Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Portanálisis
Si no fuera por ella

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Si no fuera por ella

Escrito por: La Galerna22 junio, 2017
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Debemos reconocérselo. En días como estos, de calores y sudores, de olas flamígeras e insoportable tedio  que precede al estío no sabríamos qué hacer con tanta primera plana convertida en polo insípido de marca dudosa en chiringuito playero. Si no fuera por ella.

Si no fuera por ella apenas podríamos escribir algo medianamente hilarante en éste, nuestro portanálisis. Nos veríamos atrapados en la trinchera, mientras los morteros y obuses de la prensa estallan muy cerca de nuestras cocorotas. Nos veríamos, rifle en alto, intentando cruzar el Mekong periodístico-deportivo mientras las pirañas sopesan un desayuno-degustación de genitales occidentales. Nos veríamos soportando sueños locos de una noche de verano.

André tran-tran Gomes, objeto de deseo de media Europa, vendría en este sentido a encarnar como nadie la dramaturgia shakesperiana deportiva contemporánea. Se lo rifan, dice Mundo Deportivo, pero no sabemos si el sorteo es una tómbola de chorizos o, en su defecto, una feria de esas en las que retumba en los ecos de nuestra memoria aquello de otro perrito piloto. De hecho, probablemente un peluche de Cobi ejecutara una mejor política de fichajes en un Barcelona malacostumbrado a pagar morteradas para recuperar canteranos.

Valverde da el OK a Bellerín cantaba el madridismo happy en los pubs galeses a la hora Duodécima tras leer el mágico scoop de Sport. Todo para que un mes después desayunemos con un primer NO del Arsenal por Bellerín. Como apliquen el método de fichajes Nolito -no me lo vendes, yo te lo quito- que intentaron aplicar con sus valors habituales al Celta de la Uralita, gana el pulso hasta un prejubilado como Arsene Wenger.

Pero nada de eso importa. Ni siquiera que Sport haya perfeccionado las ancestrales técnicas de meditación de los monjes shaolin nepalíes. Gracias al diario de Lluis Mascarpone ahora sabemos que se puede alcanzar el zen a todo gas en Ibiza sobre una moto de agua. Cojonudo. Culmine usted su reflexión en el Space y luego firme su contrato en Amnesia. Si se acuerda.

Pero nada. Que va. Si no fuera por ella tal día como hoy no merecería la pena.

Si no fuera por ella quizás, incluso, tuviéramos en consideración la primera plana de un Marca que no ha dudado ni un solo instante en subirse con el fervor de un adolescente palomitero a la montaña rusa de sensaciones en la que se ha convertido el Caso Cristiano.

Un día Zizou llama a CR para al día siguiente comprobar que Floper tiene que hablar con CR mientras CR comunica en Rusia y anuncia que traerá a una reunión no convocada una oferta del PSG no confirmada. Pero no tiene importancia. Ninguna. Si no fuera por ella.

Si no fuera por ella. Si no fuera por Ouija Today no sabríamos nada queridos galernautas. ¡Nada! Sólo sé que no sé nada que dijera Platon a Sócrates. Gracias Ouija. Es más, todo lo que creías saber sobre tu propia vida y la cultura de tu civilización es papel mojado. Tal es el alcance de la carga de profundidad de la Ouija. Si no fuera por ella….

Si no fuera por ella nunca hubiéramos sabido que Florentino fichó a Mourinho cuando Pellegrini se jugaba la Liga. Cristiano, a lo suyo añade. Y vosotros, también cabalistas de la Ouija, añadimos nosotros. Florentino fichó a Mourinho cuando Pellegrini se jugaba la Liga. Haber empezado por ahí y nos hubiéramos ahorrado tanta tontería.

Freddy, ufano cual gorrino en su charca, se regocija al respecto desde su púlpito. Insiste en que FloPer sólo fichó a Caca (Así con “c”) y compró un gato, mientras su predecesor, cerraba el traspaso de CR7; pero también el de Luka Modric, Marco Asensio, Varane y Bale, al tiempo repescaba a Edwin Congo para el Corazón Classic Match.

Es igual porque Florentino fichó a Mourinho cuando Pellegrini se jugaba la Liga.

Lo que demuestra, dice Freddy, la catadura moral de ambos personajes, la falta de respeto y honestidad para con Pellegrini; y, cómo no, la falta de honestidad para con su gremio del propio Mourinho.

Hay que ver, Alfredo.

Qué mal que te sentó aquello de las croquetas.