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Víctor Francos, la escoba y la alfombra 

Víctor Francos, la escoba y la alfombra 

Escrito por: Jesús Bengoechea6 diciembre, 2023
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Parece ser que el Presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD), Víctor Francos, se confiesa madridista. Todo indica que es un caso parecido al de Javier Tebas. Ambos mandatarios profesan públicamente el madridismo, y quién soy yo para negarlo. A falta de consenso sobre una prueba más concluyente, hay que dar por madridista a todo aquel que se considere tal. El madridismo es una cosa tan amplia, y caben en su interior tantas formas distintas de vivirlo, que recoge hasta versiones de madridismo lindantes con el antimadridismo. Algunos de los personajes que más daño han hecho al Madrid en las últimas décadas se reconocen seguidores del equipo blanco. Hasta Villar se hizo una foto luciendo (es un decir) la camiseta que según Bernabéu se puede manchar de barro y sudor, pero nunca de vergüenza. Afortunadamente, D. Santiago nunca vio esa foto.

 

Como ha sido dicho, no soy nadie para negar la adscripción sentimental de Víctor Francos a la religión deportiva que yo también profeso, pero sí me voy a permitir aventurar a qué facción del madridismo pertenece. D. Víctor Francos es un pipero de manual. Eso es lo que dan a entender sus pasmosas últimas declaraciones sobre el negreirato. Son declaraciones que revelan que Francos es el tipo de madridista que se va del estadio en el minuto 80 para no pillar atasco en la carretera de Alcobendas. Un madridista de los que ven el partido entero está ahora mismo dominado por la cólera que infunde el caso Negreira, y un madridista que está dominado por dicha cólera no habla del tema como habla Francos.

También es verdad que lo del madridismo es accesorio. No hace falta ser partidario del club de Concha Espina para que te lleven los siete males con el tema Negreira o, mejor dicho, con el BarçaGate. Basta con ser partidario del juego limpio y de la decencia. No sería de extrañar, sin perjuicio de que el piperismo juegue un papel, que los remilgos de nuestro protagonista con el mayor escándalo del fútbol español en su historia tengan algo que ver con la actual coyuntura política. Gusta sentir bien firme la poltrona bajo el propio culo, especialmente cuando acaba de estrenarse, lo que en términos prácticos se traduce en ponerse en los zapatos del jefe.

Francos ha declarado lo siguiente: “Me parece muy grave el caso Negreira, no es demostrable, pero no es ético hacerlo”. Son tres frases en una, y hay que abordarlas por partes para desentrañar el asunto.

Me parece muy grave el caso Negreira”. Hasta aquí, todo bien. A toda persona amante del deporte limpio le parece muy grave el caso Negreira, y no digamos si además eres madridista, siendo el Real Madrid el principal damnificado por los pagos del Barcelona al número dos de los árbitros durante al menos dos décadas. Es en el resto de las pasmosas declaraciones de Francos donde la cosa comienza a precipitarse por la pendiente de lo irritante, cuando no de lo indigno.

No es demostrable”, añade el presidente del CSD, en sorprendente cambio de juego. Esto nos produce perplejidad. ¿Por qué no es demostrable? O mejor: ¿qué exactamente se supone que no es demostrable? Buceando en sus palabras, encontramos que se refiere a la posibilidad  de que árbitros concretos cobraran del Barça, en compras individuales de partidos. Ha sido dicho hasta la saciedad que -con independencia de que eso tal vez también ocurriera- no es eso lo que aquí se juzga. El Barça ideó un modo mucho menos aparatoso y que deja menos huellas de comprarse el estamento arbitral: comprarse a su cúpula, confiando en que esta lideraría a sus subordinados en un camino encaminado a satisfacer al cliente.

Entonces, si tenemos claro que lo que se juzga es eso, ¿a qué viene confundir de esta manera? Lo que se juzga no solo es demostrable, en contra de lo que dice Francos, sino que ya está perfectamente demostrado. No hace falta investigar más. Las pruebas del delito del Barça obran en poder de la agencia tributaria, y son las facturas por los pagos a Negreira, pagos para los que no existe más explicación que lo que salta a primera vista, por escandalosa que resulte.

