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Tyrese Rice, ¿por qué no?

Tyrese Rice, ¿por qué no?

Escrito por: Mariano Galindo27 agosto, 2017
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Hay casos y casos. Algunos salieron fenomenalmente bien; otros se fueron por el sumidero del desastre blanco, de los años de plomo, del asco por el que pasó la sección a principios del presente siglo. Hay casos como el de Sasha Djordjevic, rebotado en el Palau para luego regresar en esa Final del año 2000, ganarla al frente de un plantel tan justo de algunas cosas como sobrado de ansias de gloria. Y salir de la que fue su casa, del feudo culé que le echó, con el dedo en alto y la Liga ACB conquistada en el quinto encuentro.

El de Sasha Djordjevic es seguramente el mejor ejemplo de que un trasvase Barça-Madrid puede salir fenomenalmente bien para unos y convertirse en los peores de los dramas para otros. Luego hay otras historias, como la de Alain Digbeu, también presente en esa locura de Final de hace 17 años, pero en el otro lado, en el blaugrana. Lado que dejó en 2002 para nutrir al peor Madrid de siempre, Javier Imbroda al mando, y todavía único entrenador en el extenso relato blanco que no ha conseguido meter a una plantilla merengue en unos playoffs de la ACB. El dato se dice rápido, pero la historia nefasta no se borra así de un plumazo. Quien insinúa cosas, que apunte: estuvimos allí, en ese desastre de 2003, en el Saporta, más jóvenes, sin barba, sin una Licenciatura todavía. Pero estuvimos. No olvidamos. Y sabemos.

Todo esto, Barcelona-Madrid, Madrid-Barcelona, viene al caso de Tyrese Rice, todavía jugador del Barcelona. Según anuncia el periodista David Pick, el Barça habría decidido que más allá de la millonada que figura en su contrato en vigor con los catalanes, el base no va a seguir formando parte de la plantilla del primer equipo. Y mientras se resuelva su futuro, el Barcelona le mandará a trabajar con el equipo filial, en la LEB Oro.

Irónicamente, o quizá no, en una noche ciertamente afinada en Twitter, Rice dijo que no sabía ni lo que era la LEB Oro. Y empezó el show de tuits sobre su vida nocturna, algo variada según diversas fuentes, vox populi en la Ciudad Condal según quien habita, y trasnocha, por allí. Mientras, muchos madridistas se empezaron a preguntar por qué no.

¿Por qué no firmar a Rice? 

Vale, Rice destrozó al Madrid en 2014, en la final nefasta de Milán, en la segunda Euroliga que se iba por la ventana de manera consecutiva. Y para más desgracia terminó dos cursos después en el eterno rival. Pero obviando estos detalles, cada vez menos importantes en un mundo de dinero, negocios y fidelidades mal entendidas, Rice es montenegrino sobre el papel, que es lo que nos interesa. Hueco tiene, sin ‘matar’ a los dos extracomunitarios actuales (dando por seguro que Campazzo no lo será) y aportando muchísimo desde la experiencia, el talento y la calidad a un puesto de base completamente resentido tras la desgracia de Llull.

Rice como sustituto de Llull, operación cara seguramente, morbosa por venir del lugar que viene, pero atractiva a ojos de quien sepa ver que a sus 30 años, en la madurez de una carrera notable, pocas piezas en el mercado habría mejores que la del estadounidense, con un 1x1 demoledor si funciona como debe.

Claro que, por encima de los supuestos temas extradeportivos y de su pasado dañino al Madrid, está la cuestión de que jamás Rice puede ser considerado como un parche, algo temporal mientras que Llull se rehabilita. Porque él no acepta ese rol, porque sería un remendó carísimo y porque Rice necesita protagonismo, tener la pelota, ser el jefe en la pista. Sus mejores partidos, sus mejores cursos, han llegado cuando ha sido el referente. Eso sí, afinado, conectado con la pelea y motivado, todavía puede hacer mucho daño. Y se le unimos el hecho de una vendetta de fondo con el Barça, de una necesidad de demostrar en España lo buen jugador que es, se puede tratar de un fichaje extraordinario que, sin embargo, según está la situación en el Madrid de baloncesto, no apunta más que a un sueño de una noche de verano. Pero nos apetecía soñar, a algunos, si nos dejan.

@galindobasket

Un comentario en: Tyrese Rice, ¿por qué no?

