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¿Quién sufre más presión, el City o el Madrid?

¿Quién sufre más presión, el City o el Madrid?

Escrito por: Francisco Javier Sánchez Palomares7 agosto, 2020
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Parece obligado decir que la tensión está en el Real Madrid, pero esta eliminatoria presenta notables particularidades

El Manchester City llega con una ventaja de 1-2 sobre el Real Madrid y además juega en su estadio. En principio, puede parecer que la presión la sufre el Madrid y que el City afronta el partido con más tranquilidad, pero no es así. Si bien es cierto que el equipo blanco está obligado a ganar todo y la Copa de Europa es al Real Madrid lo que la corriente alterna a Nikola Tesla, la coyuntura de este partido presenta ciertas peculiaridades.

La temporada 18/19, año 1 después de Cristiano y año 8 tras la marcha de Guti, el equipo tuvo que ser ingresado en la UVI, un par de doctores fueron despedidos y volvió el doctor Zidane, pero muchos no veían futuro a la plantilla y pedían la extremaunción. A pesar de ello, la siguiente temporada el paciente mejoró, aun sin recibir muchas medicinas en forma de fichajes, la plantilla desahuciada ganó la Supercopa y llegó al parón COVID-19 un poco por debajo del Barcelona en Liga.

Presentación de Zidane.

El terremoto vital que sufrió el mundo con la pandemia sacó lo mejor del Real Madrid, su comportamiento institucional durante la misma fue ejemplar y el rendimiento del equipo tras la reanudación de la Liga —sí, esa plantilla que no servía para nada meses atrás— fue arrollador; en juego, compromiso, lucha y resultados. De modo que remontó en la tabla y consiguió su trigésimo cuarto campeonato de Liga.

El City, por su parte, no ha ganado nada este año, ha terminado la Premier a más puntos del Liverpool que los que tiene un cuadro de Damien Hirst. Pese a la avalancha de dinero y su escaso respeto al fair play financiero de los últimos lustros, nunca ha ganado una Champions. Su único trofeo europeo es una Recopa obtenida el año que los Beatles publicaron Let it be y decidieron separarse.

Damien Hirst.

Estos hechos hacen que el estado anímico de ambos equipos sea muy diferente. El Madrid llega con la tranquilidad de haber ganado dos títulos, haber estado a la altura como club en uno de los momentos más duros que ha sufrido la humanidad en su historia reciente y de haber recuperado la confianza en su juego, con casi los mismos mimbres que se ganó todo años atrás trabajados con sabiduría por el artesano Zidane para que la cesta del equipo siga aguantando todavía el peso de más trofeos sin necesidad de adquirir una maleta de Louis Vuitton porque las circunstancias no lo permiten.

El Real Madrid con la sensación de no tener nada que perder

El Madrid se enfrenta al partido con la sensación de que no tiene nada que perder y eso en fútbol y sobre todo en Copa de Europa, es muy importante, porque desagarrota a los jugadores y les permite jugar como saben. Y aquí tenemos jugadores que saben jugar muy bien al fútbol.
Sin embargo, los de Pep llegar con el peso de innumerables yacimientos de combustibles fósiles sobre la cabeza y la presión de un gasoducto a punto de reventar. Según explicó Uli Hoeness: «Mi amigo Pep me contó qué sucede cuando quiere fichar a un jugador que cuesta 100 millones. Reúne varios vídeos del futbolista y vuela para ver al jeque. Una vez allí, tienen una comida abundante durante la que Pep le enseña los vídeos. El jeque transfiere entonces el dinero y al día siguiente él mismo sube un poco el precio gas... y ya ha recuperado el dinero». No sabemos si es cierto lo que cuenta el alemán, pero es indudable que el City —y demás equipos construidos con ladrillos monetarios— juega con la indudable ventaja que supone poder fichar cualquier jugador que se le antoje, con el único límite de la voluntad del futbolista.

Guardiola en Abu Dhabi.

Esta ventaja tiene un reverso tenebroso; cuando no se cumplen las expectativas y los títulos no llegan, la decepción y las consecuencias son mayores que para quien no goza de esos privilegios y se tiene que conformar con exprimir el potencial de la plantilla que puede permitirse con honestidad y trabajo. Es este aspecto, Guardiola estará más intranquilo que Zidane, sin duda. Además, la historia ha demostrado que solo con dinero a espuertas no se cimenta un equipo campeón.

Salvo hecatombe hoy, el Madrid ya nos ha dejado un buen sabor de boca y sobre todo una confianza en el futuro, con una colección de jóvenes talentos, en el equipo o cedidos, que hacen mirar al horizonte con optimismo, pese a que sigamos consumiendo gas.

 

Fotografías Getty Images.