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Messi, rey del buró y del fax

Messi, rey del buró y del fax

Escrito por: Jesús Bengoechea26 agosto, 2020
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Es real: el astro argentino se va

Un madridista razonablemente cachondo comentaría que Messi contraprogramó la victoria de los chicos de Raúl en la Youth League anunciando su marcha del Barça a través de un burofax. Años de chanzas con el fax de Keylor Navas y el Manchester United para que al final sea uno del astro argentino el que reine por los siglos de los siglos en la antología de los faxes y de los burós. Ya habría querido Bartomeu que este (buró)fax se estropeara en la pasada tarde de megabomba informativa, o tal vez se regocija de que funcionara a la perfección. El hecho es que el mundo del fútbol (y el de los burofaxes) se ha quedado con la boca abierta ante lo que pocos esperaban.

Yo sí esperaba -ahí están las redes sociales para probarlo- un movimiento de esta índole por parte del argentino, y no precisamente uno que camuflara la simple búsqueda de la enésima subida salarial a través de la enésima renovación, sino algo que mostrara un genuino deseo de salir. Lo que yo no esperaba es que reclamara mediante un mecanismo de trabajador de andar por casa un pretendido derecho a hacerlo gratis, es decir, sin que su club sea indemnizado. Legalmente, no dispone de tal derecho puesto que la posibilidad de ejercer esa potestad de marcharse gratis caducó el pasado 10 de junio, pero en la eventualidad de un encuentro ante los tribunales un juez podría dictaminar que la anomalía del cambio de fechas causado por el Covid prorrogaba esa prerrogativa, en el espíritu de la cláusula, hasta el término de la campaña, aunque éste haya tenido lugar en agosto.

Messi derrota

En el fondo da igual. Mi conclusión de tres de la madrugada es que se trata de una manera de imponer una posición negociadora fuerte desde el principio, en el entendido de que finalmente, aunque su cláusula sea de 700 millones, se dejará salir a Messi por una cantidad muy inferior. Mi apuesta (de tres de la madrugada también) es que será el City y la cifra rondará los 100 millones.

Aunque sea comprensible (y, como madridistas que somos, en alguna medida disfrutable) el que los barcelonistas estén tentados de pegarse un tiro en la rodilla ante el adiós del futbolista más importante de su historia, desde la óptica de la rivalidad era preferible que Messi continuara su crepúsculo vestido de azulgrana, dando todavía más años de ventaja de los que ya tiene ganados el Madrid en la tarea de renovar el equipo. Si se marcha, y se va a marchar al 95%, el Barça puede empezar a reconstruirse, máxime si su partida deja dinero contante y sonante, amén del ahorro de su ficha estratosférica.

Mi apuesta es que será el City y la cifra operación rondará los 100 millones.

Decimos que se va a marchar al 95% porque su intención es firme y porque el Barça, endeudado hasta las cejas, no lo ve ni mucho menos con malos ojos. No es una maniobra del ídolo para echar a Bartomeu. Como bien ha indicado Pepe Kollins desde que saltó la bomba, Bartomeu no va a dimitir. Si dimite, él y su junta deben avalar con su patrimonio personal la catastrófica situación financiera que ellos mismos han creado en el club. Si se queda, tiene aún margen para evitarlo. De manera que cualquier meme con el célebre “Se queda” de Piqué y Neymar debe sustituir la cara del brasileño por la de Barto y no por la de Messi. Al menos, mientras quiera ser fiel a la realidad de lo que va a suceder. Barto será lo que sea, pero su entusiasmo ante la idea de quedar arruinado es perfectamente descriptible. Messi lo sabe, sabe que el presidente no dimitirá. No tiene por tanto sentido alguno pensar que se trata de una maniobra para forzar tal cosa.

bartomeu

El inefable Bartomeu, por su parte, se sentirá a estas horas profundamente abrumado ante el peso de pasar a la posteridad como el mandatario que dejó ir a Messi, pero íntimamente aliviado ante lo más liviano de la amenaza que se cernía sobre él. La situación de liquidez mejorará y la posibilidad de tener que avalar se aleja en el horizonte. Va a ser divertido escucharle tratar de convencernos de que no quiere que pase lo que en realidad tanto anhela.

En clave madridista, todo este desaguisado, que muy probablemente va a concluir con el mayor trauma deportivo de la historia de nuestro gran rival en el fútbol español, depara una doble enseñanza. Compréndala quien aún no la estimara, e interiorícela quien ya la conociera sobre el papel pero tuviera sus dudas. La primera es qué bien hizo Bernabéu enseñando la puerta de salida a Di Stéfano. La segunda es qué bien hizo Florentino enseñando la puerta de salida a Cristiano. Son dos enseñanzas que se encierran en una: la razón por la cual el Real Madrid es el más grande es casi autoalusiva. El Real Madrid es el más grande porque nada ni nadie está por encima del Real Madrid.

 

Fotografías Getty Images.