Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Históricos
Bernabéu y su gusto por el mercado brasileño

Bernabéu y su gusto por el mercado brasileño

Escrito por: Alberto Cosín6 junio, 2020
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

La explosión del fútbol brasileño en la década de los 50 llamó la atención de Santiago Bernabéu, que a partir de entonces echó el ojo al mercado de aquel país para tratar de contratar a los mejores y llevarlos al Real Madrid. Algunas operaciones se concretaron y otras muchas no tuvieron éxito pese a las ofertas y los múltiples intentos del máximo mandatario blanco. Además de Didí, nombres como Pelé, Garrincha, Rivelino o Zico estuvieron ligados al club merengue en varias ocasiones.

En el Mundial de Suecia de 1958, la selección brasileña conquistaba su primera Copa del Mundo ocho años después del terrible ‘Maracanazo’. En aquel equipo empezaba a destacar un joven Pelé de 17 años, pero el jugador desequilibrante e imparable era Manuel Francisco dos Santos conocido como ‘Garrincha’. Un extremo derecho repleto de calidad, agilidad, habilidad y con un regate sencillo y singular pero indescifrable para los defensas. Nada más acabar la competición, en la prensa brasileña salieron los primeros rumores del interés de Bernabéu por el atacante.

En O Jornal, en agosto de 1958, salió publicada una noticia que titulaba así: “Hay, realmente, interés del Real Madrid por Garrincha”. Además en el artículo se apuntaba la información que Santiago Bernabéu había autorizado al empresario José da Gama para que iniciase las negociaciones de la compra del extremo. La oferta del Real Madrid era clara, 40 millones de cruzeiros por el traspaso. El sueño aquel verano era reunir un ataque con Garrincha, Kopa, Fontaine (por el que se estaba negociando), Di Stéfano y Puskas. Sin embargo, ni Garrincha ni Fontaine acabaron estampando su firma con los blancos. Un año después el gran wing brasileño volvió a salir en las quinielas de las altas merengues, pero las enormes pretensiones de Botafogo, que exigía más de seis millones de pesetas por el traspaso, dieron al traste con la operación. Santiago Bernabéu no se rindió y en 1962, tras el Mundial de Chile, volvió a hacer un último intento. Pero Botafogo reaccionó a este interés y al de la Juventus y renovó a Garrincha con unas condiciones económicas extraordinarias. Además según publicaba El Diario de Burgos el exmadridista “Didí aconsejó a Garrincha no fichar por el Real”.

En el verano de 1959, el francés Kopa abandonó el club blanco para regresar al Stade de Reims. Una vacante quedaba en el ala diestra que Bernabéu quiso sustituir con un jugador brasileño. El primero por el que se interesó fue por Julinho, el extremo derecho del Palmeiras al que ya se conocía de la final de la Copa de Europa de 1957, cuando vestía los colores viola de la Fiorentina. Sin embargo el padre del jugador había fallecido recientemente y no quería abandonar su país dejando sola a su madre. Se esfumaba así “la idea de José Samitier (miembro de la secretaría técnica) de juntar en la delantera a Julinho, Didí, Di Stéfano, Puskas y Gento”, según El Diario de Burgos. Por tanto, Bernabéu siguió buscando en Brasil y tras descartar de nuevo a Garrincha dio con Darcy Silveira conocido como ‘Canario’. El veloz, profundo y eficiente extremo del América había sido internacional en siete ocasiones con la selección y se concretó su fichaje tras un pago de siete millones y medio de cruzeiros, según publicó Diario de Noticias en Brasil.

Aquel mercado estival fue también el de la bomba del fichaje de Didí. Bernabéu también le tenía en el punto de mira desde 1958 después de su gran Mundial y por ser un jugador diferente en su puesto. El argentino Héctor Rial estaba iniciando su declive y la parcela técnica merengue consideró ficharle un sustituto. Didí era el hombre perfecto y, después de un pago de 80.000 dólares al Botafogo y un contrato de dos años y de dos millones de pesetas, 15.000 mensuales y una gratificación de un millón de cruzeiros por año para el jugador, se cerró la operación.

La llegada de Canario y Didí no fueron las únicas que intentó Bernabéu, que según la prensa brasileña también tanteó en junio a Gonçalo y Orlando. El primero era un centrocampista creativo de la Portuguesa Santista por el cual ofreció tres millones de cruzeiros en una noticia publicada el 7 de julio en O Jornal. Mientras que Orlando se desempeñaba como central de la selección brasileña campeona en Suecia con la sencillez, la sobriedad y la seguridad sin alardes como grandes virtudes. En una nota del diario carioca se hablaba de 10 millones de cruzeiros como el coste del fichaje, más luego dos millones de inicio para el defensa. La operación no fraguó y Orlando se quedó en el Vasco de Gama hasta 1961, cuando se marchó a Boca Juniors.

Además de futbolistas, el presidente merengue también observó como atención el mercado de entrenadores. El argentino Carniglia es cesado y se buscó su sustituto en Brasil. La primera opción fue el seleccionador brasileño campeón del mundo Vicente Feola. En el mes de abril en O Jornal saltó la noticia del interés del Real Madrid por Feola al que ofrecía dos millones de cruzeiros con un contrato mensual de 100.000 cruzeiros además de otras ventajas. El propio técnico hacía unas declaraciones en las que comentaba que “no he recibido una propuesta del Real Madrid” y que si llegase “estudiaría el asunto”. Además confirmaba que “a quien no le gustaría recibir esa oferta en su situación”. Sin embargo los caminos tornaron a la figura de Manuel Fleitas Solich, un técnico paraguayo que entrenaba a Flamengo. Tras negociar su salida del club brasileño, que duró unos días, y encontrar alojamiento en la capital (en la casa que dejaba Joseíto) se hizo con las riendas del equipo blanco a principios del mes de agosto.

En 1960, los futbolistas brasileños que sonaron con más fuerza para llegar al club de Chamartín fueron Almir Pernambuquinho y Gilmar. Almir era un interior que el técnico Joao Saldanha describió así: “Fue el jugador completo después de Pelé. Poseía una técnica y habilidad depurada y tenía velocidad”. El futbolista, según Revista do Esporte en su número 51, terminaba contrato con Vasco de Gama y no llegaba un acuerdo para renovar. Recibió varias propuestas, una de ellas del Real Madrid, pero finalmente permaneció en su país para firmar por el Corinthians. Años después también militaría en Boca Juniors o en Italia en las filas de la Fiorentina o el Genoa. Por su parte el arquero Gilmar fue el guardameta titular de Brasil en el Mundi