Las mejores firmas madridistas del planeta

Visto lo visto

Escrito por: Nacho Faerna5 noviembre, 2015

Dicen que Valentino Rossi tiró al suelo la moto de Marc Márquez de una patada. Lo dice todo el mundo. El otro día estaba yo desayunando en un bar de Salamanca y una señora no sólo dijo eso, añadió además que al italiano había que lincharlo. La señora no tenía ni idea de motos, ni le interesaban las carreras, acto seguido dijo también no sé qué de Lidia Lozano, a la que también había que aplicarle, según su opinión, algún otro castigo ejemplar. Estaba indignadísima, la señora. Pagué el café y el sandwich mixto y me fui porque iba a perder el autobús de vuelta a Madrid, pero creo que si me hubiera quedado a tomar un segundo café, aquella señora habría firmado aún varias sentencias de muerte más sin que le temblara el pulso. No quiero ni imaginármela opinando del desafío independentista catalán. O de los refugiados sirios. O de Casillas.

Mira que nos lo advirtió Harry Callahan, que las opiniones son como las alineaciones del Madrid, todos tenemos la nuestra. Bueno, Harry el Sucio, haciendo honor a su apodo, hacía la comparación con una parte de nuestra anatomía que no voy a nombrar por si me lee alguna de mis tías, pero para el caso es lo mismo. La opinión de la señora del bar de Salamanca es suya y ella muy dueña de tenerla, pero es también muy discutible. Es además una opinión generalizada, casi un consenso universal. Casi. Una pequeña aldea resiste heroicamente desde las páginas de La Galerna. Su censo es muy reducido, dos almas nada más: Mario de las Heras y el que suscribe. Seguro que no somos los únicos, pero ya saben que los censos nunca son completos. Eso sí, Mario fue el primero en desenfundar su colt para impedir el linchamiento que la señora de Salamanca reclamaba furibunda. Por eso mi compañero se sintió como el sheriff Calder de “La Jauría Humana”, solo ante el peligro, cuando en realidad es The Sundance Kid. Y se creyó solo porque nadie puede desenfundar tan rápido como él. Pero aquí está Butch Cassidy cubriéndote las espaldas, Kid. Que el destino nos alcance en un plano congelado virando a sepia, eso no debe importarnos. Nosotros vimos lo que vimos.

Porque de lo que vimos es de lo que se trata. Y gracias al despliegue técnico de la retransmisión televisiva, lo vimos con todo lujo de detalles y puntos de vista. La carrera de Rossi y Márquez en Sepang fue una sucesión de adelantamientos temerarios por parte principalmente del español. Entiéndase “temerario” en el contexto de gente que se sube a una moto y la pone a 300 kilómetros por hora en un circuito. No digo que Márquez traspasara los límites de lo reglamentario, pero desde luego los bordeó sistemáticamente. Al llegar a la curva de la polémica, Rossi frena y se vuelve hacia Márquez. Cabe suponer que para reprocharle su temeridad. Eso afirmó el italiano después. Dijo que quería sacar a Márquez de la trazada (lo que justificaría la penalización recibida). Podemos creerle o no, pero nadie puede demostrar que su intención fuera distinta y a mí me parece consecuente con lo que reflejan las imágenes. Repito: lo que a mí me quepa suponer y lo que Rossi afirme son extremos discutibles y sujetos a opinión. La imagen no. Lo que nos lleva a la “patada”. Que Rossi levanta el pie del estribo es innegable. De hecho, nadie lo niega, ni el propio Rossi. Él niega que fuera una patada. Y con él, The Sundace Kid y servidor. Pero discutir con qué palabra describiríamos lo que Rossi hace con la pierna no es lo más importante. Es más, qué demonios, aceptamos “pulpo” como “animal de compañía” y “patada” como “movimiento de la pierna”. Vale que Vale le da una patada a Marc. Lo que de ningún modo puede deducirse de las imágenes es:

a) que la intención de Rossi fuera derribar a Márquez con esa patada.

b) que sea la patada lo que provoca la caída de Márquez.

Me parece estar oyendo a la señora del bar de Salamanca. ¡La telemetría!, grita. ¡Nakamoto!, vocifera. Sí, lo sé, el equipo Honda pone a nuestra disposición la telemetría de la moto de Márquez para demostrar que su caída fue provocada por la “patada” de Rossi. El único problema es que la telemetría difícilmente podría demostrar tal cosa. Lo que certifica es que la palanca de freno de la moto de Márquez sufrió un golpe, y probablemente eso demuestre más allá de toda duda razonable el motivo de la caída. Hasta aquí puede leer Nakamoto. Ahora toca volver a las imágenes. The Sundance Kid y mi menda lo tenemos clarísimo: el primer contacto se produce a instancias de Márquez, que se echa literalmente encima de la moto de Rossi. Esto no es una opinión, es una constatación. Véanlo a cámara lenta, en la toma aérea del helicóptero, desde la cámara instalada en la moto de Márquez… Antes de que Rossi mueva su pierna, el español ya está tocando con su moto la del italiano. Luego viene la caída. E inmediatamente después, la “patada”.

