprensibles por parte del Madrid. Pases fallados de manera absurda, controles y situaciones ilógicas. Pese a tener un par de acercamientos peligrosos, el Betis golpeó de nuevo con un penalti de Rüdiger que transformó Isco.

Poco después entraron al campo Camavinga y Güler por Brahim y Alaba. Tchouaméni volvió al puesto de central. Sin embargo, los siguientes minutos siguieron siendo del Betis, que tuvo una ocasión muy clara a través del Cucho, quien falló frente a Courtois.

En el 75 salió Endrick por Mbappé. Era ya un intento a la desesperada para que despertara el equipo. En el 79 tuvo una buena oportunidad el brasileño, pero no contaba con demasiado espacio para armar su disparo. En el 84 salió Fran por Mendy. Los minutos pasaban sin que el Madrid lograse hacer nada relevante. El partido no podía ser peor desde que cambiase de forma definitiva mediada la primera parte.

Así terminó un encuentro lamentable.

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-Courtois: APROBADO. Ejecutó un paradón antológico. Es posible que hubiera podido salir a por el balón en el córner del primer gol bético, aunque era un saque muy complicado de Isco.

-Lucas Vázquez: SUSPENSO. Impotencia bajo la lluvia.

-Mendy: APROBADO. Muy bien en la asistencia. Discreto en el resto.

-Rüdiger: SUSPENSO. No está bien físicamente, lo cual es sobre todo inquietante de cara al martes.

-Alaba: SUSPENSO. No está para ser titular.

-Tchouaméni: SUSPENSO. Empezó bien, pero acabó dando una exhibición de lentitud y desidia.

-Modric: APROBADO. Por lo menos, hizo un partido digno.

-Brahim: APROBADO. No fue de los peores.

-Rodrygo: APROBADO. De los más salvable del frente de ataque, lo intentó siempre y mostró su calidad.

-Vinícius: SUSPENSO. Desconocido. No le salió nada y se puso histérico, jugándose la expulsión una y otra vez.

-Mbappé: APROBADO. Sublime arranque de partido, desastroso en adelante.

-Camavinga: APROBADO. Lo intentó con escaso tino.

-Güler: SUSPENSO. Intrascendente en los minutos que tuvo.

-Endrick, Fran García: SIN CALIFICAR.

-Ancelotti: SUSPENSO. Ni aportó soluciones ni supo contrarrestar la aparente desidia de sus jugadores.

 

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Arbitró Alejandro Hernández Hernández del colegio canario. En el VAR estuvo García Verdura.

Partido intenso que llevó de manera pulcra pese a que dejó alguna duda con el señalamiento de varias faltas en la primera mitad.

El penalti de Rüdiger a Jesús fue claro y el resto de los que se pidieron no lo eran. Ni el de Cardoso con Alaba, ni el de Ricardo con Tchouaméni, ni el de Cuchu con Lucas ni el de Rodrygo con Ricardo Rodríguez.

Al final desenfundó bastantes tarjetas, casi todas ellas justas. Tres para los locales: Isco y Chimy por faltas a Lucas y Altimira por una a Camavinga. Y cuatro para los madridistas: Brahim por agarrar a Jesús, Rüdiger en el penalti, Alaba por una dura entrada a Cuchu y Vinícius por protestar.

Hernández Hernández, BIEN.

 

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Ya sé que puedo resultar pesado, señor juez. Pero me preocupa mucho que los medios de comunicación tradicionales no estén dando difusión a ciertos eventos que pudieran ser relevantes para la instrucción del llamado "caso Negreira", en la que ya quedó probada que el FC Barcelona pagó durante al menos 17 años al vicepresidente del CTA, el señor Jose María Enríquez Negreira, por "servicios de asesoría".

El señor Negreira fue responsable de los ascensos y descensos de árbitros, no solamente por su calificación técnica, sino por un oscuro concepto llamado "índice corrector", de naturaleza subjetiva, que permitía proporcionar unos ingresos superiores a 300.000 euros anuales a los árbitros que el propio señor Negreira considerase aptos para desarrollar su labor, más allá de su competencia objetivable y, del mismo modo, "castigar" perdiendo esos ingresos a los árbitros que él mismo decidiera, aplicando el mismo "índice".

