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Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Cacofonías

Escrito por: La Galerna11 marzo, 2017
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Cuaderno de bitácora. Día 3 desde el fin del fútbol tal y como lo conocíamos. Orwell sigue retorciéndose en su tumba mientras en las redacciones deportivas continúan haciéndole un homenaje por la vía indirecta de actualizar su 1984 en 2017. Aquí no ha pasado nada. La vida sigue igual. Sale el sol cada mañana, las mareas mantienen el compás acostumbrado y la épica más grande que el fútbol ha conocido no ha sido sintetizada en ningún laboratorio, no es de cartón piedra, no hemos visto Argo, no nos acordamos de Michael Caine y Laurence Olivier en La huella, no, no y no. Todo es tan limpio y aséptico como un quirófano. En las redacciones lo han dejado todo como una patena. Vean qué colores neutros, qué brillo, qué dentaduras blanqueadas, qué ambientador, qué música de ascensor, qué poca vergüenza.

Marca Portada James 11.03.17

As Portada Zidane 11.03.17Vean qué modo tiene la prensa madrileña de querer hacer olvidar lo inolvidable por la vía de pasar a otras cosas sin transición alguna, como si eso fuera posible y como si la cara de Manolo Lama en los bajos de As no fuera una broma macabra.

En Marca nos hablan de James y Ancelotti, o mejor, nos hablan de que el entrenador italiano quisiera contar para el próximo año con los servicios del jugador colombiano. Al margen de que las autopistas alemanas tal vez no precisen de actualización presupuestaria, ya nos dirán ustedes cómo detenernos a comentar esta noticia (?) cuando lo otro, lo innombrable, lo perpetrado hace apenas tres días, ya no tiene más recorrido en nuestras queridas portadas; un recorrido que, por lo demás, apenas tuvo, un recorrido que ni llegó a ser recorrido. Así que dispérsense, que aquí no ha pasado nada, que el árbitro de aquel partido de Champions ya tal, pero la épica... Recuerden la épica, abran los ojos como el protagonista de La naranja mecánica, mantengan fija su mirada en la épica, ¿ven qué épica?, no se arrepentirán del estado de bienestar que le dejará la visión prolongada de la épica.

En la portada del diario As también se cuela Ancelotti, si bien en este caso por la vía indirecta de ser comparado con Zidane, que, cómo no, pierde en la comparación. Quien no pierde jamás es el As. Al actual entrenador (sea el que sea) se le ven las costuras mientras es de hecho entrenador del Madrid, para a continuación pasar a ser una de las varas con las que medir al entrenador que le sustituye. No nos dirán que no es una jugada maestra. Ya quisiera cualquier tahúr tener semejante as en su manga. La carta marcada es hoy Ancelotti, ese que hace no tanto, citamos del As, "insiste en poner a Benzema para contentar a Florentino", ese que "alineó a Illarra pese a estar mejor Modric", ese que "todavía no tiene claro el portero titular y pone a los dos", ese que "no sabe si jugar bonito, a la italiana o al contragolpe", ese que "está hecho un lío", ese que el mismo periódico del que entrecomillamos hoy nos presenta con mejores registros que Zidane.

Mundo Deportivo Rakitic 11.03.17Sport Portada Tritriplete 11.03.17Vean qué modo tiene la prensa culé de hacer olvidar lo inolvidable por la vía de hacer recordar (¡recuerden, coño!) una realidad paralela perfectamente dispuesta para la ocasión. El diseño, queridos galernautas, es un arte del siglo XX que en el siglo XXI ya ha anegado al resto de artes. Así que no se preocupen. Sean felices. Aquí tienen la receta. El que no se tome la pastilla es que simplemente es un amargado, o un llorón, o un resentido, sinónimo estos días de madridista, según han determinado los autores intelectuales, sus voceros, la saduceos y los fariseos.

Adquieran el póster de la remontada (sí, remontada y punto), hagan lo propio con la camiseta de la remontada (que sí, remontada y ya está) y asómbrense con la capacidad para el neologismo del Sport. Si son capaces de tragarse el sapo del fin del fútbol tal y como lo conocíamos sin el menor asomo de rubor y hasta con gozo, disfrute y orgasmo, si son capaces de hacer (de intentar) que nos comamos todos el sapo travistiéndolo del mejor plato jamás deconstruido, si son capaces de vender como una fiesta lo que fue un sepelio, cómo no van a ser capaces de inventarse palabras tan estimulantes como "tritriplete", palabras tan sonoras, tan cacofónicas, tan redundantes como un árbitro beneficiando al Barcelona.