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Apostar por el talento joven no tiene precio

Apostar por el talento joven no tiene precio

Escrito por: Ramón Álvarez de Mon13 noviembre, 2020
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El Real Madrid y la detección del talento joven

Hemos comentado numerosas veces en estos artículos la política de fichajes del Real Madrid y ya saben que consiste fundamentalmente en detectar el talento joven y ficharlo a un precio más asequible del que previsiblemente adquirirá cuando florezca temporadas después. Esta estrategia ha ganado todavía más vigencia en el contexto de crisis generado por el Covid. Los grandes fichajes de estrellas se complican debido a las dificultades económicas provocadas por la caída de ingresos, y tratar de apostar por jugadores aún no consagrados resulta más viable e incluso necesario.

No obstante, la detección del talento y su contratación es sólo la primera fase de una estrategia que precisa que se complete con satisfacción la segunda y más importante etapa: la puesta en juego. Esta segunda fase puede contemplar la cesión del jugador para completar su formación o la entrada progresiva y sin freno en el equipo. Este segundo paso es el que más está en cuestión en estos momentos. Desde 2015, sólo dos de estos jóvenes jugadores se han consolidado en el equipo: Casemiro y Valverde. Con ellos, se puede asegurar que el Real Madrid ha obtenido dos casos de enorme éxito: contrataciones baratas, cesiones que permitieron el desarrollo de los jugadores (aunque la de Valverde no fuera fructífera en exceso) y consolidación evidente en el equipo, siendo su valor de mercado muy superior al pagado por su contratación. Podríamos añadir también a Asensio, otro caso exitoso pase lo que pase ya, aunque su nivel actual no invita a asegurar una larga carrera en el Real Madrid, salvo que mejore.

Odegaard

En la actualidad, en la plantilla se encuentran Vinicius, Rodrygo, Odegaard y Lunin con este tipo de perfil. Jovic, Militao y Odriozola son fichajes que se realizaron teniendo ya un status reseñable a nivel europeo. Si excluimos a Odegaard, cuyas cesiones fueron un rotundo acierto, y dada la lesión que apenas le ha permitido jugar, cabe dudar sobre la evolución de los otros tres jugadores. Lunin todavía no ha debutado, debido al altísimo nivel de Courtois. Las cesiones del ucraniano salieron muy mal hasta que su llegada a Oviedo le permitió tener continuidad. Esta temporada no parece que vaya a gozar de demasiados minutos y eso puede ser muy contraproducente para un guardameta joven. En el caso de los brasileños, uno no acierta a ver demasiada evolución desde su llegada. Los últimos partidos de Vinicius dejan ver una versión muy lejana a la esencia del brasileño. Aquel Vinicius alocado y desbordante está dejando paso a uno que busca no errar y lo cierto es que en eso no es un jugador especial. Sin duda, hay cosas que reprocharle al brasileño en esta deriva, pero quizá el contexto táctico del equipo tampoco le permita vivir situaciones en las que sacar todo su potencial. Si Vinicius precisa espacio, el equipo está optando por un control posicional, más adecuado a las condiciones de Hazard.

Los grandes fichajes de estrellas se complican debido a las dificultades económicas provocadas por la caída de ingresos, y tratar de apostar por jugadores aún no consagrados resulta más viable e incluso necesario

En cuanto a Rodrygo, pese a que no se está mostrando como un jugador regular, cabría esperar más oportunidades dada su facilidad para el gol y lo poco que desentona incluso en sus días más tímidos. Como comentábamos antes, no está Asensio a un nivel suficiente como para acaparar la banda derecha del Madrid. Sin embargo, Rodrygo no aparece demasiado en las alineaciones de Zidane. Cabe recordar cómo el año pasado, tras un hat trick perfecto en Champions, vio el siguiente partido desde su casa. Existe un punto intermedio entre la exhibición de los jóvenes sin atender a las circunstancias y la prudencia excesiva que les puede llevar a retrasar demasiado su evolución.

Tampoco parece demasiado halagüeño el panorama para los cedidos. Reinier ha recalado en uno de los equipos con más poderío ofensivo de Europa y apenas está jugando los minutos de la basura en algunos partidos.  Y Kubo, pese a que está haciéndolo muy bien, todavía no goza de la titularidad para su entrenador. Sólo Brahim, pese a ser también suplente, parece estar en una evolución positiva.

La estrategia es buena, la detección del talento, con aciertos y errores, también. Falta completar el paso más importante, el que da sentido a todo lo demás, y en una etapa de claro fin de ciclo de una generación maravillosa, las circunstancias no pueden ser más propicias para ser valientes y apostar.

 

Fotografías Getty Images.