Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Portanálisis
El equipo que nunca duerme

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

El equipo que nunca duerme

Escrito por: La Galerna2 agosto, 2016
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Buenos días. El Real Madrid ya está en Nueva York, donde en la madrugada de mañana (hora española) disputará el último partido de la gira americana ante nada menos que el Bayern de Munich de un viejo amigo que responde al nombre de Carlo Ancelotti.

Lo de encontrarte con Ancelotti en Manhattan es algo que parece sacado de un guión del más celebrado amante de la Gran Manzana, en cuyas películas proliferan los encuentros casuales con amigos a los que hace tiempo que no ves, preferentemente en los alrededores de Central Park. No es el único. También nos encontramos, de camino a la consulta del psicoanalista, con el mismísimo Raúl, que va de la mano con Diane Keaton, perdón, con Mamen, y se encamina a un almuerzo con Alan Alda del que solo puede salir un flashback conmovedor o desternillante.

As Portada 02.08.16"Anfitrión Raúl", dice As bajo una foto del legendario 7 con nuestro entrenador y nuestro capitán, y no dice mal del todo porque es Raúl quien ha dado la bienvenida el equipo en su calidad de embajador de la Liga en dichas tierras. Raúl nos da la bienvenida en Nueva York pero sobre todo nos da la bienvenida en el umbral de nuestros recuerdos, otra vez el flashback. Cuánto cuidado hay que tener con los flashbacks, que edulcoran el interior de las remembranzas y nos pueden conducir a la falsa impresión de que cualquier tiempo pasado fue mejor cuando ya el propio Woody Allen desmintió a Jorge Manrique, por ejemplo en Midnight in Paris. Los buenos tiempos de Raúl fueron extraordinarios, pero estos no lo son menos por más que andemos sin ese director deportivo que Raúl dice añorar cuando le entrevista el propio As, acaso con la ingenuidad de quien ya no sigue la prensa española y no sabe hasta qué punto sus palabras van a ser retorcidas y/o magnificadas en perjuicio del club.

El hecho es que el Real Madrid está en Nueva York y hay poética en ello. "I wanna wake up in a city that never sleeps", cantaba Sinatra, y se nos ocurre que si hay un equipo que nunca duerme ese es precisamente el nuestro, condenado a recibir codazos cada vez que ensaya una cabezada producto del agotamiento por ganar, conminado una vez más a despertar de madrugada para salir a las aceras del Bronx olisqueando sangre y promesa de gloria. El Madrid nunca duerme, queridos amigos, como tampoco vacaciona o apenas lo hace: ved cómo vuestro verano ha estado marcado por la Undécima y por los jugadores madridistas en la Eurocopa y pronto por la Supercopa mientras vosotros descansabais u os preparabais para hacerlo. Hay un ansia voraz en el Madrid que no da respiro, una voluntad inagotable de encumbramiento que es la misma que cantaba también Ol' Blue Eyes, ya sabéis, top of the list, king of the hill, a number one.

Como Frank, we're gonna make a brand new start porque esa es la otra cara de la misma maldición, nada importan tus éxitos anteriores (si bien claro que importan, y si no aquí está La Galerna para celebrarlos), nada importa tu excelencia pretérita porque el contador vuelve a estar a cero como cada agosto y serás juzgado con la dureza que solo a ti se te administra.

El Madrid es Nueva York aunque bien pensado el Madrid es Sinatra, que quería ser parte de Manhattan sin reparar en que él mismo era más grande que la gran capital del mundo como el Madrid quiere formar parte del fútbol y de la vida sin advertir que desborda al fútbol y a la vida en términos de peso específico y eso que solemos llamar "importancia". Porque el Madrid, queridos galernautas, es el único subconjunto que supera en magnitud a los conjuntos de los que forma parte.

Pasad un buen día, id por la sombra.

5 comentarios en: El equipo que nunca duerme