Acta Junta Directiva CTA 2010-2011

Y es que, señor juez, los medios de comunicación tradicionales no están informando de los detalles del caso, a pesar de la gravedad de los actos en cuestión. No quiero dejar pasar la oportunidad para señalarle a usted para su consideración lo que pudieran estimarse casualidades muy oportunas desde el punto de vista cronológico, que de no ser por algunos investigadores como Jorge Calabrés, del diario El Español, o de cuentas de la red social X, como @futbolgate_ES, pasarían desapercibidos.

No omito mencionar que los diarios deportivos y generalistas, además de las emisoras de radio con programas deportivos de gran audiencia, están ignorando o tratando muy superficialmente el fruto de estas investigaciones sobre el caso y algunas particularidades que considero de gran interés para la opinión pública, que mencionaré a continuación.

Negreira deja de ser vicepresidente del CTA en julio de 2018, momento en que deja de facturar por servicios al FC Barcelona. Exactamente tres años después se producen los cambios en el código ético de la RFEF estableciendo la prescripción en tres años. ¿Casualidad?

Es conocido que LaLiga, organización privada presidida por el señor Javier Tebas, invierte decenas de millones de euros anualmente en publicidad institucional en los citados medios, lo que pudiera representar un conflicto de intereses si finalmente el tribunal dictara una sentencia condenatoria, confirmando las primeras conclusiones de la instrucción, en el sentido de dar por probada la corrupción en el ámbito deportivo del FC Barcelona, uno de los miembros más importantes de la organización que preside el señor Tebas. Me explico: no sería descabellado pensar que los medios de comunicación que reciben ingresos de LaLiga mantengan en silencio ciertos aspectos de la instrucción o del caso que no convengan a los intereses de su patrocinador. Es necesario manifestar aquí que la distribución e importes de esos patrocinios es información que el señor Tebas considera confidencial y que por tanto no está disponible para que la opinión pública pueda tenerla en cuenta a la hora de interpretar las razones y destino de esos fondos, más allá del obvio interés comercial.

Mire, señor juez, se da la circunstancia de que el código ético de la RFEF vigente en 2015 establecía en su capítulo cuarto, artículo 12, punto 2, que "Las infracciones definidas como cohecho y corrupción no prescriben". Redacción muy acertada que cualquier ciudadano suscribiría tanto por el daño económico que los hechos pudieran ocasionar (reparable), como especialmente por los daños morales (irreparables, intangibles e incuantificables), considerando que el deporte en general y el fútbol en particular se desenvuelve en el terreno de las emociones colectivas y forma parte de la educación en valores de los españoles desde la infancia.

En 2019 Hacienda ya estaba investigando al FC Barcelona por el caso Negreira. Semanas antes de la llegada de Laporta a la presidencia en marzo de 2021, la Agencia Tributaria había solicitado al club las facturas pagadas al vicepresidente del CTA. Laporta, quien años antes había cuadruplicado los pagos a Negreira, era conocedor del estado de la investigación sobre el asunto. Entre abril y junio de 2021 pasó a formar parte de la junta directiva de la RFEF con Rubiales al frente del organismo, quien, recordemos, no tuvo ningún empacho en utilizar como negociador y comisionista a un futbolista en activo de la plantilla del FC Barcelona para cerrar el acuerdo de la Supercopa con el gobierno de Arabia Saudí. El acuerdo incluía cantidades adicionales por la participación en las sucesivas ediciones del FC Barcelona como semifinalista. Más dinero a cambio de que un club llegase por méritos deportivos o de cualquier otra forma a disputar la competición... no haré más preguntas, señor juez, porque ya se las está haciendo usted al señor Piqué.