¿qué exactamente se supone que no es demostrable? se refiere a la posibilidad  de que árbitros concretos cobraran del Barça, en compras individuales de partidos. Ha sido dicho hasta la saciedad que no es eso lo que aquí se juzga. El Barça ideó un modo mucho menos aparatoso y que deja menos huellas de comprarse el estamento arbitral: comprarse a su cúpula

No es demostrable pero no es ético hacerlo”, agrega Francos. Cabe preguntarse si está confundido, si confunde o si es una mezcla de ambas cosas. Este no es un debate ético. Plantearlo así es caer en la trampa de una cierta corriente de opinión culé. “Éticamente no estuvo bien, pero no se podrá demostrar que…”

¿Hasta cuándo estas retóricas de todo a cien? Pagar a la cúpula del estamento arbitral de la liga no es un acto poco decoroso (aunque también). Es un acto ilegal, a pesar de que las puertas giratorias Gobierno-Barça, y el uso que de las mismas hizo Albert Soler, lo hicieran prescribir. Eso no debe desviar el debate: seguimos hablando de un delito gravísimo. Hacer teatro o rodear al árbitro continuamente son actos de falta de ética deportiva. Comprar a los árbitros vía soborno de su cúpula es un acto criminal por el cual deberían pagar en el ámbito penal las personas físicas responsables, y en el ámbito deportivo la entidad con sanciones deportivas ejemplares tipo Moggigate (el gran escándalo del calcio queda en pañales en comparación con este). La ética es aquí secundaria. No desvíen el tiro. Esta treta nos la sabemos también.

Corrupción sistémica arbitral

De todos modos, el punto álgido del insulto a la inteligencia de las declaraciones del pseudoministro de deportes llega cuando abraza sin reparos el tópico de los tópicos, el estereotipo falaz por excelencia. “En cualquier caso, Real Madrid y Barcelona son los que menos se pueden quejar de según qué cosas”. Este argumento sobrepasa el piperío, llegando a rozar los límites del colchonerismo, sociológicamente hablando. Es en ese punto de sus manifestaciones donde concluimos sin sombra de duda que, pese a su presunto madridismo, al pseudoministro de deportes no le quita el sueño el que el Barça se haya comprado la competición desde sabe Dios cuándo. La vida es así: te estafan durante décadas y llega la máxima autoridad de tu país en materia deportiva para informarte, vía sus santísimos dídimos, ajenos a las aberraciones arbitrales a favor del Barça que gritan las estadísticas, que en realidad tú has estafado tanto como tu rival, y que te calles.

Hacer teatro o rodear al árbitro continuamente son actos de falta de ética deportiva. Comprar a los árbitros vía soborno de su cúpula es un acto criminal por el cual deberían pagar en el ámbito penal las personas físicas responsables, y en el ámbito deportivo la entidad con sanciones deportivas ejemplares tipo Moggigate. La ética es aquí secundaria

No sé ustedes, pero yo desde luego no me pienso callar. De hecho, acabo de empezar a hablar. Y lo que hoy corresponde decir es que no procede depositar la menor esperanza en este señor, se presente como madridista, rayista o del Peñarol de Montevideo. Solo es una mano de tantas, presta a empuñar la escoba para barrer la mierda debajo de la alfombra.

 

Getty Images

 

Fundador y editor de La Galerna (@lagalerna_). Autor de Alada y Riente (Ed. Armaenia), La Forja de la Gloria (con Antonio Escohotado, Ed. Espasa) y Madridismo y Sintaxis (Ed. Roca). @jesusbengoechea

11 comentarios en: Víctor Francos, la escoba y la alfombra 

  1. Efectivamente, Jesús.
    No os calléis, por favor. Los que disponéis de altavoz, por pequeño que sea, no dejéis que esta grandísima estafa se quede sin castigo.

