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Viaje al infierno napolitano

Viaje al infierno napolitano

Escrito por: Alberto Cosín2 octubre, 2023
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El Real Madrid se midió al Nápoles en la eliminatoria de 1/16 de final de la Copa de Europa 1987-1988. La ida es un encuentro muy recordado porque el Bernabéu no tuvo público en sus gradas debido a una sanción (el pisotón de Juanito a Matthäus) y también por aquel caño de Chendo a Maradona que tan bien reflejó Valdano: los pájaros disparando a las escopetas. Los blancos vencieron por 2-0 y el Pelusa quiso calentar el ambiente para la vuelta en la ciudad partenopea declarando que “El Real tuvo un comportamiento poco digno. Me ha defraudado. No tenía necesidad de recurrir a la intimidación sistemática. Allí debemos hacer lo mismo que han hecho ellos. Debemos ‘aggredirli’ (más tarde se excusó diciendo que quería decir ‘pressing’. Atacarles. Encerrarles) y jugar al límite del reglamento”. El recibimiento a la expedición blanca en Nápoles fue muy duro y hostil tanto fuera del terreno de juego como en el césped de San Paolo.

La previa varios días antes del encuentro la protagonizó Maradona con una entrevista exclusiva a MARCA y al periodista Enrique Ortego. El primer titular impactante que dejó el argentino fue que “antes de renovar con el Nápoles hablaré con Mendoza”. Dejaba, por tanto, una puerta abierta a un posible fichaje por el Real Madrid, pese a que tenía en la mesa una superoferta del equipo italiano para renovar hasta 1993. Un día después, en otro capítulo de la entrevista, el crack argentino se mostraba seguro de las posibilidades de su equipo y afirmaba que “los vamos a comer. Ni con Di Stéfano y Puskas serían capaces de ganar en San Paolo”.

Maradona, Puskas y Di Stéfano

Además, explicó que los jugadores madridistas no tenían nada que temer por el ambiente “porque los napolitanos están suficientemente civilizados y si hubiera algún problema, nosotros mismos les defenderíamos fuera de la cancha. Dentro ya será otro cantar y nos emplearemos con los mismos métodos que utilizaron ellos en el Bernabéu”. Por último, confesó sentirse decepcionado con Beenhakker y “el concepto que tenía de él se me cayó por completo” porque “nos llamó mafiosos. Lo escuché yo y que no diga que no, porque se lo digo a la cara”. Del célebre marcaje al que le sometió Chendo en el Santiago Bernabéu lo elogió y dijo que “Creo que ha sido el mejor marcaje que me han hecho en mi vida. Chendo es uno de los mejores marcadores de Europa. El mejor. Pero acá todo será distinto”.

Maradona: “Creo que ha sido el mejor marcaje que me han hecho en mi vida. Chendo es uno de los mejores marcadores de Europa. El mejor”

El Real Madrid llegó un día antes del partido, el 29 de septiembre, y el ambiente hostil lo sufrieron desde que aterrizaron en el aeropuerto napolitano. “Salir vivos del infierno” fue la portada de MARCA. Un grupo de periodistas aguardaban a los futbolistas merengues a pie del avión para conocer sus impresiones y desde ese momento ya se confirmó el duro recibimiento que esperaba a los madridistas. Trabajadores del aeropuerto que se encontraban allí prorrumpieron en insultos y amenazas amparándose en el caos de jugadores, directivos, staff técnico y periodistas. También desde la terraza del aeropuerto se vio a cientos de tifosi lanzar sus puños al aire y mostrar carteles con palabras vejatorias y amenazantes.

Llegada al aeropuerto de Nápoles

La policía acordonó el paso de la expedición hasta el autocar que llevaría al Real Madrid a su hotel de concentración que se encontraba fuera de la ciudad. La situación, lejos de calmarse, se puso más preocupante y los carabinieri tuvieron que disolver a los tifosi con varias cargas policiales. Con el equipo ya montado en el autobús los enardecidos hinchas italianos se concentraron en la entrada de la autopista y arrojaron botellas, piedras y varios objetos que no causaron ningún daño de importancia.

