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Pastel con guinda

Pastel con guinda

Escrito por: Antonio Escohotado9 febrero, 2019
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Rara vez juegan bien absolutamente todos, como esta tarde, y lo que hace tres partidos parecía poco verosímil -agravado encima por descansar menos que el Barça y el Atleti- se salda con una proeza más de los Solari boys, una pandilla a todas luces tremenda, sin otro parentesco con el equipo de Lopetegui que ser en buena medida los mismos.

Ahora cada balón dividido se lucha como si fuese el último, las ayudas son incesantes, los pulmones sostienen con suficiencia la pericia de cada cual, y la irrupción de jugadores rapidísimos como Vinicius y Reguilón presta un plus de energía y peligro al conjunto. Ninguno de los dos jugó de manera sostenida antes del nuevo míster, que no se sabe cómo renueva la grata sorpresa inaugurada hace años por Zidane, otro entrenador sin pedigrí aunque capaz de ganar tres Orejonas seguidas. Por lo demás, Benzema era el ojito derecho de Zidane, pero solo con Solari se ha puesto a brillar fulgurantemente, presentando candidatura al Balón de Oro, y hasta en eso resuenan augurios de nueva gloria, como compensando con justicia poética el número creciente de antimadridistas.

El problema recurrente del anti es partir de una negación, y por lo mismo de algo sin otra sustancia que el contrario invertido, un ente gaseoso cuando menos, y ante el Real de estos momentos el resto de los equipos se ata los machos, pues a los catorce hoy alineados se suma un fondo de armario donde brillan para empezar Valverde, Asensio y Odriozola, con Marcelo e Isco en segundo plano. La visita al Ayax, penúltima cota del arreón que culminará con el Clásico, no parece ya tan amenazante, y el aficionado se está acostumbrando a ver un grado de coordinación insólito por completo, donde todos defienden y atacan con eficacia.

Para añadirle la guinda, Bale culminó un contraataque excelso con una diana reservada a colosos de la zurda, superando nada menos que a Oblak, y pudo marcar al menos otra con un cabezazo que salió por poco. Su acierto liquidó el lance, como en tantas otras ocasiones de alto riesgo, y aplazadas quedan las voces no dispuestas a reconocer su utilidad para el club. Al contrario, cobra fuerza la perspectiva de verle tirar a él por un lado y a Vinicius por el otro, dos balas a disposición del francotirador Benzema.

Escritor de una veintena de obras de referencia, como Historia General de las Drogas, Caos y Orden o Los Enemigos del Comercio. Su hijo Jorge administra sus RRSS. @aescohotado

9 comentarios en: Pastel con guinda

  1. que gozada para los madridistas disfrutar de sus articulos y de la enésima resureccion de nuestro equipo, al que muchos no aprenden y dan por muerto antes de tiempo