Madridismo y John Ford

Madridismo y John Ford

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No se puede caer bien a todos, es sencillamente imposible. Aunque seas un hombre sobresaliente, brillante, inteligente, amable, educado, bueno, generoso, que despierte la admiración del mundo entero… siempre quedarán los envidiosos.

Si el Real Madrid tuviera otra nacionalidad, americana por ejemplo, le estarían dedicando documentales y películas, superproducciones de Hollywood, a la institución y a sus grandes nombre. En España, en cambio, por desgracia, no es así, a pesar de ser el club más admirado del mundo.

La grandeza conlleva ciertas servidumbres, y más en un país tan prepotente como el nuestro. ¡Que se lo digan a John Ford! El más grande director de todos los tiempos tachado de “facha”, reaccionario y demás lindezas…

Y es que John Ford sería el director ideal para encargarse de esa supuesta superproducción dedicada al Real Madrid, sus gestas y sus grandes nombres. Si Ford fue tachado de facha, nuestro club sólo fue “el equipo del régimen” para la parte antimadridista de este país. Ford es el director más reputado y galardonado en su país, el que más “títulos” tiene, ganador de 6 Oscar de la Academia, mientras que nuestro club puede presumir de ser el equipo más exitoso del mundo. ¿Cómo no iba a ser el director más galardonado comparado con el equipo más exitoso? Sus 6 Oscar y nuestras 32 Ligas y 10 Champions… El prestigio, la gloria y la grandeza, esos son los rasgos definitorios… Eso y la envidia de los demás.

john ford

No hay cineasta que hubiera retratado mejor la leyenda que es el Real Madrid, porque Ford siempre incluyó la épica y el carácter legendario en sus relatos. La leyenda convertida en reflexión, donde a veces se mostraba como una preferencia, una necesidad, un beneficio para el colectivo, aunque la triste realidad no tuviera nada que ver. En otras ocasiones, homenajeaba a los héroes que la forjaban con sacrificio, sudor y honestidad. Ford, como en todo, tocó todos los puntos y aspectos de la leyenda, y en el mundo del fútbol no la hay más grande que la nuestra.

Como oímos en nuestro himno madridista, Ford siempre trató con respeto a todos los que se opusieron de una forma u otra a la Unión, fueran indígenas o fueran sudistas, y en su radical individualismo, representado en sus héroes, siempre se mostró independiente, ajeno a las etiquetas que le adjudicaban.

John Ford llegó a ser el más grande con la mezcla perfecta de humildad y ambición, demostrando la una a base de trabajo y talento, pero sin darse importancia, porque él “sólo hacía películas del oeste”, y la otra con obras maestras incontestables… Santiago Bernabéu entregó su vida a su vocación, como Ford. la dedicó a hacer grande al club de sus amores con humildad y ambición, asumiendo la grandeza de su obra pero incapaz de coger un periódico del quiosco del estadio sin pagarlo.

Individualista, defensor de la lucha, el sacrificio, los valores cristianos, la valentía… Estamos hablando de un hombre que fue condecorado con el “Corazón Púrpura”, así que tonterías las justas. No hace falta recordar que don Santiago Bernabéu también participó en una guerra que la propia institución sufrió agudamente.

Una amante de la familia, del individuo y su heroísmo, de la necesidad de justicia, de la poética épica, de los grandes valores tradicionales: John Ford, sin saberlo, era un gran amante del madridismo.

El gran Ford definió y depuró el lenguaje cinematográfico clásico siendo a la vez un gran revolucionario, tradicional y liberal, como lo fue nuestro Santiago Bernabéu, como lo es el Real Madrid, que siempre pretendió y pretende conservar los grandes valores manteniéndose al mismo tiempo a la vanguardia de todo (creamos la Copa de Europa, innovamos en materia de generación de ingresos, buscamos la universalidad…).

Como hombre devoto de lo tradicional, Ford gustaba de rodearse de los miembros de una gran familia que le acompañó a forjar su leyenda: son los John Wayne, Ward Bond, Victor McLaglen, Jack Pennick, Hank Warden… Era la “compañía estable” de John Ford. ¿Cómo no apreciar el paralelismo? Nuestro presidente Santiago Bernabéu, como hizo el director americano, creó su propia compañía estable con los Di Stéfano, Puskas, Gento, Marquitos… Miguel Muñoz y Raimundo Saporta.

Y lo hicieron coincidiendo en el tiempo.