  1. Lo primero: agradezco el guiño en el artículo porque denota que se leyó mi comentario con atención. Pero mi ataque anterior no iba en grado personal(desconozco al articulista) sino en general, los que, poco más de 1.800-2.000 personas, no más, veíamos al Madrid hacer el ridículo contra el Caja San Fernando o el Caprabo Lleida, o cómo nos aplastaba el Estudiantes del niño Felipe y el ex Nikola Loncar sabemos que esto del baloncesto se trata de ciclos y, especialmente en las últimas décadas, también de presupuestos y aptitud para gastarlos, y que mientras nos gastamos el dinero y disfrutamos en el antiguo Palacio de los Sabonis, Arlauckas y compañia, desde la salida por la puerta trasera(y porque no se podía pagar) de Bodiroga hasta el año de Messina(y con asterisco, porque un quinto del presupuesto se fue en finiquitos de contratos absurdos firmados anteriormente y a traición, como la renovación de Bullock), lo que hubo fue una bajada de presupuesto global, experimentos con gaseosa(Tarlac y Tabak), y en algunos años, como el referido de Digbeu, el fichaje low cost de Alston cuando ya estaba de capa caída(sus mejores años los dió en Manresa y Barcelona) y el siempre denostado Damir Mulaomerovic, situaciones rocambolescas donde el Madrid argumentalmente no tenía una plantilla para aspirar a nada, no como en los últimos tiempos(especialmente desde la vuelta de Rudy). Por eso sabemos que comparar una cosa con la otra, o justificar los errores de Laso por los ridículos de Imbroda o Lamas, o la molicie de esta temporada en los despachos con aquellos años oscuros de gastar lo menos posible no tiene ningún sentido. Porque tanto el gasto como la plantilla no tienen nada que ver, incluso el entorno, con aquél entonces un puñado de equipos de gran nivel que ganaban Copas, y Ligas y que dejaron, temporalmente, acabado(sobretodo por nuestro lado), la dicotomía Madrid-Barça.

    Curiosamente este año para renovar el abono han dado incluso menos tiempo para darse de baja(hasta el 31 de Agosto), mandando el mail el 22 de Agosto y no el 18, como la temporada pasada, o el 19 de Agosto, como la anterior. Y en la propia carta de J.C Sánchez hay, sin ningún empacho ni rubor, un "En el curso 2016/17 cumplimos el objetivo de luchar por todos los títulos y conquistamos nuestra 27ª Copa del Rey, la cuarta consecutiva. Nada de esto hubiera sido posible sin tu colaboración. El balance es positivo pero somos ambiciosos"(...).

    0 autocrítica. 100% conformismo. Si el presupuesto más alto de España se conforma con una Copa ganada con un campo atrás, siendo barrido de la pista en Liga por un Valencia con la mitad de gasto, y sin poder culpar a las lesiones de dicho ridículo, entonces tenemos lo que tenemos: los fichajes de saldo y la "tranquilidad" para fichar un sustituto de un Llull lesionado para toda la temporada, al menos para volver a un nivel homologable. Y que muchos lo justifiquen lo único que hace es mantener la molicie, de ahí mi crítica general. En otras tiempos habría algún tipo de maremágnum, alguno se rasgaría las vestiduras, pero ahora con ese nuevo espectador tipo del Palacio encantado de conocerse, no ocurrirá nada, Laso no se equivoca y la sección y sus dirigentes tampoco. Que te barra el Valencia son cosas del guión, especialmente cuando no ofreces ningún tipo de argumento baloncestístico para intentar ganar más que la mandarina de Llull. De ahí mi punzada que veo reflejada en el artículo. En todo caso, debimos vernos en algún momento en el Saporta 😉

    Lo segundo: Yo considero el fichaje de Tyrese Rice demasiado peligroso. Necesitamos un generador de juego, sin ninguna duda. Y Rice es un jugador que genera juego, no podemos tampoco dudarlo. Pero no es un jugador que mueva el equipo, no es un jugador con un tiro consistente, necesita demasiado protagonismo, que en este año qué duda cabe que podría tenerlo, pero casa muy mal con Rudy y con Doncic, porque no es un jugador que tenga una lectura de las situaciones y que genera, sí, pero para sí mismo y en condiciones individuales casi en exclusiva. Tiene todos los defectos del Chacho que tanto a veces nos desesperaba, pero sin su visión de juego, ni tampoco la regularidad en el tiro que hizo del canario el jugador que llegó a ser aquí y que le permitió dar ese step-ahead que le hizo MVP de la Euroliga.

    Rice sería un jugador para jugadas de isolation y que simplemente pudiera generar doblando tras penetración. Obviamente siguen siendo recursos a sumar, qué duda cabe, pero lo que tienes como contraprestación(que como el tipo no esté a gusto o no se involucre está creando mal ambiente) es muy peligroso. El año pasado su actitud fue lamentable, especialmente su relación con el entrenador. Una falta de actitud vergonzosa y muy dañina para el grupo y que fue clave para la pésima temporada del Barcelona, un equipo que había dado en sus manos una gran parte de las esperanzas de éxito.

    ¿cómo casaría ese verso libre en un ecosistema estable como el de aquí, con unos jerifaltes de vestuario de cierta edad y que no creo que reaccionaran muy bien a la vida un tanto descolocada de Rice? No parece que muy bien, de hecho al propio Hunter desde el entorno se le echó muy en cara(y fue una de las justificaciones de que le largasen) su propensión a disfrutar de la noche. Te vas de Málaga para meterte en Malagón...

    Demasiado riesgo para una operación. Considero que la secretaría técnica tendría que tener salidas suficientes para no necesitar de un Rice para encauzar la situación actual con acierto.

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