Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
Mariano, un tigre con oficio

Mariano, un tigre con oficio

Escrito por: Quillo Barrios19 diciembre, 2017
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Álvaro Morata se tuvo que ir a la Juventus para crecer como futbolista y demostrar que merecía un hueco en el Real Madrid. Logró ambas cosas y, además, aprendió el oficio de delantero centro. Pese a que sigue cayendo bien a banda y ha mejorado en la capacidad asociativa, la madurez de Morata se ve cuando encuentra el esférico dentro del área o encara la portería rival. En Italia hizo la mili. Ahora está en el Chelsea porque quiere ser importante, no uno más.

Años después de la irrupción de Morata, el Real Madrid se encontró con un tal Mariano, entusiasta delantero, aunque con lógicas lagunas. Presionaba como el recién llegado que cree que el puesto se gana corriendo. Sus carreras, muchas hacia ninguna parte, no encajaban con la lectura que debe hacer un ariete. Aún así, se le intuían hechuras de buen 'nueve', ya que, cuando se olvidaba de intentar convencer, hacía daño. Le dio buenos ratos al Real Madrid y el Lyon se lo llevó para darle lo mismo que la Juventus a Morata. El cambio le ha venido de perlas. Olvidado el nerviosismo y la presión de la elástica merengue, Mariano ha encontrado el nivel que en él vislumbrábamos y ha aprendido el oficio.

El canterano madridista lleva trece goles en su primera temporada en la Ligue 1. No es casualidad, aunque sí un incontestable puñetazo en la mesa. Tiene números de veterano de guerra, no de joven recién llegado y sin casi minutos en la élite. De hecho, ya se porta como un delantero de los de siempre, de esos que no necesitan estar en contacto con el juego para ser decisivos. Ante el Olympique de Marsella, sin ir más lejos, Mariano pasó desapercibido en una primera parte en la que apenas tocó la pelota. Eso sí, nada más iniciarse la segunda mitad, encontró un espacio, lo atacó y mandó el balón a la red. Había fallado un remate segundos antes, pero tenía claro que dos seguidos no.

Ese es Mariano. En eso se ha convertido. Delantero. Sin más. Y no es poca cosa. Observa los partidos con calma hasta que el balón asoma por su zona. Una vez ahí, el tigre muestra las garras. Lo hace con oficio. Tiene todavía 24 años. Volver al Real Madrid no debería ser una prioridad, ahora mismo, para él. En Lyon ha encontrado lo que necesitaba. Se ha encontrado a sí mismo. Y está encantado de conocerse. Empieza a ser el delantero que buscó ser. El futuro es caprichoso, pero también justo. Quién sabe si Mariano está construyendo algo grande...

Pucelano de nacimiento y amante del Real Madrid. Asegura tener la virtud y el defecto de decir siempre lo que piensa. Siempre situará a Zinedine Zidane por encima del resto. Mourinhista, no cree en la objetividad y sueña con ver a su equipo levantar otras diez Copas de Europa. @quillobarrios