Tres meses después de la llegada de Laporta a la Junta Directiva de la RFEF la institución modifica su código ético eliminando las sanciones por corrupción y limitando su prescripción a un período de tres años, cuando en el código anterior no prescribían nunca. ¿No le parece extraño, señor juez, que algo tan grave como la prescripción de un acto de corrupción se limite exactamente a un período de tres años? Recordemos que Negreira deja de ser vicepresidente del CTA en julio de 2018, momento en que deja de facturar por servicios al FC Barcelona. Exactamente tres años después se producen los cambios en el código ético de la RFEF estableciendo la prescripción en tres años. ¿Casualidad? Lo que uno espera de un estado de derecho funcional es que las instituciones cada vez sean más estrictas con la corrupción. Cuando una institución reduce la vigilancia o las penas sobre los delitos está mostrando una laxitud intolerable, cuando no una connivencia denigrante con el delincuente.

Cuando una institución reduce la vigilancia o las penas sobre los delitos está mostrando una laxitud intolerable, cuando no una connivencia denigrante con el delincuente

Mire, señor juez, yo no creo en las casualidades. Me gustaría saber si este tipo de actuaciones podrían ser calificadas como un acto de prevaricación de la Junta Directiva de la RFEF y si sería posible considerarlas nulas de pleno derecho en virtud de su gravedad, al ser notoria su conveniencia para eludir las consecuencias derivadas de la evidente corrupción deportiva que la RFEF encubre con la grosera y oportuna modificación de su código ético. La consecuencia práctica de este acto es la imposibilidad de aplicar las sanciones establecidas en 2015 en el código ético, que podrían haber supuesto la desposesión de los títulos obtenidos por el FC Barcelona durante el período en el queda probado el pago de al menos 8,4 millones de euros al vicepresidente del CTA.

Siempre supimos que el FC Barcelona era "més que un club", ellos mismos presumen de serlo. Lo que no vimos venir es que pudieran llegar a un grado de control político y manipulación de las instituciones como el que acabamos de mencionar o como el que se puede atribuir a Albert Soler entre 2021 y 2023.

Albert Soler

Recién ganadas las elecciones a la presidencia del FC Barcelona por Joan Laporta en 2021, y constituida su junta directiva, Albert Soler abandona el club. Los eventos posteriores nos hablan de las primeras decisiones que se fraguaron en ese período. El objetivo principal era disolver el Negreirato sin consecuencias para el club. El plan A fue blindar los títulos conseguidos entre 2001 y 2018. Ya hemos visto cómo se materializó, con la imprescindible colaboración de la RFEF, presidida por Rubiales. Si nos detenemos en la cronología de eventos, la precisión de las acciones supera por mucho la del Rolex Submariner de Medina Cantalejo.

la justicia vendrá de 1) follow the money  y 2) responder la pregunta ¿a quién benefició mantener exactamente en tres años el plazo de prescripción de actos de corrupción muy graves en la ley del deporte o la prescripción acelerada de actos de corrupción en el código ético de la RFEF? ¿Necesitáis pistas?

La intervención de Albert Soler en el plan B del FC Barcelona ya quedó descrita en este artículo: Es la guerra. Soler fue Director General del CSD (Consejo Superior de Deportes), órgano dependiente del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, en medio de la elaboración de la nueva Ley del Eeporte, que, entre otras cosas, también acabó limitando los tiempos de prescripción de la corrupción deportiva exactamente a tres años en los casos "muy graves", justo del tipo del caso Negreira, mientras se aumentaban los plazos para los casos leves o graves. Obviamente, Soler tenía que ser conocedor tanto de los pagos a Negreira (fue directivo del FC Barcelona entre 2014 y 2021) como del cese de los pagos posterior a su salida del CTA en 2018. Cirugía laparoscópica de precisión.

En enero de 2023 se promulgó la nueva Ley del Deporte. Dos semanas después Soler abandonó el CSD con la misión cumplida. Hay dos ideas recurrentes en el cine negro que siempre se me vienen a la mente a la luz de los datos de la investigación sobre el caso Negreira: la justicia vendrá de 1) follow the money (eso siempre funciona) y 2) responder la pregunta ¿a quién benefició mantener exactamente en tres años el plazo de prescripción de actos de corrupción muy graves en la Ley del Deporte o la prescripción acelerada de actos de corrupción en el código ético de la RFEF? ¿Necesitáis pistas?

