Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
Ven a mis brazos, Simeone

Ven a mis brazos, Simeone

Escrito por: Fred Gwynne23 agosto, 2020
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

La labor del técnico colchonero allanando el camino de los blancos ha sido muy madridista

Hace más o menos una semana, unos días antes de que el Barcelona y el Manchester City culminaran una comedia que los Hermanos Marx podrían haber filmado entre Sylvania y Libertonia, cuando el Atlético de Madrid cumplió escrupulosamente con su destino de ser eliminado de la Champions, y desde ciertos sectores atléticos, pocos, la verdad sea dicha, se pidió tímidamente un cambio de entrenador, un escalofrío recorrió mi oculto txolismo.

Simeone se lamenta.

Sí, lo confieso, soy txolista, txolista euskaldun, para mí el Txolo, más que un entrenador, es un paisano. Si Maldini, uno de mis AIC preferidos, después de que a Guardiola le hayan cascado más de treinta goles en sus últimas ocho eliminaciones de Champions, sigue declarando, posiblemente para igualar, o incluso mejorar, el ridículo de Míster Campanario, que es el mejor entrenador del mundo, no entiendo por qué yo no voy a expresar mi admiración por Simeone, que ha sido bisubcampeón de Champions gastando muchísimo menos dinero y sin dar la paliza hablando de falta de democracia en España mientras bendice las bondades de ser multimillonario a cargo de los Emiratos Árabes.

Se acabó, que se entere todo el mundo: soy txolista, que, a la particular manera de jugar del Atlético, es un poco como el ser minero de Antonio Molina

Si por mí fuere lo hubiese confesado mucho antes, posiblemente nada más ganar la Décima, pero temía los insultos de Manuel Matamoros, así que año tras año, título tras título, he permanecido en el armario rojiblanco. Hasta hoy, se acabó, que se entere todo el mundo: soy txolista, que, a la particular manera de jugar del Atlético, es un poco como el ser minero de Antonio Molina, ya saben, bajar a la mina, picar piedra...

Canten, canten conmigo:

Yo no maldigo mi suerte porque txolista nací…

Desde que el Txolo llegó al Atlético de Madrid el Real Madrid ha ganado, a pesar de tener que competir con el lastre del Villarminio: 4 Champions League, 3 Ligas, 2 Copas del Rey, 4 Mundiales de Clubes, 3 Supercopas de Europa y 3 Supercopas de España. ¿Ha sido capital la contribución del Txolo para conseguir este botín en plena era de Messi y de Villar? No, pero reconozcamos que ha puesto mucho más que un granito de arena, ha puesto, o al menos lo ha intentando con todas sus fuerzas, una playa entera.

Lucas Vázquez juega con el balón.

Su labor allanando el camino para que Florentino saque su icónica foto colocando un nuevo título en la vitrina ha sido muy madridista. En la Décima eliminó al Barcelona (ojo, no a este Barcelona con el que tanto nos acabamos de reír, a un Barcelona pletórico), al Chelsea y perdió la final con esa imborrable imagen de Ramos volando en el minuto 93; en la Undécima volvió a dejar fuera al Barcelona, acabó con el Bayern en un partido agónico y perdió la final con Lucas haciendo girar el balón sobre un dedo y Bale lanzando su penalti cojo; en la Duodécima llegó a semifinales y las perdió con el Real Madrid dejando para la historia el baile de Benzema en la cal. Ningún equipo ha contribuido más a nuestra leyenda. Este año, sin ir más lejos, eliminó al Liverpool y dejó el camino al título más despejado. Hizo, una vez más, su parte de zapador, fuimos nosotros los que no estuvimos a su altura. ¿Es posible que esa falta de estímulo para seguir contribuyendo a nuestros éxitos haya sido una losa para ellos? ¿Merece la pena ganar al Legazpi si el Madrid ya no puede ser campeón?

El Atlético necesita competir por algún título para no dejar de competir contra los rivales del Madrid, especialmente el Barcelona

Siempre he pensado que un Atlético de Madrid fuerte y competitivo es beneficioso para el Madrid, es más, cuanto más nivel haya en la Liga, mejor para el Madrid. El Atlético (igual que algún que otro equipo) necesita competir por algún título para no dejar de competir contra los rivales del Madrid, especialmente el Barcelona. La liga que ganó, la que demostraba (ahora, desgraciadamente, coincidiendo con nuestro título, esta máxima ha vuelto a cambiar) quién había sido el mejor equipo del año, fue un oasis en el dominio del Barcelona y, al menos a mí, me hizo la derrota más llevadera.

No hay que olvidar que el Txolo confesó siendo jugador sus ganas de fichar por el Madrid y hace un par de años su predilección por Cristiano antes de que por Messi. Es posible que alguno de sus mensajes no hayan sido entendidos o convenientemente explicados: “La liga peligrosamente preparada para el Madrid” fue un lapsus. Él lo que quería realmente decir es que iba a prepararle la liga al Madrid aunque eso entrañase un riesgo muy peligroso.

Simeone tras perder un partido.

Sí, soy txolista. ¿Es mejor para nuestros intereses este Atlético de Madrid o aquel que se arrastraba por la Liga perdiendo derbi tras derbi y dejándose golear por el Barcelona? Ellos ahora son mucho más felices y nosotros, aunque no podamos entender eso de festejar una goleada en un amistoso, también. Hay muchos madridistas, gente mayor, curtida en los sesenta, que tiene más inquina (deportiva) al Atlético que al Barcelona. No hay que olvidar que hasta la llegada de Jesús Gil en el año 87 el Atlético de Madrid tenía 9 Ligas y el Barcelona 10. La rivalidad en Madrid con el Atlético se daba (y se sigue dando) entre vecinos, en el trabajo, en el dentista, en el rellano de la escalera y en comidas familiares. Mis amigos madrileños merecen olvidarse de la periferia culé y que la rivalidad con el Atlético aumente un grado, que vuelvan esos tiempos pasados. A más competencia, a río revuelto, ganancia de madridistas.

Confío en ti, Txolo. Sigue haciendo camino, yo estaré a tu lado con pico y barrena, porque…

Yoooooo, yo soy txoliiiiiiistaa.

 

Fotografías Getty Images.