Mendoza: “sólo faltó que nos recibieran con la VI Flota.  Es un ambiente demasiado tenso. Muy caldeado. La UEFA debería contemplar las circunstancias y hechos, como lanzarnos alguna que otra botella al autocar”

El hotel donde se alojó el cuadro blanco, a 40km de la capital, fue un búnker que estuvo vigilado por un par de decenas de policías, hasta que por la noche se acercaron varios tifosi para hacer explotar petardos y pirotecnia con el fin de interrumpir el descanso de los jugadores. La directiva blanca tuvo que avisar y actuar porque vio a los carabinieri bastante pasivos y les instó a expulsar a aquellos hinchas napolitanos presentes en las inmediaciones del perímetro del hotel. El gran susto se había producido horas antes después del entrenamiento del Real Madrid previo al partido cuando de nuevo el autocar fue atacado. En esta ocasión también se lanzaron huevos pero fue una piedra la que hizo impacto en una luna haciéndola añicos y provocando que los merengues tuvieran que hacer los kilómetros de regreso al hotel con las consecuencias del desperfecto. Antes de entrar al alojamiento recibieron los insultos y golpes al bus de más tifosi reunidos allí, pero la cosa no pasó por fortuna a mayores.

Hotel Nápoles

Beenhakker declaró que “lo importante, no caer en provocaciones” y que sobre todo sus jugadores no deben entrar en disputas extradeportivas. Hugo Sánchez se mostró molesto con lo extradeportivo que rodea al encuentro y afirmó que “no es ético el montaje que están haciendo”. También habló el presidente Ramón Mendoza, concluyendo que “sólo faltó que nos recibieran con la VI Flota.  Es un ambiente demasiado tenso. Muy caldeado. La UEFA debería contemplar las circunstancias y hechos, como lanzarnos alguna que otra botella al autocar”. Por el lado napolitano, Maradona habló para pedir tranquilidad y quitar hierro a lo acaecido comentando que “esto no es la guerra; es un partido”.

Portada As previa

La tarde del encuentro, San Paolo, casi tres horas antes de comenzar el partido, estaba cubierto en la mitad del aforo. El espectáculo fue ensordecedor con casi 70.000 espectadores en las gradas. A varios aficionados merengues los intimidaron antes de la entrada al estadio y al autobús de periodistas españoles los recibieron con más lanzamientos de huevos, tomates y piedras. Se esperaba algo similar o incluso peor cuando llegase el equipo blanco, pero las medidas policiales fueron eficaces. El despliegue surtió efecto y seis furgonetas blindadas escoltaron a los madridistas que llegaron sanos y salvos a la rampa de vestuarios del estadio partenopeo. Al salir el Real Madrid a calentar el ruido de gritos, silbidos, insultos (“Real, Real, vaffan culo”) y bocinas a los futbolistas fue impresionante. Una verdadera caldera. Minutos más tarde, con los dos equipos saltando al césped a la vez, el protagonismo fue para las decenas de bengalas en las gradas que daban una sensación de infierno y tiniebla con el gran humo que originaban.

Míchel, Gallego y Maradona

El Nápoles asustó durante media hora y marcó muy pronto en el 9’ por medio de Francini, pero el Real Madrid con el paso de los minutos se asentó y Butragueño fue el encargado de enmudecer San Paolo con el empate justo antes del descanso. El jarro de agua fría para los transalpinos fue decisivo y no lograron reponerse, con lo que el marcador permaneció inalterable. El cuadro de Beenhakker anuló de nuevo a Maradona y fue clave para pasar la eliminatoria. El Pelusa admitió la superioridad madridista y manifestó que “El Real, se clasificó con todos los honores”.

Maradona y Gallego

Portada As victoria

El recibimiento a la expedición blanca a las tres de la madrugada a su llegada a Barajas fue espectacular. Un gran baño de masas con unos aficionados entusiastas, encendidos y muy contentos. Hubo carreras, empujones y delirio de los hinchas para ver de cerca a sus ídolos que en algunos casos, como el de Butragueño, tuvieron que ser custodiados por las fuerzas del orden que les abrían paso para poder llegar al autocar del equipo. Un gran epílogo para un viaje con final feliz.

 

Getty Images.

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Apasionado del balompié, me hubiese gustado ver en directo a las figuras de los años 30, 40 y 50. Gato y madridista, en mi primera visita al Santiago Bernabéu pude contemplar a Diego Armando Maradona.

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@lagalerna_ Guardiola es como Julio II, que según Erasmo de Rotterdam, cuando murió le daba consejos a Dios sobre cómo administrar el Paraíso; al final lo acabaron expulsando por brasas y dijo que se construiría un Paraíso mejor y más bonito.

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