 

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Buenos días, amigos. Hoy hay fútbol, o pseudofútbol, porque se trata de la liga española. Aunque, salvo contadas excepciones, últimamente lo menos importante del fútbol es el propio fútbol. Si la competición no fuera un vertedero, hoy tendríamos que estar hablando de cómo va a resolver Ancelotti la ausencia de un Ceballos que inopinadamente se había convertido en imprescindible, del nudo que se nos agarra al estómago cuando Valverde sufre cualquier percance o del partido de esta noche entre el Athletic y el que fuera su filial. Sin embargo, todo lo que rodea al juego termina opacándolo.

Asimismo, sabemos que en esta jornada volverán a producirse actuaciones arbitrales, redacciones de actas o decisiones de comités y organismos que, más allá del error intrínseco a todo acto humano, estarán marcadas por el trato discriminatorio hacia el único club que aboga por la limpieza de la competición.

Para empezar, ya lo sabéis, el Betis-Real Madrid podrá disputarlo Antony y no Bellingham. La acción por la cual vio roja el verdiblanco fue rearbitrada, hecho que va en contra de la propia filosofía de quienes dirigen el cotarro, y el reglamento fue torturado hasta que desapareció del mismo aquello de “dar o intentar dar”, como manifestó Bordalás, también sorprendido por esta treta, con el resultado conocido de que la tarjeta roja de Antony desapareció. Incluso el propio indultado quedó atónito.

No es necesario recordar que Bellingham cumple sanción de dos partidos por un acta falseada que recogió unas palabras que el inglés nunca dijo. A pesar de las pruebas audiovisuales que demuestran lo injusto del castigo, no ha pasado nada, y nadie, salvo parte del madridismo, ha puesto el grito en el cielo por este comportamiento discriminatorio contra el Real Madrid.

Marca y As, no les queda otra opción para seguir adelante, se siguen tomando como una lucha real este pressing catch que nos sirve Tebas y siguen sin ver nada raro en este campeonato arbitrado por una mayoría de colegiados colocados ahí por Negreira y tratados o acompañados por su hijo.

Ambos diarios recogen la sanción impuesta por la UEFA al Real Madrid por cánticos contra Guardiola en el último partido contra el City. El organismo europeo ha fallado contra el club blanco por comportamiento discriminatorio de algunos de sus aficionados. Lo ha condenado a 30.000 euros de multa y avisa de que cerrará parcialmente el Bernabéu si vuelven a producirse en un periodo de dos años.

En primer lugar, no vamos a andarnos con medias tintas ni vamos a justificar hechos injustificables. Los cánticos se produjeron en un sector determinado y fueron de una naturaleza miserable que no hicieron sino calificar a la gentuza que los profirió. No hay rivalidad deportiva que justifique estos comportamientos deleznables, ni contra Guardiola ni contra Vinícius ni contra nadie. Esperamos que más pronto que tarde se localice a los canallas responsables, se les sancione y no vuelvan a entrar al estadio.

Lo que llama la atención es el diferente trato recibido, aquí también, por el Real Madrid. Ceferin ha tardado apenas unos días en sancionar al club de Concha Espina mientras aún estamos esperando a ver qué castigo impondrá al Atlético de Madrid del bien colocado en Europa Gil Marín por los cánticos racistas contra Vinícius escuchados en el Metropolitano en el partido contra el Bayer Leverkusen. Hay cánticos condenables en ambos estadios, el Madrid es sancionado y el Atleti no. No hace falta ser una lumbrera para apreciar este comportamiento discriminatorio.

También llama poderosamente la atención la premura de la UEFA en condenar a los blancos mientras que se han olvidado de imponer sanción alguna al FC Barcelona por haberse comprado al estamento arbitral durante años.