rossi

Les juro que eso es lo que yo veo cuando repaso las imágenes de la carrera. Ya me lo pareció durante la retransmisión, cuando pusieron el plano aéreo. Vi caerse a Márquez antes de que Rossi moviera la pierna. También oí cómo el comentarista de cuyo nombre no quiero acordarme y que narra con insufrible cadencia las carreras en la tele le pedía insistentemente a Ángel Nieto su veredicto sobre lo que todos acabábamos de ver. La opinión de quien ha sido 12+1 veces campeón del mundo de motociclismo es sin duda más autorizada que la de la señora del bar de Salamanca o la mía, así que presté mucha atención a sus palabras. “Mmmmmmmm…”, dijo Nieto. El otro insistía, y Nieto: “Mmmmmmmm….” No sé si más adelante se ha pronunciado con más elocuencia, pero durante el resto de la carrera, lo único que dijo Nieto, además de “mmmmmmm…” fue que aquello iba a traer cola. Efectivamente.

Ni The Sundance Kid, ni yo, ni Nieto, ni la telemetría de Nakamoto, ni la señora del bar de Salamanca podríamos demostrar las intenciones detrás de las acciones de Rossi o de Márquez. En mi opinión, que vale tanto como la de cualquiera, el español se aplicó con una agresividad impropia de las primeras vueltas de una carrera y el italiano perdió los nervios y reaccionó de manera reprobable. Acusar por ello a Rossi de intento de homicidio (la señora del bar de Salamanca dixit) es un disparate sólo un poco más descabellado que atribuirle mala fe, es decir, deseo de hacer daño físico a su rival. Pretender que su fulgurante y exitosa carrera deportiva se va al traste con este incidente me parece injusto y absurdo. Como el cabezazo a Materazzi para Zidane o el pisotón en la cabeza de Matthäus para Juanito, será una acción que empañará si acaso su figura. Pongo dos ejemplos de futbolistas a los que admiro enormemente a pesar de que se dejaron llevar por la ira y actuaron de manera violenta contra dos adversarios. Lo de Rossi sólo es comparable porque la más mínima imprudencia encima de una moto se convierte en un peligro incalculable. Algo que es igualmente aplicable a Márquez.

Este fin de semana se corre la última carrera del campeonato en Cheste, un circuito que a Rossi no le gusta nada. Saldrá el último y tiene muy difícil conseguir proclamarse campeón. Pero hablamos de un genio. Yo no oculto mi deseo de que obre el milagro. No sólo porque il Dottore siempre haya despertado mis simpatías, sino porque sería la mejor manera de zanjar este feo asunto.

Bueno, Kid, creo que ha llegado el momento de salir ahí afuera. La señora del bar de Salamanca y los hombres de Pinkerton nos están esperando… “Goodbye, Bolivia. Hello to Australia…”

Número Tres

Nacho Faerna, el tercero de los Faerna, es guionista y novelista. O sea, que le pagan por mentir, pero tuitea gratis en @nachofaerna y @galernafaerna. Se toma muy en serio sus placeres. El Madrid es uno de ellos.

14 comentarios en: Visto lo visto

  1. En cuanto a Casillas, no puedo evitarlo, la señora seguramente estaría más por linchar a Mourinho, Diego López, Florentino o el que se tercie a poco que entre el Sálvame y el Gran Hermano se tropezara con Deportes Cuatro o por azar leyera la portada de cualquier cualquier diario deportivo nacional. Y si Pedrerol le ha dado alguna 'ostia' pero es una gota en una mar de prensa 'casillista' (que dicho sea de paso a perjudicado a Iker más que otra cosa).
    Lo de Rossi al final es parecido a lo que padece el Madrid: es complicado llenar tantas horas de deportes y vender tanta prensa deportiva y hay que hacer ruido, polémica y estimular el cerebro reptil del personal, todo ello con una pizquita de nacionalismo cutre que funciona muy bien. Así lleva la prensa más de una semana haciendo el cafre en Italia y en España por una acción antideportiva de Rossi en la que probablemente el comportamiento de Marquez tampoco queda en muy buen lugar. Personalmente detesto estos linchamientos mediáticos, de hecho no me gustan ni los pitos a jugadores -generalmente antes señalados-; será porque los he visto muchas veces como madridista. Bale por ejemplo no le ha tenido que dar una patada a nadie, ha bastado con costar mucho dinero, haberlo traido Florentino y que se haya lesionado. Ah, si, y que le dispute el puesto a algún jugador español.

  2. Buenos días D. Ignacio, me alegro enormemente encontrar a alguien que ha visto la carrera como la he visto yo, efectivamente el contacto es por culpa de Márquez, que totalmente ofuscado entra en la curva absolutamente colado, tratando de adelantar al italiano, por fuera, en una curva, donde Valentino tiene la trazada correcta, para terminar el tema, por mi parte, decir que detesto al trasalpino, me parece uno de los más grandes de la historia, pero es también muy mala persona, sólo añadir que en toda esta historia, todos son culpables, inocentes no hay.
    Como ninguno de los aspirantes al titulo en la carrera del Domingo, es madridista, que gane el mejor o el que más suerte tenga, disfrutemos de una gran carrera y decirle a Márquez, que si, su Honda es ganadora, se dedique a ganar la carrera y se olvide de Valentino. Felicidades D. Ignacio en estos tiempos no es fácil ser políticamente incorrecto.
    Salud