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El Rey Sol del centrocampismo

El Rey Sol del centrocampismo

Escrito por: Jesús Bengoechea9 agosto, 2017
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El Real Madrid volvió a coronarse Supercampeón de Europa ante el United, que es más coronarse que el hacerlo (por ejemplo y con todos los respetos) contra el Sevilla. Los de Nervión constituyen para el fútbol europeo poco más que uno de los 11 rivales a los que consecutivamente han ido derrotando los blancos en sus últimas 11 finales internacionales. Esta Supercopa sabe por tanto aún mejor que la ganada a los de Cristóbal Soria hace un año y a pesar de que aquel partido fue más agónico, más Madrid. Ahora hay que ganarle una Supercopa europea al Barça, que a tenor de su marcha triunfal en el mercado futbolero, sus últimas UCLs y su prodigiosa deriva institucional es serio candidato a disputar la Europa League al Ajax el mayo menos pensado y en algún rincón de Escandinavia. Con suerte la ganarán, y ahí es donde les esperaremos de verdad aunque primero haya que verse las caras en la Supercopa nacional (?).

Decíamos que el partido de Trondheim, la Supercopa anterior, fue "más Madrid" que este, pero ¿qué es ya ser "más Madrid"? Desde los cuartos de final ante el Bayern y hasta la final de Cardiff, pasando por las semis ante el Atleti y desembocando en el dulce apéndice de ayer, el Madrid no es ya ese inconfundible arreón de épica y testosterona del descuento, aunque ese Madrid volverá a aflorar -seguro- cuando haga falta. El Madrid es ahora un embeleso irresistible de automatismos, de gestos. Todo se cuece en el medio campo, que es esa parte del campo donde nos habían vendido (y hasta casi nos tragamos) que lo que corresponde es pasársela muy cortito y muchas veces al que tengas más cerca. Resulta que el centrocampismo es otra cosa. Retrospectivamente, vemos ahora que el Barça nos lo había robado fraudulentamente aunque nosotros nunca lo habíamos reclamado. El centrocampismo éramos nosotros, quién nos lo iba a decir. Y resulta que nos gusta. Somos el Rey Sol del centrocampismo.

Nos gusta pero precisamente nos gusta porque el centrocampismo no es lo que era, o quizá sea más exacto apuntar que lo que era no era centrocampismo. Hay que pasarla al que tienes cerca pero también al que tienes lejos, y eso hay que saber hacerlo. Y dormir al rival es una opción solo en tanto en cuanto lo sea también dormir al espectador. Aquel tikitaka culé de Pep no es que durmiera al espectador, sino que lo hipnotizó para que saliera al escenario y viera desnudo al Madrid. El hipnotizador valía, pero también se valía de redactores con cloroformo para jugar con red.

La gente se ha despertado ya de la hipnosis, y por suerte se acuerda perfectamente de lo que creyó ver cuando estaba hipnotizada. No suele pasar tal cosa tras dichos trances, pero ni Segurola es Anthony Blake ni hay nadie en el mundo que mueva el balón como la formación Casemiro-Kroos-Modric-Isco. Esta gente sabe moverla sin afán letárgico que valga, y tiene en sus genes la carga de la pausa tanto como la impronta del vértigo. Dijo de modo célebre Xabi Alonso que el Madrid era a diferencia del Barça puro rock´n'roll ("que pasen cosas"), y lo que no sé si sospechaba es que el prog-rock puede entrar en la fórmula si lo capitanea un tipo nacido en Arroyo de la Miel. It´s only centrocampismo, but we like it. Que pasen cosas, y vaya si pasan pese a que el balón circula por el césped, que es nuestro inesperado aliado aunque al mismo tiempo nos la sople cuánto mide. Se nos ha acortado el césped en el descanso y ni nos habíamos dado cuenta.

Andamos todos (yo el primero) algo preocupados con los rumores veraniegos relativos a nuestra delantera, pero el triunfo de ayer casi empuja a preguntarse si hacen falta atacantes. Esos cuatro tipos, y sus correspondientes meritorios detrás, juegan por ellos y golean por los otros. La Francia del 84 jugaba como quería y goleaba con Fernández-Tigana-Giresse-Platini. Lacombe o quien fuera jugaba de delantero porque había que poner a alguien ahí. Nuestra arrogancia va a llegar a tal nivel que vamos a poner por poner a Cristiano, Bale y/o Mbappé aunque no nos hagan falta. Que nos hacen falta, cuidado, pero no nos hacen falta. No se pone el sol en nuestro medio campo y no por ello dejan de "pasar cosas", la cuadratura del círculo. Si fuéramos hiperbólicos, si fuéramos horteras, si fuéramos culés, diríamos que tenemos el mejor medio campo de la Historia, pero esas afirmaciones se las dejamos precisamente a quienes necesitan reafirmarse. Las reafirmaciones para ellos; para nosotros los títulos y el prog-rock.