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Suárez contra Suárez

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Suárez contra Suárez

Escrito por: La Galerna15 julio, 2020
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Buenos días. Tal mañana como hoy, las primeras planas deportivas de cada día nos recuerdan de dónde venimos y a dónde vamos. Nos ofrecen una especie de colisión entre el viejo y confinado mundo en cuarentena, que parecíamos dejar atrás, y el mundo de hoy, que es del ayer, donde lo insustancial y lo superfluo del deporte, la pamplina, en definitiva, nos distrae de nuestra lamentable existencia. Ya lo decía el maestro Aute qué terriblemente absurdo es estar vivo.

Al menos tan descabellado como competir en los kioscos con la misma portada, la misma imagen e incluso los mismos titulares.  No es pandemia, pero la simbiosis replicante de las primeras planas de Sport y Mundo Deportivo también es algo chungo. Estábamos acostumbrados al juego de las siete diferencias que de tanto en cuanto nos regalan ambas cabeceras, al parecer y dados los acontecimientos, sumidas es una crisis de creatividad propia de un Final Made In Hollywood sin directores neuróticos neoyorquinos al rescate; pero lo de esta mañana es la cuadratura del círculo, la proporción aurea, el plomo en oro y los números primos.

Hoy Sport y MD no se copian titulares. Ni fotos. Ni siquiera promociones de gayumbos azulgranas y mascarillas para niños con Doraemon y Nobita.  No. Hoy Sport y MD repiten entrevistado. Sí. Como lo oyen. Qué suerte tienen los lectores de por allí arriba a la derecha. Siempre podrán leer lo que dice Suárez -porque dice lo mismo- en uno u otro periódico. Es más, podrían incluso envolver el bocata de boquerones con un Suárez y leer la entrevista con el otro. Incluso pueden limpiar los cristales con uno, mientras echas flus flus con el otro. Ojo que podríamos estar ante el golpe editorial más grande de la historia de las rotativas desde que William Randolph Hearst dijera aquello de ponga usted las fotos que yo pongo la guerra.

No será desde luego por las palabras de Suárez, reconvertido en monja ursulina cada vez que concede entrevistas. Tiene mérito lo suyo. Porque consigue no decir nada ni en Sport ni en Mundo Deportivo. Poco que rascar del Krammer contra Krammer charrúa de las portadas catalanas, salvo alguna cosa que diría Don Mariano.

Lo principal -y eso a su manera y en cierto modo le honra- es que Suárez se desmarca de Piqué, Bartomeu, Setién y el resto del corro de plañideras culé de la Procesión del Santo Despojo Azulgrana, cofrades del VAR del Gran Poder.

Dice El Canibal que hay que hacer autocrítica

No habíamos oído algo así en Can Barça desde que el pequeño Xavi disfrutaba al alba en Terrasa de la llegada de los Reyes Magos con su nuevo juguete de CespedNova. Que hay que hacer autocrítica, Nobita, dice otro Lucho; Suárez. Que dejémonos del VAR, Piqué, dice el coleguita de Messi, ojo, Geri. No se había visto nada igual desde aquel concierto de Led Zeppelin del 77. Lisérgico. Nos dan ganas de subir las Stairway to Heaven sólo para tirarnos de cabeza

Así podremos compartir nuestra euforia con otro que anda de subidón esta semana. Pep de Locksley, el bravo forajido que roba a los ricos para dárselo a los pobres (¿o era al revés?) ha sido indultado por Juan Sin Tierra para poder sumir aún más en la putrefacción al fútbol europeo petrodólar mediante. Luego se dará golpes en el pecho cual oprimido gorila en la niebla mientras, ufano, se enfrenta a Tebas, Klopp y Mourinho. De no renovar y consolidarse como líder libertario y libertino del procés, a estar a punto de hacerlo y de llevarse una nueva morterada como las de su menudo amigo rosarino.

“No ganó títulos sin jugadores buenos y los buenos son caros” dice el cachondo.

Curioso que no se fije en Vendelé como destaca Sport en sus bajos. Lo que no sabemos es si se refiere al césped de verdad o al de la PlayStation.

Como tampoco sabemos a quién se le ocurren las portadas de la Ouija. Que no está mal del todo esto de contar numeritos, oigan, aunque hoy no proceda por aquello de que no conviene vender la piel del oso antes de cazarlo. Sin embargo, no deja de provocarnos perplejidad que el día después de presentar la plantilla del Real Madrid femenino As se conforme con un breve después de la matraca vertida durante eones de la mano del inefable Freddy situando al club más de una vez en una suerte de caverna neanderthalensis. Primero fueron ellas. Ahora es la lata de sardinas del nuevo Bernabéu. A saber que será lo siguiente. ¿Las croquetas, quizás?

Decíamos al inicio del portanálisis que hoy las portadas, una en concreto, nos han recordado el precario mundo que acabamos de dejar atrás y que tristemente se nos recuerda cada día a golpe de rebrotes. En esta dirección camina Marca con una fenomenal portada que aún por audaz no deja de ser espeluznante.

Realmente con la poderosa imagen de la Cibeles con mascarilla cualquier lugar común por donde pasee Luis Suárez nos parece tan interesante como Jordi Alba realizando ejercicios de trigonometría. Después del bastinazo de Cai, pishas, el Real Madrid insta a sus aficionados a renunciar a la Cibeles para celebrar el título de Liga cuando toque, si toca, cruzando los dedos y procurando ni ser cenizos ni provocar contragafes.

Responsabilidad social tal que hasta Quim Domenech, el hombre que susurraba a los lobos (Carrasco), se ha levantado a aplaudir.

Nos sumamos a Quim y aplaudimos a nuestro Madrid.

El virus acecha y no está el horno para bollos.

Sí, las vitrinas para títulos.

Pasen muy feliz jornada amigos galernautas que mañana será un gran día.