Es decir, los insultos son sancionables dependiendo de quién los emita: Real Madrid, sanción; Atleti, no sanción. Los chanchullos económicos y arbitrales se castigan según quién los perpetre: por ejemplo, Juventus, sí; Barcelona, no. Comportamiento discriminatorio.

Los medios, como sabemos, se conducen del mismo modo, con una arbitrariedad atroz que sin embargo no parece asustar ni sorprender a nadie. Vamos a tomar un par de ejemplos recientes:

Marca, quizá después de una rica barbacoa o de un lisonjero partido de pádel, coge la calculadora y se pone a sumar el gasto destinado a fichajes por los distintos clubes en la última década. Aunque las décadas tengan una duración de diez años y Bale firmase por el Madrid hace doce, los de Gallardo lo incluyen. Imaginamos que de no haberlo incluido no les habría quedado el ranking como esperaban.

As, por su parte, hasta en algo aparentemente menor desliza una distinta utilización del lenguaje. Cuelga unas imágenes de varios futbolistas del Real Madrid “en plan ultra” mientras animaban a la sección de baloncesto. La prensa llama “ultra” antes a Mbappé, Bellingham, Modric y Vinícius que al Frente Atlético. Ved lo ultra de la actitud de los madridistas:

Es fácilmente demostrable que una década no tiene diez años. Es muy sencillo comprobar que el acta por la cual fue sancionado Bellingham no se corresponde con lo sucedido en el campo. Solo es necesario leer las sentencias públicas para corroborar que ningún futbolista blanco cuenta con dos asesinatos a sus espaldas. Sin embargo, el señalado siempre es el Madrid. Comportamiento discriminatorio.

Podríamos continuar señalando este trato arbitrario, despótico, tiránico la intemerata, pero antes de terminar comenzaría el Betis-Real Madrid a las 18:30 y nos perderíamos la actuación de Hernández Hernández y García Verdura.

Pasad un buen día.

Buenos días, amigos. Sabemos que el Real Madrid se crece en la adversidad, pero tampoco había que ponerse en ese plan, adversidad. Nosotros lo sabemos y a ti te honra el reconocerlo también.

La Galerna ha recibido una carta manuscrita de la adversidad reconociendo que esta vez se ha pasado. Se avecinan partidos complicadísimos, algunos de ellos a vida o muerte, y no podremos contar con Ceballos en un par de meses. Si llegamos a ellas, reaparecerá en las semifinales de la Champions. Ceballos es un jugador que iniciaba la temporada con poco cartel. Llevaba toda la vida ahí, sin terminar de dar el paso ni afianzarse, y poca gente contaba ya con una consagración. Sin embargo, a punta de juego y constancia, Dani se había convertido en fundamental en el esquema de Ancelotti. Su baja es terrible.

La adversidad se disculpa, pero no hay forma de revertir los efectos de su mal comportamiento. Lo que tenemos es un auténtico “agujero en el centro”, como titula Marca. Es curioso, porque lo que aportada el de Utrera no era, según se mire, nada del otro mundo (soluciones sencillas, algo de pausa, equilibrio), pero hay cosas de este mundo absolutamente imprescindibles, quizá por serlo.

Ancelotti está ya, como es su obligación, en la búsqueda de soluciones. Ese “agujero en el centro” debe llenarse de algún modo. “Camavinga y Modric se perfilan como alternativas”, añade Marca. Pensamos que es la hora de Camavinga. También la de Modric, pero el croata se antoja más bien la solución para la baja por sanción (por fortuna solo dos partidos, uno en liga y otro en Champions) de Jude Bellingham. Ambos podrían jugar frente el Betis y la ida contra el Atleti en la competición continental.

