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Llegamos a saborear la miel

Llegamos a saborear la miel

Escrito por: Quillo Barrios16 mayo, 2016
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Dicen que el Real Madrid de Zidane se quedó con la miel en los labios en Liga. Y es verdad. Pero al menos llegamos a saborearla. A mediados de febrero bastante teníamos con no dejarnos llevar por el pesimismo. Yo, lo admito, no lo logré. Cuando el invierno hacía las maletas para huir, mi sensación era la de temporada perdida y mente en la 2016/2017. Ahora me siento mal por ello. Me rendí antes de tiempo. Impropio de un madridista. Impropio, incluso, de mí mismo.

Me sentí solo durante muchas semanas. No más solo que la una, que, dicho sea de paso, es la hora a la que más frases han dedicado cuando, sin ir más lejos, las cuatro de la mañana están todavía más marginadas en la canción de Joaquín Sabina. El colchonero nunca llegó a esa hora. Pasó de las tres al amanecer con la luna como testigo.

Volviendo a mí, con cierto tono egocéntrico en la escritura, nunca creí, pese a mi devoción por Zidane, que el Real Madrid llegase a mediados de mayo con algo que decir más allá de pedir perdón. Sin embargo, el fútbol, siempre llevándome la contraria, me recordó que el gigante blanco hinca muchas veces la rodilla, pero sólo para coger impulso y volver a levantarse.

Zizou aplaude

El Real Madrid obligó al Barcelona a hacer un sprint final con el que no contaban los de Luis Enrique. Se acostumbró a ganar el equipo de Zidane y no paró ni cuando la Champions League le recordó que tenía billete para Milán. “Tenemos que luchar hasta el último momento”, lanzó el técnico francés el 19 de abril. No fue una frase hecha, fue una declaración de intenciones.

Se fueron sumando triunfos con inesperada naturalidad mientras el Barcelona se metía en un bache del que salió a tiempo y el Atlético de Madrid se desinflaba hasta quedarse ya sin fuerzas en el Ciudad de Valencia. El único que aguantó el tirón fue un Real Madrid diseñado para amargar la vida a millones de personas que celebran el fracaso blanco más que el éxito de sus equipos. El antimadridismo es una religión de infieles que rechazaron la felicidad por exceso de orgullo.

Así y todo, y aunque suene conformista, me quedo con que el madridista llegó a saborear una miel que parecía inalcanzable. Zidane nos enseñó que el cielo no está tan lejos. Sólo falta que, a partir de ahora, no dejemos los deberes para el último rato. ¿Qué tal si empezamos a aplicarlo en Milán?

Pucelano de nacimiento y amante del Real Madrid. Asegura tener la virtud y el defecto de decir siempre lo que piensa. Siempre situará a Zinedine Zidane por encima del resto. Mourinhista, no cree en la objetividad y sueña con ver a su equipo levantar otras diez Copas de Europa. @quillobarrios

6 comentarios en: Llegamos a saborear la miel

  1. Buenos días a todos/as, he dejado pasar estos 2 días, para reflexionar profundamente sobre la situación que los últim