EL espíritu tradicional de Ford se observaba en todos los detalles. Por ello centró buena parte de su filmografía en su solo género, el western, por eso gustaba de los mismos actores y por eso gustaba de los mismos escenarios. De hecho, cada vez que podía, John Ford iba a su templo, a su lugar íntimo, el que sentía su casa y el cual convirtió en la casa de todo cinéfilo. Monument Valley. ¿Y cuál es el “Monument Valley” de todo madridista? Exactamente, el estadio de Chamartín, ese que creó Bernabéu para todos nosotros, nuestro propio templo, que ahora lleva su nombre. Cuando -orgullosos y entusiastas- entramos en él, gritamos extasiados: “Qué verde era mi valle” (1941)…

El Real Madrid está lleno de leyendas, iconos, auténticos “Centauros del desierto” (1956), perennes, eternos, conductores de ese invencible “Caballo de Hierro” (1924) que sólo tiene un destino: la victoria, la gloria eterna, el poder exclamar orgullosos “El último hurra” (1958). Grandes hombres que actuaron con “La diligencia” (1939) adecuada y precisa para llevarnos a lo más alto de la historia, a ser el referente, tanto de los nuestros como de los rivales, a ser los mejores del mundo.

Hemos tenido entrenadores de todo tipo. Duros y vehementes, a los que se acusaba de todo -incluso de ser “El hombre que mató a Liberty Valance” (1962)-; pero también pausados y conciliadores, hombres que parecía se iban a dormir en el banquillo, como “El hombre tranquilo” (1952) que llegó a seleccionador.

Nuestra leyenda se ha “Escrito bajo el sol” (1957), la luna y las estrellas, se ha forjado en el campo enfangado por la lluvia o en perfecto estado, gol a gol, victoria a victoria, porque el Real Madrid es una “Cuna de héroes” (1955) y ese es “El precio de la gloria” (1952). Así es como se logra “La conquista del oeste” (1962).

Aquí sólo tienen cabida “Hombres intrépidos” (1940) y “Corazones Indomables” (1939), héroes que pertenecen a una “Legión invencible” (1949) que salta al campo llena de orgullo por enfundarse esa camiseta con ese escudo, porque en el Real Madrid siempre ha dominado la “Pasión de los fuertes” (1946).

Un madridismo que ansía independencia y no ve con buenos ojos la figura de “El delator” (1935) que a veces aparece en el interior del club. Un club que desde los 80 vive en estado de histeria, convulso, tanto que parece estar azotado ad eternum, como si padeciéramos un “Huracán sobre la isla” (1937) en que, desprovistos del apoyo de los medios, nos hemos convertido.

Un club que debe luchar contra ese antimadridismo y esa crispación interna propiciada por los que evidentemente se han atiborrado de “Las uvas de la ira” (1940). Será una verdadera “Misión de audaces” (1959) el crear una auténtica “Caravana de paz” (1950) entre las propias filas madridistas, porque club y afición siempre deben estar unidos, ya que si los “Dos cabalgan juntos” (1961) no hay rival posible. Ese, el destinado a devolver la paz en el seno del madridismo, es “El gran combate” (1964).

A veces creo que ni los propios madridistas somos conscientes de la dimensión de nuestro club y de lo que significa. Ford fue en su día despreciado por reaccionario, y ni sus logros artísticos, reconocidos por la Academia, parecieron convencer a una crítica “progre” que lo consideraba un facha… El tiempo pone a cada uno en su sitio: el sitio de Ford y el del Real Madrid siempre ha sido el más alto. Por eso, cuando veo una película de John Ford, u oigo en la lejanía el himno de las mocitas o la simple insinuación de nuestro escudo, cuando veo a alguien enfundarse esa camiseta pura, blanca, no puedo evitar que se me erice la piel.

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17 COMENTARIOS

  1. Joder, qué bonito le ha quedado y qué bien traído todo . Se me ha hecho un nudo en la garganta.

    No somos conscientes de la grandeza del RM por la labor de zapa que hacen cada segundo nuestros enemigos. Ni el Nimitz aguantaría este bombardeo incesante.

  2. Cierto, Ford sería el narrador perfecto de las gestas del Madrid, aunque de un tiempo a esta parte, los modernos y pésimos narradores actuales las quieran convertir en aquellas infumables películas de “arte y desmayo”, a las que tan aficionados eran los mismos que denostaban, las grandes obras de aquel genio. Encima nos querían hacer creer que los raros eramos nosotros, con su impostada superioridad intelectual.