A medio plazo, la solución concreta a la lesión de Ceballos tiene que ser Camavinga. Recuperado Tchouaméni de su baja forma inicial de la temporada, lo lógico es que Camavinga ocupe junto a él el doble pivote, y que Eduardo se sacuda a su vez la sensación de atolondramiento y/o distracción que ha marcado su campaña hasta el momento. Hablamos de un jugador de enorme jerarquía pese a sus proverbiales despistes o faltas de temple, uno que ya ha sido campeón de Europa y de liga dos veces (entre otras cosas), con una aportación muy destacada en esos logros. A Camavinga no se le ha podido olvidar jugar al fútbol, cosa que hace como los ángeles. Lo natural es que juegue junto a Aurélien, ejerciendo este el papel de boya mientras el francés sube y baja con la calidad y la potencia que le conocemos. En cuanto a Valverde, su concurso se antoja esencial ahora en la posición de lateral derecho, donde ya se desenvolvió a las mil maravillas frente al City, sin ir más lejos. Está claro que, bajando a Valverde, pierdes un gran centrocampista, pero ganas un defensa espectacular que además ayuda a construir el juego desde atrás. Lo hemos dicho ya: la de lateral derecho no es la mejor posición para Valverde, pero Valverde es uno de los mejores laterales derechos que hay. Parece paradójico, pero no lo es si hablamos de un jugador de su magnitud. El equipo, ahora, le necesita en ese puesto. Por desgracia, arrastra molestias también. La adversidad se ha disculpado por las mismas, y nos ha asegurado que estará a tope contra el Atleti.

“Sangre joven”, titula por su parte As, en alusión a la baja edad media de la plantilla blanca. Este dato, unido a su calidad, constituye un activo enorme para la entidad, y debemos felicitarnos por ello.

En la parte superior, la portada de As recoge la victoria del Real Madrid sobre el Barça en el mal llamado clásico euroliguero de ayer. Para un equipo, el nuestro, que está lejos de su mejor momento, esta victoria de prestigio supondrá un chute de autoestima. Como bien señala el rotativo en su primera plana, es el séptimo triunfo consecutivo ante el archivillano de la esquinita, y Abalde resultó fundamental para procurarnos la victoria.

Lo de Mundo Deportivo hoy, vendiendo como un éxito el triste deambular de Roque por diferentes equipos, es de traca. Recordemos este incunable de Sport de cuando ficharon a Roque, que nos recordaba ayer nuestro estimado Paul Tenorio.

No diréis que nos os alegramos la mañana con cosas divertidas. Os dejamos con la portada del propio Sport.

Pasad un buen día.

Escribo feliz. Han pasado casi cuatro meses desde que publiqué en estas mismas páginas “¿Qué demonios nos pasa?” y era fruto de una desesperación compartida con muchos otros aficionados. Tenemos el mejor equipo del mundo, pero no funciona, decía entonces. Y era tan desesperante como cuando, de niño, los Reyes te traían tu regalo favorito… sin pilas. Lo que hoy vemos es exactamente lo contrario. Nuestro regalo ya tiene pilas. Y tiene pilas para rato.

Me quejaba entonces de que el Real Madrid no era capaz de jugar en equipo como en años anteriores, y de que nuestra suerte quedaba solo a merced de la inspiración individual de sus estrellas, que por otra parte se habían vuelto amarronas hasta extremos solo comparables con el patio escolar. Combinar en el Bernabéu entonces, allá por noviembre, era algo que hacían en exclusiva los cocteleros.

De medio campo en adelante, el Madrid se ha convertido en un show mágico donde cualquier cosa puede ocurrir. Lo justo es felicitar a Carletto porque la máquina ha despertado a tiempo

Hoy todo es diferente. El Madrid puede tener debilidades en defensa, pero de medio campo en adelante se ha convertido en un show mágico donde cualquier cosa puede ocurrir. Tengo para mí que hablaremos de esta delantera durante décadas. Vini está como una cabra y eso hace que sea imprevisible por dónde va salir. Rodrigo quiebra las leyes de la física con diagonales imposibles, hasta el punto de que el defensa lateral a veces ya no sabe en dónde está jugando. Bellingham y Mbappé combinan a velocidades indetectables por los radares de la NASA. Y el francés, además, ya no se enreda en recortes y bicicletas, va directo a la red.

