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Todo pasa por ganar el domingo

Todo pasa por ganar el domingo

Escrito por: Pepe Kollins27 febrero, 2020
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No le den más vueltas: ahora mismo, no nos llega. Eso no quiere decir que todo sea un desastre. Hasta es normal que no nos llegue. Lo que le está pasando al Madrid es algo natural. Es el fin de un ciclo, el final del núcleo duro de una generación de futbolistas que han forjado la segunda edad de oro del club. Evolucionar a partir del final de Cristiano, el máximo goleador de la historia del club y el segundo mejor futbolista, es durísimo. Es imposible que su adiós no te afecte. Pero es que no estamos padeciendo eso. O no solo.

Desde hace año y medio vivimos el final de Cristiano... pero también el de Marcelo, el de Carvajal, el de Bale, el de Nacho, el de Lucas, el de Modric, y ya comienza a asomar el de Ramos y el de Benzema. Uno porque se ha ido, otros porque ya no dan más de sí y los últimos porque todavía pueden rendir como siempre han rendido pero en muchos menos partidos, cada vez menos. Y perder a tantos jugadores de esa dimensión es algo imposible de asimilar en una ni en dos temporadas.

El Madrid, el año pasado, no se movió mucho, y acusó este derrumbe hasta convertirse en un equipo vulgar e irreconocible. Esta temporada, en cambio, se ha iniciado la reconstrucción. Y se han hecho muchas cosas no bien, sino muy bien. Hemos recuperado a Casemiro, Kroos, Varane, Courtois y de algún modo a Isco. Jugadores que tienen cuatro años a buen nivel todavía. La mayoría siendo tops en sus posiciones. Hemos consolidado a dos jóvenes como Valverde y Mendy que aportan calidad y energía. Nuestros dos brasileños, que apuntan muy alto, siguen su desarrollo, y fuera de nuestro club disponemos de dos futbolistas que han explotado por todo lo alto: Ødegaard y Achraf, así como otro que está rindiendo a gran nivel, Reguilón, y que junto al resto de jóvenes talentosos (Kubo, Lunin o Reinier) dibujan un futuro muy esperanzador. Es decir, se ha construido una base buenísima, un principio sobre el que construir algo grande, porque es un proyecto con muchísimo margen de mejora y largo recorrido.

Pero no basta, no para el futuro inmediato. En tiempo presente no nos llega. El equipo ha sido sólido gran parte del campeonato pero no tenemos suficiente para aguantar. Todavía nos faltan dos laterales (un titular por la derecha y otro suplente por la izquierda), un central que pueda dar descanso a los dos titulares que lo están jugando prácticamente todo, un centrocampista que dé minutos de calidad reemplazando al trio titular y mucha dinamita arriba.

Nuestro gran lunar ha sido el ataque, pero es que también hemos tenido muy mala suerte: se nos ha lesionado casi para toda la temporada el delantero emblema del nuevo proyecto (Hazard), Jovic no ha conseguido cuajar (aunque tampoco ha dispuesto de muchos minutos) y Bale -como le pasa a Marcelo- ya no existe como futbolista de élite. A sus 32 años, Benzema ha sido el único factor ofensivo del equipo, era lógico que terminase por reventar. En este caso, su agotamiento le ha pasado factura tras la lesión de diciembre, pero es que, además, es normal que a su edad cueste más recuperar la forma. En definitiva, el equipo se ha desmoronado en cuanto llegaron las rotaciones. En cuanto ese grupo de jugadores que ya no son, o que ya no están casi nunca, ha tenido que jugar. O también cuando los que siempre juegan se han ido agotando por falta de recambio. Nos ha faltado equipo. Más por cantidad que por calidad. Esto no significa necesariamente que la planificación haya sido una calamidad: no se puede echar y fichar a 15 jugadores de una tacada, sobre todo si los destinados a salir no quieren irse, a lo que no hay argumentos que oponer. Pero apenas con recuperar tres cedidos y un par de fihajes hay suficiente para seguir creciendo con muchas garantías de éxito. No hay que quemar Valdebebas ni tirarlo todo por la borda. Esa no es la situación real. El equipo ha crecido, seguirá creciendo el año que viene y este (no lo olvidemos) todavía puede ganar la Liga porque se enfrenta a otro equipo que está tan esquilmado como nosotros.

Todo pasa por ganar el domingo.