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Ortodoxia colchonera

Ortodoxia colchonera

Escrito por: Jesús Bengoechea10 febrero, 2019
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Cada día que pasa conozco más atléticos cabales. Ayer mismo recibí varias felicitaciones sinceras de parte de amigos y conocidos colchoneros, todas ellas ponderando el excelente partido de un Real Madrid claramente al alza bajo la batuta de Solari y el mando en plaza de Pintus, lanzado por la efervescencia de Vinicius, la vuelta a la forma de sus inigualables mediocampistas, la segunda juventud de Benzema y la inopinada madurez de tipos como Reguilón. Todo esto me lo admiten bastantes amigos atléticos, los mismos que ya desde hace años han sustituido el liderazgo del Real Madrid en el marco de sus aborrecimientos por un liderazgo culé. Cada día son más los atléticos que, escandalizados tal vez ante la deriva política separatista del club catalán, prefieren (aunque aún les duela) un triunfo madridista en un Clásico antes que un triunfo azulgrana, una Champions conquistada por el Madrid antes que por el Barça. Cada día hay -aunque siempre los ha habido- más atléticos que lo son sin necesidad de despeñarse por el precipicio del odio al Madrid, sirviendo así de imagen al otro lado del espejo para la inmensa mayoría del madridismo, que no odia al Atleti para desesperación de tantos atléticos que querrían ser odiados pero nada. Luego están aquellos a los que hago alusión, es decir, aquellos atléticos que no tienen el menor interés en ser odiados, ni siquiera reactivamente. Son los atléticos “buenos” de los que hablo, aunque por desgracia sigan siendo minoría. Y cómo no van a serlo, añado, cuando su propio club da ejemplo de lo contrario reservando su proverbial victimismo para sus duelos directos contra el Madrid y sin abrir el pico, por contra, ante el escandaloso entramado institucional y mediático que hace del FC Barcelona el favorito de los tejemanejes ligueros, federativos y mediaprosaicos. Y mira que han tenido ocasiones para hacer excepción de su mutismo.

El Atlético era hasta ayer (el Madrid le adelantó en la tabla tras su victoria en el Wanda) el gran rival del Barça por el título de Liga. El Barça está siendo beneficiado a ojos de todo el mundo por un sinfín de acciones polémicas que el VAR no ha ayudado a atenuar en medida alguna, pero el Atleti no parece tener nada que decir al respecto pese a ser indirectamente perjudicado por ese favoritismo. Ni el Atleti como club ni la mayoría de su masa social, ya que son minoría aún los “buenos” y no reaccionan o no se organizan para reaccionar ante el verdadero adversario. Peca contra la versión ortodoxa (la “mala”) de la religión atlética el embarcarse en la misma queja que alienta el madridismo, por justa que sea, por mucho que les afecte. Un atlético ortodoxo nunca protestará por el escándalo que supone el que Luis Suárez no haya sido expulsado jamás en la Liga española, y no lo hará para evitar el coincidir con madridistas que claman al cielo por lo mismo. El que Suárez no sea expulsado jamás resta obvias posibilidades de soñar con esta Liga para el Atleti. Sin embargo, esta no es razón suficiente para levantar la voz. El atlético ortodoxo mira de soslayo, ve a un madridista protestando por algo y se la envaina aun cuando en su fuero interno sabe que a él también le interesaría protestar. Todo menos coincidir con un ciervo.

Pero hete aquí que se llega al derbi, y el mismo atronador silencio que se levanta entre el Atleti y las barrabasadas arbitrales de los de Bartomeu se convierte en bronca por los presuntos favores concedidos al Madrid. Fue el del Wanda un partido cuajado de jugadas polémicas y muy difíciles de dilucidar. Solo dos cosas están más claras de lo que parece: que el gol de Griezmann no debió subir al marcador por falta previa a Vinicius y que la dureza del Atleti debió ser más castigada desde el punto de vista disciplinario. Pero hay tres jugadas que ni las imágenes aclaran (penalti a Vinicius dentro o fuera, gol anulado a Morata y posible penalti al propio Morata), y eso basta con que el propio club (el Atleti) se decante por la muy infrecuente maniobra mediática del tuit-protesta. Como resultado, y a consecuencia también de la atribulada psique del atlético ortodoxo (aún mayoría), se alimenta la idea de que el Madrid roba al Atleti mientras (como sugería hace poco un tuit de Quillo Barrios) son otros los que huyen con el botín.

Botín, por cierto, que a pesar de muchos pesares podría estar aún al alcance de los de Solari. Respiren hondo y agárrense fuerte, porque el Madrid ha adelantado la primavera.

Editor de La Galerna (@lagalerna_). @jesusbengoechea

25 comentarios en: Ortodoxia colchonera

  1. Al final la derrota de ayer del Atleti si es una victoria para el VARsa. Los tres puntos que los indios le van a regalar en su próximo enfrentamiento ligero.