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No es aquel Bayern de Heynckes, pero es el Bayern

No es aquel Bayern de Heynckes, pero es el Bayern

Escrito por: Álvaro Pérez24 abril, 2018
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Bayern-Real Madrid, el clásico de Europa. Los equipos más dominantes de la máxima competición europea de los últimos tiempos. Posiblemente una de las eliminatorias más bonitas que puede ofrecernos una edición de Champions League.

La última vez que Heynckes lideraba el banquillo rival, el Bayern acabó eliminando al mejor equipo de Europa durante esa temporada, el Real Madrid de Mourinho que levantó aquella Liga 2011/2012.

Evidentemente este Bayern no es aquel. Hoy, para empezar, aquel rubio que deslumbró en la vuelta llamado Toni Kroos viste de blanco. Lahm y Schweinsteiger ya no están. Robben y Ribery no son lo que eran. Y veremos si está Manuel Neuer, que fue su mejor jugador en la eliminatoria de la temporada pasada. Pero el Bayern es el Bayern. Siempre lo ha sido y siempre lo será. Aunque sólo sea por escudo, orgullo o carácter, su competitividad en Copa de Europa siempre será máxima.

Actualizando el análisis al Bayern de esta temporada -ya campeón de la Bundesliga-, hay un nombre que destacar, aunque por su ausencia: Kingsley Coman. El joven extremo francés, sin ser un fiel reflejo a aquel Bayern de “Robbery” en banda, estaba siendo, hasta la lesión, el jugador diferencial de los alemanes. Más allá de los goles de Robert Lewandowski o el peligro constante de Thomas Müller, la verticalidad y descaro de Coman era el arma diferencial del conjunto. Esta baja ha hecho que Heynckes tuviese que encontrar un contexto en el que su equipo demostrase por qué es el Bayern y, aunque casi sin ninguna respuesta alternativa, lo ha encontrado: dominar desde el agobio.

Heynckes ha encontrado el piloto automático en la senda de las victorias ejerciendo una presión en campo rival comandada por Javi Martínez, que para Jupp siempre ha sido una pieza clave en el centro del campo. Ese es el gran argumento del Bayern para estar Kiev.  Presionar, robar y atacar ya desde campo rival.

Dos detalles más a destacar del equipo bávaro: James Rodríguez de cara y el centro de Kimmich.

JAMES RODRÍGUEZ, DE CARA

James en el Bayern es todocampista. Le da igual derecha, izquierda o carril central siempre y cuando esté de cara. La estrella colombiana está aportando, con su prodigiosa zurda, un toque de calidad al fútbol del Bayern que quizás echó en falta la temporada pasada para dar el último paso ante el Real Madrid. Si James logra girarse, el Bayern ataca mejor. Es en ese giro donde el Real Madrid va a tener que trabajar bajo la figura de Casemiro.

EL CENTRO DE KIMMICH

Otra de las figuras diferenciales del Bayern es el joven lateral alemán, Joshua Kimmich. Su misión en el gran dominador alemán era complicada: hacer olvidar al gran Philipp Lahm. Y, sin intención de comparar, digamos que el joven Kimmich reproduce a la perfección la figura de “más que un lateral” a la que evolucionó Lahm. Seguridad defensiva, capacidad de asociación y una lectura de juego extraordinaria otorga al lateral un status casi inigualable para otros laterales del panorama. Y la eliminatoria ante la Juve nos deja un ejemplo del daño que puede hacer al Real Madrid: el centro al segundo palo, al de Dani Carvajal. Es cierto que Mandzukic ya partía desde ahí, y que Arturo Vidal no está disponible para el partido, pero no me cabe ni la menor duda de que Heynckes buscará conectar el centro de Kimmich con la cabeza de Müller en la zona de Carvajal.

EL MADRID, ANTE UN BAYERN QUE PRESIONA

Ante la presión que ejerce el Bayern de Heynckes, el Real Madrid tiene piezas como respuesta: Sergio Ramos, Marcelo, Modric, Kroos, Asensio, Benzema o Cristiano Ronaldo. Esta lista de jugadores no solo como respuesta, sino como castigo. Además, la posición en la que Zidane sitúe a Isco. Si Zidane abre a Isco en izquierda, como punto de apoyo de Marcelo-Kroos, cayendo hacia dentro, entre líneas, y buscando el 1vs1, como en la segunda parte de Cardiff, la presión del Bayern debe funcionar sin error para que el Real Madrid no encuentre en su banda izquierda un pasillo para marcar la diferencia en la eliminatoria. Al mínimo error, al Real Madrid no le va a costar demasiado poner a Cristiano Ronaldo en situaciones de gol. Y ya sabemos qué pasa cuando Cristiano la tiene.