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Real Madrid, 3- Valencia, 0: Asensio quiere la Liga

Real Madrid, 3- Valencia, 0: Asensio quiere la Liga

Escrito por: Andrés Torres19 junio, 2020
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Que el fútbol es cruel es una de las máximas que toda hincha ha asimilado en lo más profundo de su ser. Sin embargo, de tanto en cuanto, el balompié nos regala un momento mágico y magnánimo. El fútbol no entiende de pandemias ni de estadios vacíos, esqueleto de multitudes, que decía Benedetti. Y Marco Asensio tiene mucho en su zurda.

Su reaparición, con gol al primer toque desde agosto, fue sin duda la mejor noticia de un partido anodino en el que el Madrid con poco y con carambola de este VAR convertido cada jornada en una ruleta rusa, supo seguir vivo en la lucha por la Liga.

Y todo a pesar de este aire veraniego con aroma a sopor vespertino que parece embriagar una Liga que no olvidaremos jamás, aunque sea por bizarros motivos.

A este fútbol pandémico le falta tensión. La que pareció faltarle a todo un Real Madrid en disputa ante el Valencia. Fue un primer tiempo borroso, que nos recordó demasiado al segundo disputado en el mismo escenario contra el Eibar. Cinco minutos tardó el Valencia, confinado, agazapado, en cruzar la línea de medio campo. En realidad, no lo hizo muchas más veces durante el primer periodo, pero cuando lo hizo fue para sembrar el terror en la zaga madridista. El Madrid, por el contrario, mostró una actitud contemplativa, arriba y abajo, delante y detrás, ensimismado, aburrido, apagado. Quién lo diría, pero más de uno pareció echar en falta el crujir de las pipas y el runrún del desdén del Santiago Bernabéu. Apenas una conexión de la prometedora sociedad Karim-Edén y una aventura en solitario de Carvajal. Ambas rematadas con el juanete.

El Valencia, sólido atrás merced a la serenidad de un joven Guillamón y la contundencia de ébano de Mangala, propinó dos zarpazos aislados pero mortales de necesidad. Mediado el primer tiempo, Rodrigo culminó un certero contraataque con un disparo cruzado que Courtois, en estirada felina, desvió al poste. Al poco tiempo, y después de que el balón se paseará por todo el balcón del área grande ante la apatía de la defensa blanca, un balón interior fue aprovechado por Rodrigo para adelantar al Valencia tras un leve rebote en Maxi. El VOR puso el VAR y el VOR le dijo al colegiado que se fuera a la tele, donde, después de mucho deliberar consigo mismo, decidió anular el gol en lo que promete ser el escándalo arbitral de Sport hasta el nuevo siglo. Por mucho que se enfadara Albert Celades -que la última vez que protestó con tanta vehemencia debía estar en la trona, con chupete, babero y el mismo pelo - Maxi, que interfiere en la jugada, no estaba en posición reglamentaria.

La mejor noticia de los primeros compases de la reanudación, sumida en la misma atonía, fue ver a Marco Asensio, después de tantos meses, calentando en la banda para entrar en el partido. Sin embargo, poco a poco, el Madrid comenzó a entender que necesitaba poner algo más sobre el verde para seguir la estela de un Barcelona con viento en popa. Un audaz arrancada de Ramos fue el preludio; no sólo del cambio de actitud, sino del primer gol blanco en el minuto 60. Modric, intrascendente hasta entonces, tuvo la calma y sabiduría necesarias para filtrar un delicioso balón a Hazard que, al primer toque, brindó a Benzema un mano a mano ante Cillesen. Y Karim no falló.

Consciente de su mágico y balcánico pase al Edén, Luka comenzó súbitamente a gobernar el partido. Probó suerte incluso a media distancia con un disparo seco que recordó, casi, al trallazo de Kondogbia en el primer tiempo. El gol hizo daño al Valencia, pero lo cierto es que llevaba un rato largo desaparecido en el Di Stefano.

Como tristemente lo estuvo nuestro Marco Asensio, lesionado de gravedad el pasado verano, presto para volver a vestir la camiseta blanca en sustitución de un gris Valverde.

Fue el momento en el que los hados del balompié se alinearon. Otro ausente en el apagón general del primer periodo, Ferland Mendy, recogió un balón perdido en un corner, superó a Daniel Wass con potencia, y sirvió un centro preciso al recién incorporado Asensio.

Y Marco, de zurda y con toque exquisito, volvió a saborear un gol en el primer balón que tocaba tras su grave lesión. El tanto acabó con un Valencia aún más triste que el Madrid del primer periodo. Máxime tras recibir un tercer gol firmado por Monsieur Benzema, otra obra de arte del pintor francés. Kroos lanzó a Asensio, que fue quien puso el lienzo con un centro desde la derecha para que el pincel de Benzema dibujara un control y disparo sublimes para ajusticiar definitivamente al Valencia.

Hay Liga

 

Fotografías Getty Images.