Cuando sale Brahim tiemblan los defensas rivales, porque un cambio de ritmo y dos paredes puede dejarlos clavados en el verde como el Coyote cuando atravesaba con la cabeza el asfalto dejando huir otra vez al cabrón del Correcaminos. E incluso, ya lo hemos visto, Endrick no necesita absolutamente nada para marcar goles. Cualquier día meterá uno desde el banquillo, o desde el hotel, sin estar convocado.

Lo justo es felicitar a Carletto porque la máquina ha despertado a tiempo. Estamos vivos en todas las competiciones y, no me gusta aventurarme, pero hay un aroma a felicidad en el horizonte que difícilmente podría truncarse futbolísticamente; es decir, sin negreiratos ni ataques de celos de Ceferin.

Ya nadie puede decir que el Madrid no juega a nada. De hecho, juega a demasiadas cosas en cada partido. Me atrevo a decir que tenemos un comportamiento mucho más dinámico en el campo, en cuanto a estilo de juego, que en temporadas anteriores

Yo mismo critico al entrenador por lo mucho que le cuesta dar más minutos a este o aquel, o por reservar los cambios al minuto 70 (a veces 70 y diez chicles), o por empeñarse en bajarle los humos a Asencio, cuando el chaval ni siquiera había exhibido humo alguno, excepto el que sale por las orejas de los delanteros rivales cuando se cruzan con él. Pero más allá de esas críticas, una vez más, Carletto lo ha vuelto a conseguir. Pase lo que pase, seguimos teniendo a los mejores jugadores del mundo, pero además ahora ya se entienden entre ellos.

Las notas del Real Madrid, 3 - Manchester City, 1

Ya nadie puede decir que el Madrid no juega a nada. De hecho, juega a demasiadas cosas en cada partido. Me atrevo a decir que tenemos un comportamiento mucho más dinámico en el campo, en cuanto a estilo de juego, que en temporadas anteriores. Lo hacemos en corto, en largo, tocando, directo, pasando por Modric, sin él, ceballeando al modo Kroos, o con un zapatazo de seis kilómetros de Asencio a los pies de Mbappé. Y otro dato: será por las lesiones, si quieres, pero cada vez tenemos menos “suplentes”. La sensación en este Madrid es que cualquiera puede ser titular. Y bordarlo.

Ahora ve tú y frena todo eso. Por una vez tenía razón Guardiola. No en lo que dijo, sino en lo que hablaba su expresión corporal en el banquillo tras ser arrollado otra vez por el Real Madrid. El gesto era claro: ¿qué demonios podemos hacer contra estos locos?

 

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El maldito cáncer se ha llevado antes de tiempo y muy joven a Javier Dorado. El talaverano tenía 48 años. Canterano madridista, vivió las mieles del éxito en la temporada 99-2000, en la que formó parte de la primera plantilla blanca que a final de curso acabaría levantando la Octava en París.

 

Nacido el 17 de febrero de 1977 en Talavera de la Reina, comenzó jugando a los siete años en el barrio de Santa María. Después pasa al cadete del Talavera y luego actúa en los equipos de las Peñas de Real Madrid y Athletic Club de la ciudad de la cerámica. Titular en la selección cadete castellanomanchega, llamó la atención de Paco de Gracia y el Real Madrid lo reclutó para su cantera. Se incorporó a las filas del juvenil B y año a año fue subiendo por el juvenil A, el Real Madrid C y el Real Madrid B. En el primer filial madridista coincidió con Cuchu Cambiasso, Rivera, Álvaro Benito, Rojas, Mista, Velasco o Tote entre otros, y fue Miguel Ángel Portugal el que le dio la titularidad.

