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El XI histórico del Madrid de...

El XI histórico del Madrid de...

Escrito por: Mario De Las Heras2 agosto, 2016
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Recuerdo una infancia de Gigantes y de Basket USA. Entre semana era una revista u otra. O las dos. Luego, el fin de semana, la pelota sólo se podía tocar con los pies, y ahí es donde yo esperaba, sobre todo, a Butragueño, que era y es mi auténtico ídolo futbolístico. Una afirmación pura por sentimental como puede ser elegir una canción o una película o un libro, quizá la única forma de la que se puede idolatrar a alguien o a algo.

Puedo afirmar que mi favorito del fútbol es el Buitre con mayor seguridad con la que podría afirmar que mi libro favorito es El Gran Gatsby, que mi película favorita es El Padrino o que mi canción favorita es Bad, de U2, porque hay muchos libros, muchas películas y muchas canciones. Lo que ocurre es que a Butragueño lo imagino, por ejemplo, vestido de Nick Carraway contándome cómo volaban las cortinas de la casa de Daisy, o yendo a visitar a don Vito porque ha perdido su arrancada en parado, o incluso subido a una torre con el pelo de quinqui de Bono y sus mismos ojos gritando: I'm wide awake, I'm wide awake...

Yo en aquellos tiempos de Gigantes y de Basket USA pasaba las horas, sobre todo las de matemáticas, haciendo cálculos (o cábalas, yo soy más de cábalas que de cálculos) acerca de quiénes eran los mejores jugadores del mundo. Yo me sumergía en la tradición estadounidense y me ponía a hacer quintetos como don Quijote ensoberbecido en sus lecturas. Había un quinteto casi irrenunciable, y digo casi porque siempre me surgía la duda del pívot y de un alero. Estaban Magic, Jordan y Bird, y luego me debatía entre Barkley o Malone, y entre Olajuwon o Robinson, aunque también estaban por allí Ewing, Shaquille... como para echarse a los caminos a desfacer entuertos. Allí había tantos caballeros como damas.

Así que, ¿cómo podría hacer yo hoy un solo once del Madrid con cuarenta y un años a la espalda? Yo he tenido que hacer tres onces como tres quintetos elige la NBA cada año, porque si no, no me llamaría como me llamo y Butragueño no hubiera soliviantado mi niñez. Y he escrito mis onces como si ahí delante me estuviera vigilando "El Magoo", que era mi profesor de matemáticas, y yo tuviese mi manoseado número de Basket USA camuflado dentro del libro de álgebra.

Tres onces sentimentales y estéticos que tienen que ver con el tiempo y el viento y el olor. Y con los veranos y con los inviernos. Y con los aspectos técnicos más bien como yo hago cábalas en lugar de cálculos. Y son tres onces intercambiables. Seguro que alguno de ustedes piensa (y yo también) qué hace Zizú (a quien pongo de entrenador del primer equipo, a Mourinho del segundo y a Carletto del tercero) en el segundo equipo, como Raúl, o Ronaldo Nazario en el tercero, o por qué figura Beckham entre los elegidos, y yo no sabría responderles del mismo modo que no sabría responderles si es mejor película Centauros del desierto o Candilejas, o mejor canción Help que Satisfaction, o mejor libro Fiesta que Santuario. Pero tampoco importa tanto. Estamos hablando del Madrid.

Mario XI

Ha trabajado en Marca y colaborado en revistas como Jot Down o Leer, entre otras. Escribe columnas de actualidad en Frontera D. Sobre el Real Madrid ha publicado sus artículos en El Minuto 7, Madrid Sports, Meritocracia Blanca y ahora en La Galerna.