Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
Aprender a defenderse

Aprender a defenderse

Escrito por: Víctor Arroyo3 febrero, 2019
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Si te pegan, defiéndete. Y, si no te pegan, demuestra que sabes defenderte o te pegarán.” Thomas F. Gravesen

Hay pocas cosas verdaderamente eternas, el amor de Solari hacía Lucas Vázquez es una de ellas, como también lo es el amor de Lucas Vázquez por convertir una ocasión de peligro en un córner a favor, pero hoy quiero centrarme en la perpetua fragilidad defensiva del Madrid, un mal endémico para el que solo conocemos una cura, marcar más goles de los que nos marcan. No digo que esa sea una mala forma de afrontar el asunto, al fin y al cabo la solución no sólo se sostiene sobre un fundamento teórico sólido, también está respaldada por unos resultados históricos que admiten poco debate. Nadie cambiaría un trofeo Zamora (llevamos uno desde el año 92) por una Champions, salvo quizás Guardiola, cuyo criterio al respecto no me atrevería a predecir. El hecho de que el Madrid haya alcanzado siempre éxitos aplicando esta estrategia no implica que no se deba aspirar a seguir mejorando. Porque lo cierto es que el ratio de goles encajados tiene más culpa de las ligas perdidas que los árbitros, los Messis o las sequías de Benzema, y sólo un poco menos que los gafes de Roncero.

Algo se ha tenido que hacer muy bien para lograr cuatro champions en cinco años, de la misma forma que algo se puede hacer mejor para que las ligas no estén sentenciadas en diciembre.

Ahora que se ha ido Ronaldo, y con él sus goles, la forma más sencilla de contrarrestar el efecto negativo de su marcha sería a través de una mejora defensiva, que de producirse haría que se mantuviese la diferencia de goles con respecto a campañas anteriores. (No es la única opción, técnicamente todavía estamos a tiempo de que Isco y Asensio marquen 25 goles cada uno). Antes de empezar la temporada yo esperaba que esto sucediese de forma natural (la mejoría atrás, no la metamorfosis de Isco en Güiza), un once titular sin Cristiano y con Lucas Vázquez, es decir, un once con un delantero menos y un defensa más, debería, por lógica, ser más competente a la hora de defender. Pues ya se ha visto que no. Si esto demuestra algo es que los problemas defensivos del equipo no son culpa de la delantera, quién lo iba a decir. La facilidad con la que los rivales le generan ocasiones de gol al Madrid no es ninguna novedad. Sucedió y sucede con independencia de estados de forma, jugadores, sistemas o entrenadores. Está en el ADN blanco, como lo está la épica, o eso tan nuestro de decir que estamos centrados en la Champions solo porque estamos distraídos de todo lo demás. Aunque la responsabilidad de la delantera en ese sentido ya he admitido que es menor, eso no les exime del todo. De hecho los problemas empiezan por ahí, por la primera línea de presión. Cuando Bakunin concibió el anarquismo, tenía en mente la presión tras pérdida del Madrid. En treinta años de vida nunca he visto a mi equipo presionando de forma organizada con cierta consistencia. Siempre hay tramos, pero a la larga vuelven las malas tendencias. Lo más irritante es la falta de coordinación que demuestran los jugadores con esos sprints, tan impetuosos como desamparados, a veces incluso orquestados por las muestras de impaciencia del Bernabéu. Es una auténtica pena que no exista una figura en el fútbol encargada de ayudar a esos jóvenes atletas a ordenarse tácticamente en el campo.

Cuando Bakunin concibió el anarquismo, tenía en mente la presión tras pérdida del Madrid.

 

Superada esa inofensiva trampa los rivales se encontrarán con al menos una de las dos bandas despejadas. Tras robo, la hoja de ruta para el equipo contrario viene siendo la misma desde tiempos de Roberto Carlos I: dos pases en corto para burlar la presión, uno largo a la banda, carrera en conducción, centro al área y remate más o menos cómodo dependiendo de la calidad técnica de los protagonistas. Eso en lo referente a contraataques, pero es que en estático el Madrid no mejora sus prestaciones defensivas. La baja estatura de Marcelo y Carvajal les hace especialmente vulnerables en los centros al segundo palo (véase Manzukic el año pasado). Tanto los centrales como los laterales han demostrado dificultades para cubrir sus espaldas y para sincronizarse al tirar la línea del fuera de juego (véase cualquier partido de cualquier año). Y a todo lo anterior hay que sumarle la extraordinaria habilidad de esta plantilla (con Ramos y Marcelo ejerciendo de capitanes también en este sentido) para realizar concesiones no forzadas fruto de despistes y excesos de confianza.

El dato de las ligas ganadas en los últimos años es duro, y escudarse en las cuatro de cinco Champions es impropio de un Club que ambiciona a ganarlo todo siempre. Algo se ha tenido que hacer muy bien para lograr un hito que hasta ahora nadie había conseguido, de la misma forma que algo se puede hacer mejor para que las ligas no estén sentenciadas en diciembre. Podríamos empezar por cuidar un poco la defensa, por variar y tal.

21 comentarios en: Aprender a defenderse