  3. Buenas tardes D. Jorge he sentido escalofríos, al ver las comparaciones que hace usted entre los títulos de las películas de John Ford y las situaciones en que nuestro amado club se ve envuelto. La historia, historia es, y comparar a la banda de “mataos” que se arrastro en el Sánchez Pizjuan, en la segunda parte con los Centauros del Desierto, ( para mí una de las mejores 5 películas de la historia, sino la mejor), es hiriente, comparar al boxeador destrozado por el dolor de el Hombre Tranquilo( genial John Wayne), con el inexpresivo marmolillo que tenemos de presidente, un dislate, comparar al abogado de El Hombre que mato a Liberty Valance, (extraordinario James Stewart) dispuesto a dejarse matar, con tal de que la ley triunfe a largo plazo, con el mal profesional que es Benzema, un despropósito, para que seguir. LE entiendo perfectamente D. Jorge la comparación entre el Madrid y el más grande de todos los tiempos John Ford, no puede ser más acertada
    pero la historia, historia es, y los tiempos no están para la lírica, como demuestra en EL Hombre que mató a
    liberty Valance, John Wayne matando al malvado pistolero Liberty ( genial Lee Marvin) y salvando al abogado.
    Saludos blancos y comuneros

    • Me parece, señor Comunero, que ha entendido usted el artículo regular. No hay comparaciones individualizadas, salvo por un detalle que debió cambiarse en edición, donde “El Hombre tranquilo” era comparado en genérico y donde el seleccionador no se refería a nadie en concreto, ya que también lo fue Miguel Muñoz. Pero no se trata de una comparación directa de hecho y películas concretas. Es decir, no estoy diciendo que “El hombre tranquilo” y los valores de la película correspondan al señor Del Bosque.

      Las comparativas sobre Benzema y el equipo del último fin de semana se las saca directamente de la manga. No veo referencia alguna.

      Seguro que usted saber, yo sí, porque me he visto todo lo que hay, he analizado, analizo y analizaré películas de Ford porque me encanta hacerlo, que el director americano rodó más de 140 películas. Entre ellas las había muy buenas, buenas, regulares y malas. Usted no ve que incida en las malas y regulares o haga una crítica de ellas porque, reitero, no es la idea.

      Con Ford trabajaron actores buenos, malos y regulares y tuvo momentos buenos, malos y regulares, nada tiene que ver, NADA, con la idea el artículo.

      El mensaje es muy más global, genérico, de una idea y unos valores que siempre han representado al Real Madrid hasta forjarlo leyenda y al cine del señor Ford. Es algo en lo que creo y a lo que dedico este artículo. Si los componentes del club en la época que sea no cumplen esos valores que aquí se expresan, seguro que con un sencillo análisis deducirá que no están a la altura de esa leyenda.

      • Buenas noches en primer lugar D. Jorge, si lee usted con atención mi artículo vera que hay un capítulo que dice, transcribo literalmente y en mayúsculas: LE ENTIENDO PERFECTAMENTE D. JORGE LA COMPARACION ENTRE EL MADRID Y EL MAS GRANDE DE TODOS LOS TIEMPOS JOHN FORD NO PUEDE SER MAS ACERTADA. Pero en la historia como usted muy bien apostilla, en su respuesta, al hacer una comparación global y una idea genérica, a Mí, a Comunero, me da un instrumento teórico interesante, para analizar el presente, y ver que AHORA el club en su presidencia, en su estructura, en su forma de comunicar, en su organización interna etc….. en los tres principios que en mi opinión deben regir, cualquier organización, -orden, trabajo y disciplina- se halla muy lejos de la excelencia que usted ha puesto de manifiesto en su en cualquier caso magnifico artículo, al enlazar las virtudes históricas del Madrid, con los talentos de JOHN FORD. Desgraciadamente actualmente en mi opinión
        no es el caso.
        Saludos blancos y comuneros

  4. Por desgracia el Madrid ha pasado de tener a los mandos a un John Ford (Bernabeu) a tener al Peter Jackson de “El Hobbit”, que de lo único que puede presumir es de gran presupuesto, pero incapaz de hacer nada útil con él. Teníamos a Mourinho, nuestro propio coronel Kirby Yorke dispuesto a pasar por encima de lo que hiciera falta para vencer a los enemigos, pero que se encontró sin un general Sheridan que le apoyase (bueno es Florentino para mancharse las manos por algo que no sea él mismo).
    Por cierto, respecto a esto: “y ni sus logros artísticos, reconocidos por la Academia…”, pues sí, reconocidos… salvo que se tratase, precisamente, de películas del oeste. Sus 4 Oscar como director (y supongo que los otros dos serían a mejor película) corresponden a dramas clásicos, excepto “El hombre tranquilo” (comedia). En cambio nada de nada por “La diligencia” (comprensible, teniendo en cuenta la cosecha del 39), “Centauros del desierto” o “El hombre que mató a Liberty Valance”. Me da que para cierta gente, darle a Ford el Oscar por un western debía escocer tanto como a ciertos medios de comunicación reconocer los méritos del Madrid.

  5. Por cierto, puestos a poner la historia del Madrid en forma de películas de Ford, creo que hace ya tiempo que alguien debería haber pegado un par de voces y recordarles a los niñatos millonarios que en realidad “No eran imprescindibles” 🙂 Si no lo era Di Stefano ¿cómo lo van a ser los Iker, Ramos, Cristiano o el que sea?

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