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Qué hacemos hoy con esto

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Qué hacemos hoy con esto

Escrito por: La Galerna11 julio, 2018
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Buenos días. Qué hacemos hoy con esto. Sí, lo sabemos. “Cristiano, gracias por los mejores años de nuestras vidas”. “Cristiano, no habrá otro como tú. Esta es tu casa”. “Cristiano, no te vas porque eres nuestro para siempre”.

Todo eso está muy bien y es muy cierto. No había Twitter por entonces, pero a buen seguro que así rezarían las redes sociales en los sesenta, de haber existido, en el adiós de Di Stéfano. Y habría estado muy bien, tan bien como lo están -por justas, por necesarias, por encomiables- tantas muestras de gratitud al astro de Madeira que se va (a la Juve) sin esperar al declive, que lo deja en lo más alto como aconsejan los cánones, los malditos cánones, los mismos que obedeció Zidane hace días (¡días!) porque es mejor irte cuando nadie te pide aún que te vayas. Todo muy justo, muy necesario y muy encomiable, pero rezamos (y esto quizá no guste) porque quede alguien en el Madrid por apurar un poco, solo un poco, en el propio Madrid, su camino a un discreto declive.

El declive. No ha habido más signo manifiesto de declive en Cristiano que la necesidad de otorgarle descansos y matizar su posición en el campo. Fuera de eso, el último Cristiano es el mejor Cristiano de todos los que hemos visto. Los tuits de los que hablamos no vienen ilustrados por una foto de un gol que marcó en 2010, sino (en su mayoría) por uno que le marcó anteayer, como quien dice, al equipo donde ahora recala. Por eso, por última vez, y aunque quedarán sin respuesta, hemos decidido que lo que nos corresponde hacer con esto, con este portanálisis, es formular algunas preguntas. Hay que mirar adelante, sí. Pero la potestad de formular preguntas en la legítima ambición de saber no se le niega a una afición herida. No se le niega, al menos, en las 24 horas que siguen al trauma. Y no hay menos gratitud al astro ni respeto al club por formularlas.

Cristiano, ¿por qué no cumpliste tu palabra de hablar “en unos días”? ¿Por qué no podemos saber por qué te vas realmente? Si es por Hacienda, déjate de cartas de amor y di que es por Hacienda: no sabes cuánto alivio brindarías a mucho madridista que se inquieta pensando si pudimos hacer más por retenerte en tu versión algo mermada ya, vagamente crepuscular, pero aún majestuosa como ninguna otra. Si es porque no te sientes a la altura de la exigencia del Madrid (que nadie venga a decirnos que la exigencia de la Juve es mayor solo porque es un club que cotiza en Bolsa), merecíamos saberlo para convencerte de que aún nos servías, vaya si nos servías. Tenías que irte, sí. En algún momento tenía que pasar, sí, ¿pero tenía que ser ahora?

En cuanto a las preguntas que se nos ocurren para el club, no podemos igualar la precisión de cirujano de José María Faerna en su artículo de hoy.

"El club (...) nos debe alguna explicación a los aficionados. No sobre las razones de Ronaldo, sino sobre las suyas para vender a su principal estrella al precio que lo ha hecho y al club al que lo ha vendido, el único que en los últimos cinco años ha sido capaz de sacarnos de la Champions. Se dice que el Madrid no le da la llave a nadie como ha hecho el Barça con Messi. Bien está. Pero eso incluye también la opción de decirle a tu jugador que está bajo contrato, así que ajo y agua si eso es lo que el club considera beneficioso para sus intereses. Eso es lo que ha hecho Levy con Pochettino, sin ir más lejos. (...)"

"Se dice también que el precio lo dicta el mercado, que nadie ha venido a pujar con cifras más altas. (...). Si no estoy dispuesto a soltarlo por debajo de según qué precio y otro lo quiere vehementemente habrá que ponerlo a la altura de su vehemencia. Y no estoy seguro de que la vehemencia de Agnelli haya sido puesta a prueba con toda la exigencia necesaria. Si se dan maña para cien ya se la habrían dado para ciento cincuenta o ciento sesenta, y si no permanezcan atentos a la cotización de las acciones juventinas en bolsa en los próximos tiempos. No es cuestión de avaricia, sino de prudencia: si le vendes a un bicho como Cristiano a uno de tus peores enemigos, es preciso asegurarse de que no podrá reforzarse mucho más, o incluso de que habrá de soltar lastre para acoger al nuevo polizón. Puede que Ronaldo esté abocado a ser cada vez menos Ronaldo, pero incluso ese hipotético Cristiano minorato da bastante miedo alineado con Dybala y Pjanic por detrás y Douglas Costa por el flanco".

Amén.

Hay otros muchos colaboradores de La Galerna que dan hoy su adiós a Cristiano. Fantantonio. Ramón. Athos. Antonino. Os dejamos en manos de sus doctas plumas. Nosotros no damos para más.

Hasta siempre, Cristiano.

Os dejamos con las portadas del día porque a lo mejor queréis verlas.

Nosotros no.