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Las extrañas decisiones de Lope

Las extrañas decisiones de Lope

Escrito por: José Luis S. Ortiz5 octubre, 2018
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Con la venia.

A muchos se nos torció el gesto cuando vimos a Sergio Ramos lanzar, un par de metros por encima del larguero, un libre directo en el segundo partido de la presente liga. Cuando, poco después, vimos al capitán dirigirse al punto de penalti para lanzar la llamada pena máxima, el gesto torcido se transformó en molesto picorcillo pescuecero. El picorcillo desapareció cuando mediada la segunda parte, y después de varios despropósitos, Julen, en uno de los mejores cambios que yo haya visto en los últimos tiempos, decidió mandar al banquillo al sobrepasado Marcelo. Alivio transitorio, pues al acabar el partido, el jugador fue preguntado por el cambio y rajó a su manera. Dijo no haberlo entendido y después puso la flor: no lo entendía, pero el que decidía era el entrenador y lo respetaba. Peligro inminente: había jugado mal o muy mal, pero no lo entendía. Era como aquello de “yo no hablo nunca de los cabrones de los árbitros”. Fue un zurullo coronado con una margarita. Y todos intuimos lo peor. El picorcillo derivó en urticaria.

La cocción de Vinicius Jr. Vinicius costó mucho dinero sin ser una estrella consolidada en Europa. Sí lo era en Brasil. Vinicius cumplió 18 años en julio. Yo no tenía ni puñetera idea de quien era Vinicius Jr. hasta que empezó a sonar para el Madrid. Una vez fichado, hice lo que todos ustedes, ver algún partido del Flamengo. Cuando vino a España, vi los partidos de pretemporada con la sola intención de examinarle. Obviamente he visto los tres partidos que ha jugado con el Castilla. Y me ha parecido exactamente lo mismo que a todos ustedes, o sea, un tipo al que le chorrea el talento. Lo que, en principio, no dice nada. He visto en la cantera del Madrid a imberbes adolescentes con un talento descomunal y no por ello están preparados para jugar con profesionales. ¿Lo está Vinicius Jr. o le falta cocción, como afirma Lope? No soy el entrenador del Real Madrid, ergo no veo entrenar al muchacho, por lo tanto no sé si lo hace bien, mal o regular. No sé si el nivel del resto de compañeros le sobrepasa o todo lo contrario, así pues me contesto a mí mismo utilizando lo que he visto y un poco de sentido común.

El muchacho tiene 18 años. Si fuera por edad debería estar jugando en el juvenil A. De hecho, los mejores del juvenil A pasan al Castilla con 19 años y, normalmente, suelen dar lo mejor de sí mismos al segundo año, es decir con 20/21 años. Después del segundo año, los mejores suelen ser cedidos a equipos de primera (en algunos casos, de segunda). Tal es el supuesto de Oscar Rodríguez, que juega en el Leganés.

Ver jugar a Vinicius (18 años) en segunda B contra jugadores profesionales, veteranos y con más mili hecha que el palo de la bandera es como ver un partido de cadetes contra alevines. Créanme si les digo que llevo viendo al filial desde hace unos cuantos años y jamás había visto una desproporción tan grande de talento en favor de un jugador del Castilla. En ninguno. Ni siquiera en los casos de aquellos que ahora triunfan o semitriunfan. Ni el exformidable Jesé, ni Morata, ni Febas, ni Mariano, ni Odegaard, ni Oscar, ni otros más veteranos como Soldado o Negredo. Ni siquiera Dani Carvajal o Nacho, salvando las diferencias de posición.

Es evidente que no es su categoría y que de ahí lo único que puede sacar en claro es alguna lesión. Si le falta cocción (cosa que está por ver) le han mandado a terminar de cocerse a un congelador no frost. Y sí, en mi opinión, tal decisión es un auténtico disparate. Y sí, claro que sí, la decisión ha sido de Lope… propia, inducida o sugerida. Sorprendente, si consideramos que el muchacho tiene lo que no tiene casi nadie de la primera plantilla del Madrid, regate en espacios reducidos. A más a más, a ese talento prestidigitador el chaval suma la velocidad.  ¿Le faltan cosas? Claro que sí, pero muchas menos de las que nos cuentan los gurús. Hay que recordar que vino con una mochilita de casi 70 partidos con la primera plantilla del Flamengo. Las cosas que le faltan, son las cosas que se aprenden jugando. Jugando al nivel que demanda su talento, no jugando en segunda B.

