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Olé Rubiales

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Olé Rubiales

Escrito por: La Galerna2 julio, 2018
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Enhorabuena, Rubiales. Como dijo aquel, aunque aquel lo dijera con muchas menos razones, contempla tu obra. Brillante idea, Rubiales. Descabezar a la selección española de su líder, el hombre que la había clasificado ejemplarmente para el torneo, solo porque había acordado fichar por otro equipo al término del mismo (y/o por tener la transparencia de decirlo, lo mismo da), era una decisión plena de raciocinio que solo podía salir bien. Hacerlo a dos días del comienzo del campeonato resultó lo que solo podía resultar: una ocurrencia exclusivamente al alcance de unas cuantas mentes privilegiadas que solo podía traer consigo la recompensa del éxito.

Decimos “descabezar al líder” y coincidimos en eso con un madridista impenitente como Koke: “Echaron a nuestro líder y Hierro ha hecho lo que ha podido”. Qué cosa más grande, Rubiales, y cuánta gratitud debe también guardar el hincha de España hacia la prensa, que tanto te ayudó a dar el paso. ¿Te habrías atrevido a dar un giro de timón tan heroico de no haberte jaleado mentes supremas de la radio, la televisión y los diarios deportivos de turno? Un ex futbolista como tú no puede ofenderse si en esta hora de fortuna y mérito se le recuerda la importancia del juego en equipo, Rubiales.

“Os he oído a casi todos y sé que estáis de acuerdo con esta decisión”, fueron casi tus primeras palabras en aquella impetuosa, brillante rueda de prensa en las que dejaste claras tus dotes de estadista, Rubiales, pero también tu respeto a la canallesca, coartífice de esta maravilla. Es la misma prensa de cuyas portadas hoy, por arte de birlibirloque, ha desaparecido tu nombre, tu santo nombre, Rubiales, convertido ahora en santo tabú por cuanto una prensa que reconociera la capital importancia de tu decisión visionaria en esta gran hazaña de la selección estaría reconociendo por el mismo precio su propia relevancia en este triunfo.

Y oye, hay que ser modestos.

Te buscamos, Rubiales, buscamos tu santo y nunca bien ponderado nombre en estas doloridas primeras planas y no lo hallamos, huérfanas como están de ti y huérfanas de sí mismas, carentes del autorreconocimiento que en buena lid debería otorgarse quien ha sido juez y parte, léase la prensa, la prensa creadora de la más perfecta tormenta de hipocresía jamás desencadenada, forjadura de la profecía más bellamente autocumplida. “Diremos que el ambiente va a ser irrespirable porque nosotros mismos lo haremos irrespirable, y cuando caiga Lopetegui lo seguiremos haciendo irrespirable para que la culpa pueda recaer en el Real Madrid y su insólita pretensión de contratar a un entrenador”. Te buscamos, Rubiales, Ruby, en el editorial de Relaño en la Ouija y seguimos sin hallar rastro de ti. Goodbye, Rubyales, who could hang a name on you? Oh, Ruby(Ales), don’t take your love to Russia. ¿Dónde estás, dónde tus “valores” hoy (¡valores!) en la prensa desagradecida que hoy te niega hasta tres veces?

“No me arrepiento de haber cesado a Lopetegui”, espetaste ayer. Di que sí, Ruby, di que sí. Los valores son lo primero. Henchidos del amor a España que solo un colectivo tan vocacionalmente español como el diario Sport puede compartir con nosotros, finalizamos este homenaje a tu persona recuperando este tributo que se nos desmenuza ante los ojos de puro rojigualda.

Ole, ole y ole.