Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Portanálisis
Siempre nos quedará Jordi Alba

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Siempre nos quedará Jordi Alba

Escrito por: La Galerna29 octubre, 2018
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Buenos días. Por decir algo. Todavía sangra la herida de la bochornosa actuación del Real Madrid en el Camp Nou. Ni siquiera los veinte minutos de orgullo y corazón que casi sirven para igualar el Clásico nos quitan el mal sabor de boca con el que acabamos el domingo y empezamos el lunes. La caída libre que se llevaba anunciando desde hace semanas tocó fondo ayer con un partido triste y frío de uno equipo irreconocible, a la deriva, que no sabía si presionar arriba o esperar, si contragolpear o tocar, si defender en zona o marcar al hombre. El resultado fue lo de menos, ya que el 5-1 duele, pero, de no ser por Courtois, habrían caído dos o tres más. La goleada era inevitable viendo lo que sucedía sobre el césped. Hoy no se puede hablar de mala suerte, falta de puntería o una roja perdonada a Luis Suárez. Hoy no.

Evidentemente, la prensa se ceba, y con razón, aunque nos duela. Hablan de fin de una era -quizá de las más cortas que ha tenido el Real Madrid en años-, de paliza, de humillación. No mienten. Fastidia ver al antimadridismo tan feliz y uno espera que en primavera no lo estén, pero este lunes 29 de octubre es el típico día en el que toca tragar, encajar las bofetadas con serenidad y pensar que mañana será otro día y que esto sigue. ¿Con o sin Lopetegui? ¿Con o sin Antonio Conte? ¿Con o sin Santiago Solari? No estamos aquí para juzgar eso. No, al menos, en el Portanálisis.

Sangramos al ver a Piqué lucir la palma de la mano otra vez, al escuchar los "olés" del Camp Nou ayer tras el quinto, al vernos lejos del liderato y fuera de Europa. Al menos, eso sí, nos queda Jordi Alba, quien nos recordó lo grande que es el Real Madrid al asegurar que, para él, lo de ayer fue "como ganar la Champions League". Somos más grandes que la Copa de Europa. Somos el partido del año para cualquier rival, incluido el Barcelona. Somos el gigante al que todos quieren derrotar, el que puede dar sentido a una temporada. Sólo falta que nosotros mismos nos miremos al espejo, recordemos esa grandeza y nos levantemos. Hay tiempo, podemos hacerlo, pero tiene que ser unidos, yendo todos a una y trabajando y corriendo y luchando, tal y como dijo Casemiro al acabar el Clásico.