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Haaland y las trampas al solitario

Haaland y las trampas al solitario

Escrito por: Pepe Kollins24 febrero, 2020
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Hay madridistas que cuando van al supermercado y se detienen frente al estante de celulosa se preguntan cómo es posible que Florentino no haya fichado a más galácticos con la de servilletas que hay en el mundo, en una asociación con aquel episodio del fichaje de Zidane.

Es la mentalidad denominada de “PC fútbol”, en referencia a ese juego de ordenador en el que puedes comprar y vender jugadores con el solo esfuerzo que supone pulsar el botón de un ratón. Si hace falta fichar a un atacante con gol, basta con darle click y usted ya tiene al futbolista que deseaba.

Lo cierto es que hoy, aunque un club disponga de mucho dinero, resulta prácticamente imposible fichar a una estrella de cualquiera de los diez grandes de Europa que congregan, junto al Real Madrid, a los mejores jugadores del mundo: Manchester United, Manchester City, Chelsea, Tottenham, Arsenal, PSG, Juventus, Bayern de Munich o Barcelona. Todos tienen la suficiente capacidad económica para decir no a cualquier oferta por su mejor jugador y el único que no la tiene ha entregado el club a su estrella, lo que hace imposible igualar esa oferta. Ni tan siquiera 200 millones podría hacerles cambiar de opinión.

Este es el actual contexto. Si quieres optar a uno de estos grandes jugadores solo tienes dos vías: o lo fichas muy joven, antes de que se haya consagrado, o esperas a su penúltimo año de contrato, cuando el club propietario, si comprueba que su jugador tiene decidido irse, prefiere ingresar un buen dinero a que se vaya sin recibir un céntimo.

Ante esta tesitura, aquellos aficionados que necesitan de una culpa y un culpable para resarcir su frustración por los malos resultados, recurren al joven talentoso que está triunfando en otro equipo. Es en esta línea donde surge el planteamiento de que no estaríamos así si hubiéramos fichado a Haaland.

Sin entrar en el ventajismo de los que reprochan no haber fichado al noruego pero, en cambio, no lo reclamaron este verano, Haaland no ha estado a tiro de ningún equipo grande. La razón la conocemos de sobra: Mino Raiola. El polémico representante italiano vive de mover a sus clientes de un equipo a otro. Como prueba, las idas y venidas de Paul Pogba y Zlatan Ibrahimovic. Pero es que, además, no había mejor destino que el Dortmund para al noruego. El equipo alemán no solo accedía al pago de las cuantiosas comisiones de Raiola (que ascendían la cifra global a 56 millones, sobre un traspaso de 20) y a una ficha de estrella (8 millones por temporada), sino que también le garantizaba la titularidad al delantero jugando en una formación de Champions. Para terminar de convencerlo se le garantizaba una cláusula de salida de 75 millones en su segundo año (verano de 2021), que es un privilegio que ofrece, con frecuencia, el Borussia para atraer a muchos fichajes, lo que les convierte en uno de los destinos más apetitosos para cualquier joven con talento, si bien, un destino siempre de paso.

Plantear, por tanto, que hubo opciones para fichar a Haaland no es real. Pero lo de menos es el nombre, lo mismo podríamos decir de Timo Werner o Lautaro Martínez, por citar a otros dos jugadores que están rindiendo a un gran nivel. Porque de lo que se trata es de qué delantero joven lo estaba haciendo bien la temporada pasada, no ahora. Y el nombre que surge, excluyendo a esos diez grandes equipos que no venden a sus estrellas, es el de Luka Jovic.

El serbio lleva dos goles en 15 partidos de Liga. Es cierto. Pero tan solo suma 391 minutos, es decir, apenas 4 partidos, cuando ya se han disputado 25 jornadas. No parece un margen suficiente como para poder sacar conclusiones. Sin ir más lejos, en su primera temporada en el Eintracht de Frankfurt, marcó 8 goles en Bundesliga, pero cuando se le concedió la titularidad sus cifras aumentaron a 17, a los que sumó 10 más en Europa League. Algo parecido a Lautaro, que se está destapando como un gran goleador esta temporada pero que en su primer año en el Inter no pasó de 6 goles en la serie A. Lo razonable en un mundo donde los futbolistas sin experiencia requieren de un periodo de adaptación y no de que una persona le dé un click con un ratón.