Lunin: sobresaliente. Logró que no se echara de menos a Courtois, que no es cosa menor. Dicho de otra manera, es cosa mayor.
Valverde: notable. Desde el lateral derecho tiene más presencia tanto defensiva como ofensiva. Se hizo daño en la primera parte y aguantó hasta el gol de Raphinha. Su salida empeoró ese flanco.
Konaté: notable. Seguro por arriba, contundente en los duelos y atento a las coberturas. Perdió algún balón tonto.
Huijsen: sobresaliente. Supo sobreponerse a los primeros titubeos y acabó con la fortaleza de He-Man.
Cucurella: sobresaliente. Fue una pesadilla para Lamine y no al revés. Decisivo en el primer gol.
Tchouaméni: sobresaliente. En modo comandante. Cosió el equipo. Recuperó multitud de balones y acertó casi todos sus pases. Fundamental.
Bernardo: notable. Aportó toque y pausa. Participó en el arranque del primer tanto y no ahorró esfuerzos defensivos. Fue cambiado cuando se había vaciado.
Bellingham: sobresaliente. Es Mourinho vestido de corto.
Diomande: notable. Un centro suyo provocó el primer gol de Mbappé. Verticalidad, pase, presión y brega defensiva. Marró alguna ocasión clara, pero parecía arrastrar molestias. Cancelo casi lo lesionó y no le señalaron ni falta.
Güler: notable. No fue tan determinante como en otros encuentros, pero influyó en muchas acciones de ataque, incluidos varios disparos a puerta.
Mbappé: sobresaliente. Dos goles que sirven para ganar al FC Barcelona en el Camp Nou. Se le ha fichado para ser decisivo en partidos así.
Dumfries: bien. Mantuvo el tipo.
Camavinga: sobresaliente. Su acción en el segundo gol justifica la calificación.
Trent: sin tiempo.
Espí: sin tiempo.
José Mourinho: sobresaliente. Lección táctica. Supo motivar a los jugadores para tenerlos enchufados todo el partido. Sublime.
Getty Images









Hala Madrid.