  2. Lo que describe semejante situación es la serie de contorsiones, a cual Mas ridiculer y disparatada, que efectúa el nazional-culerisme a través de sus marionetas cubiertas de oro.
    El texto del autor es tan demoledor como la razón que sustentan sus palabras. No tendría que haber Mas. Lo contrario , acompañado por adversativos, es un insulto a la inteligencia, a la ley y a la justicia.
    Y , por supuesto, este tío no es madridista. Para serlo no es suficiente con decirlo. Eso tiene más miga que lo del "se le supone" en relación al valor asociado al extinto servicio militar. Bajo ningún concepto puedo aceptar que semejante sujeto es madridista. Ya puede decir misa...
    El carpetazo que le están dando al maridaje farça -negreira es repugnante , una ignominia Mas añadida en relación a la secta.
    El madridista auténtico no puede olvidar , ni perdonar. semejante daño. E igual cualquier persona que se vista por los pies.
    No hay que callar; es una cuestión de dignidad y de conciencia.

  3. No he de callar por más que con el dedo,
    ora tocando la boca, ora la frente,
    silencio avises o amenaces miedo.

    ¿No ha de haber un espíritu valiente?
    ¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?
    ¿Nunca se ha de decir lo que se siente?

    Sigue vigente don Francisco, en todos los aspectos de España.

  4. Pregunta a sus amigos de Cerdanyola del Valles, y te diran que es madridista y que iba a ver los partidos del Madrid a la casa de Andalucia. Y anti Barça de toda la vida. Pregunta, pregunta ...

    1. Buenas tardes, no digo que lo que usted nos cuenta sea mentira, el problema no es ese, la cuestión esta en que con madridistas idiotas como este señor, no necesitamos enemigos. Póngase
      "amigo" Cañete en el caso inverso se imagina a uno del Varcelona sacando la cara por el Madrid si fuera el equipo castellano el que hubiera pagado 8,5 millones de euros a Negreira e hijo durante 1 años, imposible ¿verdad? idiotas como el Sr. Francos en el barcelonismo no hay
      Salud

  5. Amén. Qué bien escrito está el artículo. Análisis acertado.
    Lo que está haciendo Víctor Francos es adelantar la posición del Gobierno, que se resume en que si bien no es ético lo que hizo el FC Barcelona, no es delito, al no poder probarse, por tanto, no es sancionable. La cuestión jurídica se va a dirimir en si cabe atribuir un delito de cohecho, si se considera que Negreira pudo tener la consideración de funcionario público, tal y como ha defendido el juez de instrucción, o si por el contrario simplemente puede ser atribuible un delito de corrupción entre particulares. Este último necesitaría probarse mediante pagos concretos a árbitros y, en principio, ya estaría prescrito. El Ministerio Fiscal ('de quién depende, pues eso...' tal y como reconoció Sánchez) se opone a la consideración de aquel delito. Cerrada la puerta, por prescripción de las conductas, de la sanciones deportivas, saben que en un proceso penal el aspecto de la prueba es clave y que será harto difícil, por no decir imposible, probar los pagos a árbitros concretos. El Presidente del CSD es fiel a las órdenes de su amo, es un estómago agradecido y quiere seguir en la poltrona. A toda costa hay que salvar al equipo bandera del independentismo catalán, en los términos probablemente acordados entre sus partidos con este gobierno con motivo de los pactos secretos de investidura. No serán las únicas declaraciones que veamos en la misma línea.

  6. Personalmente, me parece que se está regando la plaza para la faena esperada: "amnistiar" al FCB. Hay comparaciones y equiparaciónes ignominiosas y comparar a una manga de corruptos como es el Barcelona de Negreira y al Real Madrid, lo es. Y muestra una intención indecente y un aviso de lo que sigue. Espero equivocarme.

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El 2 de marzo de 1928 nació José Luis Pérez-Payá, futbolista del @realmadrid entre 1953 y 1957. Hoy habría cumplido 96 años.

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Tras analizar la portada de @superdeporte_es, llegamos a la conclusión de que no hay vacuna para el palurdismo.

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El Madrid republicano venció en Mestalla en marzo de 1936. Desde entonces, tuvieron que pasar casi dos décadas para que el @realmadrid volviese a ganar un encuentro liguero en el estadio valencianista.

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