Quería titular el artículo de otra forma, pero la actualidad manda. Tenemos que elegir entre encabronarnos como un gato al que intentamos meter en una bolsa o tomarnos con ironía lo que estamos viendo. Mientras, hacemos tiempo para que la justicia nos decepcione y los dirigentes de UEFA nos den la última puñalada. Se ve venir: cambiarán de opinión como políticos mendaces cuando el Barcelona sea condenado por corrupción deportiva. Para entonces, habrá pasado tanto tiempo que ya nos dará igual. La rana ya está nadando en el agua a 90 grados y no siente calor.
Flojo partido del Barcelona en Valencia, de los que pierde o empata históricamente. Pero el CTA salió al rescate una vez más. Lo peor no es que piten penaltis inexistentes solo a favor de un equipo, lo peor es que lo hagan sistemáticamente sin ningún pudor. Por vergüenza deberían dejarlo ahí, pero seguro que tratan de convencernos de que fue una decisión correcta en el “tiempo de prevaricación” para mayor recochineo. Ya tenemos otra estadística que ir archivando; las veces que explican decisiones injustas favorables al Barcelona y las veces que ignoran errores catedralicios contra el Real Madrid. Otro saldo que nos sorprenderá cuando haya suficientes datos acumulados.
Lo peor no es que piten penaltis inexistentes solo a favor de un equipo, lo peor es que lo hagan sistemáticamente sin ningún pudor
Leo en el MARCA en la noche del domingo unas supuestas palabras de Lamine: “Mbappé y yo somos los dos mejores del mundo, pero el Balón de Oro me lo merezco yo”. No doy crédito. El MARCA está muy lejos de lo que pretendió ser algún día, pero aun así me pareció demasiado para ellos. Pensé incluso que habrían sufrido un ciberataque por parte de un grupo de hackers cachondos empapados en bourbon. Pero no. Busqué el vídeo y lo encontré. ¡¡¡Es de una entrevista con Valdano!!! Ahí estaba el chaval en medio de su trastorno, diciendo gilipolleces cada vez menos pasables por la tontería de su edad. Estupefaciente.
Lamine Penal. Créditos para Juanma Rodríguez, el primero al que leí el acertadísimo nuevo apellido. Sobre las palabras del futbolista, no he escuchado nada igual desde que Griezmann aseguró comer en la mesa de Cristiano y de Messi. Estas cosas terminan siempre pasando factura. Nos haría gracia de cualquier otro futbolista semiadolescente. De este, no. De uno que juega en un club corrupto y se sabe protegido por el sistema, definitivamente no tiene gracia. Alguien debería darle un buen consejo. Tal vez ya sea tarde: Aléjate de los micrófonos.
De nosotros, futbolísticamente, poco que decir salvo los veinte minutos deslumbrantes con que nos obsequió Arda Güler. Qué jugador. Algún periodista del régimen califica su aparición en el partido del sábado como irrelevante. Estamos acostumbrados. Ni nos molesta ya. No es que no sepan de fútbol. Es que ya no saben cómo complacer a sus jefes.
Mourinho nunca fue santo de mi devoción. Sin embargo, en esta etapa estoy disfrutando casi más de las ruedas de prensa que de los partidos. Qué razón tenía Guardiola. Delante de un micrófono es Walter Cronkite. Cuánta falta nos ha hecho… y lo mejor está por llegar. No tengo duda de que sumaremos cerca de cien puntos y de que pasaremos de cien goles en esta liga. Es posible que aun así no la ganemos, pero si se dan todas esas premisas, el CTA de Tebas (los figurantes de la RFEF no pintan nada), tendrá que emplearse a fondo. Y ahí estará el dedo de Mou, esta vez señalando la corrupción.
Al otro lado del ring tenemos a los silbadores del Bernabéu, los guiñoles de Tebas, que ha conseguido, previo pago de su importe, movilizar al madridismo de menor densidad neuronal en contra de su propio equipo. Oyentes, claro, de COPE y SER, lectores de AS y MARCA.
Han conseguido movilizar a parte del madridismo contra uno de sus propios jugadores generacionales: un Vini que nos ha traído dos Champions antes de cumplir 25 años
El enemigo ya no es la corrupción de Tebas y del CTA. El enemigo ahora es uno de nuestros jugadores generacionales. Uno de los capitanes, merecedor del Balón de Oro más claro de la década, a quien Florentino evitó el bochorno de salir en primer plano cuando dijeran el nombre de Rodri aquella infausta noche en París. Todo el setup estaba preparado para humillar públicamente al club. Silbidos a un Vini que recupera nueve balones en un partido, que da asistencias y repite esfuerzos incansable cada semana. Silbidos a un jugador que nos ha traído dos Champions, metiendo goles decisivos en dos finales, antes de cumplir 25 años.
El Bernabéu ha silbado a Zidane, a Raúl, a Ronaldo, pero era otro Bernabéu. El madridismo no ha silbado el mal juego, ha silbado la apatía y la derrota. Los silbidos de ahora van contra natura. Silbidos con un tres a cero. Silbidos con veinte tiros a puerta. Silbidos con cinco o seis caras nuevas (que estarán alucinando) en el once.
He visto transformarse al equipo muchas veces para conseguir remontadas imposibles con el empuje de la grada. No descarto que esté pasando lo contrario desde hace dos años: los silbidos transmiten energía negativa y desconfianza al equipo. Con la grada en contra todo es más difícil. La teoría del silbido como justo castigo es una imbecilidad. Lo dice la psicología. Nadie mejora con castigo. ¿Por qué no intentan solo animar en un partido? Uno solo. Dejen de escuchar y de leer relatos pagados por Tebas durante un par de semanas. Apoyen incondicionalmente 90 minutos, sin dudas, que el equipo lo perciba. Perdonen en los errores como si fueran ingleses. Déjense llevar por la grada de animación. Después vemos qué pasa. ¿Y si funcionara? ¿Se imaginan?
Getty Images












El comportamiento de parte de nuestra afición con el equipo y en particular con Vini me parece merecedora de consulta de psiquiatra. Una cosa es la crítica y otra cosa es lo que hay. Qué estamos en septiembre!!!.
Trans
Grandísimo análisis, William Pogue. Y nada más.