Mandar a este chico a segunda B es una decisión que no se entiende, nos pongamos como nos pongamos. O puede que sí se entienda si uno es muy mal pensado. El hecho de sacarlo en el partido contra el Atleti con cero-cero, aunque fueran unos pocos minutos, da para ser mal pensado. En un partido así, no se saca a un imberbe a medio cocinar. Ni un minuto ni medio.

La afición está esperando a este chico y no como un salvador. En mi modesta opinión la gente le está esperando porque le ha visto jugar contra hombres talluditos tratándolos como si fueran domingueros un día de campo. Y han llegado a la conclusión que no solo no está para que lo rebajen en 2ªB, sino que, a la vista del nivel de los titulares (excluyendo a Bale), hasta podría hablarse de formar parte del once de inicio sin desentonar lo más mínimo. Y yo creo que tienen razón. Será cuestión de tiempo porque al clamor no hay jerarquía casposa que lo resista, pero mientras llega el momento se están perdiendo puntos, posibilidades y espectáculo. ¿Es doloroso contemplar como un niño de 18 años es mejor futbolista que varios de los que se aproximan a los 30? Pues no diré que no. A eso solo se le puede añadir una afirmación que parafrasea a otra muy famosa: es el fútbol, estúpido.

Cada vez son menos los que se tragan lo de la cocción. Cada vez son más los que ven la mano negra de la jerarquía casposa. Puede que equivocadamente. Si Lope piensa que la jerarquía le salvará el pescuezo, va dado. Lo único que le salvará el pescuezo es ganar partidos y si es jugando bien al fútbol, mejor que mejor. Y eso se consigue con los mejores y ahora mismo, el niño Vinicius se ha ganado, como poco, el derecho a demostrar que es uno de ellos.

Los mismos cabrones de siempre. Célebre frase de J.B Toshack y llevada a rajatabla por el amigo Lope. En pretemporada Lope dijo estar enamorado de la plantilla. Puede que fuera una frase hecha o puede que no, lo cierto es que la primera en la frente. En el primer partido oficial de este año, a pesar del amor confesado hacia toda la plantilla, saltaron a escena casi los mismos de siempre. Varios de ellos, cortísimos de forma. El Madrid se autoderrotó en la Supercopa víctima de cuatro errores groseros de toda su línea defensiva en pleno, alguno de ellos reincidiendo. A pesar del amor del entrenador, se quedaron en el banquillo, jugadores en bastante mejor forma que Ramos, Varane, Carvajal, Marcelo, Casemiro o Isco. A la vista de lo acontecido, sólo cabe afirmar que dar minutos a jugadores con un número de entrenamientos escaso fue, como poco, una extraña decisión. Caso peculiar el del capitán, quien a sabiendas de que el primer partido oficial sería contra la tropa cholista pidió o se autoconcedió permiso para incorporarse más tarde a la pretemporada. Otra extraña decisión de Lope. O de quien fuera.

A pesar del amor declarado, a Fede Valverde y Vallejo ni los hemos olido. A Marcos Llorente 11 minutos, a Vinicius Jr. 2 minutos y a Mariano 110 minutos (recordemos: único delantero centro y tres partidos seguidos con el marcador a cero). Extraño caso el de Odriozola, a pesar de haber tenido un rendimiento más que aceptable cuando ha jugado (y siempre por motivo de la lesión de Carvajal), ante cualquier convocatoria ya a nadie le extraña que le manden a la grada como si se tratara de un jugador residual.

Dijo Lope estar encantado con Reguilón y se quedó con él en la primera plantilla. Tarea difícil la del chaval, pues su trabajo será el de cubrir las ausencias de Marcelo. Lope dio descanso al brasileño contra el Espanyol, pero Reguilón no estuvo. Su puesto lo ocupó Nacho. Tan solo las lesiones de Marcelo, Carvajal y el descanso de Ramos lo han hecho posible, contra el CSKA.

Los partidos se han ido sucediendo y las bajas formas de algunos de sus jugadores han repercutido muy negativamente en los resultados. El caso de Modric (577 minutos) es justificable, pues el mundial nos lo ha devuelto completamente arrasado. En la misma proporción podría hablarse de Varane. Pero mientras a Modric Lope sí lo ha protegido, Varane (780 minutos) se ha jugado casi todo en un bajísimo estado de forma. Ya sé que no es políticamente correcto, pero Vallejo es un excelente central al que solo falta continuidad. También sé que se lesionó en pretemporada y que su preparación sufrió retroceso. Pero de eso hace ya algún tiempo. Hubiera sido muy conveniente haberle ido poniendo en órb