Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
La doble vara de medir con el Atleti

La doble vara de medir con el Atleti

Escrito por: Antonino De Mora20 febrero, 2020
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Siempre he sido de la opinión de que cuando un equipo quiere ganar una liga de fútbol en España, tiene que hacerlo desde tres perspectivas bien diferenciadas o, si lo quieren ver de otra manera, tiene que conseguir ganar tres campeonatos distintos para levantar el trofeo. El primero, claro, es el puramente deportivo: conseguir más puntos que nadie al final de la temporada. Pero hay otros dos que son, como mínimo, igual de importantes.

Uno es el relacionado con todos los aspectos de la competición que no tienen que ver directamente con el fútbol en sí. Árbitros, horarios, relaciones institucionales y demás factores que te pueden encaminar sutilmente a que todo se te haga más cuesta arriba o, por el contrario, mucho más placentero. Lo comentaba Alfons Godall, el ex directivo del Barça, en una entrevista hace unos años: “nosotros teníamos muy buena relación con la Federación y con los árbitros y eso nos ayudó mucho” y se ha venido demostrando con los años que ese factor influye sustancialmente en el resultado final.

La otra es la liga mediática, que no deja de ser también importante. Mucho, diría yo. Es ahí, en el trato con los medios de comunicación, donde se cuece gran parte de la temporada porque, como comprenderán ustedes, no es lo mismo vivir en una constante persecución informativa, en un continua crisis provocada y en una permanente polémica artificial que hacerlo sobre una placentera balsa de aceite, con los medios tapando tus miserias en vez de pregonándolas a los cuatro vientos.

Porque en este país de polos en el que me ha tocado nacer, no puedo sino preguntarme qué se estaría diciendo ahora si el Real Madrid le quitase, en mitad de la temporada y sin posibilidad de reposición, al delantero centro de un equipo que se está jugando el descenso. No puede mi mente vislumbrar un escenario sin antorchas en la calle si fuese el Real Madrid y en la misma semana, quien reconociese que ha pagado a empresas para mejorar la imagen de su presidente y, ya de paso, empeorar la de todo aquel que no comulgue con él. Jugadores de la primera plantilla incluidos.

Por otro lado, me fascina cómo el periodismo patrio se regocija en el gran partido del Atleti contra el vigente campeón de Europa para salir a la calle con confeti y serpentinas, celebrando que se le ha ganado en la ida de octavos de final de la Copa de Europa y obviando su lamentable temporada. Repito: un partido en la ida de octavos de final de la Copa de Europa.

Qué importa si el tercer equipo de España, con el entrenador mejor pagado del mundo, el fichaje más caro de su historia y con un presupuesto de más de quinientos millones de euros, está a trece puntos del líder en Liga y eliminado por un Segunda B en Copa del Rey. Todo se tapa, nada se critica y sólo existe la veneración al dios y, ya de paso, al presidente que nos da de comer.

Durante años, creí imposible que existiera una prensa más afín, más lobotomizada y servil que la catalana lo es con el FC Barcelona, pensaba que era imposible caer en un nivel de inmundicia informativa semejante. Sin embargo, la vida no ha dejado de sorprenderme, y sólo ha hecho falta ver las dos últimas temporadas del Atlético de Madrid de Simeone para darme cuenta de que, si es de ruindad de lo que hablamos, la prensa deportiva madrileña no tiene mucho que envidiar a la de Barcelona.

Cuando les pregunten el motivo de por qué el Real Madrid ha ganado dos de las once últimas ligas, no dejen de hablarles a sus amigos de los múltiples fallos deportivos, de la dejadez en muchos casos de sus jugadores, de la mala planificación y demás; pero no se me olviden comentar que, cuando todos van en tu contra, ponen piedras en tu rueda y empujan la bicicleta de tu enemigo, llegar primero a la meta se hace bastante más complicado.