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Copa del Rey de baloncesto, la competición de las sorpresas

Copa del Rey de baloncesto, la competición de las sorpresas

Escrito por: Ramón Bobillo13 febrero, 2020
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Escribir una previa de la Copa del Rey es poco menos que jugar a la lotería. Pero sí podemos decir cómo llega el Madrid a este torneo único que comienza hoy jueves, 13 de febrero. El Real Madrid no parece estar en su mejor momento. Tras unos meses de noviembre y diciembre muy consistentes, sobre todo en defensa, el equipo sufrió un bajón en enero que se ha alargado hasta febrero. El Madrid un día podía quedarse en 55 puntos y otro día recibir 100. Ha desaparecido la solidez que caracterizaba a los de Laso.

En estas semanas previas a la Copa, cada año se me pasa por la cabeza la posibilidad de que algunos jugadores se estén regulando para llegar a tope a este momento. Sin embargo, este descenso del Madrid no parece planeado, sino más bien producto de las sucesivas lesiones del último mes.

Lo más preocupante, en mi opinión, es el estado físico de Rudy Fernández, que hizo unas primeras semanas de enero fulgurantes, sosteniendo al equipo en ataque y en defensa, pero que últimamente ha ido acumulando problemas físicos (espalda y aductor) que han cortado su ritmo.

En los tres primeros partidos de enero (contra Asvel y Zalgiris en Euroliga y ante Valencia en ACB) se fue a los 19 puntos de media en 25 minutos por partido, con 17 triples metidos de 24 intentos (¡un 71% de acierto!). Desde entonces, en los últimos 4 encuentros, tan solo promedia 2 puntos con un 2 de 13 en triples. El periodista Carlos Sánchez Blas dijo que Rudy llegaría a tope a la Copa, pero aún está por ver. Lo que está claro es que resulta difícil imaginarse al Madrid ganando el título con un Rudy lejos de su mejor nivel.

Otro aspecto inquietante es el estado de forma, tras sus respectivas lesiones, de Sergio Llull y Gabriel Deck. Deck ya había bajado sus prestaciones antes de la lesión de rodilla, aunque peor le ha ido Llull. El argentino tiene un papel algo menos relevante que Sergio en ataque. Su importancia radica en la versatilidad, sobre todo en la defensa y en el rebote. Su juego ofensivo en transición y en el poste, así como su capacidad de pase y de corte son muy valiosos para el equipo, pero no son elementos del juego insustituibles para Pablo Laso.

La temporada de Sergio antes de la lesión no ha sido buena, pero sin duda estaba siendo mejor que la pasada. Se le notaba algo más fresco físicamente, a pesar de estar lejos del mejor Llull. Desde su vuelta en enero, sus números en Euroliga son simple y llanamente malos, pero es que las sensaciones que ha ido dejando son incluso peores en ambos lados de la pista. Ojalá consiga encontrar su sitio porque el Madrid va a necesitar de sus puntos en algún momento.

No todo son malas noticias. Los tres referentes del equipo, Facu Campazzo, Edy Tavares y Anthony Randolph, llegan en forma. El base está inspiradísimo en la dirección, promediando más de 14 asistencias en los últimos 3 partidos (impresionante cifra). Se le nota rápido y enchufado. No está excesivamente acertado desde el triple en los últimos encuentros, pero el Facu deja pocas dudas.

Creo que Tavares no está en un momento espectacular, pero sí en un estado de forma óptimo para ser diferencial en defensa, que es lo que se le pide. Debe ser el ancla defensiva del equipo. Anthony Randolph, por su parte, sigue a un nivel tremendo en ataque (en defensa me deja más dudas) y ojalá veamos al AR extraordinario de la Copa de 2017 y no al AR flojo de la edición pasada y de la anterior.

El gran Carroll, tras muchas semanas a un nivel decepcionante, llega bien a la competición, promediando en los 3 últimos partidos 19 puntos con un 12 de 21 en triples. La muestra es pequeña y cuesta ver al mormón rindiendo ante defensas más potentes que las del Joventut, el Alba o el Betis, pero hay motivos para confiar en Jaycee. Taylor y Causeur pueden ser los factores diferenciales, sobre todo en defensa, donde se les espera sin dudas.

¿Quién será el descarte? (al escribirse este artículo aún no se conocía la decisión de Pablo). Doy por hecho que Deck estará (¿posible emparejamiento con Mirotic en unas hipotéticas semis?), por lo que la duda parece estar entre Thompkins y Mickey. Me parece una pregunta muy difícil de responder. Trey me parece mejor y más importante para el equipo, pero no me parecería ilógico que se quedara fuera porque es más fiable que Mickey, aunque menos necesario si Randolph juega como hasta ahora. Mejri no parece estar para aportar, Garuba no suele contar como 5 para Pablo y además Deck puede dar minutos de 4 sin ningún problema.

Me gustaría, por cierto, ver a Garuba en la convocatoria antes que a Felipe (si es que hubiese que elegir entre uno u otro, claro). Primero, porque creo que Usman hoy en día puede ofrecer más cosas que Reyes (especialmente en defensa y en cuanto a energía si hay algún imprevisto en el juego interior); y segundo, porque la Copa, aunque no se juegue, es una experiencia muy valiosa para cualquier jugador joven. Pero supongo que Pablo respetará la jerarquía y los códigos del vestuario.

Como decía al principio, a pesar de todas estas impresiones, nada puede preverse en la competición de las sorpresas. No me parecería raro que los jugadores que llegan en peor momento sobresaliesen, por ejemplo. Así es este torneo imprevisible.

Yo solo pido que el equipo luche y que el arbitraje no tenga ningún impacto en el resultado, algo que no ha ocurrido en las últimas ediciones.

Por último, quiero desear suerte a los chavales del Real Madrid Infantil en la Minicopa que ha comenzado este miércoles. Fue en este torneo donde muchos descubrimos a un tal Luka Doncic allá por 2012. Si ya antes lo seguía con interés, desde entonces lo vivo con mucho más entusiasmo. Qué bien juegan estos chicos de trece y catorce años. Mucha suerte para ellos.

 

Ramón Bobillo