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Tebas y la fase REM

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Tebas y la fase REM

Escrito por: La Galerna19 marzo, 2020
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Buenos días. El portanálisis de La Galerna tampoco es ya lo que era. Si el mundo que veis desde vuestras ventanas no se parece en nada a lo que fue, y el escenario se antoja el decorado de una mala película de serie B y ambiente postnuclear, no acertamos a comprender qué podría haceros pensar que esta sección habría de seguir los parámetros que la caracterizaban en la era precorona.

No sabemos muy bien qué hacer ni qué sentir, es decir, exactamente lo mismo que os sucede a vosotros. En ocasiones vemos con claridad que las actuales portadas se prestan más que nunca al tono mordaz que nos definía cuando el mundo era otro. Otras veces pensamos que ese tono se ha convertido en radicalmente imposible.

Disculpad este momento de debilidad, esta exposición casi impúdica de nuestras propias vacilaciones. Deseemos que la normalidad vuelva cuanto antes, suponiendo que eso sea posible. Si no lo es, que vuelva lo más parecido a un escenario de normalidad, o de lo que llamábamos normalidad antes de que lo surrealista se diera la mano con lo macabro para poner boca abajo nuestras existencias.

Antes. Antes.

Antes sacaba As una portada y sabíamos qué decir sobre ella. Podíamos dudar, pero había una línea de acción. Decidnos sin embargo qué demonios cabe decir sobre esto. Pues una cosa y su contrario. Que es loable mirar más allá para hacer confiar a la gente en que habrá unos Juegos Olímpicos, como habrá un martes por la tarde en una cafetería con Maricarmen y otros dos amigos, como habrá un cine y un helado con los niños. Pero también que es obsceno andar ya echando cuentas sobre lo que puede pasar en verano cuando la cuenta que echamos casi al minuto, ahora mismo, es de naturaleza mucho más lóbrega. It’s the end of the world as we know it, que cantaba REM, premonitoriamente. And I feel fine, añadía el paréntesis del título, y de eso ya no estamos tan seguros. Se diría que estamos dormidos, que esto es una pesadilla de tripas inquietas que contamina, precisamente, nuestra fase REM. Lavaos bien con desinfectante la fase REM antes de salir a la calle, hermanos en lo marciano, amigos que comprendéis que nosotros sigamos también, acaso tan inútiles e irrelevantes como el As pero teniendo claro que no podemos pasar por encima de la montaña de muertos como si la Olimpiada importase un carajo, atletas hablando de competir en igualdad de condiciones y haciendo que esa normalidad sea justamente ahora, paradójicamente, lo que más kafkiano resulta.

Marca y Tebas. “A mediados de mayo retomamos la competición”. Pero de qué vas, Marca. O de qué vas, Tebas. Las dos cosas: de qué vas, Tebas y/o de qué vas, Marca. Un primer impuso parece que quiere obligarnos a aceptar que miremos adelante, que ese aliciente destellando en el porvenir es casi un servicio social. Luego comprendes que no, joder, que es obsceno. Que no podemos hablar (ni Tebas, ni Marca, ni As, ni nadie) de empezar Juegos Olímpicos ni acabar Ligas cuando no sabemos quién es el siguiente ni en qué provincia ni cuánto tardará en caer el siguiente. La gente se está muriendo y un periódico deportivo habla de proseguir la Liga en mayo mientras un portanalista llora lágrimas que ojalá fueran de rabia o consternación o abatimiento. Ni siquiera tienen esa entidad, ese peso específico. Son lágrimas de pura indecisión. Lo que habla Tebas es pura basura y al mismo tiempo tal vez sea basura que ilusione a alguien a quien no le sobre la ilusión, tal vez alguien que no va a llegar a ver el final de la Liga ni el principio de la Olimpiada y que por eso mismo, ahora, merece al menos soñar con ello, turbia y sonriente fase REM.

Y qué sabemos nosotros, amigos.

La mundanidad de la prensa cataculé es todavía más sórdida dadas las circunstancias, más tangible, más hortera, más de andar por casa (aún). Es grotesco hablar ahora de Rakitic volviendo al Sevilla porque a quién le importa, y a la vez qué bien que en medio de este légamo de angustia haya a quien le importe que Rakitic pueda volver al Sevilla, porque lo hay. Lo hay.

Como hay a quien le importa también lo de los trueques que menciona Mundo Deportivo. La sonrisa sarcástica y el movimiento de cabeza que nos inspira a nosotros esta primera plana son también injustas, no merecemos sonreír ahora, y sin embargo casi se nos escapa una carcajada trémula y nerviosa. “El virus ha dejado sin blanca a los clubs”. A LOS CLUBS. Qué manera de diluir en la corriente los apuros financieros del Barça, no de los clubs: de las arcas azulgranas, oiga. El que (no) firma recupera un atisbo de resuello portanalítico y se lanza a propinar la siguiente hostia porque mira que nos lo ponen fácil y aun así. “Para hacerse con Lautaro o Ney el Barça podría usar a Dembélé o Coutinho”. Para hacerse con la sala del trofeos del Madrid o el Empire State se ofrecerán la casa de Gran Hermano o la sala de trofeos del Atleti. Casi nos reímos. Casi. Luego recordamos que a los participantes de Gran Hermano Italia se les está ocultando lo que el Coronavirus está haciendo fuera, y que la productora dosificará astutamente la información a los concursantes para que el espectador pueda disfrutar del visionado del trauma paulatino. Así es como muere la sonrisa de un portanalista aterido de confusión aquí fuera, con el derecho a lo incisivo en cuarentena y los bolsillos despeluchados de tanto hurgar en busca de esperanza o sorna, lo que antes llegue.