En una entrevista para la revista oficial del Real Madrid en junio de 1997 ya comentaba que se fijaba en “Roberto Carlos, porque juega en mi puesto, pero además en Hierro, Redondo, Raúl…la verdad que en casi todos”. Su ídolo de niño era “Míchel, por su manera de jugar y su carisma y personalidad fuera del campo”. Además, comentaba que su “sueño es jugar en el Madrid, como el de todos, debutar en el Bernabéu. Todos soñamos con ese día, que a veces llega sin que te des casi cuenta” y daba tres nombres de futuros jugadores del primer equipo “Corona, Sousa y Rivera”. Por último, hablaba
de Guti con el que coincidió en el juvenil y de Raúl: “En sus casos están llamados a triunfar. Marcan la diferencia y tienen tanta calidad que es fácil aventurar su futuro”.

En la campaña 98-99 con Hiddink en el banquillo realizó la pretemporada en Suiza con el primer equipo jugando contra el Stade Nyonnais el CS Chenois. Sin embargo, fue Toshack el que le dio la alternativa en un choque oficial de la Copa del Rey ante las numerosas bajas. No fue el debut soñado puesto que saltó al campo como titular en aquella durísima derrota por 6-0 frente al Valencia en la ida de semifinales. Dorado era un lateral izquierdo de buena planta, con vocación ofensiva, cimentada en su época infantil cuando actuaba COMO delantero y centrocampista, disciplinado y trabajador en defensa, con un apreciable manejo de la pelota y un preciso toque para poner centros con la pierna zurda.

De cara a la siguiente temporada la baja de Robert Jarni, que se marchó en enero a la UD Las Palmas, le abrió las puertas de la primera plantilla para ser la alternativa de Roberto Carlos. El brasileño apenas descansaba ni tenía lesiones por lo que no dejaba muchos resquicios de minutos a sus sustitutos, pero Dorado completó un total de siete partidos oficiales ese curso. El talaverano concedió una entrevista a MARCA en pretemporada tras jugar contra el Inter (conquistando el Trofeo Pirelli) en el Giuseppe Meazza en la que se mostraba muy optimista ante lo que se venía: “Por ahora están contando conmigo. Estoy muy ilusionado y mi mayor deseo sería quedarme. Cuando estás frente a Vieri tienes que pensar que juegas porque vales”.

Aquella campaña en Liga actuó en dos encuentros ante el Valencia en Mestalla y el RCD Español en Montjuic, en la Copa en cuatro contra el Zaragoza en La Romareda, en los dos de la eliminatoria contra el Mérida en la Copa y en la ida de semifinales ante el RCD Español en el Santiago Bernabéu y en el Mundialito de Clubes en el partido por el tercer puesto contra Necaxa.

En ese duelo contra los mexicanos se marchó con mal sabor de boca al marrar uno de los penaltis de la tanda. En la Champions no gozó de oportunidades, aunque sí estuvo convocado para siete encuentros: en la primera fase
contra el Molde, en la segunda liguilla en los dos partidos contra el Rosenborg, frente al Dinamo en Kiev y el Bayern en Múnich y en la eliminatoria completa contra el Manchester United de cuartos de final. El mejor recuerdo de su carrera fue en París cuando el equipo blanco levantó la Octava.

En el mercador de invierno del 2000 tuvo bastantes propuestas para salir cedido del Real Madrid, pero prefirió quedarse. El Sevilla, Real Betis, Real Oviedo y Las Palmas fueron algunos de los clubes que llamaron a su puerta. Finalmente abandonó la entidad de Chamartín en verano con destino la UD Salamanca al que llegó cedido el curso 2000-01. Un año más tarde, también fue a préstamo al Sporting de Gijón. Su desvinculación total con los blancos se produjo en 2002 cuando fichó por el Rayo Vallecano. Más tarde, volvería a vestir la camiseta del Sporting y también pasó por el RCD Mallorca y el Atlético Baleares, donde colgó las botas por una grave lesión de rodilla.

Dorado también fue internacional en las categorías inferiores de la selección española. En varias ocasiones defendió la sub15 y también estuvo seleccionado por la sub16, la sub17 y la sub18. En la sub21 de Iñaki Saez jugó cuatro encuentros, dos de ellos en la Eurocopa celebrada en la República Checa. Además, estuvo en la preselección de la selección olímpica para Sidney 2000, aunque finalmente fue uno de los cuatro reservas.

DEP.

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