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¡Pobre Barça!

¡Pobre Barça!

Escrito por: Juanma Rodríguez17 agosto, 2015
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La generosidad de Jesús Bengoechea es infinita. Edita una página madridista, expone con riesgo su pasta en la empresa, se preocupa de reunir a un grupo de fenomenales articulistas merengues y, puesto que es un hombre de bien, un buen cristiano y un fiel mourinhista, piensa que hay que darle voz al antimadridismo, que es justo lo que jamás, nunca en la vida, harán ni Sport, ni Mundo Deportivo, ni TV3 con los críticos con el Barça. Ojo, a mí me parece bien. El pensamiento único está pasado de moda. ¿Que quiere venir Cristina Cubero a hacer un mundo de un error de Gareth Bale?... Que venga. ¿Que quiere mezclar ese error de Bale con el físico de Cristiano, la situación de De Gea y el trofeo Bernabéu?... Que lo haga. ¿Que quiere meterlo todo en la trituradora y, haciendo gala del típico ventajismo de los periobarcelonistas, colar de paso la dificultad para hacer goles de la pretemporada?... Que lo meta. Pero el amable lector de La Galerna, que probablemente me haya visto en acción televisiva deshaciéndome en vivo y en directo de uno, dos, tres, cuatro, cinco y hasta seis aligators antimadridistas al mismo tiempo, comprenderá rápidamente que servidor no puede desperdiciar este divertimento de nombre Cristina y apellido Cubero que, repito una vez más, me ha regalado uno de los hombres más generosos que conozco, Jesús Bengoechea. ¡Gracias, Rey Mago, por este 6 de enero anticipado!

¿Pobre Bale?... No, no, querida Cristina, ¡pobre Barça!... ¡Pobre Barça, judicializado hasta las trancas porque una directiva presuntamente mentirosa, y que por cierto acaba de ganar las elecciones debido a la amnesia en absoluto presunta de la masa social menos implicada con el día a día de su club que yo conozco, troceó, también presuntamente hasta que su señoría no emita un veredicto, el contrato de Neymar para eludir, de nuevo presuntamente, al fisco español, que somos todos, tú también Cristina. Y si, con toda la presunción que requiere el caso, Rosell, que huyó, y Bartomeu, que ahí sigue gracias a la ausencia de espíritu crítico de los culés, trocearon el contrato fue por el único motivo de querer ponerse al mismo nivel de sapiencia y de conocimiento del que hace gala el presidente del Real Madrid. Sí, sí, Cristina: engañaron a los socios por hacerles ver que un futbolista fichaba por el Barça cobrando mucho menos que en el Madrid, cuando en realidad cobraba mucho más. ¿57,1 y punto?... Laporta hablaba el otro día de 222, y subiendo. No se sabe cómo saldrá de ésta el Fútbol Club Barcelona, que también aparece imputado, pero bien haría el club catalán si tratara de imitar al Real Madrid, el club deportivo más valioso del mundo, el equipo de fútbol que ingresa más dinero y el más transparente de España... Oiga, ¡y sin hacer trampas!

¿Pobre Bale?... No, no, admirada Cristina, ¡pobre Barça!... Pobre Barça, castigado por la FIFA a no poder inscribir jugadores porque se saltó a la torera la normativa de los menores de edad. Tanta Masía por aquí, tanta cantera por allá, y al final resulta que todo era una gigantesca, descomunal y arrolladora mentira. Vamos, una trola. Es una verguenza para una Liga que, como la española, pretende ser tomada en serio fuera de sus fronteras, que el Barcelona, que debiera ser un ejemplo de rectitud, lo sea justamente por todo lo contrario, por cómo tomar atajos para sacar ventaja ilegal con respecto a sus competidores directos. ¡Pobre Barça, judicializado hasta el corazón, denunciado hasta el esternón y castigado por la FIFA por tratar de regatear la legalidad vigente!

abrazo rosell y bartoméu

¿Pobre Bale?... No, no, entrañable Cristina, ¡pobre Barça!... Pobre Barça, convertido por sus dirigentes en una máquina secesionista, multado por la Comisión Antiviolencia por transformar el Camp Nou en un akelarre antiespañol, obligado a su pesar a participar en la Liga de una nación de la que reniega porque no le queda otro remedio si quiere ser alguien en la escena internacional. Pobre Barça, repudiado por muchos de sus propios seguidores de fuera de Cataluña a los que el odio a España ha obligado a renunciar al amor a unos colores. Pobre Barça, transfigurado gracias a vuestro silencio, al silencio cómplice de la prensa deportiva catalana, que mira hacia otro lado desde hace al menos treinta y cinco años, en un tanque de animadversión hacia la nación a la que inevitablemente pertenece.

¿Pobre Bale?... Qué va, añorada Cristina, qué va... ¡Pobre Barça!... Pobre Barça, cuyas llaves tiene una familia argentina, la familia Messi. Pobre Barça, obligado a bailar el tango que toca Leo, forzado a renovar cada cuatro horas (y ya me parecen muchas horas) el contrato de un futbolista que sabe que marca la diferencia entre el triunfo deportivo y la pura y dura vulgaridad. Pobre Barça, forzado a ver cómo su estrella elude presuntamente el fisco y se ve envuelto, una y otra vez, en escándalos mundiales, el último de los cuales tuvo que ver incluso con una dictadura africana. Pobre Barça, vendedor de unos valores en lo universal que luego se demoronan con una pegatinita de Qatar.

PD1: Si yo, Cristina, fuera tan ventajista como tú, hoy hablaría de los 4 que marcó el Sevilla y de los otros 4 que marcó el Athletic, 8 en pocos días. Pero yo soy un caballero, gentleman en inglés.

En @libertaddigital y @esRadio. Colaboro con @marca, @elchiringuitoTV y Real Madrid TV, además de @lagalerna_. Como dice Woody Allen, el trabajo es una invasión de nuestra privacidad @juanma_rguez

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