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Renuévame otra vez

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Renuévame otra vez

Escrito por: La Galerna18 julio, 2017
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"Así es imposible fichar a Verratti", pensará Bartomeu mientras ve que se le avecina otra mastodóntica renovación en esa balsa de aceite llamada FC Barcelona. El presidente quiere traer al centrocampista del PSG, pero si le distraen con mejoras de contrato y Paulinhos de turno, la historia se torna imposible. Primero fue Messi y su curiosa forma de demostrarle amor eterno al club, y ahora es Neymar el que mueve ficha para que el verano no sea tan aburrido en casa de su padre, que ya se frota las manos y busca una cláusula todavía más rimbombante que las que incluyó cuando su hijo firmó con el Barcelona.

La situación es la siguiente: en el Portanálisis de este lunes ya vislumbrábamos lío por Neymar. Esto tenía pinta de foto con Bartomeu o pataleta y salida del Barça. No han pasado ni veinticuatro horas y la prensa, que sólo se pone de acuerdo cuando pasa algo malo en el Real Madrid, lleva al brasileño a la primera plana para goce y disfrute de un madridismo que ve con tranquilidad el agitado verano del Camp Nou mientras recuerda que hace mes y medio Sergio Ramos levantó la Duodécima. Doce, ¿eh? Casi las mismas que AC Milan y Paco Gento juntos. Se dice pronto.

Resulta que Neymar, así de repente, se encuentra triste, taciturno, alicaído, disgustado, apenado y vete tú a saber qué más. El motivo no se sabe, pero se empieza diciendo que no sabes si estarás muchos años en el Barcelona y se acaba siendo protagonista de portadas y rumores que nadie desmiente porque interesa que la bola crezca y se lleve por delante a todos. Silencio cómplice, se suele llamar. "Si esto le funcionó a Messi para renovar ocho veces en seis semanas, a mí también me funcionará", habrá pensado Neymar sentado al lado de su padre, que a su vez pensaba que el dinero no es lo más importante. Que no es lo más importante para otras personas, queremos decir.

El culebrón se encuentra en el punto de que el PSG, que es el comodín de cada verano pese a que nunca se gasta las morteradas que anuncia la prensa, parece dispuesto a pagar la cláusula de rescisión de Neymar y luego cubrirle a él de oro con un salario que es el que cobras tú, lector de 'La Galerna', por ocho horas diarias. Millón arriba, millón abajo. Todas estas telenovelas tienen el mismo guión: chico triste se deja querer por club extranjero que le pagaría hasta la visita al dentista mientras espera la llamada de su actual club para sentarse a negociar una nueva renovación y así poder decir en sala de prensa que nunca tuvo intención de marcharse. Porque esa es otra de las magias del silencio, que te permite después decir que tú no habías deslizado tal o cual. Y, en el fondo, puede colar. El vacío legal es lo que tiene. Que se lo pregunten precisamente a Neymar y el Barcelona.

Menos mal que tenemos a 'Mundo Deportivo' para olvidar por un rato lo de Neymar y centrarnos en lo realmente importante, que no es otra cosa que la satisfacción de Ernesto Valverde con su plantilla. Es el único entrenador de la historia del fútbol que en su primera rueda de prensa dice que está contento con los jugadores que tiene. Nunca antes había pasado. Eso y los penaltis de Mascherano.

Además, Valverde, perro viejo ya, es inteligente y ha piropeado como se merece a su presidente, Leo Messi, del que dice que es el mejor de los mejores y esas cosas. No resuelve una eliminatoria de Champions League desde su cuarta renovación, pero qué más da. Valverde no está obligado a decir la verdad, sino a decir lo que necesitan escuchar los amantes del pensamiento único.