Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
El Real Madrid y la importancia de los líderes

El Real Madrid y la importancia de los líderes

Escrito por: Antonio Vázquez5 septiembre, 2020
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Las sólidas estructuras de los blancos son la principal ventaja frente a sus rivales

Tantas veces nos han relatado los supuestos errores que comete el Madrid que muchos no encuentran explicación a la sucesión de éxitos encadenados por la entidad en los últimos años. Quizás por eso nos han martilleado con un argumentario, débil como un neonato, en el que figuran grandes éxitos como la suerte, la pegada, el favor arbitral y el escaso valor de imponerse en una competición ‘de siete partidos’, pero que curiosamente todos quieren ganar (y casi ninguno puede). Tanto humo y excusas de saldo sólo atiende a un motivo; intentar que cale la idea de que todo lo que tenga que ver con el trece veces campeón de Europa es un desastre, aunque los fríos hechos indiquen todo lo contrario.

Decimotercera Copa de Europa del Real Madrid.

Si nos detenemos a hacer un análisis realista de la que podemos considerar la segunda era dorada del club y de las razones que condujeron a ella, comprobaríamos que, en realidad, todo es más sencillo y lógico de lo que la propaganda mediática ha difundido sin descanso. El Real Madrid ha ganado y puede seguir ganando porque ha hecho las cosas muy bien desde hace bastante tiempo construyendo una estructura sólida y resistente desde arriba hacia abajo. No niego que puedan existir organizaciones modélicas que se gestionen con un modelo horizontal o de otra forma alternativa, pero la historia de la humanidad nos enseña que una estructura piramidal liderada por personas con talento y competentes suele ser sinónimo de triunfo. En el caso del fútbol, es obvio que casi todos los equipos más exitosos de todos los tiempos han asumido y reforzado esta pauta.

En el Real Madrid hay tres personajes absolutamente claves. Se trata de Florentino Pérez, Zinedine Zidane y Sergio Ramos

Deteniéndonos en el caso concreto del Real Madrid, hay tres personajes absolutamente claves, líderes indiscutibles dentro de sus respectivos roles y claros puntales dentro del proyecto. Se trata de Florentino Pérez, Zinedine Zidane y Sergio Ramos, referentes en los despachos, el área técnica y el vestuario, respectivamente. En ningún caso pretendo decir que trabajen solos o que todo el mérito de los recientes tiempos de gloria les pertenezca en exclusivo a ellos. El presidente cuenta con el resto de la junta y ejecutivos que le ayudan en la toma de decisiones estratégicas que afiancen el presente y el futuro, Zidane tiene junto a él a un cuerpo técnico y de preparadores físicos de elite y Ramos está muy bien rodeado por otros referentes en los que apoyarse, como Marcelo, Benzema, Casemiro, Modric y varios jugadores más. No están solos, pero por esa tendencia tan perniciosa del periodismo yo también tiendo a personalizar en estos tres ‘jefes’ indiscutibles.

Marcelo señala el escudo.

Si contraponemos este esquema organizativo con el de los dos grandes rivales nacionales, encontramos evidentes diferencias que pueden explicar cómo el Madrid ha agrandado su leyenda en los últimos años, mientras sus principales enemigos intentaban sin éxito seguir su paso, hasta el punto de desfondarse a nivel económico al firmar fichaje tras fichaje. Tanto Barcelona como Atlético de Madrid han empleado modelos que en la práctica son unipersonales, con una figura ocupando permanentemente la pista central y gozando de un poder cuasi omnímodo. Ya hemos comprobado el shock en el que viven los azulgranas por el mero anuncio del adiós de la indiscutible piedra filosofal de su proyecto.

La hipotética despedida de Messi dejaría al FC Barcelona ante el abismo. Algo similar ocurriría en el Atlético de Madrid con Simeone

La delirante reacción de buena parte de aficionados e incluso de periodistas afines ante la marcha de Leo Messi es un claro indicativo de la importancia que ha llegado a adquirir la figura de alguien que no deja de ser un empleado con inevitable fecha de caducidad. Mientras se ganó, casi todos jalearon que muchas decisiones se tomaran desde una taquilla, en lugar de desde la lógica que debería imperar en los despachos. La hipotética despedida del argentino dejaría al club catalán ante el abismo, con directiva, cuerpo técnico y buena parte de la plantilla que permanece y tendrá que defender el honor del club muy cuestionados. Además, la entidad barcelonesa se enfrenta a brutales índices de endeudamiento, tras enlazar numerosas inversiones en carísimos futbolistas de cara a satisfacer el ansia de triunfos de su estrella, y sin reparar en lo peligroso que este brutal dispendio era para su futuro.

Simeone se lamenta.

Algo similar o